martes, 31 de marzo de 2015

El Pacto de Varsovia

El Pacto de Varsovia es un tratado firmado el 14 de mayo de 1955 entre ocho naciones comunistas de Europa. Los países miembros se comprometían a prestarse ayuda militar mutua en el caso de que cualquiera de ellos fuese atacado por una potencia extranjera.


Llamado oficialmente, Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua, fue una alianza militar compuesta por ocho países comunistas europeos, creada a imitación de la Alianza Atlántica reunió bajo el comando militar soviético a todas las fuerzas armadas de los países de las "democracias populares", con la excepción de Yugoslavia, para contrarrestar el rearme de la República Federal de Alemania, popularmente llamada Alemania Occidental, y su ingreso en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La OTAN se formó el 4 de abril de 1949, en Washington y estaba integrada inicialmente por Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Francia, Dinamarca, Portugal, Islandia, Luxemburgo, Italia, Países Bajos y Noruega. Más tarde, en 1952, se sumaron Grecia y Turquía y en 1954, Alemania Federal.

El tratado fue firmado en Varsovia (Polonia) el 14 de mayo de 1955 por Albania, Bulgaria, Checoslovaquia (hoy República Checa y Eslovaquia), República Democrática de Alemania (en la actualidad parte de la reunificada República Federal de Alemania), Hungría, Polonia, Rumania y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Estados Unidos ejercía el poder hegemónico dentro de la OTAN, su presidente, era quien nombraba directamente al Comandante Aliado Supremo en Europa, que era la máxima autoridad militar de la alianza. Ese cargo, siempre fue ocupado por un general norteamericano, con lo cual los ejércitos de cada país eran controlados por la potencia más importante. Lo mismo pasaba en el Pacto de Varsovia, la Unión Soviética era el país líder del cual se desprendían todas las decisiones.

Este pacto venía institucionalizar en un marco común los distintos pactos bilaterales que la URSS había firmado entre 1945 y 1948 con todos los países de su zona de influencia. Firmado en el período de la desestalinización, el Pacto vino a dar una apariencia de "igualdad" a lo que durante la época de Stalin había sido la pura y simple ocupación militar.

Sin embargo, la alianza estaba dominada por la URSS, que mantenía un estricto control sobre los otros estados firmantes del pacto. En 1961 Albania rompió relaciones diplomáticas con la URSS a causa de diferencias ideológicas y en 1968 abandonó el Pacto de Varsovia.

Desde mediados de la década de 1950 hasta la de 1980, dos fueron los órganos que ejecutaron las funciones del Pacto de Varsovia: el Comité Político Consultivo y el Mando Unificado de las Fuerzas Armadas, ambos con sede en Moscú.

Según los términos del tratado, el Comité Político Consultivo coordinaba todas las actividades, excepto las puramente militares, y el Mando Unificado de las Fuerzas Armadas ejercía la dirección sobre las tropas asignadas a éste por los estados miembros. Se acordó que el Mando Unificado quedara bajo dirección soviética.

De hecho, más que un verdadero pacto militar, el Pacto de Varsovia estaba dirigido a preservar la hegemonía militar y política de la URSS sobre los países del centro y este de Europa. Cuando Hungría en 1956 trató de abandonar el Pacto y declararse neutral, el Ejército Rojo sin mediar ninguna consulta previa con sus aliados, ni respetar los artículos del Pacto que hablan de no injerencia en los asuntos internes de cada país miembro. El 20 de agosto de 1968, un ejército de 500.000 hombres de todos los países del pacto excepto Rumania invadieron Checoslovaquia siguiendo una simple orden de Moscú y sin consulta previa al comité político de la organización. La doctrina Breznev que proclamaba el derecho de intervención cuando el socialismo estuviera en peligro en alguno de estos países venía a confirmar la hegemonía soviética. El golpe de Jaruselzski en Polonia en 1981 se produjo para adelantarse a una intervención del Pacto de Varsovia similar a la que había sufrido Checoslovaquia en 1968.

La única acción militar del Pacto de Varsovia fue dirigida contra un Estado miembro: Checoslovaquia. (En el otoño de 1956, la URSS llevó a cabo de forma unilateral la invasión de Hungría, otro Estado miembro del Pacto de Varsovia).

En agosto de 1968, como respuesta a una serie de reformas liberalizadoras promulgadas por el gobierno checoslovaco, conocidas como la primavera de Praga, tropas de la URSS, Polonia, Hungría, Bulgaria y Alemania Oriental (República Democrática de Alemania) invadieron Checoslovaquia y forzaron el retorno a un régimen afín a la ortodoxia soviética. Rumania se opuso a la invasión, por lo que no participó en ella, pero continuó siendo miembro del Pacto.

Tanques rusos en Praga
A pesar de que el Pacto de Varsovia fue oficialmente renovado en 1985 para otros veinte años, la transformación política de la Europa oriental, a fines de la década de 1980, debilitó profundamente a la organización. La URSS inició la evacuación de sus tropas de otros países del Pacto de Varsovia y la República Democrática de Alemania abandonó la alianza para unirse a la República Federal de Alemania, logrando la reunificación de Alemania, en octubre de 1990.

El 25 de febrero de 1991, dos años después de la caída del Muro de Berlín, se reunían en Budapest los seis representantes de las naciones pertenecientes al bloque y que aún lo mantenían. La reunión tenía por objeto disolver la estructura militar, proponiéndose la fecha del primero de abril. La disolución implicaba al Alto Mando de las Fuerzas Unificadas y del Estado Mayor del Pacto de Varsovia, dirigidos en ese momento por el general soviético Vladimir Lobov. También quedaba anulada la carta de la alianza militar de los países del bloque del Este, entre ellas la llamada "obligación de asistencia", que fue una de las causas que justificaron, como comentábamos antes, la intervención de Hungría y Checoslovaquia en 1956 y 1968, respectivamente.

Todas las funciones militares conjuntas cesaron el 31 de marzo de 1991, y el 1º de julio los dirigentes de los seis países miembros restantes acordaron la disolución de la alianza.

El 12 de marzo de 1999, República Checa, Hungría y Polonia, antiguos miembros del Pacto de Varsovia, se unieron a la OTAN. Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia lo hicieron en marzo de 2004. Albania lo hizo en abril de 2009.