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lunes, 12 de enero de 2015

12 de enero de 1959 - En Málaga (España) es descubierta la Cueva de Nerja

La Cueva de Nerja rompió su silencio de miles de años tras ser descubierta por cinco jóvenes de la cercana localidad de Maro. Los habitantes de esta población ya conocían la existencia de una pequeña cavidad llamada la mina del cementerio, aunque nadie se había aventurado en su interior. Cierto día, Francisco Navas Montesinos, los hermanos Manuel y Miguel Muñoz Zorrilla, José Luis Barbero de Miguel y José Torres Cárdenas, decidieron seguir a una bandada de murciélagos que salían de una estrecha grieta de la pared de esta cavidad. La hendidura les condujo hasta un estrecho pasadizo, denominado desde entonces Conducto del Descubrimiento, que desembocaba finalmente en la sala que hoy se conoce con el nombre de Sala de la Cascada o del Ballet. Quedaron impresionados tras iluminar con su linterna la gran maravilla geológica que constituía ese espacio inicial de la gruta nerjeña. Escuchando el batir de alas de miles de murciélagos que los acompañaban en su aventura, una mezcla de miedo y emoción les embargó. No tardaron en ir alcanzando nuevos rincones y a tomar conciencia de la importancia de su hallazgo. Avanzaron hasta llegar a la Sala de los Fantasmas, donde descubrieron dos esqueletos humanos. El miedo les hizo abandonar su aventura. Era el 12 de enero de 1959. Días más tarde regresaron a la cueva, esta vez acompañados por dos de sus maestros, quienes dieron fe de la veracidad del descubrimiento. El 19 de abril de ese año, se organizó una nueva expedición integrada, entre otros, por un joven fotógrafo de Nerja, José Padial Bobadilla. La publicación de sus fotos días más tarde en un periódico de Málaga, dio a conocer al mundo la Cueva de Nerja y despertó el interés por la cueva de las autoridades, de la comunidad científica y de otros medios de comunicación de ámbito nacional.

La Cueva de Nerja constituye uno de los yacimientos más ricos del sur peninsular en manifestaciones artísticas prehistóricas, ya que cuenta con 589 motivos agrupados en 321 grupos pictóricos y grabados parietales catalogados en dos grandes conjuntos, el Paleolítico Superior y la Prehistoria Reciente. El arte rupestre de la cavidad no puede ser visitado por el público por motivos de conservación.

La distribución de este rico patrimonio pictórico se extiende desde la entrada hasta  aproximadamente la mitad del desarrollo longitudinal del cavernamiento, que alcanza 4.823 metros. Los artistas prehistóricos utilizaron con más profusión las Galerías Turísticas aunque existen relevantes representaciones en las Galerías Altas.

El Arte Paleolítico puede agruparse en dos grandes conjuntos adscritos por razones de estilo y, en algún caso, por cronología absoluta. El primero abarcaría una cronología entre los 20.000 y 16.000 años antes del presente. La fecha de 19.900 años marca el inicio de esta primera etapa pictórica, según una datación efectuada sobre un fragmento de carbón utilizado para pintar un ciervo ubicado en las Galerías Altas. El segundo conjunto podría estar localizado alrededor de 12.000 años antes del presente.


En 1970, en una de las cámaras de la galería alta de la Cueva de Nerja fueron descubiertos unos dibujos con formas ambiguas. En un principio los investigadores bautizaron el lugar como “camarín de los pisciformes”. Después se interpretó que eran en realidad seis focas.


Algunos restos de carbones utilizados como lámparas para alumbrar a quienes pintaron aquellas figuras acaban de ser sometidos a análisis por iniciativa del  profesor de la Universidad de Córdoba José Luis Sanchidrián, también director del equipo de conservación de esta cueva. Las pruebas se mandaron a datar a Miami (Estados Unidos) y sorprendentes resultados han arrojado una antigüedad de 43.500 y 42.300 años. Una antigüedad inusitada que nos podría estar hablando de las primeras expresiones de arte parietal encontradas en Europa. Pero los responsables del proyecto de investigación van más allá, ya que atribuyen la autoría de estas pinturas, por primera vez en la Prehistoria humana, al “homo neandertalensis” y no al homo sapiens considerado hasta ahora como el primero del género “homo” capaz de plasmar el arte simbólico en las cuevas. Además de las nuevas dataciones, en la cueva de Nerja han aparecido también abundantes restos de animales, incluidas focas y “raederas neandertales” aunque, de momento,  no hay huesos de neandertales pero sí de Homosapiens. A la vista está que sin pruebas suficientes para valorar la autoria de las pinturas se ha generado una gran polémica entre la comunidad científica.

Si realmente  estas pinturas tuvieran esa antigüedad, serían las más antiguas de Europa y las únicas imágenes pintadas, encontradas hasta ahora, por esta especie. Habría que revisar muchos conceptos, más aún, si realmente se consigue demostar con más evidencias científicas que fueron los neandertales quienes las pintaron. Tendríamos a unos ¿neandertales convertidos en los primeros que practicaron el arte en la Prehistoria?