miércoles, 13 de mayo de 2015

13 de mayo de 1942 - un submarino alemán hunde el petrolero mexicano "Potrero del Llano". Nueve días después, México declarará la guerra a las potencias del Eje

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939, México se mantuvo neutral en la primera etapa del conflicto, sin embargo, dicha situación fue modificada a causa de situaciones de carácter geográfico, político y económico. En un principio, la participación de México en el conflicto bélico fue indirecta, ya que actuó como distribuidor de petróleo para armamento militar de los países aliados, conformados por Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Rusia.

Al producirse el ataque japonés contra la base naval Pearl Harbor, en Hawaii (1941), el gobierno mexicano, cumpliendo los compromisos contraídos en las Conferencias Internacionales, y en solidaridad con Estados Unidos, rompió relaciones diplomáticas y consulares con los países del Eje, integrado por Japón, Italia y Alemania. En consecuencia, el gobierno mexicano autorizó el tránsito de buques tanque estadounidenses por el golfo de México, el cual constituyó la ruta que siguieron los barcos petroleros mexicanos para llevar el producto hacia Estados Unidos, maniobras que detectaron los submarinos alemanes.

A principios del mes de mayo de 1942, Alemania advirtió a los barcos mercantes mexicanos  de las graves consecuencias a que se expondrían si se continuaba proporcionando petróleo a Estados Unidos. Días más tarde,el 13 de mayo, el submarino alemán U-564 tipo VII C comandado por el Kapitänleutnant Reinhard "Teddy" Suhren hundió al petrolero mexicano “Potrero del Llano”.


Sus 35 tripulantes son todos mexicanos; 22 de ellos logran llegar a Miami, pero horas más tarde, otro más perece víctima de las lesiones sufridas durante el hundimiento. Con esta muerte, son catorce las vidas mexicanas perdidas por el ataque.

Seis días después era el turno del “Faja de Oro”. Cuando regresaba vacío a Tampico después de haber descargado en Marcus Hook, Delaware 56,000 barriles de petróleo crudo, fue torpedeado y cañoneado hasta hundirle en el Estrecho de la Florida, cerca de Key West a 84º24' W y 23º30' N el 20 de mayo de 1942 por el U-Boot alemán U-106 tipo IX C al mando del Kapitänleutnant Hermann Rasch lo que demostró la orden del Alto Mando Alemán de considerar que: "los barcos de cualquiera de los Estados sudamericanos que fueran armados, serían atacados sin previo aviso, excepto los de Argentina y Chile", como del mismo modo que "los barcos mercantes que divisaban en la zona debería suponerse que viajaban en servicio a los Aliados". Popularmente se llegó a considerar que posiblemente el buque había sido hundido por algún submarino estadounidense, simulando el ataque de un submarino alemán, para acelerar la entrada de México en la guerra.

El ataque mató 9 hombres de una tripulación de 37 marineros, entre ellos su capitán Ramón Sánchez Mena.

El gobierno de México formuló una enérgica protesta ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia, país que en diciembre de 1941, se hizo cargo de los intereses mexicanos en Alemania, Italia y Japón. En dicho documento, México expresaba que si en un plazo de una semana, contada a partir del jueves 14 de mayo, el país responsable de la agresión no procedía a dar a México una satisfacción completa, así como a proporcionar garantías de que serán debidamente cubiertas las indemnizaciones por los daños y los perjuicios causados, el gobierno mexicano adoptaría las medidas que reclamara el honor nacional. El plazo fijado por Ávila Camacho transcurrirá e Italia y Japón no responderán su protesta. La cancillería alemana se rehusará a recibirla. México entrará así a la Segunda Guerra Mundial.

Debido a estos actos de agresión, el presidente de la República, el general Manuel Ávila Camacho, declaró el 22 de mayo la guerra a Alemania, Japón e Italia.  El gobierno mexicano, después de evaluar la situación económica y militar del país, determinó contribuir con el esfuerzo bélico aliado enviando un contingente cuya actuación fuese significativa, sin representar un alto costo humano y económico.

Posteriormente, entre junio y septiembre de 1942 serían hundidos cuatro buques más: el Tuxpan, Las Choapas, el Oaxaca y el Amatlán.


El gobierno adoptó ciertas medidas precautorias, como la defensa civil, la incautación y la administración de las propiedades de los residentes alemanes, italianos y japoneses en México; instituyó el servicio militar obligatorio, organizó un Consejo Supremo dela Defensa Nacional y estrechó los lazos de amistad y ayuda que lo unían con los países democráticos aliados. Por ello se efectuó en Monterrey una entrevista entre el presidente Ávila Camacho y el presidente Roosevelt.

El 10 de febrero de 1944 por Decreto Presidencial, el “Arma de Aviación Militar” adquirió el carácter constitucional de “Fuerza Armada”, cambiando su nombre de “Arma de Aviación Militar” a “Fuerza Aérea Mexicana”.

Ese año, el presidente mexicano determinó que sus fuerzas participarían en la liberación de las islas Filipinas, debido a los lazos históricos y culturales existentes entre ambas naciones.

El 8 de marzo del mismo año, el presidente dio a conocer estas intenciones y durante el mes de julio se dispuso la formación del “Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico”, integrado por 300 elementos procedentes de diversas unidades y dependencias del ejército, incluyendo civiles del Departamento de Materiales de Guerra, para ser enviado a capacitarse a los Estados Unidos.

La Cámara de Senadores de México, autorizó el día 29 de diciembre de 1944 el envío de tropas a combate. El grupo quedo organizado por: Mando, grupo de comando, Escuadrón 201 y grupo de reemplazos. Se decidió que las fuerzas en adiestramiento en Estados Unidos se convirtieran en la “Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana” (FAEM), con lo que el “Grupo de Perfeccionamiento Aeronaútico” se transformó entonces en el “Escuadrón de Pelea 201” de la “FAEM”.

El Escuadrón 201 era un grupo selecto de voluntarios compuesto por los mejores pilotos y el mejor personal de base que había en México. La unidad recibió entrenamiento en varias localidades de los Estados Unidos, principalmente en el campo aéreo de Greenville, Texas y en el de Pocatello, Idaho.

El día 27 de marzo de 1945, la FAEM se embarcó en el buque Fairisle en el puerto de San Francisco hacia Manila Filipinas, al que llegarían el 1 de mayo. Fueron trasladados a la estación de Florida Blanca por tren y de ahí en camiones a la base aérea de Porac e integrados como parte del 58° Grupo de Pelea, mientras el grupo de comando de la FAEM se estableció en Fort Stotsenburg. Durante el adiestramiento, murieron dos pilotos en accidentes y fueron también excluidos 6 pilotos como resultado de los exámenes médicos, por lo que el escuadrón quedó integrado por 30 pilotos. 

El 17 de mayo comenzaron los vuelos de entrenamiento previo al combate, que incluía  familiarización con la zona de operaciones y procedimientos, pero existía el problema de que los 25 aviones P-47 Thunderbolt de la unidad no llegaban aún, por lo que se decidió asignar 18 aviones en préstamo al escuadrón, pertenecientes a los otros escuadrones del grupo.

Cumplieron misiones de vuelo de bombardeo y ametrallamiento sobre las bases y posiciones japonesas, sobre talleres, vehículos en convoy, emplazamientos de artillería, y como asistentes en zonas de concentración de soldados. Participaron en peligrosos vuelos en barrida sobre lejanos territorios y cumplieron misiones de bombardeo sobre las islas ocupadas de Formosa (hoy Taiwán), como antecedente a las invasiones contra el Japón.


El Escuadrón 201 realizó 59 misiones en compañía de Aliados de la Segunda Guerra Mundial, lanzó 252 bombas de propósito general de 1000 libras y se dispararon 138,652 cartuchos de ametralladora calibre 0.50. Voló en conjunto un total de 1,966 horas en zonas de combate.

Con los ataques atómicos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, efectuados el 6 y 9 de agosto de 1945, Japón se rindió a las fuerzas armadas aliadas el 14 de agosto. En México, los periódicos anunciaron, con grandes encabezados, la rendición de Japón y el regreso del Escuadrón 201, lo que motivó la reunión de una multitud en la Plaza de la Constitución.