jueves, 3 de diciembre de 2015

3 de diciembre de 1621 - El científico italiano Galileo Galilei da a conocer el telescopio.

El 3 de diciembre 1621, el científico italiano Galileo Galilei anunció que había perfeccionado su telescopio.

El telescopio fue introducido a la astronomía en 1609 por Galileo, quien se convirtió en el primer hombre en ver los cráteres de la Luna, y que llegó a descubrir las manchas solares, las cuatro grandes lunas de Júpiter y los anillos de Saturno.Todos recordamos a Galileo Galilei cuando escuchamos la palabra "telescopio" (del griego "ver lejos"), sin embargo, no fue él quien descubrió que a través de dos lentes a una determinada distancia se podían observar objetos lejanos como si estuviesen cerca, pero sí fue él, quien tuvo la idea de dirigirlo al cielo.


El uso de lentes por el hombre, se remonta a 2000 años a.C., fueron desenterradas en Creta algunas muy primitivamente labradas. La llegada de los lentes a Europa se produjo alrededor del año 1200 de nuestra época. Roger Bacon (1220-1292) utilizó lentes para aumentar las letras y así facilitar la lectura. El filósofo y político romano, Lucio Anneo Séneca el Joven, en el año 63, describe el fenómeno por el que las letras se ven de mayor tamaño y con mayor claridad cuando se observan a través de una bola de vidrio llena de agua. Plinio el Viejo, menciona el efecto de lupa que producen estas "bolas de zapatero". Plinio es el único que describe el uso de una lente con fines ópticos, cuando explica que el emperador Nerón, que era miope, contemplaba las luchas de gladiadores a través de una esmeralda aparentemente tallada. Ninguno de ellos sabía en realidad, qué sucedía con la luz, es Bacon quien sugiere la utilización de las lentes para mejorar la visión.

Primer pintura conocida donde se muestra una persona utilizando gafas.
Obra del artista Tomaso da Modena
Antes del año 1291, el vidrio era habitualmente coloreado. Fue en Venecia donde se logró desarrollar la técnica de añadir materiales decolorantes al vidrio, consiguiéndose por vez primera un vidrio razonablemente transparente.

Pero la historia tiene sus contradicciones, si investigamos un poco más. Esto nos da como resultado que, los chinos tenían el conocimiento de la fabricación de espejos en el siglo VII a.C., poseían ya una gran experiencia en óptica en el siglo V a.C. , usaban gafas en el siglo XV. Mo-Ti (Filósofo chino, siglo V a.C.) constató la formación de una imagen, invertida, en una pantalla a través de un orificio. Se percató de que los objetos reflejan la luz en todas las direcciones, y que los rayos procedentes de un objeto, cuando pasan a través de un orificio, producen una imagen invertida en una pantalla.

Ahora volvamos a la historia que proporciona por primera vez un telescopio de tipo refractor al hombre. Así llegamos a Lippershey (1570-1619), anteojero holandés que arma el primer primitivo y pequeño telescopio, en realidad, la palabra "telescopio" se utiliza para nombrar a este instrumento a partir del año 1650.

Galileo Galilei (1564-1642)
Galileo Galilei (1564-1642) fue un astrónomo, filósofo, ingeniero, matemático y físico italiano, relacionado estrechamente con la revolución científica. Eminente hombre del Renacimiento, mostró interés por casi todas las ciencias y artes (música, literatura, pintura). Sus logros incluyen la mejora del telescopio, gran variedad de observaciones astronómicas, la primera ley del movimiento y un apoyo determinante para el copernicanismo. Ha sido considerado como el «padre de la astronomía moderna», el «padre de la física moderna» y el «padre de la ciencia».

Su trabajo experimental es considerado complementario a los escritos de Francis Bacon en el establecimiento del moderno método científico y su carrera científica es complementaria a la de Johannes Kepler. Su trabajo se considera una ruptura de las teorías asentadas de la física aristotélica y su enfrentamiento con la Inquisición romana de la Iglesia católica suele presentarse como el mejor ejemplo de conflicto entre religión y ciencia en la sociedad occidental.


Profesor en Pisa y en Padua. Publica Sidereus Nuntius, en el que apoya a Copérnico. El cardenal Belarmino le amonesta, y guarda silencio durante algún tiempo, hasta que responde al jesuita Horacio Grassi con Il saggiatore (el pescador). En el año 1632 publica Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, en forma de diálogo, en el que parece que ridiculiza en uno de sus personajes al papa Urbano VIII. Se le condena y abjura. Vive en arresto domiciliario de 1633 a 1642, año en que muere, escribiendo durante este tiempo Diálogos sobre dos nuevas ciencias. La revolución científica de los siglos XVI y XVII basa fundamentalmente sus postulados en contradecir el sistema aristotélico - ptolemaico dominante durante la Edad Media y que partía de dogmas como:
  • División del mundo en dos esferas: celeste y terrestre.
  • Geocentrismo: La Tierra está situada en el centro del Universo y permanece inmóvil.
  • El cielo posee forma esférica y tiene un movimiento de giro. Todos los cuerpos celestes se mueven de forma uniforme y en círculos perfectos.
En la constitución de " la nueva ciencia " se pueden considerar tres grandes períodos, el primero se inicia con Copérnico en la 1ª mitad del siglo XVI, un periodo intermedio de consolidación representado por Galileo y Kepler; y una tercera fase posterior en donde la figura principal es Newton. El sistema copernicano es iniciado por Copérnico, quien abre el camino hacia la nueva astronomía, aunque mantiene determinados postulados correspondientes al sistema ptolemaico. Entre sus innovaciones podemos señalar:
  • El heliocentrismo: el Sol es el centro del sistema planetario.
  • Los tres movimientos de la Tierra: rotación diaria axial, movimiento anual orbital, y movimiento cónico y anual del eje.
  • Respecto al tamaño del mundo dice: que es tan grande que la distancia de la Tierra al Sol... es como nada cuando se le compara con la esfera de las estrella fijas.
Sin embargo, mantenía ciertos postulados del periodo anterior como: El movimiento uniforme y circular y la existencia de esferas celestes. La obra astronómica de Galileo supone la divulgación de la astronomía copernicana. Emplea los numerosos descubrimientos obtenidos gracias al telescopio (los primeros datos astronómicos cualitativamente nuevos desde la antigüedad) como argumentos en favor de Copérnico, y es capaz de descubrir lo siguiente:
  • La superficie de la Luna no es llana: es de carácter rugoso, hay montañas y valles. La Luna, por tanto no es una esfera perfecta como creían los aristotélicos. Desmiente con ello la inalterabilidad de los cuerpos celestes.
  • El Sol tiene manchas, lo cual quiere decir que no es homogéneo en todas sus partes.
  • El Sol padece mutaciones, luego los astros no son inmutables.
En su obra Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo discute las teorías geocéntrica y heliocéntrica y combate los presupuestos de la cosmología aristotélica porque no encuentra justificación: ¿por qué el Universo ha de tener un centro y no más de uno?, ¿por qué va a ser finito y no infinito?
  • Queda confirmado y ratificado el sistema copernicano y superado el aristotélico-ptolemaico.
  • Queda en entredicho la Biblia como libro de ciencia; es un libro religioso que utiliza el lenguaje vulgar del momento, pero su misión no es revelar verdades científicas.
Desde Galileo, el método científico debe:
  • Rechazar el criterio de autoridad de la iglesia y de los filósofos anteriores.
  • Observar rigurosamente los fenómenos.
  • Hacer repetidas experiencias y separar lo esencial de lo accidental.
  • Formular hipótesis y corroborarlas con los hechos.
Podemos decir que la ciencia moderna empieza con Galileo, que es el iniciador de una auténtica revolución científica. No sólo por su verdad central (geocentrismo, heliocentrismo), sino que sienta las bases de una verdadera ciencia. La ciencia es la que influyó más decisivamente en el período del Renacimiento en dos aspectos: Técnicamente: La ciencia aplicada es fruto de la modernidad. En la época griega la ciencia no afectó a la vida social. Ahora se aplica a la ingeniería, a la medicina, a la guerra, etc. El Renacimiento supone una revolución intelectual y el comienzo de una nueva manera de hacer ciencia. Intelectualmente: El mundo de la cultura civil y religiosa no aceptó fácilmente el heliocentrismo. Se ponían dificultades obvias:
  • El movimiento de la Tierra suponía aceptar unas distancias enormes en relación con las estrellas fijas. Eso era admitir un poder inusitado en la razón humana que era difícil de aceptar, y que sería lo que ha facilitado la ciencia moderna.
  • Los textos de la Escritura, en los que se aferraban la Iglesia católica y la protestante que tomaban la Biblia como única autoridad.
  • La autoridad de la Iglesia quedaba en entredicho, ya que seguía manteniendo el geocentrismo.
  • La conclusión es que no hay filosofía que pueda enseñarnos la verdad de la naturaleza mejor que la experiencia. Galileo, eliminando toda consideración finalista de la naturaleza, y basándose solo en la experiencia ha llevado la ciencia moderna a su madurez.
El 12 de abril de 1633, hace 380 años, el científico italiano Galileo Galilei (1564-1642) compareció, a la edad de 69 años, ante el Santo Oficio, la Inquisición romana, para dar cuenta de un libro que había publicado un año atrás, el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, en el que defiende el modelo heliocéntrico propuesto por Copérnico, en el cual la Tierra y los planetas giran alrededor del Sol, y ridiculiza el geocentrismo, que coloca a la Tierra en el centro fijo del universo y que está basado en la física aristotélica y, sobre todo, en el modelo ptolemaico, el que mejor encajaba con las Sagradas Escrituras.

 

Se produce su condena el 21 de junio. Al día siguiente, en el convento romano de Santa Maria sopra Minerva, le es leída la sentencia, donde se le condena a prisión perpetua, y se le conmina a abjurar de sus ideas, cosa que hace seguidamente. Tras la abjuración el Papa conmuta la prisión por arresto domiciliario de por vida.

Giuseppe Baretti afirmó que después de la abjuración Galileo dijo la famosa frase «Eppur si muove» («Y sin embargo se mueve»), pero según Stillman Drake Galileo no pronunció la famosa frase en ese momento ya que no se encontraba en situación de libertad y sin duda era desafiante hacerlo ante el tribunal de cardenales de la Inquisición. Para Stillman si esa frase fue pronunciada lo fue en otro momento.

El texto de la sentencia fue difundido por doquier: en Roma el 2 de julio y en Florencia el 12 de agosto. La noticia llega a Alemania a finales de agosto, en Bélgica en septiembre. Los decretos del Santo Oficio no se publicarán jamás en Francia, pero, prudentemente, René Descartes renuncia a la publicación de su Mundo.

Muchos (entre ellos Descartes), en la época, pensaron que Galileo era la víctima de una confabulación de los jesuitas, que se vengaban así de la afrenta sufrida por Horazio Grassi en el Saggiatore.

Galileo permanece confinado en su residencia en su casa de Florencia desde diciembre de 1633 a 1638. Allí recibe algunas visitas, lo que le permitió que alguna de sus obras en curso de redacción pudiera cruzar la frontera. Estos libros aparecieron en Estrasburgo y en París en traducción latina.

En 1636, Luis Elzevier recibe un boceto de los Discursos sobre dos nuevas ciencias de la parte del maestro florentino. Éste es el último libro que escribirá Galileo; en él establece los fundamentos de la mecánica en tanto que ciencia y que marca así el fin de la física aristotélica. Intenta también establecer las bases de la resistencia de los materiales, con menos éxito. Terminará este libro a lo justo, puesto que el 4 de julio de 1637 pierde el uso de su ojo derecho.

Escultura de Galileo Galilei en la Galeria Los Uffizi en Florencia
El 2 de enero de 1638, Galileo pierde definitivamente la vista. Por suerte, Dino Peri ha recibido la autorización para vivir en casa de Galileo para asistirlo junto con el padre Ambrogetti que tomará nota de la sexta y última parte de los Discursos. Esta parte no aparecerá hasta 1718. La obra completa aparecerá en julio de 1638 en Leiden (Países Bajos) y en París. Será leída por las más grandes personalidades de la época. Descartes por ejemplo enviará sus observaciones a Mersenne, el editor parisino.

Galileo, entre tanto, ha recibido la autorización de instalarse cerca del mar, en su casa de San Giorgio. Permanecerá allí hasta su muerte, rodeado de sus discípulos (Viviani, Torricelli, Peri, etc.), trabajando en la astronomía y otras ciencias. A fines de 1641, Galileo trata de aplicar la oscilación del péndulo a los mecanismos del reloj.

Unos días más tarde, el 8 de enero de 1642, Galileo muere en Arcetri a la edad de 77 años. Su cuerpo es inhumado en Florencia el 9 de enero. Un mausoleo será erigido en su honor el 13 de marzo de 1736 en la iglesia de la Santa Cruz de Florencia.