viernes, 18 de septiembre de 2015

18 de septiembre de 1898 - El Incidente de Fachoda

El Incidente de Fachoda o Batalla de Fachoda es el nombre que recibió el enfrentamiento militar entre los Imperios Francés e Inglés en 1898 debido al cruce de sus proyectos respectivos para establecer líneas de comunicación entre sus colonias africanas, este incidente fue un antecedente de la Primera Guerra Mundial.

Francia ansiaba conectar sus colonias por una línea terrestre continua a lo largo de África del Norte, cruzando el Sáhara y uniendo el puerto de Yibuti (a orillas del Océano Índico) con los puertos de Brazaville y Duala, posesiones francesas a orillas del Atlántico. No obstante, el gobierno francés comprendía que tras los acuerdos de la Conferencia de Berlín de 1884 era preciso asegurar primero una ocupación militar de los territorios a reclamar, y así imponer "derechos" en una región de África antes que otras potencias europeas.

A pesar de que entre 1871 y 1914 las relaciones internacionales vivieron unos momentos de relativa calma, sin embargo, sí surgieron conflictos a causa de las rivalidades imperialistas entre Francia e Inglaterra. El escenario más destacado de las tensiones o conflictos coloniales fue África y el motivo principal fue el de frenar que se crearan imperios continuos. Esto causó importantes crisis, como la luso-británica (1890), que impidió la unión de Angola y Mozambique en beneficio de Inglaterra, que creó las colonias de Zambia y Rodesia mediante la actuación de Cecil Rhodes: o el más conocido incidente de Fachoda, en el que Francia e Inglaterra se enfrentaron para controlar el Alto Nilo, que finalmente pasó a ser controlado por el imperio británico.

Francia ansiaba conectar sus colonias por una línea terrestre continua a lo largo de África del Norte, cruzando el Desierto del Sahara y uniendo el puerto de Yibuti (posesión de Francia a orillas del Océano Índico) con los puertos de Brazaville y Duala, posesiones francesas a orillas del Océano Atlántico. Por su parte, Gran Bretaña deseaba realizar el proyecto de Cecil Rhodes y construir una línea continua de posesiones coloniales británicas desde Egipto hasta Sudáfrica, o "De El Cabo hasta El Cairo" como se comentaba en los círculos británicos más expansionistas. Gran Bretaña había convertido a Egipto en un protectorado de facto desde 1881 y aspiraba a disfrutar de los mismos derechos de soberanía que el gobierno egipcio poseía sobre Sudán, aunque era débil la autoridad efectiva ejercida por Egipto sobre esos territorios y esto obligaba a la presencia militar británica.

La pequeña ciudad de Fachoda, a orillas del Nilo, situada en la intersección de dos líneas de expansión imperialista, se convierte así en el escenario de la confrontación anglofrancesa. Una tropa francesa de 180 tirailleurs o fusileros africanos, con unas tres docenas de oficiales europeos, partió de Brazzaville, en la cuenca del río Congo en mayo de 1897 al mando del mayor Jean-Baptiste Marchand con orden de establecerse en el área de Fachoda y declararlo protectorado de Francia. Una vez allí, los oficiales franceses deberían esperar a dos expediciones militares bajo mando francés, que serían enviadas como refuerzo desde Yibuti, cruzando Etiopía.

Tras 14 meses de sacrificada marcha cruzando selvas, ciénagas, y desiertos, en el mismo centro de África, la expedición de Marchand llegó a Fachoda, a orillas del Nilo, el 10 de julio de 1898, pero no hallaron a la expedición francesa que había partido desde Yibuti. Dicha columna, la "Expedición Bonchamps", no llego a su destino pues los clanes de Etiopía se negaron a dejarlos cruzar su territorio. Ignorando esa situación, Marchand y sus hombres establecieron un pequeño campamento en Fachoda a la espera de una expedición que nunca llegaría.


El 18 de septiembre de 1898 Marchand y sus hombres avistaron una flotilla bien armada de cañoneros británicos que llegaban también a Fachoda, liderados por el comandante Horatio Kitchener. Un ejército conjunto de británicos y egipcios acababan de derrotar las tropas del líder sudanés Abdallah Ibn Muhammad en la Batalla de Omdurmán y por tanto los británicos se habían dedicado en esos meses a reasegurar su dominio sobre Sudán, lo cual comunicó Kitchener a los oficiales franceses, solicitando cortésmente que la expedición de Marchand se retire. Ambos bandos se atrincheraron en sus posiciones y construyeron sendos campamentos, pues ninguno aceptaba abandonar el terreno. Con ello, las tropas francesas bajo orden de Marchand abrieron fuego contra el campamento británico en una escaramuza nocturna.

Tras tres días de atrincheramiento los franceses ganaron terreno hasta que se produjo una retirada en los navíos británicos de todo el restante de tropas británicas, abriendo el fuego contra los franceses. La situación bélica en el plano naval era favorable por completo para el Reino Unido, que contaba con la marina de guerra mejor armada del mundo mientras la flota de guerra francesa tenía una deficiente organización y una menor potencia en sus barcos. Ciertamente el ejército francés era entonces más numeroso y mejor armado que el británico, pero este factor era de escasa importancia en caso de una guerra colonial lejos de la metrópoli, donde era indispensable contar con gran apoyo naval.


La superioridad naval británica fue considerada por los políticos franceses como un elemento disuasivo muy importante, lo cual generó que el gobierno francés ordenase a sus tropas la retirada el 3 de noviembre de 1898, dando fin al incidente. Además, el Caso Dreyfus generaba más pasiones políticas en la prensa de Francia que una lejana pugna contra los británicos en Sudán; junto con ello, diversos políticos franceses como el ministro de asuntos exteriores Theopilé Delcassé, habían considerado que para los intereses de Francia era más conveniente contar con apoyo de Gran Bretaña en caso de guerra con Alemania, y no deseaban dañar una posible alianza sólo por causa de un remoto rincón de África donde Francia había llegado demasiado tarde.

Algunos historiadores consideran que la solución de este incidente y el aumento de la influencia de Alemania en la zona fueron los precursores de la firma de la Entente Cordiale (1904), en virtud de la cual Francia reconocía el dominio británico en Egipto (la cuenca del Nilo) a cambio de actuar libremente en Marruecos y un condominio anglo-egipcio sobre el Sudán.


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