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miércoles, 19 de noviembre de 2014

19 de noviembre de 1803 - Los franceses abandonan Haití

Los festejos de los bicentenarios de as revoluciones latinoamericanas olvidaron uno de los acontecimientos más notables de la historia continental: La Revolución haitiana. Es una omisión muy llamativa, considerando que el levantamiento iniciado en 1791 llevó a la creación en 1804 de la primera nación latinoamericana independiente, tras vencer nada menos que a las fuerzas de Napoleón Bonaparte.

El primer asentamiento permanente francés se estableció en 1670, durante el reinado de Luis XIV en lo que se llamó Cap Francais (Cabo Francés, hoy Cabo haitiano) Por el tratado de Ryswick (1697) luego dela “Guerra de los Nueve Años” la corona se aseguró el control del tercio occidental de la isla. Florecieron allí plantaciones de azúcar, cacao, tabaco y añil. La mano de obra la garantizaba la enorme cantidad de esclavos traídos del otro lado del océano. Se estima que entre 1701 y 1810 nada menos que seis millones  de personas fueron arrancadas de África hacia los centros de producción de Haití y Jamaica (la versión inglesa de la misma cuestión)

Montesquieu escribió:
“El azúcar sería demasiado car si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies a la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro”
El refugio para resistir a la opresión y la muerte, para los esclavos haitianos tenía un nombre que la cultura occidental y cristiana se encargaría de caricaturizar: ”Vudú”. Esta palabra, proveniente de Benin significa “espíritu”. Se trata del “genio protector” de las fuerzas de la naturaleza y los antepasados .La persecución de esta religión por la Iglesia y las autoridades llevó a que las prácticas de sus ritos tuviera que hacerse clandestinamente, especialmente por las noches. De esta forma, en Haití el vudú se transformó enuna forma de resistencia, una manera de preservar las normas culturales de su patria africana, el recuerdo de la misma y la afirmación de sus raíces.

Cansados, los esclavos iniciaron el 14 de agosto de 1791 una revolución. A lo largo de  los próximos trece años, sus líderes cambiaron más de una vez de aliados y llegaron a enfrentarse a muerte entre sí. Entre sus líderes, destaca Jean-Jacques Dessalines, un esclavo que llegó a las tropas francesas el 18 de noviembre de 1803 en la batalla de Véyte (Vertières en francés). Con el ejército de ocupación napoleónico destrozado, al día siguiente, entra triunfante en Cap Francais, por lo que Donatien Marie Joseph de Vimeur, Conde de Rochambeau, capitula y ordena la evacuación de la isla poniendo fin al dominio francés. 

Poco después de la salida de los franceses, Dessalines iniciará el terror y linchamiento de la población blanca, exceptuando a curas, médicos, técnicos y algunos partidarios de los haitianos. Devolverá a Saint Domingue su nombre indio de Haití y proclamará la República el próximo 1 de enero de 1804. En 1806 se proclamó emperador como Jacques I, pero fue asesinado el 17 de octubre de ese mismo año.