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lunes, 2 de febrero de 2015

Yasser Arafat, emblemático líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)

De padre palestino y madre egipcia, Yasser Arafat (Mohammed Abed Ar'ouf Arafat, Jerusalén, 1929 - Clamart, Francia, 2004) Desde el final de la Segunda Guerra Mundial participó en el incipiente movimiento palestino, que aspiraba a construir un Estado árabe independiente sobre la entonces colonia británica de Palestina, chocando con las aspiraciones judías sobre el mismo territorio. Inició sus actividades públicas en Egipto donde estudió ingeniería en la Universidad de El Cairo, profesión que ejerció en Egipto y en Kuwait entre 1956 y 1965. Dirigió la federación de estudiantes palestinos (1952-1956), siendo investigado en esa época por sus presuntas relaciones con los islamistas de los Hermanos Musulmanes. En Kuwait participó en la fundación de Al-Fatah, que sería la facción más importante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) fundada en 1964.

El 3 de febrero de 1969, Arafat fue nombrado presidente de la OLP; simbolizando desde entonces las aspiraciones palestinas a la posesión de un Estado propio frente a las ambiciones territoriales de Israel y de sus vecinos árabes. Tras la guerra de los Seis Días, Jordania se convirtió en la base de operaciones de la OLP. El rey Hussein de Jordania no dudó en echar por la fuerza a los guerrilleros palestinos que tuvieron que marchar al Líbano en 1970-1971.

Durante este tiempo sobrevivió a multitud de atentados y ejerció un papel moderador frente a las tendencias árabes radicales. Como máximo líder del movimiento, fue rechazado en muchos países occidentales por sus vinculaciones con el terrorismo árabe; pero tuvo también momentos de aceptación, como su alocución ante las Naciones Unidas en virtud del reconocimiento de la OLP como legítima representante del pueblo palestino (1974), o su admisión como miembro de la Liga Árabe (1976).

"Vengo con el fusil del combatiente de la libertad en una mano y la rama de olivo en la otra. No dejen que la rama de olivo caiga de mi mano"
El estallido de la guerra civil en el Líbano le llevó a enfrentarse con Siria y con diversas facciones de la OLP apoyadas por este país. Pese a intentar no involucrarse plenamente en el guerra civil libanesa, los ataques de los guerrilleros de la OLP sobre el norte de Israel, precipitaron la invasión israelí del Líbano (1982-1985). El ejército hebreo, comandado por Ariel Sharon, llegó hasta Beirut que fue bombardeado insistentemente. En el marco de esta guerra, milicias falangistas libanesas en una zona controlada por el ejército israelí cometieron las horrendas matanzas de Shabra y Chatila en las que muchos refugiados palestinos fueron masacrados. Finalmente Arafat y la OLP tuvo que salir del Líbano y marchar a Túnez. 

Posteriormente marchó en 1987 a Bagdad y consiguió reafirmar su autoridad sobre toda la OLP. En noviembre de ese mismo año, la población palestina de Gaza y Cisjordania, ocupadas por Israel desde 1967 iniciaron la Intifada, la "revuelta de las piedras", que recordó al mundo la tragedia palestina.


El 15 de noviembre de 1988, el Consejo Nacional Palestino intentó capitalizar ese movimiento proclamando simbólicamente la creación de un Estado palestino independiente aceptando la resolución 232 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que implicaba el reconocimiento del estado de Israel (cuyo «gobierno en el exilio» presidía él mismo), que obtuvo el reconocimiento de más de sesenta países. Pero las sucesivas derrotas militares de los árabes acabaron por convencerle, a raíz de la desaparición de la Unión Soviética y de la Guerra del Golfo en los primeros años noventa, de la necesidad de llegar a un entendimiento con Israel. El líder y fundador de Al Fatah participó en varias rondas de negociaciones de paz con sus homólogos israelíes; en Madrid (España) en 1991, que dio lugar a un proceso de paz que llevó a los Acuerdos de Oslo en 1993.En el marco de esos acuerdos Arafat volvió a Gaza en julio de 1994 a la cabeza de una Autoridad Nacional Palestina embrionaria, también participo en las conversaciones en Camp David (Estados Unidos) en 2000. Por su papel en el proceso de paz en Oriente Próximo fue galardonado, junto a los dirigentes israelíes Isaac Rabin y Shimon Peres, con el premio Nobel de la Paz en 1994.

Yitzhak Rabin, Bill Clinton y Yasser Arafat 
Sin embargo, el proceso de paz descarriló  y la figura de Arafat se fue haciendo cada vez menos importante en el tablero internacional. Finalmente tras años de acoso en su residencia de La Muqata en Ramala, el rais falleció en un hospital parisino en el 2004.


Su muerte, el 11 de noviembre de 2004 en Francia a los 75 años de edad, estuvo rodeada de diferentes teorías. Sus defensores denunciaron el envenenamiento por polonio como causa de su desaparición pero, años después y tras la exhumación de los restos del raís en 2012, las autoridades médicas competentes (rusos y franceses) descartaron a finales de 2013 esa hipótesis concluyendo que su muerte fue "por causas naturales". 

El jefe de la Agencia Federal de Microbiología de Rusia, el doctor Vladimir Uiba, afirmó Arafat “murió por causas naturales, y no por radiación”. Sus palabras, recogidas por las agencias Interfax y RIA Novosti, chocan con la lectura que hizo de su informe la comisión especial del Gobierno palestino que estudió el caso y que aseguró que las conclusiones de Moscú, como la de los expertos suizos, dejaban una cosa clara: “que Arafat no murió por edad, no tuvo una muerte natural”, la justicia francesa, que realizaba la tercera investigación sobre los restos del que fuera líder palestino, aseguró que la causa de la muerte era natural, probablemente “una infección generalizada”. La familia de Arafat impugnó este último resultado.

La confusión es notable respecto a lo que verdaderamente ocurrió a Arafat cuando falleció oficialmente de un “accidente cerebrovascular hemorrágico masivo” tras un mes sufriendo gastroenteritis y diarreas. En 2012, forenses de la Universidad de Lausana (Suiza), contratados por la viuda del rais, Suha, y en el término de una investigación periodística de la cadena de televisión catarí Al Yazira, analizaron las últimas ropas del político y encontraron elevados niveles de radiación, pese al tiempo transcurrido. Esto llevó a un juzgado de Nanterre (Francia) a ordenar su exhumación para la toma de muestras. La investigación judicial del caso se realiza en Francia porque Arafat murió en un hospital galo, militar, el de Percy, donde fue llevado cuando su estado empeoró.