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miércoles, 8 de julio de 2015

Kim Il Sung

Kim Il Sung
Kim Il Sung nació como ‘Kim Sung Ju' el 15 de abril de 1912 en Nam Ri, distrito de Gopyung, condado de Daedong en la Provincia de Pyongsa del Sur (pertenece hoy en día al área de Mangyung Dae de la ciudad de Pyongyang). Su padre es Kim Hyung Jik y su madre Kang Ban Suk. Poco después de su nacimiento, la familia de Kim se mudó a la ciudad de Fu Ssung, Provincia de Jilin, en Manchuria. Kim ingresó a la escuela de educación intermedia Yuk Mun en 1926, pero abandonó los estudios tres años después. Fue entrenado como agente especial por las fuerzas soviéticas. Luego, retornó a Corea del Norte con el rango de mayor del Ejército Rojo en la era post Segunda Guerra Mundial

Kim era visto como un comunista a ultranza, leal a Stalin, algo que no le resultaba simpático por verse subordinado al culto internacional al líder ruso. El conflicto China-URSS de los años sesenta le permitió criticar al estalinismo y al maoísmo. A mediados de los setenta apareció ¡Juche!, una ideología nacida de una frase del Líder Máximo:
“Dicho en pocas palabras, Juche significa que las masas son los únicos propietarios de la revolución y su construcción posterior”. 
Sus seguidores afirman que le fue inspirado por el monte Paektu, una cumbre sagrada

El Juche: 

la idea fundadora del Líder. A mediados del siglo XX, Kim Il Sung se convirtió en Primer Ministro de la República Democrática Popular de Corea, gracias al apoyo que partidos menores hicieron al partido comunista, que resultó en el Partido de los Trabajadores de Corea. En junio de 1950 lanzaron una ofensiva con el fin de liberar Corea del Sur y reunificar la nación bajo el régimen socialista de Kim, generando una confusión histórica: Estados Unidos y los aliados pensaron que el ataque había sido ordenado por Stalin, así que se inició la Guerra de Corea, el primer conflicto entre las naciones que ganaron la Segunda Guerra Mundial.


Para algunos, era el nuevo socialismo del siglo XX. Para otros, el Juche no es sino una desviación más del leninismo, capaz de conseguir excusas suficientes para el autoritarismo la importancia máxima del asunto militar, el voluntarismo, el nacionalismo popular, la reacción ante la amenaza imperialista y el respeto a las tradiciones coreanas.

Con el respaldo de las fuerzas soviéticas, Kim adquirió poder dentro del partido comunista y el gobierno norcoreano. Entonces, invadió Corea del Sur en 1950 iniciando la Guerra de Corea. Después del conflicto bélico, eliminó a los disidentes, tales como las facciones Yon An, Gapsan y las facciones con sede en la Unión Soviética para arraigar el sistema autocrático. El culto al líder, comparable a la deificación, se desarrolló hasta finales de los años 60 con Kim Il Sung en su núcleo. De ahí que la historia moderna y contemporánea de Corea del Norte no es más que la historia de Kim Il Sung y su familia.

Culto a la personalidad

El concepto político de “culto a la personalidad” nace en 1956, en el discurso del Secretario General Nikita Jrushchov a propósito del XX Congreso del Partido Comunista de la URSS, con al intención de denunciar al fallecido Iósif Stalin. Refiere a la adoración masiva que eleva la admiración política por un líder a dimensiones religiosas, relacionada comúnmente con las figuras de los dictadores como el norcoreano Kim Il Sung.

El cargo de Presidente Eterno de la República se estableció en la Constitución de Corea del Norte mediante una enmienda hecha en 1998, cuatro años después de la muerte de Kim Il Sung. El prefacio del texto constitucional de la nación asiática ahora dice: “Con el liderazgo del Partido de los Trabajadores de Corea, la República Democrática de Corea y el pueblo establece al Gran Líder, camarada Kim Il-sung, como Presidente Eterno de la República”. El cargo no está vinculado con ningún ente gubernamental ni establece las responsabilidades oficiales. Sin embargo, el cargo de Presidente de la República Democrática de Corea ya no existe, pues fue dividido entre tres funciones: la Secretaría General del Partido de los Trabajadores, la Presidencia de la Asamblea Suprema del Pueblo y la Presidencia de la Comisión Nacional de Defensa. Pero casi veinte años después de su muerte, sigue siendo el único presidente y su vida es estudiada con obligatoriedad en todo el sistema educativo de Corea del Norte como el primer Comandante Supremo, término con el cual se refiere el sistema político al máximo líder en ejercicio.

Una de las más llamativas manifestaciones de culto a la personalidad es que en Corea del Norte no se usa el calendario gregoriano, sino una variante en la que el primer año coincide con el nacimiento de Kim Il Sung, nuestro 1912. Aunque sus años se numeran como en el sistema chino Minguo y no hay cambios en los meses que rigen el calendario gregoriano, la biografía de Kim Il Sung rige los ritos del comienzo de ciclos, como el día de su natalicio, que es festejado como Día de la Estrella de Luz.

El cuerpo de Kim Il Sung, fallecido de un ataque cardíaco el 8 de julio de 1994, protagoniza un espacio de unos cien mil metros cuadrados, con jardines plantados con especies vegetales de todo el planeta, lagos y muchísimos guardias. Para visitarlo en el antiguamente llamado Palacio Memorial de Kumsusan, se exige vestimenta formal y los visitantes son “limpiados” mediante técnicas industriales antes de acercarse al féretro. Tanto que muchos afirman que es uno de los espacios más limpios del mundo.

Su cuerpo, vestido de traje y corbata, está envuelto en la bandera del Partido de los Trabajadores. El rito obliga a dar una vuelta alrededor de la urna de cristal y arrodillarse en cada uno de los lados, para luego abandonar el cuarto.

Es más que un lugar turístico: se asiste por invitación y a los ciudadanos sólo les corresponde una visita al año. El lugar fue la residencia de Kim Il Sung, y que en cierto modo sigue siéndolo, es el más vigilado de todo Pionyang y los turistas sólo pueden asistir jueves y domingos, en visitas organizadas por el gobierno. Nadie puede tomar fotografías.

La veneración de Kim Il Sung cobró vigencia después de la purga masiva de las facciones anti-Kim que se impulsó una vez terminada la Guerra de Corea en 1953. El proceso de establecimiento de un sistema de autocracia absoluta finalizó hacia el año 1958. El culto a Kim Il Sung tuvo dos objetivos: consolidar el gobierno autocrático de Kim Il Sung y facilitar su asunción al poder. Los métodos empleados para arraigar el culto a la persona de Kim Il Sung incluyeron la fabricación de símbolos, la redacción de una historia creativa y el adoctrinamiento. 

Existen dos pilares en el proceso de veneración. Primero, hipotéticamente Kim pertenecía a un linaje de líderes populares que existió desde los tiempos del Rey Sunjo de la Dinastía Joseon. Siguiendo la tradición familiar, Kim se convirtió en un héroe de la lucha contra los colonizadores japoneses. Ésta es la versión “reconfigurada” de la historia de Corea, utilizada para el proceso de adoctrinamiento. 

De ahí, la historia moderna de Corea se enfocó en el linaje de Kim, mientras que la historia de la lucha contra los japoneses relató las hazañas heroicas de Kim Il Sung, el revolucionario. La versión norcoreana de la historia sirvió para justificar el régimen autocrático de Kim Il Sung. En segundo lugar, las capacidades de Kim fueron elogiadas extremadamente. No sólo era un héroe de la lucha contra los nipones, sino también un pensador más grandioso que Marx o Lenin y un teorizador poseedor de una gran sabiduría y conocedor de los temas político, económico, social, cultural y artístico. Éste es el segundo pilar que sostiene el régimen autocrático. Historia y un talento individual excepcional, combinados, sirvieron para justificar el régimen de Kim Il Sung. 

Los títulos más ensalzados, como “Padre Presidente”, “Gran Presidente” y “Ser Celestial”, se emplearon para referirse a Kim Il Sung. Su nombre apareció en todas las publicaciones en letras gruesas, distinguiéndolo del resto del texto. Además, todos los documentos institucionales de Corea del Norte, incluyendo la Constitución, las leyes laborales y territoriales, y las tesis académicas llevaban el nombre de Kim Il Sung como autor. Todas las publicaciones, incluyendo periódicos, revistas, textos escolares y libros académicos contenían prólogos escritos por Kim. En las escuelas se enseñaba a todos los norcoreanos que eran vestidos, alimentados y provistos de todo lo necesario gracias a la “generosidad del presidente”. Un retrato de Kim debía ser colocado en todos los hogares, mientras que a lo largo de la nación se edificaron centros de veneración y 35 mil estatuas de Kim Il Sung. 

La deificación continuó aún después de la muerte de Kim. Sus restos están preservados “para la eternidad” en el Palacio Presidencial en Pyongyang, mientras que su autoridad prevalece en el título de “eterno presidente”. 

La más llamativa figura del parque escultórico es una sorprendente estatua de Kim Il Sung de 35 metros de altura, señalando hacia el porvenir y ante la cual hay que postrarse. Lo acompaña la estatua del segundo Comandante Supremo, su hijo Kim Jong-il, una más en un país donde se calculan más de 800 estatuas gigantes y al menos una fotografía o un retrato de la dinastía política por cada casa y edificio.

Norcoreanos presentan sus respetos a gigantescas estatuas de Kim Il Sung y su hijo Kim jong Il

¿Quién fue Kim Il Sung?

Existe un arduo debate sobre quién era realmente Kim Il Sung. El culto a su dificulta creer las alegaciones de Corea del Norte, tales como son. Si bien la trayectoria que tuvo Kim Il Sung después de su regreso a Corea del Norte es fácil de rastrear, los sucesos que ocurrieron en sus años iniciales son prácticamente desconocidos. 

En el centro del debate está la pregunta de si Kim Sung Ju era la misma persona que Kim Il Sung que hoy conocemos como ex gobernante de Corea del Norte. 

Éste es un tema delicado, que cuestiona incluso la historia de Kim Il Sung como alguien que luchó en contra de los colonizadores japoneses, la cual jugó un papel vital para justificar la emergencia de Kim al poder en Corea del Norte. Una hazaña destacable, que se menciona con frecuencia, es la Batalla de Bocheon Do de 1937, en la que Kim Il Sung supuestamente lideró a las fuerzas de resistencia a la victoria frente a los japoneses. 
Se ve en esta estatua al pueblo coreano, liderado por Kim Il Sung, expulsando a los invasores japoneses y a los imperialistas estadounidenses
El hecho fue registrado como un evento que sembró esperanza en los coreanos y temor en los colonizadores japoneses. El debut de Kim Il Sung como un héroe público sucedió en 1946, ayudado por el comandante soviético en Corea del Norte, Romanenko. El hombre que Romanenko presentó a la masa fue “Kim Il Sung”, no “Kim Sung Ju”. De ahí que muchos dicen que “Kim Il Sung” fue un apodo utilizado por Kim Sung Ju para sus actividades de lucha contra los colonizadores nipones, mientras que otros creen que Kim Sung Ju fue un impostor y utilizó de manera fraudulenta el nombre del héroe Kim Il Sung.
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