miércoles, 11 de marzo de 2015

11 de marzo de 2011 - terremoto y tsunami en Japón provocan accidente nuclear en Fukushima

El terremoto y tsunami de Japón del viernes 11 de marzo de 2011, denominado oficialmente por la Agencia Meteorológica de Japón como el terremoto de la costa del Pacífico en la región de Tohoku, provocó olas de maremoto de hasta 10 m. y dejó 13.858 muertos y 14.377 desaparecidos. 

Terremoto

El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de Sendai, en la prefectura de Miyagi, Japón. En un primer momento se calculó su magnitud en 7,9 grados y fue posteriormente incrementada a 9 grados, confirmado por la Agencia Meteorológica de Japón y el Servicio Geológico de los Estados Unidos. El terremoto duró aproximadamente 2 minutos según expertos. Dos días antes, este terremoto había sido precedido por otro temblor importante, pero de menor magnitud, ocurrido el miércoles 9 de marzo de 2011, a las 02:45:18 UTC en la misma zona de la costa oriental de Honshu, Japón y que tuvo una intensidad de 7,2 grados a una profundidad de 14,1 kilómetros. También ese día las autoridades de la Agencia Meteorológica de Japón dieron una alerta de maremoto, pero sólo local, para la costa este de ese país.

Fue el terremoto más potente sufrido en Japón hasta la fecha, así como el cuarto más potente del mundo de todos los terremotos medidos hasta la fecha. Horas después del terremoto y su posterior tsunami, el volcán Karangetang en las Islas Célebes (Indonesia) entró en erupción a consecuencia del terremoto inicial. La NASA con ayuda de imágenes satelitales ha podido comprobar que el movimiento telúrico pudo haber movido la Isla Japonesa aproximadamente 2,4 metros, y alteró el eje terrestre en aproximadamente 10 centímetros. La violencia del terremoto, acortó la duración de los días en 1,8 microsegundos, según los estudios realizados por los JPL de la NASA.

El terremoto principal estuvo precedido de una larga serie de terremotos previos, que comenzaron con un temblor de 7,2 MW el día 9 de marzo de 2011, aproximadamente a 40 kilómetros de distancia de donde se produjo el terremoto del 11 de marzo, y seguido de otros tres el mismo día dela catástrofe que excedieron los 6 MW de intensidad. Un minuto antes del terremoto principal, el Sistema de Alerta de Terremotos, conectado a cerca de 1.000 sismógrafos en Japón, envió una serie de avisos a los diferentes medios de comunicación japoneses alertando del peligro inminente. Se cree que gracias a estas alertas se pudieron salvar una gran cantidad de personas. Este terremoto se produjo en la Fosa de Japón, donde la Placa del Pacífico subduce bajo la Placa deOjotsk. Un terremoto de esta magnitud por lo general tiene un frente de ruptura de al menos 480kilómetros y requiere de una larga línea de falla relativamente recta. Debido a que el límite entre placas y la zona de subducción en esta región no es tan recta, es por lo que los terremotos en esta región se espera tengan magnitudes de entre 8 y 8,5, por esto la magnitud de este terremoto fue una sorpresa para algunos sismólogos.

Maremoto

Tras el terremoto se generó una alerta de tsunami para la costa pacífica de Japón y otros países, incluidos  Nueva Zelanda, Australia, Rusia, Guam, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Nauru, Hawái , Islas Marianas del  Norte, Estados Unidos, Taiwán, América Central, México y en Sudamérica, Colombia, Perú, Ecuador y Chile.


La alerta de tsunami emitida por Japón fue la más grave en su escala local de alerta, lo que implica que se esperaba una ola de 10 metros de altura. Finalmente una ola de 0,5 metros golpeó la costa norte de Japón. La agencia de noticias Kyodo informó que un tsunami de 4 metros de altura había golpeado la Prefectura de Iwate en Japón. Se observó una ola de 10 metros de altura en el aeropuerto de Sendai, en la Prefectura de Miyagi, que quedó inundado, con olas que barrieron coches y edificios a medida que se adentraban en tierra. 

Asombroso video del tsunami

Accidente en la planta nuclear de Fukushima

Aproximadamente una hora después del terremoto se produjo un tsunami que terminó por completar la tragedia. Los efectos del terremoto y del tsunami se vieron agravados por los daños que sufrieron varios reactores nucleares, especialmente los del emplazamiento de Fukushima I. Además de los reactores de esta central, el terremoto y el tsunami afectaron a 12 de los 50 reactores japoneses. En particular, los cuatro reactores de la central de Fukushima II, sufrieron también daños importantes.

Cuando se produjo el terremoto, funcionaban los reactores números 1, 2 y 3 mientras que el número 4 estaba en recarga, y los números 5 y 6 en mantenimiento. Obviamente, si hubieran estado los seis reactores en funcionamiento, el accidente habría sido mucho más grave. Durante el terremoto,  cuando los sensores detectaron el temblor, los reactores pararon automáticamente mediante la inserción de las barras de control. Sin embargo, no salieron indemnes, en contra de lo que la industria nuclear ha proclamado, puesto que investigaciones realizadas tras el accidente han revelado que muchos de los sistemas de emergencia fueron dañados por el temblor de tierra. 

El tsunami que siguió al sismo destrozó los edificios auxiliares y dejó inservible el circuito primario de refrigeración y los sistemas de emergencia de alimentación y de refrigeración. En estas circunstancias, no había forma de extraer el calor de los reactores 1, 2, 3. El calor era muy alto por la radiactividad del combustible y era, por tanto, imprescindible enfriarlo por cualquier medio para intentar que el núcleo no se fundiera y el combustible nuclear no acabara por salir al exterior. Por ello se decidió rociar los reactores con grandes cantidades de agua de mar. Pero esto se hizo unas 20 horas después del terremoto, demasiado tarde porque los reactores ya sufrían fusión parcial. La decisiónde rociar los reactores con agua salada equivalía a condenarlos a muerte, por eso los responsables de Tokio Electric Power Company (TEPCO), propietaria de la central, tardaron tanto en tomar esta decisión.

La temperatura de los reactores siguió aumentando hasta más de 2000 grados, por la falta de refrigeración. A esta temperatura se produce hidrógeno a partir del agua. Este gas, que es muy explosivo, salió de la contención primaria y se acumuló en los edificios de los reactores. Allí reaccionó con el oxígeno y se produjeron las tres grandes explosiones que lanzaron materiales hasta unos 100 m de altura. Esto provocó los primeros escapes de radiactividad al medio.

El 0,7 % de la población recibió dosis superiores a los 10 mSv en pocos días (1 mSv es la dosis máxima para el público en general en un año) y muchos superaron los 20 mSv. El 42.3 % han sido expuestas a dosis entre 1 y 10 mSV. Los efectos de estas dosis se revelarán entre los 10 y 20 años después del accidente. De momento ya se han detectado 18 nuevos cánceres de tiroides entre los niños de Fukushima y el Gerente de la planta, Masao Yoshida, murió de cáncer de esófago.

Verificación de los niveles de radiación en los evacuados de Koriyama, cerca de Fukushima
Si bien no es posible establecer estrictamente una causalidad entre el accidente y esta muerte, no  es descabellado pensar que están relacionados, dado que Yoshida-san permaneció en su puesto tomando decisiones en Fukushima. Para algunos es un héroe para otros se equivocó al tardar  tanto en desobedecer a sus superiores y tomar la decisión de refrigerar los reactores con agua de mar.

La nube radiactiva contaminó la tierra y los alimentos. Se detectó radiactividad en la leche materna, en las verduras y en la ternera. Los niveles de dosis en los alimentos alcanzaron cinco veces lo permitido. Para mantener la población alimentada se han multiplicado por 5 los niveles de radiactividad permitidos en los alimentos. En la actualidad todavía hay más de 50.000 personas que no han podido volver a sus casas.