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lunes, 25 de marzo de 2019

Los rostros del terror

La última dictadura cívico-militar, autodenominada como Proceso de Reorganización Nacional, gobernó la Argentina desde el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, derrocando al gobierno constitucional de la presidenta María Estela Martínez de Perón (justicialista), hasta el 10 de diciembre de 1983, día de asunción del gobierno elegido mediante sufragio de Raúl Alfonsín (UCR).

El poder fue ocupado por una junta militar integrada por los comandantes de las tres Fuerzas Armadas Argentinas, sucediéndose cuatro juntas militares en el período. Es considerada la dictadura más sangrienta de la historia argentina y se caracterizó por el terrorismo de Estado, la constante violación de los derechos humanos, la desaparición y muerte de miles de personas, la apropiación sistemática de recién nacidos y otros crímenes de lesa humanidad que dejaría un total de aproximadamente 30.000 desaparecidos.

Hubo cuatro juntas militares de gobierno, siendo la primera de ellas, presidida por el ex Teniente general Jorge Rafael Videla la más prolongada. A este período corresponden las actividades de algunos de los miembros más despiadados de las fuerzas armadas y de seguridad. Solo mencionaremos unos pocos ejemplos ilustrativos, un listado completo sería demasiado extenso como para ser tratado aquí

El esquema del poder dictatorial se completó con la designación de «gobernadores» en cada provincia e «intendentes» en las ciudades. La designación de «gobernadores» en las provincias, recayó casi siempre en un militar.

En superposición con el esquema formal de autoridades, la dictadura mantuvo el sistema de zonificación militar del país, dispuesto el 28 de octubre de 1975, mediante la Directiva del Comandante General del Ejército 404/75 (Lucha contra la subversión). Según el régimen de zonificación militar, el país quedaba dividido en cinco «zonas» militares, correspondientes a los cinco cuerpos de ejército en que se dividía el Ejército Argentino. Al comandante de cada cuerpo del Ejército le correspondía hacerse cargo de la zona. Cada zona estaba dividida a su vez en «subzonas» y «áreas», y cada uno de los jefes de «zona», «subzona» y «área» tenía mando directo para la represión en su jurisdicción. El General Martín Balza los definió en el año 2005 como "Señores de la guerra… verdaderos señores feudales…"


Carlos Guillermo Suárez Mason
Fue asesino, ladrón y prófugo. Como jefe del Primer Cuerpo de Ejército entre 1976 y 1980; se lo conoció como el Carnicero del Olimpo, en referencia a uno de los más grandes centros clandestinos de detención, del cual fue su principal responsable. Ya en 1951 había participado en el fallido golpe contra el presidente Juan Perón y por ello se exilió en Montevideo, Uruguay, donde en 1955 recibiría a los marinos que bombardearon la Plaza de Mayo.

Se calcula que bajo su jurisdicción operaron cerca de 60 centros clandestinos de detención entre los que destacan, los centros de tortura de :

“Automotores Orletti”, Este antiguo taller de automotores y vivienda familiar de dos plantas fue alquilado y acondicionado por agentes de la SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado) para instalar El centro clandestino de detención, tortura y exterminio (CCDTyE) que funcionó como base principal, en la Argentina, de la llamada Operación Cóndor: el pacto criminal mediante el cual los aparatos represivos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay organizaron su accionar ilegal y coordinaron el secuestro, intercambio, desaparición y asesinato de militantes populares y líderes políticos entre los países de la región.

Se estima que en “Automotores Orletti” estuvieron secuestrados alrededor de 300 ciudadanos uruguayos, chilenos, bolivianos, paraguayos, cubanos y argentinos. La mayoría continúan desaparecidos.


"El Pozo de Banfield”. Un total de 309 personas, entre ellas ciudadanos uruguayos, paraguayos y chilenos, fueron alojadas en este centro. De ellas, 97 aún permanecen desaparecidas y 5 fueron liberadas y posteriormente asesinadas. Entre los prisioneros había cuatro mujeres que dieron a luz, cuyos hijos continúan sin ser identificados.36 Se considera que una de las principales funciones de este centro ilegal fue albergar a detenidas durante los últimos meses de embarazo, para disponer luego de los recién nacidos, quienes eran separados de sus madres. En este sitio fueron alojados los estudiantes platenses secuestrados durante la Noche de los Lápices, en 1976. 

“El Olimpo”, funcionó desde el 16 de agosto de 1978 hasta fines de enero de 1979 en un predio perteneciente a la División Automotores de la Policía Federal. Se estima que allí estuvieron secuestrados unos 500 militantes de diversas organizaciones políticas, la mayoría de los cuales permanecen desaparecidos.

Bajo el control de Suárez Mason operaba también el Batallón de Inteligencia 601 del Ejército, destinado a operaciones de secuestro extorsivo; el Batallón contaba con un Grupo de Tareas Extraterritoriales, que colaboró en el golpe de Estado de 1981 en Bolivia, y proporcionó entrenamiento a los contras nicaragüenses en una base de la CIA en Florida.

Se autodefinía como uno de los más "duros" entre sus propios camaradas, fue condenado en ausencia por la justicia de Italia y era requerido por tribunales de España y Alemania, por violaciones a los derechos humanos.

A la caída de la dictadura cívico-militar huyó de la Argentina, y se estableció en San Francisco en 1984. La fuga significó su baja del Ejército. En 1987 fue detenido en Estados Unidos –donde lo consideraban ”uno de los principales narcotraficantes latinoamericanos”– y extraditado para enfrentar su acusación de 39 homicidios y 23 secuestros, aunque estaba siendo investigado por 635 crímenes. El pedido de extradición del gobierno argentino no fue satisfecho hasta 1988, y fue condenado a indemnizaciones millonarias, pero antes del fin del juicio penal en su contra el indulto concedido por el entonces presidente Carlos Menem le garantizó la libertad.

En 1998, la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, dictó que, a pesar del indultos que fuese firmado por el entonces presidente Carlos Menem, se debía investigar el accionar de Guillermo Suárez Mason durante la dictadura militar, con el fin de esclarecer la información acerca del destino final sufrido por las personas “detenidas desaparecidas”.

Acusado de robar hijos de los desaparecidos nacidos en cautiverio, fue nuevamente extraditado desde California a mediados de los años 1990, por cargos de delitos contra la humanidad, solicitado por el entonces fiscal Luis Moreno Ocampo. Volvió a ser arrestado, y en atención a su edad se le concedió el arresto domiciliario. Violó los términos de éste celebrando su octogésimo cumpleaños en el estadio de Argentinos Juniors, en cuyas divisiones inferiores había jugado como arquero, por lo que fue encarcelado en el penal de Villa Devoto. Al momento de su fallecimiento, el 21 de junio de 2005, a los 81 años, afrontaba cargos por 635 delitos


Ramón Genaro Díaz Bessone
Entre septiembre de 1975 y octubre de 1976 ocupó la jefatura del II Cuerpo de Ejército, asentado en Rosario y allí coordinó la dirección de los centros clandestinos de detención ubicados en la zona Noreste del país. Más tarde, ocupó el Ministerio de Planeamiento. Fue encontrado culpable, en 2012, por su responsabilidad en los crímenes cometidos en el Servicio de Informaciones de Rosario, uno de los centros clandestinos de detención más grandes de la provincia de Santa Fe. Se les atribuyen los delitos de privación ilegal de la libertad, homicidio calificado, amenazas, tormentos y asociación ilícita calificada. En esta causa hay cerca de 90 víctimas y más de 160 testigos. Se lo condenó a prisión perpetua el 26 de marzo de 2012. Ese mismo año, los Tribunales rosarinos decidieron que "no estaba en condiciones psíquicas" de afrontar otros juicios, y por lo que no compareció en otros procesos en los que era requerido. Falleció el 3 de junio de 2017 a los 91 años de edad.



Luciano Benjamín Menéndez
Comandó el Tercer Cuerpo de Ejército entre 1975 y 1979. Tuvo bajo su mando el destacamento de Inteligencia 141 “General Iribarren”, del que dependía el centro clandestino de detención “La Perla”, el más grande del interior del país, por donde se calcula que pasaron 2500 detenidos.

Menéndez solía visitar La Perla y presenciaba fusilamientos al borde de las fosas. Según testimonios de los pocos sobrevivientes, también aparecía durante los interrogatorios y las torturas. A él le adjudican ser ideólogo del “pacto de sangre”: hacía participar de los secuestros y fusilamientos a todos los oficiales para que en el futuro “no se dieran vuelta”.

Tras el regreso de la democracia, logró desactivar varias causas en su contra amparado en las leyes de impunidad y en 1990, a pocos días de que comenzara un juicio en su contra, recibió el indulto del presidente Carlos Menem. La particularidad fue que el perdón presidencial incumplió la Constitución al indultar a una persona que no había recibido condena alguna todavía.

En 2005 la Corte Suprema declaró inconstitucional el indulto de Menem y en 2008 el represor recibió su primera sentencia por crímenes de lesa humanidad: fue condenado a prisión perpetua en cárcel común por secuestrar, torturar y fusilar a cuatro militantes del PRT en 1977 que estuvieron detenidos en La Perla.

La Perla
Durante las múltiples ocasiones en las que debió hablar en el banquillo de los acusados, Menéndez dedicó sus alegatos a defender con pasión el terrorismo de Estado. “Nuestros enemigos fueron los terroristas marxistas. Jamás perseguimos a nadie por sus ideas políticas”, dijo antes de ser sentenciado a perpetua junto al dictador Jorge Rafael Videla en 2010 por los fusilamientos de presos políticos en Córdoba. Ha sido vinculado a por lo menos ciento treinta y nueve causas por delitos de lesa humanidad y fue imputado en ochocientas causas por este tipo de delitos. Con trece condenas, fue quien más prisiones perpetuas ha recibido en la historia argentina.


Rubén Jacinto Chamorro
Vicealmirante de la Armada Argentina, se desempeñó como director de la Escuela de Mecánica de la Armada, en donde tuvo, entre otros a Alfredo Astiz y Jorge Acosta. Se considera que fue mano derecha del almirante Emilio Eduardo Massera. Se estima que por este centro pasaron cerca de cinco mil detenidos-desaparecidos y que más del 90% de ellos fueron asesinados. Normalmente en estos casos se le decía al detenido que iba a ser trasladado a una cárcel común, se le inyectaba una droga con efecto sedante y luego eran subidos a aviones y arrojados, inconscientes, al Río de la Plata o al mar territorial argentino desde gran altura en los denominados ”vuelos de la muerte”. El impacto contra el agua era mortal. También se supo que los grupos de tareas utilizaban otros métodos de eliminación de cuerpos como las incineraciones conocidas vulgarmente en la jerga naval como “asaditos“ que tenían lugar en el campo de deportes de la escuela. Falleció el 2 de junio de 1986 de un ataque cardíaco antes de que pudiera ser juzgado


Estos cuatro represores solo representan una minúscula proporción de la totalidad de involucrados. Miles de personas, entre militares, fuerzas de seguridad, civiles y hasta miembros de la iglesia hicieron posible el período más oscuro de la historia argentina. Examinarlos a todos es imposible hacerlo aquí. Este post solo busca recordar que tales hechos ocurrieron y, en una gran proporción, continúan impunes.

lunes, 25 de junio de 2018

El Pacto Molotov-Ribbentrop y la invasión soviética a Polonia

Al final de los años 1930, la Unión Soviética pretendía formar una alianza contra Alemania con el Reino Unido, Francia y Polonia. Las negociaciones, sin embargo, fueron difíciles. Los soviéticos insistían en crear un círculo de influencia que abarcara desde Finlandia hasta Rumania y pidieron ayuda militar, no sólo para actuar contra cualquier país que los atacara directamente, sino también contra cualquier organización que atacara a los países de dicha esfera de influencia. Desde el comienzo de las negociaciones con Francia y el Reino Unido, la Unión Soviética demandó su derecho a ocupar los Estados Bálticos (Letonia, Estonia y Lituania). Finlandia también debía ser incluida en el círculo de influencia soviética  y los soviéticos finalmente reclamaron su derecho a actuar en Polonia, Rumanía y los Estados Bálticos cuando su seguridad se viera amenazada. Los gobiernos de estos países rechazaron la propuesta, ya que presentían que si el Ejército Rojo invadía alguna vez su territorio, ya nunca lo abandonaría, como señaló el ministro de exteriores polaco Józef Beck. La Unión Soviética dejó de confiar en los británicos y franceses para mantener la seguridad colectiva desde que estos rechazaron prestar ayuda a la Segunda República Española contra los nacionalistas durante la Guerra Civil Española, o cuando renunciaron a proteger a Checoslovaquia de la Alemania Nazi. De igual modo, sospechaban que los Aliados Occidentales preferirían que la Unión Soviética se enfrentara a Alemania por sí misma, mientras ellos observaban la situación. En vista de estos intereses divergentes, la Unión Soviética abandonó el diálogo y retomó las conversaciones con Alemania.

El pacto alemán-soviético, también conocido como pacto Ribbentrop-Molotov por los dos ministros extranjeros que negociaron el acuerdo, tenía dos partes. El acuerdo económico, firmado el 19 de agosto de 1939, estipulaba que Alemania entregaría productos manufacturados a cambio de materia prima soviética. La Alemania nazi y la Unión Soviética también firmaron en Moscú un pacto de no agresión durante diez años el 23 de agosto de 1939, una semana antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, El pacto, que ha sido descrito como una licencia para la guerra, fue un factor clave en la decisión de Hitler de invadir Polonia

El ministro nazi de Relaciones Exteriores, Joachim von Ribbentrop , el líder soviético Josef Stalin y el ministro soviético de Relaciones Exteriores, Viacheslav Molotov, en la firma del pacto.
Este tratado tenía algunas cláusula secretas solo para conocimiento de los jerarcas de ambos gobiernos y no reveladas al público, por las que se dividía Europa oriental en zonas de influencia germana y soviética, quedando Polonia repartida entre las dos potencias y Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania reconocidas por Alemania como zonas de interés soviético. También les ofreció la posibilidad de recuperar territorios cedidos a Polonia veinte años antes y así unir los pueblos ucranianos y bielorrusos orientales y occidentales bajo un gobierno soviético y, por primera vez, bajo un mismo estado. Stalin veía además ventajas en que se desatase una guerra en Europa occidental, ya que podía debilitar a sus enemigos ideológicos y abrir nuevas regiones para el avance del comunismo.

El pacto alemán-soviético permitió que Alemania atacara Polonia el 1 de septiembre de 1939 sin temor a la intervención soviética. El 3 de septiembre de 1939, Gran Bretaña y Francia, que habían garantizado cinco meses antes la protección de las fronteras de Polonia, declararon la guerra a Alemania. Estos sucesos marcaron el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

El 1 de septiembre de 1939, los líderes nazis comenzaron a animar a los soviéticos a jugar su baza del Pacto Molotov-Ribbentrop para que invadieran la parte oriental de Polonia. El embajador alemán en Moscú, Friedrich Werner von der Schulenburg, y el ministro de Asuntos Exteriores soviético, Viacheslav Mólotov, intercambiaron una serie de comunicados diplomáticos sobre el asunto.
Entonces Mólotov vino al lado político del asunto y declaró que el Gobierno soviético había tenido la intención de aprovechar la oportunidad del avance de tropas alemanas sobre Polonia para declarar que Polonia se deshacía y que era necesario que la Unión Soviética, en consecuencia, acudiera en ayuda de los ucranianos y bielorrusos "amenazados" por Alemania. Este argumento debía hacer que la intervención de la Unión Soviética fuera admisible desde el punto de vista de las masas y al mismo tiempo, evitar que la Unión Soviética diera el aspecto de agresor.” - Friedrich Werner von der Schulenburg, embajador alemán en Moscú, en un telegrama al Ministerio de Asuntos Exteriores alemán.
Los soviéticos retrasaron su intervención por varios motivos. Se encontraban sumidos en una serie de disputas fronterizas con Japón, necesitaban tiempo para movilizar al Ejército Rojo y veían una ventaja diplomática en esperar a que Polonia se desintegrara antes de realizar algún movimiento. El 17 de septiembre de 1939, Mólotov declaró en la radio que todos los tratados entre la Unión Soviética y Polonia habían sido anulados debido a que el gobierno polaco había abandonado a su pueblo y había dejado de existir de forma efectiva. Ese mismo día, el Ejército Rojo cruzó la frontera polaca, comenzando la invasión del país.

No obstante las muchas dificultades y las tristes experiencias de los últimos días, el Mando Supremo tenía aún ciertas esperanzas. Se esperaba que al día siguiente, el 17 de septiembre, los aliados occidentales iniciaran su gran ofensiva. Y, aunque ésta no se produjo, nadie se preocupó: después de todo, una diferencia de pocos días no podía tener demasiada trascendencia. Pensaban que pronto los alemanes se verían obligados a marcharse de Polonia, por lo menos la mayor parte de la Luftwaffe y de las divisiones acorazadas; después... todo se iría resolviendo.

Pero lo que ocurrió fue que poco antes del amanecer del 17 de septiembre, el Ejército ruso entró en Polonia en un frente de casi 1300 km. La acción constituyó una sorpresa total tanto para el Gobierno como para el Mando Supremo polaco, e incluso para el mismo Alto Mando alemán. Los soviéticos entraron en campaña con dos Grupos de Ejército: el de la Rutenia Blanca y el de Ucrania. El primero estaba constituido por cuatro ejércitos y el segundo por tres. El Ejército 12. desplegado en el extremo meridional del frente, comprendía en su mayor parte tropas motorizadas, ya que su objetivo era aislar a los polacos de Rumania y de Hungría. La frontera de Polonia con Rusia estaba defendida tan sólo por 18 Batallones y cinco Escuadrones de Caballería del Cuerpo de Protección de la Frontera (KOP Korpus Ochrony Pogranicza en polaco); por lo tanto no fue difícil para las vanguardias soviéticas profundizar en territorio polaco casi 100 km en los dos primeros días. La actitud del Ejército ruso en relación con los soldados polacos fue ambigua, ya que al principio parecía como si los rusos evitasen combatir, por lo que incluso llegó a pensarse que acudían en ayuda de Polonia. Pero la situación se aclaró en cuanto las tropas polacas fueron desarmadas y hechas prisioneras. Cuando el Ejército soviético atravesó el Dniester y amenazó Kolomyja, el Mando Supremo polaco se encontró de repente en peligro. No había tiempo para discutir la situación con calma. Así, pues, todas las fuerzas recibieron la orden de retirarse hacia las fronteras rumana y húngara y resistir a los alemanes, pero sin hacer fuego contra los rusos, a no ser que éstos les atacaran o intentasen desarmarlos. Se decidió que el Presidente y el Gobierno, así como el comandante en jefe, se trasladaran a Rumania para pasar luego a Francia. 

El gobierno soviético anunció que actuaba para proteger a los ucranianos y bielorrusos que vivían en la parte oriental de Polonia, debido al colapso de la administración polaca tras la invasión nazi. Según los soviéticos, dicha administración, no podía ya garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

Caballería polaca
La sorpresa de los polacos es total. En ese momento, sus tropas luchan a la desesperada en un intento de realizar un último plan defensivo contra los ejércitos del Reich, el Saliente Rumano, consistente en retirar todas las tropas posibles a la zona fronteriza con Hungría y Rumanía y resistir hasta el ―todavía esperado― ataque de Francia y el Reino Unido. La lucha sigue siendo muy intensa, pero ya no son unidades cohesionadas las que ofrecen resistencia, sino restos de divisiones y brigadas que, aisladas, combaten para escapar al cerco de las divisiones alemanas y poder así unirse al resto de los ejércitos polacos.

Con todas las tropas comprometidas en la lucha contra los alemanes, sólo quedan para defender la frontera las unidades del KOP, algunas de la Defensa Territorial y restos de las tropas regulares en retirada. El Estado Mayor polaco, impotente ante esta nueva situación, abandona el ya inviable plan del Saliente Rumano y ordena no combatir a las fuerzas soviéticas, para concentrar todos los esfuerzos en que las unidades que todavía luchan contra los alemanes logren escapar hacia las fronteras de Rumanía y Hungría, y pasar de estos países a Francia o el Reino Unido y así poder proseguir la lucha.

Sin embargo, y en medio de la confusión reinante, muchas unidades resisten al nuevo invasor. No se dan combates de la magnitud de los que se han producido o se siguen produciendo contra los alemanes, pero alrededor de ciudades como Vilna o Grodno hay duros enfrentamientos.

El Ejército Rojo alcanzó rápidamente sus objetivos, debido a que sobrepasaba en número a la resistencia polaca. En torno a 230.000 soldados polacos, o incluso más (452.500) fueron hechos prisioneros de guerra. El gobierno soviético se anexionó el nuevo territorio, poniéndolo bajo su control y declarando en noviembre de ese mismo año que trece millones y medio de ciudadanos polacos, que vivían en la zona anexionada, habían pasado a ser ciudadanos soviéticos. Los soviéticos contrarrestaron la oposición mediante ejecuciones y arrestos. Varios cientos, o miles, según estimaciones, de los arrestados, fueron enviados a Siberia y a otras zonas remotas de la URSS, en cuatro series de deportaciones producidas entre 1939 y 1941.

El Ejército Rojo hizo su incursión por la zona de Kresy, al este de Polonia, con siete ejércitos de campaña y entre 450.000 y 1.000.000 de soldados. Estos ejércitos se agrupaban en dos "frentes" (equivalente soviético de un Grupo de Ejércitos): el Frente Bielorruso, bajo la dirección de Mijaíl Kovalyov, y el Frente Ucraniano, bajo las órdenes de Semión Timoshenko. Hasta ese momento los polacos no habían conseguido defender sus fronteras occidentales y, en respuesta a las incursiones alemanas, habían lanzado una contraofensiva de cierta importancia en la batalla de Bzura. El Ejército Polaco tenía originalmente un plan defensivo bien desarrollado para combatir una posible invasión soviética pero no estaban preparados para plantar cara a dos invasiones simultáneas. En el momento en que los soviéticos invadieron el país, los comandantes polacos ya habían enviado a la mayor parte de sus tropas al oeste para enfrentarse a los alemanes, dejando así al este con una mínima protección de veinte batallones, que contaban con unos 20.000 soldados de defensa fronteriza del KOP, bajo la dirección del general Wilhelm Orlik-Rueckemann.

Al comenzar la invasión, el comandante en jefe polaco y mariscal de Polonia Edward Rydz-Śmigły, ordenó a las fuerzas fronterizas que prestaran resistencia ante la invasión soviética. Luego cambió su postura, tras consultar con el Primer Ministro Felicjan Sławoj Składkowski, ordenando retroceder y limitar los ataques a los soviéticos al caso de defensa propia.
“Los soviéticos han entrado. Ordeno un repliegue general hacia Rumanía y Hungría por la ruta más corta. No luchéis contra los bolcheviques a no ser que os asalten o traten de desarmar vuestras unidades. Las tareas defensivas de Varsovia y otras ciudades que debían defenderse de los alemanes, quedan sin cambios. Las ciudades amenazadas por los bolcheviques deberían negociar la cuestión de retirar la guarnición hacia Hungría o Rumanía” - Edward Rydz-Śmigły, Comandante en Jefe del Ejército polaco.
Las dos órdenes contradictorias condujeron a la confusión y cuando el Ejército Rojo atacó a las unidades polacas estallaron pequeñas batallas de forma inevitable. La respuesta de los no étnicamente polacos a la situación añadió una nueva complicación. En algunos casos, ucranianos, bielorrusos y judíos aplaudieron la entrada de las tropas soviéticas, consideradas libertadoras. La Organización de Nacionalistas Ucranianos se levantó contra los polacos y partisanos comunistas organizaron revueltas locales, como por ejemplo en Skidel.

El plan original de repliegue de los militares polacos consistía en retirarse y reagruparse en torno a la frontera rumana. La idea era adoptar posiciones defensivas en dicho lugar y esperar al ataque prometido por parte de franceses y británicos en el oeste. Este plan suponía que Alemania se vería obligada a limitar sus operaciones en Polonia para así poder combatir en un segundo frente. Los aliados esperaban que las fuerzas polacas resistieran durante varios meses pero el ataque soviético hizo que esta estrategia quedara obsoleta.


Las unidades soviéticas a menudo se encontraban con que los alemanes avanzaban desde la dirección opuesta. Ocurrieron varios ejemplos notables de cooperación entre ambas fuerzas. La Wehrmacht capturó la Fortaleza de Brest con la ayuda de la 29º Brigada de Tanques Soviética, tras la batalla de Brest Litovsk, el 17 de septiembre. El general alemán Heinz Guderian y el general de brigada soviético Semión Krivoshein llevaron a cabo un desfile conjunto tras tomar Brest. 

El general alemán Heinz Guderian y el brigada soviético Semión Krivoshein durante el desfile conjunto en Brest.
Lvov (o Lwów en polaco) se rindió el 22 de septiembre, días después de que los alemanes hubieran entregado el mando de las operaciones en la zona a los soviéticos. Fuerzas soviéticas tomaron Vilna el 19 de septiembre, tras una batalla de dos días de duración. El 24 de septiembre tomaron Goradnia, tras cuatro días de combates. Hacia el 28 de septiembre el Ejército Rojo ya había alcanzado la línea de los ríos Narew, Bug Occidental, Vístula y San, que trazaban la frontera acordada previamente con los nazis.
La caballería soviética en un desfile en Lvov,
Varias guarniciones polacas aisladas lograron mantener sus posiciones durante mucho tiempo antes de ser derrotadas, siendo la última unidad operacional del Ejército Polaco en rendirse, el Grupo Independiente Operacional "Polesie" (Samodzielna Grupa Operacyjna "Polesie" en polaco) del general Franciszek Kleeberg Polesie. Kleeberg se rindió el 6 de octubre, tras los cuatro días que duró la batalla de Kock, cerca de Lublin, terminando así con la Campaña de Septiembre. Los soviéticos habían salido victoriosos. El 31 de octubre, Mólotov presentó un informe al Soviet Supremo:
"Un golpe corto del Ejército alemán, y posteriormente otro del Ejército Rojo, fueron suficientes para aniquilar esta fea criatura del Tratado de Versalles".
La reacción de Francia y Gran Bretaña a la invasión de Polonia fue el silencio, ya que no deseaban ningún tipo de confrontación con la URSS en ese momento. Bajo los términos de la alianza militar Anglo-Polaca del 25 de agosto de 1939, los británicos habían prometido asistencia militar a Polonia si esta era atacada por una potencia europea. Pero cuando el embajador polaco Edward Raczyński recordó al Secretario de Estado británico E. F. L. Wood lo firmado, éste declaró tajantemente que no era una buena empresa para el Reino Unido declarar la guerra a la Unión Soviética. El Primer Ministro británico Neville Chamberlain consideró hacer público un compromiso de restaurar la estructura del Estado Polaco pero finalmente se limitó a emitir declaraciones de condena general.

A todo eso, no existía ningún motivo militar válido para que los franceses permanecieran inactivos. Efectivamente, la situación era todavía de tal naturaleza que hubieran podido apagar las llamas de la segunda Guerra Mundial. Su compatriota Jean Dutord ha afirmado: "Los generales franceses tenían en la mano la llave del éxito". El 10 de septiembre, el comandante en jefe francés, Gamelin, escribió a su colega de la agonizante Polonia: “Más de la mitad de nuestras divisiones activas están empeñadas en combates en las zonas del Nordeste. Es imposible hacer nada más”. Y el comunicado del Ejército francés del 11 de septiembre afirmaba: “Nuestros ataques han obtenido notables éxitos al este del Saar”. El 16 de septiembre, las estaciones de radio de Nueva York informaban: “Centenares de miles de soldados franceses y alemanes están librando una encarnizada batalla”. El 19 de septiembre, la emisora londinense de onda corta emitió este comunicado: “La lucha se extiende sobre un frente de 160 km. y algunas unidades francesas se encuentran a 16 kilómetros más allá de la frontera alemana”. Pero las cosas no eran así. En realidad, por el curso superior del Rin navegaban barcos neutrales, cuya tripulación cambiaba saludos con los soldados que se hallaban en las dos orillas. En otras palabras: no se estaba librando ningún combate.


Los franceses también habían adquirido compromisos con Polonia, incluyendo la provisión de ayuda aérea, y éstas no fueron cumplidas. Una vez que los soviéticos invadieron Polonia, los franceses y los británicos decidieron que no había nada que pudieran hacer por Polonia a corto plazo, por lo que comenzaron a planificar una victoria a largo plazo. Los franceses habían avanzado de manera provisional en el Sarre a principios de septiembre pero después de la derrota polaca, se retiraron detrás de la Línea Maginot, a fecha de 4 de octubre. Muchos polacos se indignaron ante la falta de apoyo por parte de sus aliados occidentales, lo que creó un sentimiento de traición entre los polacos.

En octubre de 1939 Mólotov informó al Soviet Supremo que la invasión había provocado un total de 737 muertes y 1.862 heridos soviéticos, aunque las cifras polacas elevan los números hasta 3.000 muertes y entre ocho mil y diez mil heridos. En el lado polaco, entre 6.000 y 7.000 soldados perecieron en los combates contra el Ejército Rojo, siendo hechos prisioneros entre 230.000 y 450.000 hombres. Los soviéticos solían saltarse los términos de las rendiciones. En algunos casos, prometieron a los soldados polacos la libertad si se rendían pero terminaron arrestándolos cuando estos depusieron las armas

Los soviéticos no trataron a los prisioneros militares polacos como prisioneros de guerra sino como rebeldes contra el nuevo gobierno de la Ucrania y Bielorrusia Occidental. Los soviéticos mataron a decenas de miles de prisioneros de guerra polacos. Algunos fueron ejecutados en plena campaña, como el general Józef Olszyna-Wilczyński, que fue capturado, interrogado y después asesinado el 22 de septiembre. El 24 de septiembre, los soviéticos mataron a cuarenta y dos personas, entre personal y pacientes, de un hospital militar polaco en el pueblo de Grabowiec, cerca de Zamość. 

Los soviéticos también ejecutaron a todos los oficiales polacos que capturaron después de la batalla de Szack, a fecha de 28 de septiembre de 1939. Más de 10.000 personas, entre personal militar polaco y civiles, perecieron en la Masacre de Katyn (ver más). Unos 300 polacos fueron ejecutados después de la batalla de Grodno.

Los polacos y los soviéticos restablecieron sus relaciones diplomáticas en 1941, siguiendo el Pacto Sikorski-Mayski, pero los soviéticos volvieron a romperlas en 1943 después de que el gobierno polaco demandara un examen independiente de las fosas comunes descubiertas en el bosque de Katyn. Entonces el gobierno soviético presionó a los Aliados Occidentales para que reconocieran al gobierno títere prosoviético de Wanda Wasilewska en Moscú.

El 28 de septiembre de 1939, la URSS y Alemania cambiaron en secreto los términos del Pacto Molotov-Ribbentrop. Pasaron a Lituania al círculo de influencia soviético y desplazaron la frontera en Polonia hacia el este, dando a Alemania un territorio mayor. Con este acuerdo, con frecuencia descrito como la cuarta partición de Polonia (ver más), la URSS se quedó con todo el territorio polaco situado al este de la línea descrita por los ríos Pisa, Narew, Bug Occidental y San. Esto proporcionaba un total de 200.000 kilómetros cuadrados, habitados por trece millones y medio de ciudadanos polacos.

El Ejército Rojo había sembrado la confusión entre los lugareños al asegurar que llegaban para salvar a Polonia de los Nazis. Su avance sorprendió a los polacos y a sus líderes, que no habían recibido información sobre cómo responder ante una invasión de la URSS. Algunos ciudadanos polacos y los judíos quizás habrían preferido en un principio un régimen soviético antes que uno nazi. Sin embargo, los soviéticos impusieron su ideología rápidamente en la vida local. Por ejemplo, comenzaron a confiscar, nacionalizar y redistribuir todas las empresas de propiedad privada o estatal. Durante los dos años que siguieron a la invasión y anexión de Polonia, los soviéticos arrestaron a unos cien mil ciudadanos polacos y deportaron a un total de entre 350.000 y 1.500.000, de los cuales entre 250.000 y 1.000.000 murieron, la mayoría de ellos, civiles.

De los trece millones y medio de civiles que vivían en los territorios anexionados por la URSS, los polacos eran el mayor grupo étnico pero los bielorrusos y ucranianos, en conjunto, representaban el cincuenta por ciento de la población. La anexión no dio a la Unión Soviética el control de todas las áreas donde vivían los bielorrusos y los ucranianos, ya que algunas de ellas se quedaron en la zona alemana debido al movimiento de la frontera al este. De todos modos, la URSS consiguió unir a la mayor parte de ambos pueblos, expandiendo las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Bielorrusia y de Ucrania.

El 26 de octubre de 1939 se llevaron a cabo "elecciones" en las asambleas de Bielorrusia y Ucrania para dar a la anexión una apariencia de legalidad. Los bielorrusos y ucranianos residentes en Polonia habían sido alienados por la política de polonización del Gobierno de Varsovia y por la represión contra los movimientos separatistas, por lo que sentían poca lealtad hacia el estado polaco. Sin embargo, no todos los bielorrusos y ucranianos vieron con buenos ojos la instauración del régimen soviético en Polonia, debido al resquemor por el Holodomor (hambruna en Ucrania) de comienzos de los años 1930. En general, los pobres recibieron bien a los soviéticos mientras que las élites tendieron a formar parte de la oposición, a pesar de apoyar la reunificación.

Los soviéticos introdujeron rápidamente políticas de sovietización en Bielorrusia y Ucrania Occidental, incluyendo colectivizaciones masivas en la totalidad de la región. Durante el proceso, eliminaron implacablemente los partidos políticos y las asociaciones públicas y arrestaron o ejecutaron a sus líderes, acusándolos de "enemigos del pueblo". Las autoridades también suprimieron la Organización de Nacionalistas Ucranianos, de carácter antipolaco y que llevaba resistiendo activamente contra el estado polaco desde los años 1920. Pero a pesar del cambio de régimen, los nacionalistas ucranianos continuaron aspirando a un estado ucraniano independiente y unificado. Las unificaciones de 1939 fueron a pesar de todo un acontecimiento decisivo en la historia de Ucrania y de Bielorrusia porque sentaron la base territorial con la que las dos repúblicas alcanzarían la independencia en 1991, después de la caída de la Unión Soviética.

Los censores soviéticos suprimieron muchos de los detalles de la invasión de 1939 y de sus consecuencias.  El Politburó calificó a la operación como una "campaña de liberación" y posteriormente las instituciones y publicaciones soviéticas no variarían esta postura. El 30 de noviembre de 1939, Stalin aseguró que no era Alemania quien había atacado a Francia e Inglaterra sino que eran Francia e Inglaterra quienes habían atacado a Alemania. En marzo de 1940 Mólotov aseguró que Alemania había tratado de negociar la paz pero que su propuesta había sido rechazada por los "imperialistas anglo-franceses". 

Todos los gobiernos soviéticos posteriores negaron la existencia de un protocolo secreto en el Pacto Molotov-Ribbentrop pero cuando el documento fue "encontrado" en los archivos soviéticos en 1989 la verdad se dio a conocer. La censura también se aplicó en la República Popular de Polonia para mantener la imagen de "amistad Polaco-Soviética", promovida por los dos gobiernos comunistas. La política oficial solamente admitía que la campaña de 1939 sirvió para unir a los pueblos ucraniano y bielorruso y para liberar a los polacos del "capitalismo oligárquico". Las autoridades desanimaron a todo estudio o enseñanza profunda sobre la materia. 

La invasión soviética, que el Politburó llamó "campaña de liberación", permitió la incorporación de millones de polacos, ucranianos y bielorrusos a las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Ucrania y de Bielorrusia. Durante la existencia de la República Popular de Polonia (1945-1989), la invasión fue considerada un asunto delicado, llegando a ser tabú y omitida de la historia oficial con el objetivo de preservar la ilusión de la "amistad eterna" entre los miembros del Bloque del Este.

En noviembre de 1939, la URSS atacó Finlandia (ver más) y la forzó a ceder el istmo de Karelia. Las repúblicas bálticas fueron también anexionadas por Stalin, pasando a configurarse como repúblicas soviéticas en agosto de 1940.

jueves, 25 de enero de 2018

Khmer Rouge: el autogenocidio camboyano

En un post anterior, hemos visto parte de la historia temprana del imperio Khmer (ver post). Vamos a ocuparnos hoy de la historia reciente de este país, Camboya, que ha sido devastada por el grupo que la historia conoce como "Khmer Rouge" (Jemer Rojo, en francés) y su oscuro líder Saloth Sar, que el mundo recuerda como Pol Pot, el seudónimo que utilizó para dirigir su régimen.

Banteay Srei es un templo camboyano del siglo X dedicado al dios hindú Shivá. Ubicado en la zona de Angkor en Camboya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992
Ya en el Siglo XIII tenemos las primeras referencias del denominado Reino de Kambuya, después conocido como Camboya. El Río Mekong, que atraviesa el país, fue sin lugar a dudas el origen de numerosas ciudades, que crecían en sus márgenes. En ese momento ve un importante florecimiento político y cultural, en esta época este reino ocupaba parte de todos los países del entorno, pero sufrió una decadencia, debido a las ansias de expansión de los países de su entorno. Llegaron entonces contiendas, tensiones, que vio como en el Siglo XV propició la primera gran crisis del país, con el Rey Jemer huyendo hacia el sur del país, el Reino de Kambuya, que había alcanzado cotas impresionantes, inicia su descenso. 

En el Siglo XVI, no obstante, se produjo la visita a este país de misioneros y conquistadores europeos, no en vano, en los primeros años del XVII se produjo la conquista de Tailandia, lo que afectó a las relaciones con su entorno, con países como Siam o Vietnam, que se encontraban en crecimiento. Vietnam se posiciona alrededor del Mekong, poco menos que decir la fuente de vida de la región en esta zona. En este momento, Camboya había perdido su salida al mar y sus zonas más ricas en arroz y cultivo, la situación era delicada, ya que Vietnam continuaba y quería absorber por completo a Camboya, pero no pudo, porque el invasor también fue invadido por los franceses.

En el siglo XIX Camboya se convirtió en un protectorado francés, junto a Laos y a Vietnam, formando Indochina.


En la década de 1870, los oficiales franceses asentados en Camboya empezaron a presionar para lograr un mayor control sobre los asuntos internos. En 1884, el rey Norodom se vio forzado a firmar un tratado que transformó su país en una auténtica colonia y provocó una rebelión de dos años que constituyó el único gran levantamiento en Camboya antes de la II Guerra Mundial. La rebelión finalizó cuando el rey persuadió a los rebeldes de abandonar las armas a cambio del retorno a la situación anterior.

Durante las décadas siguientes, los oficiales camboyanos de alto rango abrieron la puerta al control francés directo sobre la administración del país. Los franceses mantuvieron la corte de Norodom en un esplendor desconocido desde el apogeo de Angkor, lo que ayudó a afianzar la posición de la monarquía. En 1907, los propios franceses presionaron a Tailandia para que devolviera las provincias del noroeste de Battambang, Siem Reap y Preah Vihear a cambio de concesiones territoriales de Laos a los tailandeses. Esto significó que Angkor volviera a control camboyano por primera vez en más de un siglo.

A Norodom I le sucedió Sisowath (1904-1927), y a este, el rey Monivong (1927-1941). A la muerte de Monivong, el gobernador general francés de la Indochina ocupada por Japón, el almirante Jean Decoux, colocó al príncipe Norodom Sihanouk, de 19 años, en el trono camboyano. 


Durante la II Guerra Mundial, las fuerzas niponas ocuparon la mayor parte de Asia, y Camboya no fue una excepción. Sin embargo, los japoneses permitieron a la Francia de Vichy, aliada de los alemanes, controlar Camboya. El precio fue conceder a Tailandia (un aliado japonés, si puede llamarse así) gran parte de las provincias de Battambang y Siem Reap de nuevo, zonas que no fueron devueltas hasta 1947. Sin embargo, tras la caída de París en 1944, los japoneses se vieron forzados a tomar el control directo del territorio a principios de 1945.

Tras la II Guerra Mundial, los franceses regresaron y convirtieron a Camboya en un Estado autónomo dentro de la Unión Francesa, pero manteniendo el control de facto. Los años inmediatamente posteriores a la guerra estuvieron marcados por las disputas entre varias facciones políticas del país, una situación que se hizo más inestable por la guerra entre franceses y vietnamitas, que luego se extendió a Laos, y finalmente, a Camboya.

La guerra acabó tras los acuerdos de la Conferencia de Ginebra en mayo de 1954, que puso fin al control francés de Indochina. 


El 9 de noviembre de 1953 se proclamó la independencia de Camboya y en 1955 Sihanouk abdicó al trono, un golpe maestro que otorgó a Sihanouk tanto autoridad real como poder político. Su partido, recién creado, Sangkum Reastr Niyum (Comunidad Socialista Popular), ganó todos los escaños del Parlamento en las elecciones de septiembre de 1955, y Sihanouk dirigió la política del país durante los 15 años siguientes.

En 1965, Sihanouk, convencido de que EE UU había estado conspirando contra él y su familia, rompió relaciones diplomáticas con Washington y se alió con los norvietnamitas y China. Además permitió a los comunistas usar el territorio camboyano en su enfrentamiento contra Vietnam del Sur y EE UU. En marzo de 1970, mientras Sihanouk se encontraba de viaje en Francia, el mariscal Lon Nol y el príncipe Sisowath Sirik Matak, primo de Sihanouk, protagonizaron un golpe de estado con la ayuda de Estados Unidos. Sihanouk se estableció entonces en Pekin, donde formó un gobierno en el exilio a la vez que establecía una alianza con un movimiento revolucionario que él llamó "Jemeres Rojos". 


El principal líder de los guerrilleros Jemeres Rojos se hacia llamar Pol Pot, de 50 años de edad, quien estudio budismo en su adolescencia. Según investigadores, una de sus hermanas fue aceptada como integrante del cuerpo de baile de palacio real del reinado de Camboya y terminó como concubina de la corte y sufrió continuos desprecios como objeto sexual de los poderosos. Pol Pot, que vivía en el mismo recinto que ella, era testigo diario de la amargura de la muchacha, lo que le creó un odio visceral contra todo lo que representaba la monarquía.

En su juventud se afilio a los movimientos independentistas y comunistas de Indochina contra el colonialismo francés, aunque desde su inicio rechazó las ideas de Ho Chi Minh de unidad de todos los revolucionarios de la región y por el contrario estimuló el odio a Vietnam y a sus habitantes y espoleó un nacionalismo a ultranza y pretensiones de adueñarse de regiones fronterizas del sur de ese país.

Con el control del país en manos de los norteamericanos, sus bombarderos B-52, arrojaron 280.000 bombas sobre Camboya, tres veces más explosivos que durante todos los lanzados contra Japón durante la II Guerra Mundial. En su intento de destruir las fuerzas vietnamitas mataron a centenares de miles de camboyanos pero paradójicamente los ataques fortalecieron a Pol Pot, quien tuvo el apoyo de amplios sectores campesinos la mayoría iletrada e ignorante de cualquier posición ideológica los cuales integraron sus fuerzas y lo consideraban un semi dios. El 16 de abril de 1975, los Jemeres Rojos entraron en Phnom Penh, solo dos semanas antes del fin de la guerra en Vietnam tras la caída de Saigón (ver post)

Paroxismo de terror
A partir de aquí comenzó la locura: ciudades despobladas con sus habitantes desplazados al campo, único lugar libre del nefasto capitalismo donde llegaron a trabajar entre 12 y 14 horas diarias. Fueron exterminados aldeas enteras sin distinción de mujeres, ni niños de las etnias de origen vietnamitas y otros miles fueron ejecutados dentro de las propias filas de los partidarios del régimen por acusaciones de tener simpatías con Vietnam, EEUU, la URSS o cualquier otro país del mundo. 

Pol Pot ordenó el casi completo aislamiento del país, instaurando una economía autosuficiente basada en la agricultura. Los extranjeros fueron expulsados del país y las embajadas fueron cerradas (a excepción de las de países simpatizantes como China y Corea del Norte). 

Se destruyeron los vehículos a motor, las bibliotecas y las medicinas. Los bancos fueron destruidos hasta los cimientos, al igual que buena parte de las ciudades. Se prohibió la moneda, el comercio, el mercado, las religiones, las escuelas, la literatura y toda forma de arte y cultura, ya que Camboya, ahora rebautizada Kampuchea, podía basarse sólo en la sabiduría popular. 

La primera solución para los que Pol Pot consideró sus enemigos fue la muerte administrada por igual y sin contemplaciones para funcionarios y militares del antiguo régimen, a integrantes de la realeza y a todos los que tuvieran enseñanza superior o parecieran intelectuales, juntos con su familia para que los intelectuales no pudieran tomar el poder. El país se lleno de centros de torturas y ejecuciones, instaladas en escuelas.

Pol Pot
En esta locura y dentro de la destrucción de todas las élites intelectuales a las que se consideraba subversivos, se asesinó a profesores, abogados o médicos. En esta espiral de destrucción se eliminó después a los que sabían un segundo idioma y finalmente, según relatos, a todos los que llevaban gafas, pues los lentes eran síntoma de veleidad intelectual. Se eliminaron los conglomerados urbanos y se declaró a los habitantes de la ciudad como enemigos del Estado y fueron enviados a campos de concentración donde eran obligados a trabajar, sin alimentación hasta morir.

El genocidio que cometió Pol Pot sobre la población camboyana fue el más terrible crimen desde el Holocausto. Causo cerca de dos millones de muertos, no solo por ejecuciones y torturas, sino por las epidemias y hambrunas que producía las características agrarias del Régimen. Hay que recordar que todo esto se produjo ante la impasibilidad de la ONU y de las grandes potencias, las cuales decidieron mirar para otro lado y no hacer absolutamente nada, que es lo que suelen hacer cuando no hay en juego grandes intereses económicos, (Recordemos también el genocidio de Ruanda, llevado a cabo ante las narices de la inservible ONU). Solo a partir de 1993 Occidente se dedicaría a investigar el Genocidio Camboyano. Según datos del Banco Mundial, la expectativa de vida en ese país en 1977 era de  poco más de 19 años. Compárese este dato con el de Vietnam, que en el peor momento de la guerra era de 59 años (click sobre la imagen para ampliarla).



Las continuas incursiones de los Jemeres Rojos en su territorio, provocaron la reacción vietnamita el día de navidad de 1978, Decididos a terminar con el gobierno de Pol Pot Hanoi lanzó una ofensiva que se prolongaría hasta el 7 de enero del siguiente año, cuando el ejército de Vietnam tomó Phnom Penh, para el alivio de muchos camboyanos. El Príncipe Norodom Sihanouk, volvió a refugiarse una vez más en China, mientras que Pol Pot y algunos de sus seguidores huyeron a la selvas del norte del país con la intención de continuar la lucha con el apoyo de Estados Unidos y Tailandia, quienes temían la expansión del comunismo vietnamita a otras regiones.

China respondió a la invasión vietnamita a su aliado, pero debió retirarse debido a la intervención de la URSS en apoyo de su aliado Vietnam.

En 1982, los Jemeres Rojos se unen a otros frentes guerrilleros dirigidos por el príncipe Norodom Sihanouk, quien es nombrado presidente de la Coalición Camboyana. En 1985, Pol Pot renuncia a la dirección de los Jemeres Rojos, aunque mantiene una cuota de poder en el Partido. En 1988, Vietnam plantea retirarse de Camboya a cambio de que los Jemeres Rojos desaparezcan de la esfera política.

En 1989 se produce una Conferencia Internacional sobre Camboya en Francia. En ella China se compromete a dejar de ayudar a los Jemeres Rojos a cambio de la retirada de Vietnam de Camboya. El 23 de octubre de 1991 se firmaba en París un acuerdo que debía traer a Camboya la paz y fundar las bases de un Estado de Derecho democrático, estableciéndose en Camboya un gobierno de transición supervisado por la Organización de Naciones Unidas. El príncipe Sihanouk regresa al país y se reinstauró la monarquía constitucional. En 1996 los Jemeres Rojos empiezan a fraccionarse, abandonado la lucha muchos de sus miembros. El 25 de julio de 1997, Ta Mok, líder de lo que quedaba de los Jemeres Rojos, ordena el arresto de Pol Pot, y luego de un juicio popular se le condenó a vivir en cautiverio. Los Acuerdos de París fueron sin duda un paso importante en el declive de los Jemeres Rojos, que acabarían deponiendo las armas definitivamente en 1998, tras la muerte de Pol Pot el 15 de abril de 1998 y el arresto de Ta Mok mientras intentaba huir a Tailandia.

Las luchas que asolaron el país en el siglo XX han desaparecido totalmente y solo resta el problema de los juicios a los responsables del genocidio de cerca de aproximadamente un cuarto de la población del país. Para tener una idea de la dimensión de este número, digamos que la Segunda Guerra Mundial le costó la vida a aproximadamente el 10% de la población en Alemania.

En la actualidad
La población ha recuperado la mayor parte de las enormes pérdidas durante dicho genocidio y la capital concentra gran parte del crecimiento. La inmensa mayoría de los camboyanos practica la religión budista, aunque hay una pequeña minoría islámica, los cham.

La economía camboyana ha gozado los últimos dos decenios de una notable expansión, apoyada en un próspero sector primario en el valle del Mekong, la inversión extranjera en industrias y servicios, la exportación de manufacturas industriales y el auge del turismo. Sin embargo, todavía hay graves problemas como la falta de infraestructuras de transporte, la elevada corrupción política y la escasez de mano de obra cualificada.

Vista nocturna de Phnom Penh en la actualidad
La visita al Museo del Genocidio Camboyano de Tuol Sleng ubicado en lo que fuera S-21, la prisión de alta seguridad que Pol Pot y los Jemeres Rojos establecieron en la capital de Camboya, Phnom Penh, es una de las visitas más duras que se pueden hacer en Camboya y de hecho, en todo el mundo. Sin embargo, también supone una enorme lección de historia contemporánea y del sufrimiento extremo al que fueron sometidos millones de camboyanos hace tan sólo unos años.

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lunes, 22 de enero de 2018

Auschwitz: La capital del horror

El antisemitismo era una de las tendencias más profundamente arraigadas de la doctrina nazi; sin embargo, la trágica realidad que se escondía tras las vanas teorías de superioridad racial y de supremacía aria, proclamadas por los jerarcas nazis, sólo apareció con toda claridad cuando, tras la rápida expansión del tercer Reich, éste tuvo bajo su poder millones de seres "infrahumanos", indeseables, hebreos, etc. Los primeros intentos de exterminio en masa fueron un tanto titubeantes y burdos. Pero la capacidad de organización alemana supo vencer la batalla de la "sistematización" en los campos de Auschwitz-Birkenau, que, en 1943, alcanzaron una perfección extrema y una siniestra eficacia. 

Auschwitz es una pequeña ciudad en lo que ahora es Polonia, pero el nombre Auschwitz también se refiere a tres campos de prisioneros separados llamados Auschwitz I, Auschwitz II y Auschwitz III, todos los cuales estaban ubicados a las afueras de la ciudad. El complejo de Auschwitz era un campo de exterminio, un campo de trabajos forzados, un campo de tránsito y un campo de concentración, todo en uno.

Cuando se construyeron las líneas de ferrocarril en el siglo XIX, la pequeña ciudad de Auschwitz, en el cruce de tres imperios, se convirtió en la encrucijada de Europa. Había 44 líneas de trenes que llegaban a Auschwitz.

Fue porque Auschwitz era un cruce ferroviario tan importante que se construyó un campamento para trabajadores migrantes en un suburbio de la ciudad en 1916; los trabajadores agrícolas de temporada de toda Europa fueron enviados desde Auschwitz a los grandes estados alemanes. El campamento de trabajadores migrantes, con sus hermosos edificios de cuarteles de ladrillo, fue el lugar que finalmente se convirtió en el campo de concentración de Auschwitz I.

En 1919, Polonia volvió a ser un país independiente y Auschwitz se convirtió en una ciudad polaca llamada Oswiecim. El antiguo campamento de trabajadores migrantes fue utilizado como guarnición por el ejército polaco.

Auschwitz I era el campo principal; era un campo de concentración de Clase I, que se inauguró en junio de 1940 en los cuarteles de una antigua guarnición del ejército polaco. Los primeros prisioneros eran en su mayoría prisioneros políticos polacos no judíos, pero algunos judíos también fueron encarcelados allí.

Auschwitz II fue el campo de exterminio donde más de un millón de prisioneros, principalmente judíos, fueron asesinados, principalmente en cámaras de gas; hoy, es el cementerio judío más grande del mundo, el lugar donde las cenizas de las víctimas inocentes se esparcieron por los campos, arrojados a los ríos o arrojados a varios estanques pequeños hace sesenta y cinco años.

Auschwitz III era un campo de trabajo donde los prisioneros trabajaban en las fábricas de la compañía IG Farben, junto con los trabajadores civiles que no eran prisioneros.El campo principal de Auschwitz originalmente tenía 20 edificios de cuarteles de ladrillo; 14 de ellos eran edificios de una sola planta y 6 tenían dos pisos de altura. Cuando este campamento se convirtió en el campo de concentración de Auschwitz, se agregó una segunda historia a los 14 edificios de una planta y se agregaron 8 nuevos edificios de dos pisos, lo que hace un total de 28 edificios de barracones. Entre 13,000 y 16,000 prisioneros de los campos de concentración estaban abarrotados en estos 28 edificios donde dormían en literas de tres niveles. En un momento, en 1942, había 20,000 prisioneros en el campo principal de Auschwitz.

Alemania invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939 y la ciudad de Oswiecim fue capturada el 6 de septiembre. Tras la conquista de Polonia, el nombre de la ciudad volvió a Auschwitz.

Los comandantes del complejo de campos de concentración de Auschwitz fueron el Teniente Coronel de las SS Rudolf Höss desde mayo de 1940 hasta noviembre de 1943, el Teniente Coronel de las SS Arthur Liebehenschel desde noviembre de 1943 hasta mediados de mayo de 1944, y el Mayor de las SS Richard Baer desde mediados de mayo de 1944 hasta el 27 de enero de 1945. Mientras Auschwitz-Birkenau fue independiente (desde noviembre de 1943 hasta noviembre de 1944) sus comandantes fueron el Teniente Coronel de las SS Friedrich Hartjenstein desde noviembre de 1943 hasta mediados de mayo de 1944 y el Capitán de las SS Josef Kremer desde mediados de mayo hasta noviembre de 1944. El comandante del campo de concentración de Monowitz fue el Capitán de las SS Heinrich Schwarz, quien estuvo en ese cargo desde noviembre de 1943 hasta enero de 1945. 

Rudolf Franz Ferdinand Höss 
(otras grafías: Rudolf Hoess o Hoss o Höß, no confundir con Rudolf Hess) nació el 25 de noviembre de 1900 y murió el 16 de abril de 1947. Fue un oficial alemán miembro de las Schutzstaffel (SS) y las Waffen-SS con el rango de SS-Obersturmbannführer. Fue comandante del  campo de Auschwitz.  Fue el mayor asesino en masa de la historia, el arquitecto y SS Kommandant del mayor centro asesino jamás creado, el campo de exterminio Auschwitz, cuyo nombre ha llegado a simbolizar el último descenso de la humanidad al mal. Responsable de exterminar a 2,5 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial, era un católico amable y felizmente casado que disfrutaba de la vida familiar normal con sus cinco hijos a pesar de su vista de las chimeneas de los hornos de crematorios desde la ventana de su dormitorio.

Rudolf Höss nació en Baden-Baden y se educó en una familia católica muy creyente. A pesar de los deseos de sus padres que fuera sacerdote, apenas cumplidos los 15 años se alistó voluntario en la Primera Guerra Mundial, en el frente turco, ascendiendo en 1917 a sargento y recibiendo varias condecoraciones inclusive la Cruz de Hierro. Tras la derrota fue miembro del cuerpo de voluntarios en las antiguas provincias del Báltico, en la Alta Silesia y en la cuenca del Ruhr.

En 1933 solicitó ser miembro de los SS y fue aceptado en 1934; también se hizo miembro del Totenkopfverband ("Unidad de la Calavera"). El mismo año, lo transfirieron al campo de prisioneros de Dachau, donde le dieron la oficina de Blockführer ("líder del bloque") en 1935.

En 1938, se recibe de SS-Hauptsturmführer (un rango de la SS que fue usado entre los años 1934 y 1945. Equivale al grado de capitán) y se hizo ayudante en el campo de prisioneros de Sachsenhausen, en 1939. Finalmente llegó a ser el comandante de Auschwitz en 1940, una posición en la cual él permanecería hasta finales de 1943, en ese periodo alcanzó a relacionarse con el médico Josef Mengele(ver post "El Ángel de la Muerte").

En mayo de 1941, el comandante de las SS Heinrich Himmler le dijo a Höss que Adolf Hitler había dado órdenes para la solución final de la cuestión judía, y que había elegido el campo de Auschwitz para ese propósito. Höss convirtió Auschwitz en un campo de exterminio e instaló cámaras de gas y crematorios.

Con la máxima eficiencia, Auschwitz tenía la capacidad de "deshacerse de diez mil personas en 24 horas", como testificaría Rudolf Höss durante los Juicios de Crímenes de Guerra después de la Segunda Guerra Mundial. Testigo tras testigo, documento tras documento produjo evidencia irrefutable de los crímenes cometidos, y ningún testigo fue más impactante que Rudolf Höss, quien explicó tranquilamente cómo había llegado a exterminar a tal increíble cantidad de personas. 

Terminada la guerra en Alemania, el 8 de mayo de 1945, Höss vestido como sub oficial de la armada alemana, se alejó hacia las costas del Báltico donde cayó en manos de los aliados, pero por no encontrarse pruebas de ningún tipo dado su nombre falso (Franz Lang) y su calidad de agricultor profesional, obtuvo una liberación anticipada. Fue empleado como obrero agrícola en una granja cerca de Flossenburg, no lejos de la frontera con Dinamarca. Permaneció ahí ocho meses. La Policia Militar reinició su búsqueda. Fue arrestado por la policía militar aliada en 1946, entregado a las autoridades polacas, que lo juzgaron en 1947. Fue condenado a muerte y regresó a Auschwitz para ser ahorcado a la entrada de la cámara de gas.

En sus Memorias carcelarias, escritas por Adolf Eichmann poco antes de su ejecución por crímenes contra la humanidad, Eichmann relata cómo fue asignado a principios de 1942 para visitar el campo de exterminio de Auschwitz e informar a los superiores sobre el asesinato de judíos. Los métodos seguían siendo crudos, pero representaban un horrible anticipo de las cámaras de gas y los crematorios de estilo industrial que iban a seguir.
"Höss, el Kommandant, me dijo que usó ácido sulfúrico para matar. Filtros de algodón redondos fueron empapados con este veneno y arrojados a las habitaciones donde los judíos estaban reunidos. El veneno fue instantáneamente fatal. Quemó los cadáveres en una parrilla de hierro, al aire libre. Me condujo a una zanja poco profunda donde acababan de quemar una gran cantidad de cadáveres”. 
Rudolf Höss descubrió que la gasificación con monóxido de carbono, el método recomendado, era ineficaz e introdujo el gas de cianuro Zyklon B. Más tarde recordó:
"El gaseamiento se llevó a cabo en las celdas de detención del Bloque 11. Protegido por una máscara de gas, vi cómo me mataban. En las celdas atestadas, la muerte llegaba instantáneamente en el momento en que se arrojaba el Zyklon B. Un grito corto y casi sofocado y todo había terminado ... Debo admitir que esta gaseosa tranquilizó mi mente, ya que el exterminio masivo de los judíos iba a comenzar pronto, y en ese momento ni Eichmann ni yo estábamos seguros de cómo eran estos asesinatos en masa para llevarlo a cabo. Sería por gas, pero no sabíamos qué gas y cómo se iba a utilizar. Ahora teníamos el gas, y habíamos establecido un procedimiento". 
Auschwitz se convirtió en el centro de exterminio donde mataron al mayor número de judíos europeos. Después de un gaseamiento experimental en septiembre de 1941 de 850 presos malnutridos y enfermos, el asesinato masivo se convirtió en una rutina diaria.

A mediados de 1942, la matanza masiva de judíos usando Zyklon-B comenzó en Auschwitz, donde el exterminio se llevó a cabo a escala industrial con 2,5 millones de personas finalmente asesinadas por gaseamiento, inanición, enfermedades y disparos.

El número total de judíos gaseados durante el Holocausto, como se indicó en una exhibición en el Museo Wannsee en Berlín, es de 3,652,000. Esto incluye a los judíos que fueron gaseados en Chelmno, Treblinka, Belzec, Sobibor y Majdanek, así como Auschwitz-Birkenau .

En Auschwitz, los llamados médicos del campo, médicos y científicos alemanes, realizaron viles y potencialmente letales experimentos médicos en campos de concentración, presos y torturaron a niños judíos, gitanos y muchos otros. Los "pacientes" fueron colocados en cámaras de presión, evaluados con drogas, castrados, congelados hasta la muerte y expuestos a varios otros traumas.

A fines de 1943, Rudolf Höss fue nombrado inspector jefe de los campos de concentración y trabajó duro para mejorar la "eficiencia" de los otros centros de exterminio. Realizó su trabajo tan bien que fue felicitado en un informe de las SS de 1944 que lo llamó "un verdadero pionero en esta área debido a sus nuevas ideas y métodos educativos".

Rudolf Höss relató antes de su ejecución cómo a menudo se sentía débil de rodillas al tener que empujar a cientos de niños gritones y suplicantes a las cámaras de gas: 
"Sin embargo, siempre me sentí avergonzado de esta debilidad mía después de hablar con Adolf Eichmann. Me explicó que eran especialmente los niños los que tenían que ser asesinados primero, porque donde estaba la lógica de matar a una generación de personas mayores y dejar viva una generación de jóvenes que pueden ser posibles vengadores de sus padres y pueden constituir un nuevo sistema biológico para el resurgimiento de esta gente ". 
Extractos del testimonio firmado de Höss en los juicios de crímenes de guerra de Nuremberg después de la guerra:
RUDOLF FRANZ FERDINAND HÖSS, siendo el primero debidamente jurado, deponga y diga lo siguiente:
 Tengo cuarenta y seis años, y he sido miembro del NSDAP desde 1922, miembro de las SS desde 1934, miembro del Waffen SS desde 1939. Fui miembro desde el 1 de diciembre de 1934 de la Unidad de Guardia de las SS, la llamado Formación Calavera (Totenkopf Verband). 
 He estado constantemente asociado con la administración de campos de concentración desde 1934, sirviendo en Dachau hasta 1938; luego como Ayudante en Sachsenhausen desde 1938 hasta el 1/5/1940, cuando fui nombrado Kommandant de Auschwitz. Ordené a Auschwitz hasta el 1. ° de diciembre de 1943 y estimé que al menos 2.5 millones de víctimas fueron ejecutadas y exterminadas allí gaseando y quemando, y al menos otro medio millón sucumbió a la inanición y la enfermedad, haciendo un total muerto de alrededor de 3 millones. Esta cifra representa alrededor del 70-80% de todas las personas enviadas a Auschwitz como prisioneras, el resto ha sido seleccionado y utilizado para el trabajo esclavo en las industrias de campos de concentración; incluidos entre los ejecutados y quemados eran aproximadamente 20, 000 prisioneros de guerra rusos (previamente ocultos en jaulas de prisioneros de guerra por la Gestapo) que fueron entregados en Auschwitz en los transportes de la Wehrmacht operados por oficiales y hombres regulares de la Wehrmacht. El resto del número total de víctimas incluía alrededor de 100.000 judíos alemanes, y un gran número de ciudadanos, en su mayoría judíos, de Holanda, Francia, Bélgica, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Grecia u otros países. Ejecutamos a unos 400,000 judíos húngaros solo en Auschwitz en el verano de 1944.
 Las ejecuciones masivas por gaseamiento comenzaron durante el verano de 1941 y continuaron hasta el otoño de 1944. Personalmente supervisé las ejecuciones en Auschwitz hasta el 1 de diciembre de 1943 y sé por mis continuos deberes en la Inspectoría de Campos de Concentración, WVHA, que estas ejecuciones masivas continuaron como se indicó anteriormente. Todas las ejecuciones en masa por gaseamiento se realizaron bajo el orden directo, la supervisión y la responsabilidad de RSHA. Recibí todas las órdenes de llevar a cabo estas ejecuciones en masa directamente desde RSHA.
 La 'Solución Final' de la cuestión judía significó el exterminio completo de todos los judíos en Europa. Me ordenaron establecer instalaciones de exterminio en Auschwitz en 6/1941. En ese momento, ya había en el Gobierno General otros tres campos de exterminio: Belzek, Treblinka y Wolzek. Estos campos estaban bajo el Einsatzkommando de la Policía de Seguridad y SD. Visité Treblinka para descubrir cómo llevaron a cabo sus exterminaciones. El comandante del campo en Treblinka me dijo que había liquidado 80,000 en el transcurso de medio año. Estaba principalmente preocupado por liquidar a todos los judíos del gueto de Varsovia. Él usó gas de monóxido, y no pensé que sus métodos fueran muy eficientes. Cuando instalé el edificio de exterminio en Auschwitz, utilicé Zyklon B, que era un ácido prúsico cristalizado que dejamos caer en la cámara de la muerte desde una pequeña abertura. Tomó de 3 a 15 minutos matar a las personas en la cámara de la muerte, dependiendo de las condiciones climáticas. Sabíamos cuándo la gente estaba muerta porque sus gritos se detuvieron. Por lo general, esperamos una media hora antes de abrir las puertas y retirar los cuerpos. Después de que los cuerpos fueron removidos, nuestros Kommandos especiales quitaron los anillos y extrajeron el oro de los dientes de los cadáveres.
 Otra mejora que hicimos sobre Treblinka fue que construimos nuestra cámara de gas para acomodar a 2000 personas a la vez, mientras que en Treblinka sus 10 cámaras de gas solo acomodaban a 200 personas cada una. La forma en que seleccionamos a nuestras víctimas fue la siguiente: tuvimos dos doctores de las SS de turno en Auschwitz para examinar el transporte de prisioneros. Los prisioneros serían conducidos por uno de los médicos que tomaría decisiones al pasar. Aquellos que estaban en condiciones de trabajar fueron enviados al campamento. Otros fueron enviados inmediatamente a las plantas de exterminio. Los niños de tierna edad fueron invariablemente exterminados ya que por su juventud no pudieron trabajar. Otra mejora que hicimos con respecto a Treblinka fue que en Treblinka las víctimas casi siempre sabían que iban a ser exterminadas y en Auschwitz intentamos engañar a las víctimas haciéndoles creer que iban a pasar por un proceso de despiojamiento. Por supuesto, con frecuencia se dieron cuenta de nuestras verdaderas intenciones y, a veces, tuvimos disturbios y dificultades debido a ese hecho. Con mucha frecuencia, las mujeres escondían a sus hijos debajo de la ropa, pero, por supuesto, cuando los encontramos los enviamos a los niños para que los exterminen. Se nos exigía llevar a cabo estos exterminios en secreto, pero, por supuesto, el hedor asqueroso y nauseabundo de la quema continua de cuerpos impregnaba toda el área y todas las personas que vivían en las comunidades circundantes sabían que estaban ocurriendo exterminios en Auschwitz. Por supuesto, con frecuencia se dieron cuenta de nuestras verdaderas intenciones y, a veces, tuvimos disturbios y dificultades debido a ese hecho. Con mucha frecuencia, las mujeres escondían a sus hijos debajo de la ropa, pero, por supuesto, cuando los encontramos los enviamos a los niños para que los exterminen. Se nos exigía llevar a cabo estos exterminios en secreto, pero, por supuesto, el hedor asqueroso y nauseabundo de la quema continua de cuerpos impregnaba toda el área y todas las personas que vivían en las comunidades circundantes sabían que estaban ocurriendo exterminios en Auschwitz.
 Por supuesto, con frecuencia se dieron cuenta de nuestras verdaderas intenciones y, a veces, tuvimos disturbios y dificultades debido a ese hecho. Con mucha frecuencia, las mujeres escondían a sus hijos debajo de la ropa, pero, por supuesto, cuando los encontramos los enviamos a los niños para que los exterminen. Se nos exigía llevar a cabo estos exterminios en secreto, pero, por supuesto, el hedor asqueroso y nauseabundo de la quema continua de cuerpos impregnaba toda el área y todas las personas que vivían en las comunidades circundantes sabían que estaban ocurriendo exterminios en Auschwitz.
 Recibimos de vez en cuando presos especiales de la oficina local de la Gestapo. Los doctores de las SS mataron a esos prisioneros con inyecciones de bencina. Los médicos tenían órdenes de escribir certificados de defunción ordinarios y podían justificar la causa de la muerte.
 De vez en cuando realizamos experimentos médicos con mujeres reclusas, incluida la esterilización y experimentos relacionados con el cáncer. La mayoría de las personas que murieron bajo estos experimentos ya habían sido condenadas a muerte por la Gestapo.
 Comprendo inglés como está escrito arriba. Las declaraciones anteriores son verdaderas; esta declaración es hecha por mí voluntariamente y sin compulsión; Después de leer la declaración, he firmado y ejecutado lo mismo en Nuremberg, Alemania, el 4/5/1946. - Rudolf Höss".

Arthur Liebehenschel 
Nacido el 25 de noviembre de 1901, fue un oficial Nazi que dirigió el Campo de concentración de Auschwitz en 1943 al dejar su cargo Rudolf Höss. Tras la Guerra, fue extraditado a Polonia por parte del ejército de Estados Unidos. En 1947, fue condenado a muerte por el Tribunal Supremo del Pueblo y ejecutado en Cracovia.

Arthur Liebenhenschel fue Obersturmbannführer de las SS, correspondiente al rango de Teniente Coronel. Nació en 1901. Miembro de la NSDAP y de las SS fue, a partir de 1934, oficial ayudante en el campo de concentración de Lichtenburg y se trasladó en 1936 a Berlín, a la Dirección de los Campos de Concentración. En 1942 se creó el WVHA de las SS, la oficina económica que controlaba el administración de los campos de concentración; en el recién formado grupo de oficinas D para los campos de concentración se hizo cargo de la Oficina central, la oficina DI. El 1 de noviembre de 1943 sucedió a Rudolf Höss en Auschwitz como Comandante del campo central y también como veterano del régimen concentracionario.

Liebehenschel fue Comandante de Auschwitz 1, el campo principal, durante cinco meses, comenzando el 1 de diciembre de 1943, luego de reemplazar a Rudolf Höss, quien fue enviado a Oranienburg para hacerse cargo del antiguo trabajo de Liebehenschel en la WVHA,  Höss había sido el Comandante de los tres campos de Auschwitz (Auschwitz I, Birkenau y Monowitz), pero Liebehenschel era solo el Comandante del campo de Auschwitz I.

En su juicio posterior a la guerra, un alemán que había trabajado con Liehehenschel testificó que el Comandante había viajado una vez a Oranienburg en un intento de detener el gaseamiento de 500 prisioneros. Todos los castigos en los campos de concentración debían ser autorizados por la WVHA en Oranienburg.

Varios ex prisioneros en Auschwitz testificaron por la defensa de que Liebehenschel había mejorado las condiciones en el campo. A Liebehenschel se le atribuye el derribo de las celdas permanentes en el sótano del Bloque 11, que desde entonces se han reconstruido para el beneficio de los turistas.

En 1944 fue sustituido y trasladado al campo de concentración de Lublin (Majdanek) como comandante. Tras la evacuación de ese campo, en julio de 1944, fue trasladado a Trieste, a la oficina del Führer Superior de las SS y de la Policía Odilo Globocnik. En 1947, Liebehenschel fue condenado a muerte por el Tribunal Popular Supremo en Cracovia siendo ejecutado allí el 24 de enero de 1948.

Richard Baer 
Nacido el 9 de septiembre de 1911 en Baviera (Alemania). Aprendió como profesión el arte de la pastelería aunque estuvo desempleado desde 1930 hasta que se alistó en la sección de vigilancia en el campo de concentración de Dachau en el año 1933. Nueve años más tarde Richard Baer se afilió a las SS, concretamente, a las unidades de la calavera de las SS. Este hecho provocó que en 1942 fuera nombrado oficial del campo de concentración de Neuengamme. Allí participó en la matanza de prisioneros de guerra soviéticos en una cámara de gas especial y en la selección de prisioneros para la llamada Operación 14f13 en el Programa de Eutanasia T-4.  del SS Obergruppenführer Philipp Bouhler y Karl Brandt SS Gruppenführer Brandt, médico personal de Hitler,

Un año más tarde (1943) lo nombraron oficial adjunto (ayudante) de SS-Obergruppenführer Oswald Pohl, jefe de la oficina central de Economía y Administración. En mayo de 1944 hasta el fin del campo de concentración en enero de 1945, Richard Baer fue el tercer comandante del campo de concentración de Auschwitz. 

Desde noviembre de 1942 hasta mayo de 1944, Baer fue ayudante del SS Obergruppenführer Oswald Pohl, entonces jefe de la WVHA. En noviembre de 1943, se hizo cargo del departamento DI, la "Inspección de los campos de concentración". Sucedió a Arthur Liebehenschel, considerado por Heinrich Himmler como demasiado "suave" con los prisioneros, como el tercer y último comandante de Auschwitz desde el 11 de mayo de 1944 hasta la disolución final del campo a principios de 1945.

Al final de la guerra, Baer huyó y vivió cerca de Hamburgo como Karl Egon Neumann, un trabajador forestal. En el curso de la investigación en los Juicios de Auschwitz de Frankfurt, se emitió una orden de arresto en octubre de 1960 y su fotografía se imprimió en periódicos; un compañero de trabajo en la propiedad de Otto von Bismarck informó que Baer estaba trabajando como guardabosque allí. Cuando los funcionarios confrontaron a "Neumann" en el bosque en la madrugada del 20 de diciembre de 1960, al principio negó todo, sin embargo, finalmente admitió su verdadera identidad. Siguiendo el consejo de su abogado, se negó a declarar y murió de un ataque al corazón en detención preventiva el 17 de junio de 1963, a los 51 años.

Si es Bayer, es bueno
Muchos libros se han escrito sobre Auschwitz, esto es solo un humilde resumen. Sin embargo, no estaría completo si no señaláramos un aspecto menos conocido de la cuestión

Como se señaló más arriba, en el campo Auschwitz III había fábricas de IG Farben en las que trabajaban, en condiciones de esclavitud los prisioneros.

El emporio empresarial económico alemán más poderoso de la primera mitad del siglo XX fue Interessengemeinschaft Farben o IG Farben, para abreviar. Interessengemeinschaft significa "Asociación de intereses comunes" y no era más que un poderoso cártel de BASF, Bayer, Agfa, Hoechst y otras compañías químicas y farmacéuticas alemanas. IG Farben fue el mayor donante de la campaña electoral de Adolph Hitler. Un año antes de que Hitler tomara el poder, IG Farben donó 400,000 marcos a Hitler y su partido Nazi. En consecuencia, después de la toma del poder por parte de Hitler, IG Farben fue el mayor beneficiado de la conquista alemana del mundo, la Segunda Guerra Mundial.

El cien por ciento de todos los explosivos y de toda la gasolina sintética provino de las fábricas de IG Farben. Cada vez que la Wehrmacht alemana conquistaba otro país, IG Farben lo seguía, tomando sistemáticamente las industrias de esos países. A través de esta estrecha colaboración con la Wehrmacht de Hitler, IG Farben participó en el saqueo de Austria, Checoslovaquia, Polonia, Noruega, Holanda, Bélgica, Francia y todos los demás países conquistados por los nazis.

La investigación del gobierno de los Estados Unidos de todos los factores que condujeron a la Segunda Guerra Mundial en 1946 llegó a la conclusión de que sin IG Farben, la Segunda Guerra Mundial simplemente no habría sido posible. Tenemos que enfrentarnos al hecho de que no fue el psicópata, Adolf Hitler, o los malos genes del pueblo alemán lo que provocó la Segunda Guerra Mundial. La codicia económica de compañías como Bayer, BASF y Hoechst fue el factor clave para provocar el Holocausto.

El proyecto principal fue IG Auschwitz, una subsidiaria 100% de IG Farben, el complejo industrial más grande del mundo para la fabricación de gasolina sintética y caucho para la conquista de Europa.
El 14 de abril de 1941, en Ludwigshafen, Otto Armbrust, miembro del directorio de IG Farben responsable del proyecto de Auschwitz, declaró a sus colegas de la junta de IG Farben, "nuestra nueva amistad con las SS es una bendición. Hemos determinado todas las medidas que integran los campos de concentración para beneficiar a nuestra compañía".

Los departamentos farmacéuticos del cártel IG Farben utilizaron a las víctimas de los campos de concentración a su manera: miles de ellos murieron durante experimentos humanos, como la prueba de vacunas nuevas y desconocidas.

No había un plan de jubilación para los prisioneros de IG Auschwitz. Los que estaban demasiado débiles o demasiado enfermos para trabajar fueron seleccionados en la puerta principal de la fábrica de IG Auschwitz y enviados a las cámaras de gas. Incluso el gas químico Zyklon-B utilizado para la aniquilación de millones de personas se derivó de los tableros de dibujo y las fábricas de IG Farben.


En los archivos de Auschwitz se descubrió correspondencia entre el comandante del campo y Bayer Leverkusen. Se trató de la venta de 150 reclusas con fines experimentales: 
"Con vistas a los experimentos planificados con una nueva droga inductora del sueño, agradeceríamos que pudiéramos poner a nuestra disposición un número de prisioneros (...)" 
"Nosotros confirme su respuesta, pero considere que el precio de 200 RM por mujer es demasiado alto. Proponemos pagar no más de 170 RM por mujer. Si esto es aceptable para usted, las mujeres serán puestas en nuestra posesión. Necesitamos unas 150 mujeres (...)"
"Confirmamos su aprobación del acuerdo. Prepare para nosotros 150 mujeres con la mejor salud posible (...)"
"Recibido el pedido de 150 mujeres. A pesar de su condición de maceración, se consideraron satisfactorios. Lo mantendremos informado de los desarrollos relacionados con los experimentos (...)"
"Los experimentos se realizaron. Todas las personas de prueba murieron. Nos comunicaremos con usted en breve sobre un nuevo envío (...)"
El médico de las SS, el Dr. Hoven, testificó esto durante el juicio de Nuremberg: 
"Debería ser conocido en general, y especialmente en los círculos científicos alemanes, que las SS no tenían científicos notables a su disposición. Está claro que los experimentos en los campos de concentración con preparaciones IG solo se llevaron a cabo en interés de la IG, que se esforzó con todos los medios para determinar la eficacia de estas preparaciones. Dejaron que las SS lidiaran con el  trabajo sucio en los campos de concentración. La IG no tenía la intención de hacer público nada de esto, sino más bien poner una cortina de humo alrededor de los experimentos para que (...) pudieran quedarse con los beneficios. No las SS, pero el IG tomó la iniciativa para los experimentos de los campos de concentración ".
El Tribunal Penal de Guerra de Nuremberg condenó a 24 miembros y ejecutivos de la junta de IG Farben por asesinatos en masa, esclavitud y otros crímenes de lesa humanidad. Sorprendentemente, sin embargo, en 1951 todos ellos ya habían sido liberados, y seguían dirigiendo a las corporaciones alemanas.

Debido a la severidad de los crímenes de guerra cometidos por IG Farben durante la Segunda Guerra Mundial, los Aliados consideraron que la empresa estaba demasiado corrompida como para permitirle seguir existiendo, y durante los Juicios de Núremberg ordenaron desmembrar el consorcio. La Unión Soviética se incautó de la mayor parte de los activos de IG Farben localizados en la zona de ocupación soviética como parte de sus reparaciones de guerra, en línea con el Plan Morgenthau. Los Aliados Occidentales sin embargo, en 1951, dividieron la empresa en sus empresas originales constituyentes. Las cuatro más grandes, BASF, Bayer, Hoechst y Agfa, compraron rápidamente a las más pequeñas.

En realidad IG Farben nunca se terminó de disolver y se mantuvo gracias a sus posesiones en inmuebles. En 2001 IG Farben anunció que terminaría de ser liquidada en 2003. La empresa no se termina de liquidar por los juicios pendientes con sus antiguos trabajadores esclavos, que exigen ser compensados. Desde 2012 todavía existe como una corporación "en liquidación", queriendo decir que el objetivo de la existencia continuada de la corporación está siendo terminado y disuelto de una manera ordenada.

De los 24 directivos de IG Farben acusados en el denominado Juicio a la IG Farben (1947-1948) ante un tribunal militar norteamericano en los subsecuentes Juicios de Núremberg, 13 fueron sentenciados a entre uno y ocho años de prisión.

Algunos de aquellos acusados en este juicio se convirtieron en líderes de las compañías de posguerra que se formaron al separarse IG Farben, incluyendo aquellos que fueron sentenciados en Núremberg. Las principales empresas sucesoras de IG Farben en la actualidad son AGFA, Bayer, BASF y Hoechst (ahora parte de Sanofi-Aventis) y Pelikan (que además suministraba la tinta con la que se tatuaba a los prisioneros), las que heredaron el total de las propiedades de IG Farben, pero no así las responsabilidades penales

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