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martes, 22 de septiembre de 2015

22 de septiembre de 1980 - Comienza la guerra entre Irak e Irán

El 22 de septiembre de 1980 se inició la guerra entre Irak e Irán. Un costoso conflicto que amenaza por primera vez el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico

Esta guerra tuvo su origen en un antiguo litigio fronterizo entre ambas naciones disputándose la posesión de varias pequeñas islas en el Golfo Pérsico y una franja de tierra, de 120 millas de extensión, limítrofe a ambas naciones en la frontera sureste y noroeste de Irak e Irán respectivamente. Los antecedentes inmediatos de esta disputa se remontan a 1971 cuando Irán, entonces bajo el gobierno del Sha Muhammad Reza Pahlevi ocupó dos de estas islas militarmente. En 1975 un acuerdo de demarcación de límites firmado por ambas naciones en los acuerdos de Argel pareció poner fin al conflicto, con ventajas territoriales para Irán. Irán, aliado privilegiado de Occidente para aquel entonces, contaba con un poderoso ejército, cuyo poder disuasivo influyó seguramente para que Irak se aviniese a un arreglo político para desactivar en esa instancia el conflicto.

Saddam Hussein de visita en el frente

un F-14 de la Fuerza Aérea Iraní

Los fundamentos históricos de fondo que asistían a Irán e Irak en sus reclamos territoriales datan de varios siglos atras. Los antecedentes sobre la demarcación del área de Shatt al Arab se remontan al Tratado de paz de 1639 entre el Imperio Otomano y Persia, las disímiles interpretaciones de turcos y árabes acerca del límite efectivo entendiendo los primeros que la totalidad del curso de agua les pertenecía hasta la orilla opuesta en contra de la interpretación de dividir la soberanía mediante una linea intermedia divisoria de aguas resultó ya claramente conflictiva dos siglos mas tarde. La disputa continuó irresuelta y no pudo dirimirse como estaba previsto mediante el Tratado de Constantinopla en 1913 debido al estallido de la 1ra.Guerra Mundial.

En 1938 una comisión binacional tampoco pudo concretar una delimitación definitiva y más tarde la inestabilidad política en Iraq especialmente a partir de 1958 con el derrocamiento de la monarquía impidió resolver el problema.

La causa principal que reactualizó el conflicto para dar paso a la guerra en 1980 fue la caída del régimen del Sha en febrero de 1979, a manos de los revolucionarios fundamentalistas islámicos, liderados por el ayatola Ruhollah Jomeini quien poco mas tarde funda la República Islámica de Irán. Los convulsionantes sucesos llevaron a la pérdida de todo respaldo militar por parte de los EE.UU. debido a la crisis diplomática desatada con la toma de rehenes estadounidenses en la embajada de EE.UU. en noviembre de 1979 por parte de grupos radicalizados iraníes. Esta situación y los inevitables relevos producidos en los mandos de las fuerzas armadas luego de la caída del Sha, de formación occidental, sugirieron al régimen de Saddam Hussein la oportunidad de reivindicar militarmente la disputa territorial.

No fue esta la única causa, hubo otras de tipo religiosos. Irán poseía y posee una mayoría de musulmanes chiitas en su población la revolución fundamentalista promovida por Khomeini alentó la propagación de esta particular interpretación del islamismo. En el sur de Irak existían importantes minorías chiitas. El régimen baatista laico de Hussein visualizo con cierto temor la posibilidad de que esta oleada de fervor religioso desatada en Irán a partir de la revolución tuviese efectos desestabilizadores para su régimen.

El conflicto se inició con la irrupción el 22 de setiembre de 1980 a través de su frontera sur de seis divisiones armadas iraquíes precedidas por un sorpresivo ataque aéreo, las que lograron inicialmente algunos moderados avances en territorio iraní. Dos años después una contraofensiva iraní llevo la línea del frente nuevamente a las posiciones iniciales.


Desde 1982 hasta 1986 ambos bandos no lograron ventajas posicionales significativas incurriendo en una costosa guerra de desgaste en hombres y equipos que llevó finalmente a ataques directos contra blancos civiles en lo que se dio en llamar la 'Guerra de las Ciudades', tan solo Teherán llevó a recibir el impacto de 140 misiles iraquíes. Los ataques realizados con misiles de mediano alcance procuraron sin éxito lograr socavar el apoyo de las respectivas poblaciones. La situación escaló simultáneamente en una nueva etapa de destrucción de estratégicas instalaciones petroleras para quebrar las fuentes de recursos que respaldaban el esfuerzo bélico. A partir de 1984 el conflicto amenazo internacionalizarse en lo que se llamó la 'Guerra de los petroleros'.

En 1987 Irán acordó aceptar la resolución 598 del 20 de julio del Consejo de Seguridad de la ONU exhortando al fin de las hostilidades. Pocos meses más tarde las partes pusieron fin definitivamente al conflicto en julio de 1988.