viernes, 30 de enero de 2015

30 de enero de 1945 - Un submarino ruso hunde al buque hospital "Wilhelm Gustloff" provocando el mayor desastre marítimo de la historia

El naufragio del “Titanic”, aunque el más famoso, no es el único accidente marítimo de grandes proporciones en la historia naval. Es más, no está ni cerca de ser el hecho más trágico acontecido en el mar sobre el que se tenga registro. La madrugada del lunes 15 de abril de 1912, el trasatlántico se hundió tras chocar con un iceberg al sur de las costas de Terranova. Murieron 1.517 personas. Solo se salvaron 705

Titanic
Sólo por citar un ejemplo reciente de tragedias mayores,  en el hundimiento del transbordador senegalés  “Le Joola”, el 26 de septiembre de 2002 frente a las costas de Gambia, causó la muerte de al menos 1.863 personas. Es muy probable que jamás haya oído hablar de este naufragio, tal vez sea porque las víctimas no eran parte de la alta sociedad.

Le Joola
El 30 de enero de 1945 un submarino ruso hundió al trasatlántico "Wilhelm Gustloff". Por el número de víctimas, el hundimiento del Wilhelm Gustloff es el desastre marítimo registrado más grande de la historia.

El Wilhelm Gustloff fue un trasatlántico de línea construido en 1937 y asignado a la organización "Kraft durch Freude" (KdF) o "Fuerza de la Alegría", un sub grupo del "Deutsche Arbeitsfront" (DAF) o Frente del Trabajo.  El DAF era un organismo encargado de organizar la fuerza laboral alemana en pro del partido nacionalsocialista y el KdF se encargaba de organizar actividades culturales y recreacionales para los trabajadores y eso incluía cruceros de turismo a diversas partes de Alemania y de otros países.  De esa forma, el partido proveía actividades que antes estuvieron al alcance sólo de los ricos y poderosos.  En compensación, la clase trabajadora se desempeñaba de manera más productiva, participando de los beneficios que su esforzado trabajo le daba al Tercer Reich.


El Wilhelm Gustloff fue construido por Blohm & Voss, en Hamburgo, tenía 208,5 metros de eslora y 23,5 metros de manga, desplazaba 25.484 tn impulsado por motores diesel de 9.500 HP.  Contaba con una tripulación de 420 hombres entre oficiales y marineros y podía transportar a 1465 pasajeros de una sola clase con una velocidad de 15,5 nudos.  Fue bautizado MS Wilhelm Gustloff en honor a un líder nacionalsocialista suizo asesinado en 1936.

Primera misión de transporte

Luego de entrar en servicio el MS Wilhelm Gustloff, zarpó en cruceros de placer que incluyeron puertos del Atlántico, el Mediterráneo y del Mar del Norte.  Aparte de esas travesías llevando turistas alemanes, el Gustloff realizó un viaje a España, poco antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial, para transportar de regreso a la Legión Cóndor que ayudó a Franco a ganar la Guerra Civil.  El convoy compuesto por los cruceros KdF Robert Ley, Deutsche, Stuttgart, y el Sierra Córdoba, además del Gustloff, llegaron a España el 24 de mayo de 1939, descargando grandes cantidades de ayuda para las fuerzas de Franco, que incluían medicinas y alimentos. Dos días después, la Legión Cóndor embarcaba en los buques que zarparon inmediatamente rumbo a Alemania.

Lazaretschiff

Meses después, poco antes de comenzar la invasión a Polonia, el Gustloff fue pintado de blanco con una banda verde de proa a popa, y cruces rojas en varios lugares del casco y cubierta.  Fue comisionado en la Kriegsmarine como "Lazaretschiff" o buque hospital.  Luego de un intenso período de entrenamiento para sus nuevas actividades, entró en servicio por primera vez después de la campaña de Polonia en Danzig-Neufahrwasser transportando a Alemania 685 heridos durante la campaña y regresando a Danzig donde quedó asignado para prestar servicios médicos.  También formó parte del convoy que movilizó miles de alemanes que fueron regresados a Alemania desde las regiones que en ese momento eran ocupadas por los soviéticos, lo último se hizo de conformidad con el acuerdo germano-soviético de repartición de Polonia.

Desde mayo hasta julio de 1940, el Gustloff fue movilizado a Oslo en Noruega para atender a los heridos durante la campaña en ese país.  Finalmente le ordenaron que se dirigiera a Stettin el dos de julio transportando 563 heridos.

Wohnschiff

Desde mediados de 1940, hasta casi fines de año, el Gustloff fue incorporado a los planes para la Operación León Marino.  Pero, luego de la cancelación de la operación fue enviado a Noruega para transportar a otros 414 heridos de regreso a Swisnemünde.  Terminada esa misión, el Gustloff fue enviado a Gotenhafen para ser cambiado de servicio.  Fue modificado nuevamente e incorporado al servicio de U-Bootes para actuar como "Wohnschiff" o buque barraca de la Kriegsmarine.  Luego de un corto período de preparación fue comisionado primero a la 1.Unterseeboots-Lehrdivision y luego a la 2.Unterseeboots-Lehrdivision. En ese servicio permaneció durante cuatro años albergando a reclutas en entrenamiento en submarinos.

Enero de 1945

En enero de 1945, el Almirante Dönitz ordenó que el Gustloff evacuase al personal de U-Boots y que apoyase también la evacuación de refugiados y heridos.  De esta forma el trasatlántico pasó a formar parte de la mayor evacuación realizada en la historia, el rescate, y transporte de millones de refugiados, enfermos, heridos y todos los que escapaban de las hordas rusas que desde el este avanzaban arrolladoramente.   Todos los buques disponibles en el Báltico fueron dedicados a la evacuación incluyendo todos los buques de KdF, cargueros, auxiliares y buques pesqueros.   Entre los grandes buques se encontraban el Cap Arcona, Robert Ley, Hamburg, Hansa, Deutschland, Potsdam, Pretoria, Antonio Delfino, Winrich von Kniprode, Ubena, Goya, Berlin, General Steuben y Monte Rosa.

En el puerto, más de 60 mil refugiados trataban de abordar las naves creándose un estado de caos y confusión. Mientras los oficiales trataban de contabilizar a los pasajeros, mucha gente abordaba desordenadamente burlando la guardia que se veía inerme para controlar a la multitud. Algunos disparos al aire hacían recuperar el control pero no por mucho tiempo.  Niños deambulaban por doquier buscando a sus padres.

Un nutrido grupo de auxiliares femeninas de la Kriegsmarine fueron acomodadas en lo que una vez fue la piscina del lujoso trasatlántico ubicada en la Cubierta "E".  Todas eran jóvenes de entre 17 y 25 años.  Un día antes de zarpar, llegó un tren hospital a Gotenhafen llevando heridos que fueron subidos a bordo y acomodados en la llamada cubierta para tomar de sol donde años atrás, miles de turistas alemanes se broncearon navegando por las aguas del Mediterráneo.   Todos los espacios del buque estaban abarrotados de gente.  En cubierta se veían algunas ametralladoras antiaéreas instaladas para rechazar posibles ataques aéreos.  Sólo dos tercios de los pasajeros llevaban chalecos salvavidas y ante el número de pasajeros era evidente que en caso de emergencia los botes salvavidas no podían albergar al resto.

El buque contaba con una tripulación de 173 hombres, y transportaba 918 oficiales y marineros, 373 mujeres del Cuerpo Femenino Auxiliar de la Kriegsmarine, 162 heridos y 4.424 refugiados. La lista oficial informó de un total de 6.050 personas, pero no cabe duda que muchos cientos más, de una manera u otra, lograron subir a bordo, aprovechando la confusión escapando del Ejército Rojo.  Las últimas investigaciones dicen que a bordo del Gustloff viajaban, 8.956 refugiados, 918 oficiales y marineros de la 2.Unterseeboot-Lehrdivision, 373 mujeres del Cuerpo Femenino Auxiliar de la Kriegsmarine, 173 auxiliares y 162 heridos graves sumando un total de 10.582 personas.

Rumbo a su destino final

A las 12:30 de la tarde del 30 de enero de 1945, el Gustloff soltó amarras mientras cuatro remolcadores lo sacaban a la rada.  El Gustloff zarpó de la bahía de Gotenhafen en un día con muy mal tiempo, precedido por un barreminas, con una curiosa estructura de mando. Como transporte de civiles estaba bajo el comando del capitán de la marina mercante Friedrich Petersen y como transporte militar asignado a la 2.Unterseeboots-Lehrdivision tenía como comandante al capitán Wilhelm Zahn. Nevaba con vientos fuertes y la temperatura era de 10 grados bajo cero.  El mar se encontraba medio congelado y cualquier persona que cayera al mar no podría sobrevivir a la hipotermia. El Gustloff comenzó la navegación sin escolta contra los ataques submarinos o de la aviación. Ante los ataques aéreos el buque tenía la protección del inclemente clima y unas pocas ametralladoras antiaéreas, pero ante los submarinos estaba inerme.  Pronto la oscuridad invernal envolvió al buque y la gente con varios días sin comer ni dormir, cayo presa del mareo.  La cubierta estaba congelada.

A las 21:08 del día 30 de enero de 1945, el Wilhelm Gustloff navegaba entre la Bahía de Danzig y la isla danesa Bornholm, casi a la altura de Stolpmunde en Pommerania, cuando fue descubierto por el submarino soviético S-13 comandado por Alexander Marinesko.  El S-13 fue un submarino diseñado en Alemania y construido en Holanda cuando estaba en vigencia el Tratado de Versalles que le prohibía a Alemania poseer una flota submarina.  El astillero donde se construyó el S-13 fue una empresa mixta con intereses alemanes procedentes del Krupps Germania-Werft de Kiel asociado con la Deutsche Schiff und Maschinenbau AG de Bremen y la Kriegsmarine. Los gobiernos alemán y soviético negociaron la venta y traspaso de la nave que desde entonces formó parte de la flota soviética del Báltico.

Esa noche de enero de 1945, Marinesko disparó tres torpedos contra el Wilhelm Gustloff que acusó los impactos, escoró rápidamente a estribor recuperando la verticalidad poco después, pero finalmente volvió a escorar.  El testigo del hecho Oberbootsmannsmatt Karl Hoffman relató que el primer torpedo hizo blanco en la proa debajo de la línea de flotación, el segundo en la sección media a la altura de la piscina, matando a casi todas las auxiliares de la Kriegsmarine, y el tercero a mitad del buque por delante de la sala de máquinas.  En pocos minutos el castillo de proa se encontraba casi bajo las aguas.  En menos de 50 minutos el Gustloff se hundió, llevándose hasta el fondo del Báltico a 9.343 hombres, mujeres y niños.  1.239 personas pudieron ser rescatadas con vida por buques alemanes que se encontraban en las cercanías en misiones de evacuación o escolta, el mar estaba cubierto de cadáveres con salvavidas.  El Torpedoboot T-36 rescató a 564 personas, el Torpedoboot Löwe 472, el Minensuchboot M387 rescató a 98, el Minensuchboot M375 a 43, el Minensuchboot M341 a 37, el Gottingen rescató a 28, el Torpedofangboot TF19 salvó a 7, el carguero Gotland a 2 personas y el Vorpostenboot 1703 rescató a un bebé de sólo un año de nacido.

Karl Hoffman sufriendo hipotermia fue rescatado por el Torpedoboot T-36 cuya tripulación lo reanimó con masajes y te caliente.  El T-36 formaba parte del escuadrón de escolta del crucero pesado Admiral Hipper que también llevaba refugiados. El propio T-36 sorteó dos nuevos torpedos escapando a toda velocidad. A las 2 de la tarde del 31 de enero de 1945, el T-36 llegó a Sassnitz.

De Alemania Oriental y Polonia, en total fueron evacuadas 2 millones de personas, que de no haber podido escapar, habrían sido asesinadas por los rusos, como lo fueron los que quedaron atrás. De los que lograron ser embarcados, entre 25 mil y 30 mil murieron, la mayoría de ellos, unos 15 mil, cuando el Gustloff y el Goya fueron hundidos.

En 1955 fue estrenada la película alemana "Nacht fiel über Gotenhafen" que se basó en el hundimiento del MS Wilhelm Gustloff.   De los muchos libros escritos sobre la tragedia Gustloff, el escrito por Heinz Schon, "SOS Wilhelm Gustloff - Die größte Schiffekatastrophe der Geschicte" es el considerado como el más preciso relato sobre el hundimiento del Wilhelm Gustloff.


El submarino ruso S-13, bajo el mando del capitán de corbeta Alexander Marinesko (1913-1963), es ciertamente el sumergible más célebre de la marina soviética durante la Segunda Guerra Mundia., también el más tristemente conocido de todos los submarinos participantes. 
El 30 de enero de 1945, en el Mar Báltico, el S-13 hundió el Wilhelm Gustloff. Diez días después, el submarino comandado por Marinesko hundió el crucero auxiliar General von Steuben. Hubo 3,000 muertos y muy pocos sobrevivientes. Este hecho motivó que se declarara duelo nacional en Alemania. Poco después del fin de la guerra, fue convocado por el Comisario del Pueblo (ministro) Nikolai Kuznetzov a causa de una disputa que tuvo, estando ebrio, con el comandante de la división. Finalmente, Marinesko presentó su renuncia, la cual fue aceptada. Sin embargo, el temor al castigo seguiría atormentando al capitán. 
Alexander Marinesko entró como intendente en el Instituto de Transfusiones Sanguíneas de Leningrado donde sería procesado poco después por dilapidación de los bienes socialistas. En el domicilio del héroe se encontraría poco después una vieja cama plegable, de un valor de 54 rublos, que pertenecía al instituto. Se levantó un acta y, en 1948, una jueza temblorosa condenó al ex comandante de submarino a tres años de prisión y enviado a cumplir su condena en la península de Kolyma, entre delincuentes y prisioneros alemanes de todo tipo: SS, Polizei, soldados... 
He aquí el recuerdo que conservó de aquella época el ex capitán: «Me pusieron con ladrones y esbirros de la policía nazi. Me raparon y me trataron como a un animal. Enseguida me robaron todo. El staroste (jefe) del vagón, un ex colaborador [de los alemanes] proveniente de los alrededores de Leningrado era tan brutal como un SS. Se había rodeado de una pandilla de truhanes que trabajaban para él. Ellos se robaban la mayor parte de la poca comida que nos daban una vez al día.
Al salir de prisión, Marinesko ya no podía ser aceptado en la marina. Nacido en 1913 murió en diciembre de 1963, víctima de un cáncer de garganta. Durante sus últimos meses de vida, tuvo que alimentarse a través de un tubo y no pudo hablar. En la habitación de 10,2 metros cuadrados que ocupaba en un apartamento comunitario se reunieron más de cien personas el día de su funeral. Su entierro fue simple, como cabe a un militar ortodoxo. Este fue el trágico final de un marino al que muchos siguen considerando un héroe.