lunes, 22 de junio de 2015

22 de junio de 1940 - Se firma el armisticio entre Francia y Alemania

«El Gobierno del mariscal Pétain pide al Gobierno español que actúe con la mayor urgencia como intermediario con el Gobierno alemán para pedir el cese de hostilidades y las condiciones de paz. El Gobierno francés espera que, después de haber recibido la presente nota, el Gobierno alemán ordene a su Aviación que suspenda los bombardeos de las ciudades».
¿Cuál sería la reacción de Hitler frente a esta petición? El día 17, después de haberla recibido, el Führer dio nuevas instrucciones a Keitel, Jodl y al general Bohme, quien refiere:

El Führer dijo que era necesario separar totalmente a Francia de Inglaterra, y para conseguirlo teníamos que presentar condiciones que pudieran ser aceptadas. Como el Gobierno de Philippe Pétain parecía bien dispuesto en este sentido, se le debía ofrecer un "puente de plata". De no proceder así, se corría el riesgo de que el Gobierno francés se refugiase en el Norte de África con la Escuadra y parte de la Aviación, y que continuase la guerra desde allí. Esta solución reforzaría la posición de Inglaterra y desplazaría la guerra hacia el mar Mediterráneo.

Hitler especificó después sus directivas:
  1. El Gobierno francés debe sobrevivir como potencia soberana. Sólo de este modo podemos estar completamente seguros de que el Imperio colonial francés no pasara a Inglaterra.
  2. Por este motivo no es aconsejable la ocupación total de la Francia metropolitana. El Gobierno francés debe conservar su propia esfera de soberanía.
  3. El Ejército francés se dirigirá a la zona libre, donde será desmovilizado. En la zona libre se permitirá el mantenimiento de algunas unidades que tendrán la misión de cuidar del orden público. La Escuadra debe ser neutralizada. Por ningún motivo reclamaremos su entrega, ya que en tal caso se retiraría a Ultramar o a Inglaterra.
  4. Las cuestiones territoriales deben resolverse con el tratado de paz, y no ahora.
  5. Por el momento, no se formularán demandas referentes al Imperio colonial, ya que eso provocaría la anexión de las colonias por parte de Inglaterra. Además, en caso de una negativa, no estamos por el momento en condiciones lograr una satisfacción por la fuerza.
La mañana del 19 de junio, el Gobierno alemán se dispuso «a dar a conocer las cláusulas para el cese de hostilidades, y pidió los nombres de los plenipotenciarios. 

Hitler quería resarcirse de la humillación alemana de 1918 y obliga a los franceses a desplazarse al claro de Rethondes. A las 15.30 del día 21, la delegación francesa fue invitada a subir al mismo vagón de tren en que se había firmado el armisticio de 1918, y en el cual esperaba ahora Hitler, rodeado de las máximas jerarquías del Tercer Reich. Después de la lectura del preámbulo, el Führer saludo con el brazo extendido y salió. El doctor Schmidt, intérprete de Hitler, la recuerda así:
«El general Huntziger comenzó diciendo que no estaba al corriente de los términos de paz porque la delegación alemana se había negado a discutir el tema. Simplemente, le habían entregado un convenio de armisticio compuesto por 24 artículos que de ningún modo podían sufrir modificación alguna.
El 22 de junio, después de algunas discusiones que condujeron a un acuerdo en virtud del cual algunas unidades de la Marina francesa podían permanecer en los puertos de ultramar, así como otras concesiones de menor importancia, Keitel presentó a los delegados franceses un ultimátum».
de izquierda a derecha: Joachim von Ribbentrop, Wilhelm Keitel, Hermann Göring, Rudolf Hess, Adolf Hitler, y Walther von Brauchitsch
A las 18.45 del 22 de junio, por orden recibida telefónicamente del general Maxime Weygand, Charles Huntziger firmó el convenio; pero como éste solo sería efectivo después de la conclusión del conflicto con Italia, el dia 23 la delegación francesa tuvo que partir para Roma, donde fue recibida por el mariscal Pietro Badoglio, quien se mostró conciliador y cortés en el curso de las conversaciones.

Las hostilidades cesaron a la 1.35 del 25 de junio.
El vagón de Rethondes

Rendición de Alemania -1918-
La Historia de este Vagón representa un poco la de las relaciones franco-alemanas en la primera mitad del siglo XX. Cuando se produjo la capitulación de Francia en la II Guerra Mundial, Hitler quiso que se firmase en el mismo lugar y en el mismo Vagón.


Rendición de Francia -1940-
Fue preciso sacar al Vagón del museo en el que se encontraba (a través de un hueco practicado en la pared)  y trasladarlo al claro de Rethondes.


Posteriormente, el Vagón y la lápida conmemorativa de la rendición alemana fueron trasladados a Berlín donde el Vagón se exhibió como un trofeo de guerra. En 1945, en pleno avance de las tropas aliadas, temiendo que se apoderasen de él, se ordenó su traslado a lugares más seguros dentro de Alemania. El Vagón inició un  peregrinaje hasta acabar en Crawinkel donde las SS recibieron orden de destruirlo. Los americanos, cuando entraron en este lugar, sólo pudieron encontrar fragmentos.

Tras acabar la II Guerra Mundial, las autoridades francesas encargaron a la empresa CIWL (constructora de este vagón) la reconstrucción de un “Vagón del armisticio”. El meticuloso trabajo se hizo sobre el chasis y estructura de un vagón similar que se pudo encontrar tras una búsqueda por varios lugares del mundo (Finlandia, Grecia, Rumania, Belgica, Marruecos, Turquia, China...). El 11 de noviembre de 1950 (fecha del Armisticio de la I Guerra Mundial), en el reconstruido edificio situado en la también explanada de Compiegne (Rethondes), se instaló con todos los honores el "Vagón del armisticio".