Translate

miércoles, 2 de diciembre de 2015

2 de diciembre de 1814 - Muere el marqués de Sade


Define la RAE el sadismo, citando como su origen al escritor Donatien Alphonse François de Sade, como "la perversión sexual de quien provoca su propia excitación cometiendo actos de crueldad en otra persona". La leyenda negra del Marqués de Sade, el escritor maldito por antonomasia, salpicado por los tumultuosos años de la Revolución francesa y por varios escándalos sexuales, envió sus obras al terrero de lo maldito y la Iglesia católica las incluyó en el Índice de libros prohibidos. Bien es cierto que los supuestos crímenes que cometió nunca alcanzaron ni la sombra de los que narraba en sus textos de ficción.

La infancia y juventud de Donatien Alphonse François de Sade, fue bastante convencional, sin rastro de la oscura erótica que marcaría su obra literaria. Hijo único de Jean-Bastiste François Joseph –diplomático, militar y conde de Sade– y de Marie Eleonore de Maille de Carman, de sangre borbónica, Donatien nació en París en 1740 y fue educado en sus primeros años por el importante noble Luis José de Borbón-Condé. Tras viajar por varios países de Europa junto a sus padres por causas diplomáticas, con 10 años, Donatien regresó a París para ingresar en el prestigioso colegio jesuita Louis-le-Grand. De aquel niño se ha dicho que tenía una mente brillante y que devoraba todo tipo de libros, con especial predilección por las obras de historia y, sobre todo, los relatos de viajeros, que le proporcionaban información sobre las costumbres de pueblos remotos y exóticos.

Cuando todavía era un adolescente, el heredero de la casa de Sade –una de las más antiguas de la zona de Provenza– ingresó en la academia militar. A la edad de los 16 años, Donatien participó en su primera batalla al mando de cuatro compañías de filibusteros durante la toma de Mahón (Menorca) a los ingleses, dentro del contexto de la Guerra de los Siete Años. En el asalto murieron más de cuatrocientos franceses, pero la buena actuación del joven teniente le ganó gran prestigio. Así, hasta el final de la guerra en 1763, Donatien recorrió la mayor parte de los frentes franceses repartidos por Europa, incluida la zona oriental, y alcanzó el grado de capitán en la caballería de Borgoña.

Acabada la contienda, en 1766 contrajo matrimonio por intereses de los padres con Renee-Pélagie Cordier de Launay de Montreuil, con quien tiene dos hijos. En 1763 viaja a París y es encarcelado en la fortaleza de Vincennes por orden del Rey, acusado de libertinaje y liberado gracias a la intervención de la familia de su mujer. A finales de 1764, toda la familia de traslada a París, donde el Marqués de Sade comienza a tener amantes, llegando a irse varios meses con una de ellas a la casa que la familia de su esposa tiene en Lacoste.

En 1768 fue encarcelado por primera vez acusado de torturas por su criada, aunque fue liberado al poco tiempo por orden real. En 1772 es acusado en el famoso "Caso de Marsella" de envenenar a varias prostitutas. 

Fue juzgado y condenado a muerte por delitos pero huye a Italia. En 1777, tras enterarse de que su madre está agonizando, vuelve a París y es arrestado y encarcelado en Vincennes. En 1784 fue trasladado a la Bastilla y en 1789 al manicomio de Charenton, que abandonó en 1790 gracias a un indulto concedido por la Asamblea surgida de la Revolución de 1789. Participó entonces de manera activa en política, paradójicamente en el bando más moderado. En 1801, a raíz del escándalo suscitado por la publicación de “La filosofía del tocador”, fue Encarcelado y declarado demente a instancias de su familia en 1803, viviendo en el manicomio de Charenton hasta su muerte.

Escribió la mayor parte de sus obras en sus largos períodos de internamiento. En una de las primeras, el Diálogo entre un sacerdote y un moribundo (1782), manifestó su ateísmo. Posteriores son Los 120 días de Sodoma (1784), Los crímenes del amor (1788), Justine (1791) y Juliette (1798).

Muchas de las obras de Sade contienen explícitas descripciones de violaciones e innumerables perversiones, parafilias y actos de violencia extrema que en ocasiones agredían directamente los convenios sociales. Así lo consideró el Emperador Napoleón que arrojó al fuego la novela "Justine o los infortunios de la virtud", distribuida clandestinamente por Francia, porque "es el libro más abominable jamás engendrado por la imaginación más depravada". Es por ello que gran parte de su obra se perdió, víctima de los ataques y la censura, entre ellos, la de su propia familia, que destruyó numerosos manuscritos en varias fases.

Encarcelado por el régimen napoleónico que le acusó de "demencia libertina" en 1801, Sade fue ingresado en el asilo para locos de Charenton gracias a la asistencia de su familia, que se encargó de pagar su estancia y su manutención. A su muerte en 1814, uno de sus hijos quemó todos los manuscritos inéditos, incluida una obra en varios volúmenes, "Les Journées de Florbelle", que el marqués había seguido escribiendo hasta que le fallaron los dedos.

Calificadas de obscenas en su día, la descripción de distintos tipos de perversión sexual constituye su tema principal, aunque no el único: en cierto sentido, Sade puede considerarse un moralista que denuncia en sus trabajos la hipocresía de su época. Su figura fue reivindicada en el siglo XX por los surrealistas.

Obras destacadas

  • La filosofía en el tocador (1795)
  • Las 120 jornadas de Sodoma (1785)
  • Los crímenes del amor (1799)
  • Viaje por Italia (1775)
  • Diálogo entre un sacerdote y un moribundo (1782)
  • Los infortunios de la virtud (1787)