jueves, 19 de marzo de 2015

19 de marzo de 1982 - Incidente en las Islas Georgias del Sur precipita la Guerra del Atlántico Sur

19 de Marzo de 1982
Desembarca por la mañana, el ARA Bahía Buen Suceso en las Georgias, que llevaba 41 operarios, que permanecerían unos cuatro meses realizando las tareas de desmantelamiento de la fábrica que había sido adquirida por el empresario argentino Constantino Davidoff, director de la empresa Georgia del Sur S.A. y especializado en negocios con chatarra. No había militares allí. Se produce el izado de una pequeña bandera Argentina sobre una estructura de carpintería. Al rato, cuatro hombres del "BAS" British Antartic Survey, se hacen presentes y exigen que se arriara la bandera, que volvieran a cargar el material desembarcado al buque y se trasladaran a la capital de las Georgias, Grytviken, para solicitar el permiso de desembarco. Acto seguido la bandera es arriada.

ARA Bahía Buen Suceso
Al día siguiente se presentan nuevamente los británicos, entregando un manuscrito sin membrete. El texto no contenía sanción ni intimación alguna. El encargado del grupo envió el texto a Buenos Aires para pedir instrucciones, una vez obtenidas, no pudieron dar respuesta a los miembros del BAS, porque se habían retirado del lugar. El mismo día el gobernador de las Malvinas, Rex Hunt, informa a Londres que un grupo de civiles y militares había desembarcado en Puerto Leith, izado una bandera argentina y efectuado disparos de armas de fuego (para cazar ciervos), los cuales ante la intimación que se retiraran, respondieron que poseían autorización de la Embajada británica en Buenos Aires. Expresó además, que según él, la Armada Argentina utilizaba a Davidoff para encubrir su presencia en la isla. Acto seguido, el embajador británico en Buenos Aires, el mismo que había aceptado la llegada de los obreros el día 11, ordenó al gobierno argentino que debía retirar a la gente desembarcada y al buque de guerra, de lo contrario se tomarían las medidas del caso. Argentina responde que el buque "Bahía Buen Suceso", no era un buque de guerra, sino de transporte, y que zarparía de Leith el día 21, al completar su descarga, y que además, no había militar alguno allí. Nótese que el día 11 de marzo, se le envió al Embajador todo los detalles de la estadía, y que el mismo aceptó.


21 de Marzo
Zarpa de regreso el ARA Bahía Buen Suceso, dejando el grupo de Davidoff en tierra, para seguir con sus tareas. Zarpa de Malvinas, el buque HMS Endurance, con 22 marines a bordo y bien armados. He aquí el primer movimiento de tropas, y que es realizado por GRAN BRETAÑA. Una nueva declaración de guerra, tras la amenaza del día anterior.

22 de Marzo
La prensa británica califica las acciones como una invasión argentina a las Georgias. El gobierno argentino tras arduas reuniones en la Embajada británica logra aclarar la situación, y el embajador Williams consideró que el incidente ya estaba superado.

23 de Marzo
Se ubicaron dos buques atómicos ingleses en los alrededores de las Islas Malvinas, en lo que más adelante sería la "zona de exclusión". Además de los buques de tropas Biscoe (68 soldados a bordo) y Branskfield (buque polar) que zarparon rumbo a las islas (desde Chile y el otro buque navegaba ya a la altura de Uruguay). Londres ordena expulsar a los obreros de la isla con el uso del HMS Endurance y además declara que enviará nuevos buques de guerra al Atlántico Sur. Acto seguido Davidoff pide al gobierno argentino que se protegiera al grupo de trabajo, es por eso que se decide enviar al ARA "Bahía Paraiso", que estaba en plena campaña antártica para proteger a los civiles. El gobierno argentino cita al embajador Williams para intentar hacer entender las verdaderas intenciones, ya que de seguir el curso de las acciones, se provocarían consecuencias imprevisibles. Gran Bretaña responde que Argentina debía retirarse de la isla, ya que de lo contrario aplicaría la fuerza.

Pocos días después, la Guerra del Atlántico Sur sería una trágica realidad.


Se denomina Informe Rattenbach al documento resultante del trabajo de la comisión creada bajo el gobierno del ex teniente general Reynaldo Bignone, cuyo fin fue el de analizar y evaluar el desempeño de las fuerzas armadas durante la Guerra de las Malvinas. El 25 de enero de 2012, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la creación de una "comisión que proceda a la apertura y conocimiento público del Informe Rattenbach". Luego, el 7 de febrero de ese mismo año, anunció el levantamiento del secreto sobre el Informe Rattenbach mediante un decreto y creó una comisión para analizarlo, que estará integrada, entre otros, por el hijo del Teniente General (Ret.) Benjamín Rattenbach.

Informe Rattenbach - II Parte, Capítulo IV: La decisión estratégica militar

174. El incidente de las Islas Georgias del Sur, que aparentemente fue el elemento desencadenante del conflicto, estuvo ligado estrechamente con una operación comercial privada gestada por un comerciante argentino llamado Constantino Davidoff, consistente en el desguace de los puestos balleneros pertenecientes a una empresa británica ubicados en la Isla San Pedro.

175. (...) En octubre de 1979, el comerciante argentino se puso en contacto con las autoridades de Puerto Stanley (luego Puerto Argentino), a fin de ponerlas en conocimiento de la existencia del mencionado contrato y sondear la posibilidad de alquilar una embarcación para transportar la chatarra obtenida del desguace de las factorías, a lo cual las autoridades locales se negaron.

181. [en paralelo] el Centro de Organización Normalizado había iniciado la planificación del asentamiento de un grupo científico en la isla San Pedro, semejante a lo realizado en las islas Sandwichs del Sur en 1976. Al tenerse conocimiento en dicho Comando de la "Operación Davidoff" se consideró la posibilidad de agregar el grupo científico (que se denominó "Alfa") aprovechando la permanencia de los obreros...

182. El Grupo "Alfa", con un total de 15 hombres al mando del teniente de navío Alfredo Astiz (1), permaneció en Tierra del Fuego afectado a la Campaña Antártica en tarea de adiestramiento y debía ser trasladado a Puerto Leith a la finalización de ésta.

190. El día 09 de marzo, Davidoff presentó en la Embajada Británica en Buenos Aires una nota con la lista del personal que sería trasladado a Puerto Leith, cumplimentando así los requisitos impuestos por las autoridades inglesas. 

191. El "Bahía Buen Suceso" con los obreros de Davidoff realizó la travesía con destino a las Georgias, arribando a Puerto Leith el 19 de marzo de 1982.

192. La información periodística consignó que los obreros descendieron del barco y enarbolaron la bandera nacional en un mástil, aunque Davidoff negó este hecho, aduciendo que cuando sus hombres desembarcaron, la bandera ya ondeaba en el lugar. (...) el izamiento de la bandera no provocó problemas mayores, habida cuenta que la enseña fue arriada poco después, a pedido del personal británico.

193. Poco más tarde, personal británico perteneciente al British Antartic Survery (BAS), que se hallaba observando el desembarco, (4 personas), dieron la novedad al Jefe de Base de Grytviken, quien informó al Gobernador Rex Hunt en las Islas Malvinas que un grupo de civiles y militares argentinos había invadido la Isla San Pedro.
[El 20 de marzo, el Foreign Office instruyó a Puerto Stanley para que comunicara a Grytviken que los argentinos debían abandonar Puerto Leith y presentarse en Grytviken]
195. Por su parte, el embajador británico en Buenos Aires expresó al Embajador Blanco (...) que Londres consideraba al incidente como MUY SERIO.

198. El embajador Blanco contestó que el buque mencionado cumplía en forma excepcional ese itinerario, que las actividades de un comerciante privado no podían influir en la política exterior argentina e insistió en no dar trascendencia al episodio.

199. El día 21de marzo a las 08.30 hs. zarpó de Puerto Stanley (luego Puerto Argentino) el HMS Endurance con 22 "marines" a bordo, con la misión de dirigirse a Puerto Leith a evacuar a los trabajadores argentinos...

200. Ese mismo día, en el Foreign Office, el Sr. Fearn informó al Sr. Molteni, Encargado de Negocios de la República Argentina en Londres, que su gobierno estaba satisfecho con las explicaciones recibidas y que confiaba en que el "Bahía Buen Suceso" dejara las islas el día 22 CON EL GRUPO DESEMBARCADO, esperando que estos hechos no se repitiesen y aclarando que el Reino Unido no haría, de este incidente, una cuestión mayor.

201. Pero también el día 21, el Representante del Gobierno Argentino en Puerto Stanley (luego Puerto Argentino) informó que LAS OFICINAS DE LADE (Líneas Aéreas del Estado) HABÍAN SIDO VIOLENTADAS POR DESCONOCIDOS durante la noche, y en el interior se había colocado una bandera británica sobre una argentina y la inscripción "Tip for Tap, Buggers" (Ojo por ojo, ladrones).

202. El día 22 de marzo, siguiendo instrucciones impartidas por nuestra Cancillería, el Sr. Molteni se entrevistó en el Foreign Office con el Sr. Fearn, quien agradeció la rapidez de la reacción argentina y se expresó en términos conciliatorios, afirmando que su gobierno daba por superado este incidente y no le otorgaba relevancia, una vez que el buque hubiese zarpado CON LOS OBREROS A BORDO. (…)

204. Esa misma tarde, el vespertino The Standard de la capital británica mencionaba en grandes titulares una "invasión argentina a las Islas Georgias del Sur", pero omitiendo mencionar el incidente de LADE en Puerto Stanley (luego Puerto Argentino), y que el "Bahía Buen Suceso" había abandonado la Isla San Pedro el día anterior.
[El personal argentino había quedado en la isla]
209. El mismo día 23, por la mañana, el embajador Williams hizo entrega a nuestra Cancillería de una nota comunicando a la Argentina que los ministros habían acordado que el HMS Endurance llegaría a Puerto Leith el 24de marzo A FIN DE DESALOJAR A LOS ARGENTINOS que continuaban allí, trasladarlos a la Argentina vía Puerto Stanley.

216. El día 23 de marzo, el Comité Militar se reunió a partir de las 09.30 hs. en el Edificio Libertad. Estuvieron presentes, además de los miembros de la Junta Militar, el Jefe del Estado Mayor Conjunto. 

217. Durante la reunión se dio el nombre de "Azul" a la futura operación para la toma de Malvinas y se trató el tema de las islas Georgias del Sur, así como también algunos aspectos referentes a la planificación ya iniciada de la alternativa militar. (...)
[El gobierno decidió retirar al personal de las islas, a fin de evitar la escalada que entorpeciera sus planes]
223. El Embajador Williams fue notificado por el Canciller Costa Méndez, que los trabajadores NO SERÍAN RETIRADOS DE PUERTO LEITH, NI SE PERMITIRÍA SU EVACUACIÓN POR LA FUERZA. El embajador argumentó que los obreros podían trasladarse a Grytviken para legitimar su presencia, colocando, eventualmente, un sello que registrara su ingreso a la Isla.

228. Lo que sin embargo impresionó más el día 25 de marzo, fue la recepción de una información con respecto a un texto moción presentado el día 24 de marzo en la Cámara de los Comunes. El cable 656 de Londres retransmitió el mismo texto:

"Título del texto moción: LAS ISLAS FALKLANDS. Se pide:
Que esta Cámara, estando sumamente preocupada por las implicaciones evidentes como resultado del desembarco de un grupo de personas en las Georgias del Sur -dependencia de las Islas Malvinas- llevado allí por un barco de transporte naval argentino, pide al gobierno de su Majestad que dé todas las seguridades de que SE MANTENDRÁ EN ESTACIÓN EN EL ÁREA UNA FUERZA DE LA MARINA REAL LO SUFICIENTEMENTE FUERTE COMO PARA REPELER CUALQUIER INTENTO DEL GOBIERNO ARGENTINO DE ANEXAR ESTA COLONIA BRITÁNICA A LA FUERZA. Además, pide al gobierno de su majestad que declare en términos inequívocos que la soberanía de las Islas Malvinas no será transferida a ningún gobierno extranjero, a menos que así lo pidan los isleños por medio de un referendo".

235. El día 26 de marzo a las 19.15 horas, se reunió el Comité Militar en el Edificio Libertador, a efectos de analizar los acontecimientos referidos a las Islas Georgias del Sur, considerándose las siguientes circunstancias no incluidas en el Acta:
  1. La evidente intención del gobierno inglés de reforzar las Islas Malvinas.
  2. La arbitrariedad en el manejo del incidente Georgias por parte de Gran Bretaña.
  3. El intento de exagerar el conflicto al máximo para justificar un pedido de CONGELAMIENTO DEFINITIVO DE TODA CONVERSACIÓN SOBRE LA SOBERANÍA DE LAS ISLAS.
  4. La insistencia no cuestionada en el Parlamento británico en el derecho de autodeterminación de los isleños, junto con el pedido de establecimiento de una flota y tropas para la defensa de ese territorio "autónomo".
  5. El envío del Biscoe y Bransfield y la actitud bélica del Endurance.
236. Lo expresado en el párrafo anterior puede ser analizado en la siguiente forma:
  1. La evidente intención del gobierno inglés de reforzar las Islas Malvinas se vio respaldada por el parlamento y la prensa inglesa, donde recrudecieron los pedidos de reforzar Malvinas y enviar buques de la flota (...) Lo que no resultó tan evidente fue que esos refuerzos se llevaran a cabo, en la magnitud que luego se hizo, si el conflicto de las Georgias se hubiera resuelto diplomáticamente, pues no podía olvidarse la existencia de un plan británico en marcha, que debía cumplirse en breve plazo, para la reducción de las fuerzas navales de superficie.
  2. La supuesta arbitrariedad en el manejo del incidente Georgias por parte de Gran Bretaña fue una afirmación que no se ajustó TOTALMENTE a la realidad debido a que ha de reconocerse que también la hubo del lado argentino. (…)
238. Aparecía aquí la idea de la "Operación Militar" ya prevista, cuya factibilidad hubiese quedado anulada si Gran Bretaña concretaba una presencia naval en el Atlántico Sur (por lo menos en el corto plazo, es decir, durante la gestión de los entonces integrantes de la Junta Militar). Sin embargo, no se consideró la posibilidad de resolver el conflicto de las Georgias por vía de la negociación, que impediría a Gran Bretaña utilizar tal conflicto para justificar dicha presencia naval.

242. La decisión de ocupar las Islas Malvinas tenía por objeto: 
  1. AFIRMAR Y DEFENDER la posición argentina en Georgias.
  2. IMPEDIR que Gran Bretaña militarizara las Islas y estableciera un sistema de defensa naval y aéreo en ellas.
  3. IMPEDIR el refuerzo de la posición británica en la zona, ya que esto incidiría en forma negativa sobre los derechos, estrategias, posiciones y objetivos de Argentina en el Atlántico Sur y en Antártida.
  4. ACTIVAR las negociaciones y MEJORAR la posición negociadora Argentina.
243. Esta decisión no resiste un análisis lógico, pues la acción de "ocupar las Islas" no resultaba APTA por sí sola para cumplir con el ambicioso propósito enunciado anteriormente. (…)

247. La decisión de "Ocupar las Islas Malvinas" fue tomada porque ya existía, desde diciembre de 1981, la idea de que para llegar a negociaciones exitosas con Gran Bretaña iba a ser necesario hacer uso del poder militar. La decisión se adoptó con rapidez puesto que ya estaba planeada la ocupación, lo que permitía cumplir la etapa inicial. Pero nunca se planificó cómo defender las Islas una vez ocupadas.

En definitiva, la decisión, que se mantenía latente, estuvo influida por aspectos políticos particulares, tal, por ejemplo, la conveniencia de producir una circunstancia significativa que revitalizara el Proceso de Reorganización Nacional (sin juzgar éticamente esta consideración), unida también a la poco manifiesta vocación negociadora de Gran Bretaña. Esta decisión se conformó, casi definitivamente, el 23de marzo, cuando la Junta Militar pudo minimizar el hecho Georgias si hubiera tenido auténtica intención de hacerlo, e hizo eclosión el 26de marzo, cuando la Comisión de Trabajo estableció (...), que las fecha más próxima en que la operación AZUL podía realizarse mediaba, alternativamente, entre el 01, 02 ó 03 de Abril.

249. Obtenida de la Comisión de Trabajo la confirmación de que las FF.AA. podían realizar la operación de ocupar las Islas Malvinas a partir del día 01 de abril como fecha más temprana, la Junta Militar ordenó formalmente la ejecución de la Operación "Azul" en reunión del Comité Militar Nro. 4/82, del día 26 de marzo de 1982, fijándose el día "D" el 01 de abril (en horas nocturnas) con flexibilización al día 02 ó 03 de dicho mes.

Conclusiones

272. El incidente de las Islas Georgias del Sur se originó al desembarcar personal argentino en la Isla San Pedro, izar el pabellón nacional -por propia iniciativa- y no cumplimentar requisitos de inmigración exigidos por las autoridades británicas.

273. Este hecho se transformó en el elemento desencadenante del conflicto del Atlántico Sur, al producir una reacción británica considerada exagerada, y precipitar la decisión de la Junta Militar de adelantar la operación "Azul".

278. En esta tesitura, por un momento, se estuvo a punto de lograr un entendimiento, pero éste se malogró por la intransigencia de nuestra cancillería ante un Foreign Office que hacía esfuerzos por dirimir la cuestión sin pasar a mayores, pero con fuertes condicionamientos especiales.

282. La toma de la decisión de la Junta Militar de adelantar la fecha de ejecución de la operación "Azul" fue desacertada, ya que:
  1. No se completó el planeamiento militar, según lo desarrollado en el Cap. III.
  2. No se justificó adelantar la operación en un "ahora o nunca", ya que históricamente se podía seguir esperando hasta que la situación se tornara favorable a nuestras FF.AA., salvo que la Junta Militar deseara recuperar las islas durante su mandato (limitación de tiempo disponible para revitalizar el Proceso de Reorganización Nacional)
  3. La Junta no estuvo en condiciones de controlar los acontecimientos ni de medir la probable reacción británica, ya que la ocupación de las Islas Malvinas, con el propósito de encaminar favorablemente las negociaciones, concluyó en una escalada militar. Tal situación trajo una serie de medidas irreflexivas y precipitadas que la CONVIRTIERON EN UNA AVENTURA MILITAR, SOBRE TODO CUANDO SE HIZO EFECTIVA LA REACCIÓN BÉLICA BRITÁNICA YA QUE NO SE TUVIERON IMPLEMENTADAS LAS ALTERNATIVAS DIPLOMÁTICAS PARA NEUTRALIZARLA.


(1) Pese a que admitió haber sido "entrenado para matar", el ex marino Alfredo Astiz, condenado hoy a prisión perpetua por crímenes cometidos durante la dictadura, se rindió sin disparar un solo tiro durante la guerra que libraron Argentina y el Reino Unido por las islas Malvinas en 1982.
Alfredo Astiz
La misma sangre fría había tenido en 1977 para, con el falso nombre de Gustavo Niño, infiltrarse entre las Madres de Plaza de Mayo que comenzaban a organizarse para buscar a sus hijos desaparecidos, simulando ser el hermano de uno de ellos.
La combinación de su ferocidad con los indefensos y su cara aniñada hicieron que se ganara el apodo de "El ángel de la muerte" y se convirtiera en el máximo símbolo del terrorismo de Estado que asoló a Argentina entre 1976 y 1983, incluso por encima de algunos de los dictadores de la época.

Como capitán de fragata perteneció al Grupo de Tareas 332 (GT 332). Fue responsable de innumerables secuestros de personas que permanecieron cautivas en la ESMA, por la que los organismos humanitarios calculan que pasaron unos 5.000 detenidos, de los cuales solo sobrevivieron cerca de 100.
Las Madres de Plaza de Mayo fueron algunas de sus primeras víctimas, cuando el 10 de diciembre de 1977 Astiz "marcó" con un beso en la puerta de una iglesia a quienes unas horas después serían secuestradas por su grupo paramilitar: Azucena Villaflor, Esther Ballestrino y María Ponce, las fundadoras de esa organización. La misma suerte corrieron las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, quienes permanecieron cautivas en la ESMA hasta que fueron arrojadas al mar desde un avión militar en uno de los tristemente célebres "vuelos de la muerte". Ver más
Tiempo después el marino asesinó por error a la adolescente sueca Dagmar Hagelin al confundirla con una guerrillera.
En 1982, durante la guerra por la soberanía de las Malvinas, Astiz integró un grupo de comandos al que se le asignó la defensa del archipiélago de las Georgias del Sur y fue tomado como prisionero por las Fuerzas Armadas británicas sin ofrecer resistencia alguna. Durante el conflicto no hizo nada por defender la soberanía de las islas. Ni siquiera disparó un solo tiro.

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