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domingo, 8 de noviembre de 2015

Los 47 Ronin

La singular hazaña de los 47 ronin es una de las leyendas nacionales más conocidas y significativas del Japón, habiendo traspasado sus fronteras e influyendo notablemente en la conformación del carácter y la idiosincrasia de su país a lo largo de los siglos. Es una de los más célebres en la historia de los  samurai. Esta fue tal vez más aún, ya que se produjo en un momento en que la clase samurai estaba luchando para mantener un sentido de sí mismo: guerreros sin guerra, una clase social sin una función.

Curiosamente, los hechos que dieron origen a la leyenda ocurrieron en época relativamente moderna. El 30 de enero de 1703, según el calendario occidental, en una madrugada nevada y ventosa, 47 samuráis sin amo, que habían servido a la noble casa desaparecida de Ako, penetraron en la mansión situada en un barrio de Edo (actual Tokio) perteneciente al caballero Kira Kozuke-no-Suke Yoshinaka, antiguo maestro de ceremonias del palacio del shogun, y valiéndose de la sorpresa y de un plan de acción perfectamente planificado, se enfrentaron victoriosos a más de doscientos enemigos, localizando a su objetivo principal, el propio Kira, decapitándole y llevando su cabeza como ofrenda hasta la tumba de su antiguo señor, Asano Takumi-no-Kami Naganori.

El castillo de Ako, en la actualidad
Se cumplía así una justa venganza, cuyo origen se remontaba prácticamente a casi dos años atrás, cuando, en 1701, el señor Asano había sido provocado por Kira en el interior del palacio del shogun, obligando al primero a que sacara la katana bajo su noble techo, lo cual estaba terminantemente prohibido y penado con la muerte. Pese a las súplicas de sus hombres y los testimonios que culpaban de los hechos al mezquino Kira, Asano fue condenado a morir, infligiéndose el seppuku o hara-kiri, último honor reservado a todo samurái o daimyo (señor feudal) sentenciado a muerte. El joven amo del señorío de Ako acató el veredicto sin protestas, practicándose el doloroso ritual de inmediato. Su viuda se exilió al Templo de Sengakuji, en Edo, mientras su castillo y sus tierras eran expropiados por el shogun, dejando a los samuráis a su servicio, que llevaban décadas con la familia Asano, convertidos en ronin, es decir, samuráis sin amo. Fue el consejero principal del castillo de Ako, situado a buena distancia de Edo, el caballero Oishi Kuranosuke, quien reunió a su alrededor en secreto a los más fieles servidores de su difunto señor, conjurándose para vengarse y hacer justicia, pues el caballero Kira había sido exonerado de cualquier culpa por el consejo del shogun. Planearon cuidadosamente la venganza; Kira no era tonto, y esperando algún tipo de atentado contra su vida por los hombres de Asano aumentó su guardia personal. Con este fin el grupo de ronin escondió  armas y armaduras y se dispersaron; algunos ocupando puestos de trabajo de baja categoría, mientras que otros, como el propio Ôishi, permiten que parezca que habían perdido toda preocupación por su futuro

Veintidós meses de penalidades, miserias e ignominias pasaron para los ronin, durante los cuales Oishi Kuranosuke aparentó convertirse en mujeriego y bebedor, abandonó a su esposa y comenzó a frecuentar todas las casas de Edo de mala reputación, orgías con prostitutas y participar en peleas de borrachos. Se cuenta que en una ocasión, un samurai de Satsuma encontró a Ôishi borracho en la calle y escupió sobre él, diciendo que no era un verdadero samurai.

Finalmente, aquella noche de invierno, cuando ya nadie lo esperaba y sus nombres eran objeto de burla y vergüenza, Kuranosuke cumplió su palabra, llevando a cabo una hazaña inmortal, en la que unos pocos se enfrentaron a muchos... Los hombres de Kira, muchos de los cuales murieron o fueron heridos, fueron tomados completamente por sorpresa, pero pusieron una resistencia enérgica (uno de los ronin murió durante el ataque), aunque en última instancia, en vano: Kira fue encontrado en un cobertizo y se presentó a Ôishi, quien le ofreció la oportunidad de cometer suicidio. Cuando Kira no respondió, Ôishi golpeó la cabeza con la misma daga que Asano había utilizado para matarse a sí mismo. Entonces la cabeza de Kira fue puesta en un cubo y llevada a la Sengaku-ji, donde fue enterrado Asano.

Después de que Ôishi y los demás llevaron el sangriento trofeo al espíritu de Asano, se entregaron. Sabiendo que el único destino que les aguardaba, a pesar de la victoria, era la muerte: todos ellos serían condenados a su vez a practicarse el hara-kiri, a excepción del más joven entre todos, perdonado por el propio shogun Tsunayoshi. El veinte de marzo de 1703 (fecha occidental) los 46 ronin se hicieron el seppuku, siendo enterrados frente a la tumba de su señor, en el Templo de Sengakuji. Años después, gracias a su sacrificio, el nombre de la casa de Asano sería restaurado y su honor restablecido. Terminaba así el sangriento episodio conocido por los historiadores como Incidente de Ako o Incidente Genroku (aludiendo esto último a la Era del calendario japonés en que tuvieran lugar los hechos). Pero comenzaba la leyenda.

La opinión popular y la simpatía de las gentes estaban, casi unánimemente, del lado de los 47 ronin, que habían combatido y entregado sus vidas para defender el honor samurái, en una época en que este parecía haber desaparecido. De inmediato, apenas semanas después de los hechos, comenzaron a representarse obras de títeres (joruri o bunraku) inspiradas en los sucesos, aunque siempre con los nombres, fechas y ciertos detalles alterados, para escapar a la censura del shogun. Una de estas obras, "Kanadehon Chushingura", bautizó el género dedicado a glosar la hazaña de los ronin como "Chushingura", que viene a significar "tesoro de los siervos leales" y sigue utilizándose hoy día como sinónimo de su trágica aventura. Más de doscientas películas, incontables obras de teatro kabuki, poemas, novelas, libros de Historia, algunos desde ópticas revisionistas y desmitificadoras, pero también series de televisión, mangas y animes, han convertido "Chusinghura" en el equivalente nipón a las historias del Rey Arturo, Robin Hood, El Cid o Jesse James y los desperados del Oeste Americano. Su nombre simboliza las más altas virtudes de entrega, sacrificio, paciencia y heroísmo de la cultura samurái y, por extensión, del pueblo japonés. En Occidente, su popularidad creció inmensamente al publicarse en inglés, hacia 1880, la novela "47 ronin. La historia de los leales samuráis de Ako" del autor japonés Tamenaga Shunsui, convenientemente adaptada al gusto occidental, y auténtico best-seller capaz de conquistar a lectores tan ilustres como el mismísimo Theodore Roosevelt o el escritor Robert Louis Stevenson.


Escena de la película "47 Ronin" de 2013
Las tumbas de los 47 ronin -el samurái perdonado fue también enterrado junto al resto, tras su muerte con más de ochenta años de edad- constituyen un verdadero santuario, visitado anualmente por miles de japoneses y extranjeros, que siguen rindiendo asombrado homenaje a estos héroes singulares, símbolo de una cultura y una tradición no menos únicas.

Para los Samuráis, la muerte significaba un asunto de honor. Como lo creían los antiguos griegos, una muerte noble, temprana y violenta era un signo de predilección de los dioses, su ideal era  "Vivir bellamente y morir de manera hermosa". De allí la adopción del capullo de cerezo como emblema del Samurai... bello y efímero. Un día en pleno florecimiento, al dia siguiente abatido por la tormenta

La historia de los 47 ronin no tardó en convertirse en leyenda.
En la actualidad se pueden visitar las tumbas de todos ellos en el templo de Sengaku-ji


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sábado, 7 de noviembre de 2015

Cine e Historia - "El Puente sobre el Río Kwai"

El cine nos ha mostrado en varias ocasiones historias sobre los prisioneros de guerra durante la II Guerra Mundial, míticas películas que han convertido en legendarios a varios de sus protagonistas, pero en algunas ocasiones la verdadera historia estaba bastante alejada de la realidad.


El “Puente 277″ saltó a la fama gracias a la novela de Pierre Boulle publicada en 1952 con el nombre de “El Puente sobre el río Kwai” y, sobre todo, a la película homónima de 1957, filmada en Sri Lanka, ganadora de 7 Oscar. Pierre Boulle (autor también de “El Planeta de los Simios”) había sido un ingeniero del ejército francés capturado en Singapur durante la II Guerra Mundial. Su experiencia de 2 años de trabajos forzosos y los testimonios de oficiales franceses a los que conoció sirvieron como base para su novela, pero los personajes y el argumento principal son ficticios. De hecho, hubo en realidad dos puentes en la zona: uno de madera y otro de acero. Ambos fueron destruidos en bombardeos durante la guerra y reconstruidos en poco tiempo, pero el de madera se perdió finalmente para siempre, quedando sólo el de metal. En la década posterior a la guerra, la línea del Tren de la Muerte fue reconstruida parcialmente y aún hoy sigue activa desde Bangkok hasta Nam Tok (210km).

La película “El puente sobre el río Kwai“ fue una producción británica-estadounidense de 1957 que dirigió David Lean, cuyo guión lo adaptaron Carl Foreman y Michael Wilson a partir de la novela escrita en 1953 por Pierre Boulle con el mismo nombre. Estaba basada en unos hechos reales, aunque no del todo ciertos, acontecidos en el campo de concentración de Tamarkan.

El cine, una vez más, a través de una de esas grandes películas clásicas consagró e hizo conocida por todos la historia del puente sobre el río Kwai. La película, que se llevó siete estatuillas de los Oscar, es un clásico del cine.

La película trata sobre la complicada situación de los prisioneros de guerra británicos durante la Segunda Guerra Mundial . Los prisioneros británicos deben construir por orden de los japoneses un puente sobre el río Kwai, en Tailandia, para que pase el ferrocarril desde Birmania hacia Siam. Al principio su instinto es sabotear el puente, pero, la construcción está bajo la dirección del coronel Nicholson (Alec Guinness), un ingeniero y el oficial más antiguo al mando de los prisioneros. Después de conseguir su propósito de alejar de los trabajos manuales a los oficiales no sin cierta dificultad, presta una colaboración a los japoneses en la construcción del puente  que podría considerarse traición. Él está convencido -y convence a los demás prisioneros- de que el puente debe ser construido como un símbolo de la moral británica, el espíritu y la dignidad ante las circunstancias adversas en las que se encuentran. Al principio, los prisioneros admiran al coronel Nicholson cuando es liberado tras ser encerrado por los japoneses por negarse a construir el puente en lugar de comprometer sus principios para el beneficio del comandante japonés Saito (Sessue Hayakawa). Los aliados han enviado una misión a la selva, dirigida por el mayor Warden (Jack Hawkins), cuyo objetivo es volar el puente que han construido los prisioneros británicos antes de que pase el primer tren por él.

Coronel Saito (Sessue Hayakawa)        Coronel Nicholson (Alec Guinness)   

Pero si la película se basó en una novela, la novela parte de una historia real, ocurrida en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial. El puente sobre el río Kwai fue construido realmente por prisioneros aliados, principalmente ingleses, holandeses y australianos. El puente formaba parte de una línea de ferrocarril de más de 400 kilómetros de longitud, que fue construida en menos de año y medio entre 1942 y 1943. Es obvio que la mano de obra “esclava” de los soldados de guerra fue una buena ayuda para conseguir su construcción en este tiempo, a pesar del terreno.

68.000 prisioneros de guerra ayudaron a 200.000 obreros en el proyecto, y la construcción de toda la vía férrea se llevó la vida de 18.000 de los primeros y 78.000 de los segundos. Impresionantes números. Sólo la construcción del puente costó 200 vidas a los prisioneros de guerra. Y estas 200 muertes perdieron el poco sentido que tenían cuando en 1945 la aviación norteamericana acabó con el puente, que fue reconstruido después de la guerra.

Kanchanaburi War Cemetery
Son muchos los viajeros que se acercan desde Bangkok hasta Kanchanaburi (Tailandia) para conocer el famoso “Puente sobre el Río Kwai“. Sin embargo, no tantos se molestan en investigar un poco sobre la verdadera historia del puente y la construcción del Ferrocarril de Birmania. A continuación hacemos un breve repaso a este dramático episodio de la II Guerra Mundial.

El coronel británico Nicholson, interpretado por Alec Guinness en la película, está inspirado en un personaje real llamado Philip Tossey. Pero lo que vemos en la película tampoco es fiel a la realidad. Tossey aceptó el encargo y simuló trabajar duro en el puente, pero realmente trató de sabotearlo a través de varios métodos.

Phililip Toosey, como oficial del ejército inglés, siempre antepuso la supervivencia de sus hombres antes que la suya propia y fue todo un ejemplo de motivación y liderazgo.

No era ingeniero, y aunque había desarrollado una prometedora carrera en el mundo de la banca y el comercio, en 1927 se alistó en el ejército como reservista con el grado de teniente segundo. En 1939 llamaron a su unidad al servicio activo cuando la guerra estalló en Europa donde sirvió brevemente en Francia. Pronto lo trasladarían al Pacifico para defender la invasión japonesa a la península de Malaya y Singapur. Toosey había ascendido a teniente coronel y estaba al frente del regimiento 135 de la División Dieciocho y aunque sus hombres y él lucharon notablemente durante esta campaña, las fuerzas inglesas fueron obligadas a retirarse y a regresar a Singapur.

Cuando los ingleses se dieron cuenta que la rendición era inevitable se le ordenó abandonar a sus hombres para preservar a un hombre de su experiencia, pero él se negó hacerlo.“Respondí que como oficial artillero había leído el Manual de Entrenamiento de Artillería, Volumen II, que dice claramente que en cualquier retirada, el oficial a cargo es el último en salir

Él sabía el efecto negativo que tendría en la moral de sus hombres si los abandonaba, por lo que permaneció con ellos y cuando en Febrero de 1942 las fuerzas aliadas se rindieron a los japoneses en Singapur, Toosey se convirtió en prisionero de guerra junto a sus hombres y fue trasladado al campo de prisioneros de guerra de Tamarkan (Tailandia), a orillas del rio Kwea Yai donde los japoneses le asignaron el trabajo de construir dos puentes, uno de madera y otro de hierro, dentro de la línea de ferrocarril que estaban proyectando entre Bangkok y Rangún en Birmania con el objetivo de invadir la India.

Si en un principio se negó a cumplir con las órdenes de sus captores alegando que el Tratado de 1907 ratificado por los japoneses, prohibía a los oficiales  prisioneros de guerra ejecutar trabajos para ayudar al enemigo, pronto recapacitó al evaluar que lo importante no era si las tropas llevarían o no a cabo el trabajo, sino cuántos de sus hombres podrían morir en el campamento, por lo que convenció a los suyos para que trabajaran en los puentes. Los prisioneros no los proyectaron, los japoneses tenían sus propios ingenieros, por lo que los prisioneros británicos, australianos y neozelandeses aunque los construyeron, nunca renunciaron a boicotearlos, recogían termitas y las introducían en la madera del puente así como mezclaban barro con el cemento para debilitar los cimientos.

Todos los días Toosey ponía en riesgo su vida con el fin de que a sus hombres les aumentaran sus raciones de comida, se estableciera un horario regular de trabajo en el campamento y que cada semana tuvieran un día de descanso, al final su persistencia tuvo su recompensa no sin sufrir con frecuencia castigos al sol y maltratos físicos, pero consiguió que los japoneses mejoraran las condiciones de vida de los prisioneros aliados y durante los diez meses que duraron los trabajos de construcción de los dos puentes solo murieron nueve prisioneros.

El puente de madera se terminó en febrero de 1943 y el de hierro en Abril de ese mismo año pero estos puentes posteriormente fueron objetivo preferente de la aviación aliada y sufrieron numerosos ataques entre Diciembre de 1944 y Junio de 1945, de sus numerosas reconstrucciones se encargarían de nuevo los prisioneros del campamento.

Pero el desinterés de Philip Toosey no acabaría en Tamarkan, posteriormente como comandante se le encomendó dirigir el hospital de prisioneros de Tamarkan en él, hizo todo lo posible por seguir ayudando a sus hombres, a través del mercado negro obtenía medicinas, comida y otros artículos poniendo en riesgo una vez más su vida.

Al finalizar la guerra su primera preocupación fue encontrar a los hombres de su regimiento y asegurarse antes de viajar a Inglaterra de que estuvieran bien. Se tomó unas semanas de vacaciones, y luego regresó a su antiguo trabajo en el banco mercantil de Barings.


Para rematar esta curiosa visión de la realidad tras la película, diremos que el malvado coronel Saito de la película, existió realmente, pero su carácter era totalmente contrario a lo que muestra la película. Era culto y respetaba a los prisioneros. Cuando acabó la guerra, el coronel Saito fue juzgado por crímenes de guerra, y el coronel Tossey testificó en el juicio y sus opiniones positivas le salvaron de la horca. En agradecimiento, cuando Tossey falleció el 22 de diciembre de 1975, su antiguo captor viajó hasta Inglaterra para darle el último adiós.

El Puente sobre el Río Kwai (reconstruido en la década de los ’50) está situado en la ciudad de Kanchanaburi, a unos a 3 km del centro. Pierre Boulle nunca estuvo allí y cometió un error al calcular que el puente debía pasar sobre el río Khwae Noi (“Pequeño Tributario”). Sin embargo, el puente cruzaba en realidad el Mae Klong, un gran río del cual el Khwae Noi era afluente. La película dirigida por David Lean llevó tanto turismo a la zona que, en 1960, las autoridades locales decidieron rebautizar todo el tramo inicial del Mae Klong como Khwae Yai (“Gran Tributario”) para no decepcionar a los turistas. El Khwae Yai (o Kwai) se une unos pocos kilómetros más allá del puente con el Khwae Noi, justo en el centro de Kanchanaburi, y de ahí en adelante la unión de ambos sigue siendo el Mae Klong. 

En 1942 el ejército japonés invadió Birmania (actual Myanmar), hasta entonces colonia británica. Japón tomó el control del territorio con éxito, pero suministrar a sus tropas por mar a través del Estrecho de Andamán era una tarea demasiado ardua y peligrosa, así que idearon un plan para abastecer a su ejército por tierra: la construcción del Ferrocarril de Birmania, conocido popularmente como Ferrocarril de la Muerte. La línea de tren cubriría 415km entre Bangkok (Tailandia) y Rangún (Birmania). Se estima que unos 330.000 obreros participaron en las obras, que se finalizaron en un tiempo récord entre junio de 1942 y octubre de 1943. La gran mayoría de aquellos obreros eran civiles asiáticos (250.000) y prisioneros aliados (61.000) forzados a trabajar en penosas condiciones. Se calcula que unos 90.000 (16.000 de ellos aliados) fallecieron víctimas del esfuerzo, el hambre, los castigos o diversas enfermedades.

Los dos puentes fueron bombardeados exitosamente el 13 de febrero de 1945 por la Real Fuerza Aérea. Para el mes de abril, prisioneros de guerra repararon los puentes y esté volvió a operar. El 3 de abril una segunda ronda de bombarderos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos dañó el puente de madera una vez más. Los trabajos de reparaciones continuaron y ambos puentes fueron volvieron a funciona al final de mayo. Una segunda ronda de bombardeos por parte de la R.A.F. el 24 de junio destruyó el puente en forma permanente. Después de que los japoneses se rindieran, el ejército británico retiró 3.9 kilómetros de líneas en la frontera entre Taliandia y Birmania. Un estudio de las rieles demostró que su pobre construcción no soportaría tráfico comercial. Las rieles fueron vendidas a los Ferrocarriles de Tailandia y los 130 km en la sección entre Ban Pong y Namtok fue reconstruida y se encuentra en uso hoy en día

El puente, hoy

viernes, 6 de noviembre de 2015

La KGB

KGB (transliteración de "КГБ") es la abreviatura en ruso para Комитет государственной безопасности (Comité para la Seguridad del Estado, castellanizado Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti), fue el nombre de la agencia de inteligencia, así como de la agencia principal de policía secreta de la Unión Soviética desde el 13 de marzo de 1954. 

El dominio de la KGB fue aproximadamente el mismo que el de la CIA o la división de contrainteligencia del FBI en Estados Unidos. El nombre por el que se ha conocido popularmente es "El Centro".

Se encargó de obtener y analizar toda la información de inteligencia de la nación, pero se convirtió en un organismo de represión de toda la Unión Soviética. Desapareció cuando se disolvió dicha Unión. A partir de allí surgió el Servicio de Inteligencia Extranjera (FSB), el cual pasó a dirigir las actividades de espionaje fuera del país y le informa directamente al presidente del Gobierno.

La KGB se disolvió cuando su jefe, el Coronel General Vladímir Kryuchkov, utilizó recursos de este organismo para apoyar el intento de golpe contra el Presidente Soviético Mijaíl Gorbachov, en agosto de 1991. El 23 de agosto de 1991 Kryuchkov fue arrestado, y el General Vadim Bakatin fue oficialmente nombrado Jefe del KGB, y mandado expresamente para disolverla. El 6 de noviembre de 1991, el KGB dejó formalmente de existir. 

El KGB desarrolló un nivel notable de éxito en los primeros años de su funcionamiento. La comparativamente baja o displicente política de seguridad extranjera de naciones como los Estados Unidos y del Reino Unido le permitió a la KGB aprovechar oportunidades enormes para penetrar sus agencias de inteligencia y el mismo gobierno con sus propios agentes. Identificada como la cúpula de inteligencia más importante de la Unión Soviética, obtuvo información detallada sobre la construcción de la bomba atómica (el Proyecto Manhattan), gracias a las habilidades y buen posicionamiento de agentes como Klaus Fuchs y Theodore Hall. La KGB también persiguió enemigos de la Unión Soviética y de Stalin, como los contra-revolucionarios Guardias Blancos y del bolchevique anti-estalinista León Trotsky, consiguiendo incluso el asesinato de éste luego de un elaborado plan para penetrar su círculo más cercano en el exilio.

Entrada principal al edificio de la KGB en Moscú
Al igual que la mayoría de las otras agencias de inteligencia, la KGB operaba de maneras legales e ilegales en sus países de destino. Las operaciones legales operadas fuera de la embajada local al amparo de la inmunidad diplomática estaban libres de la persecución. En contraste, los agentes ilegales operaban sin el beneficio de inmunidad judicial. La KGB, sobre todo en sus primeros años, a menudo colocaba más valor en sus agentes ilegales que en los legales, principalmente debido a la capacidad de los ilegales para operar más fácilmente encubiertos, y así infiltrarse en sus objetivos.

Hereda la misión ideológica de la "espada y escudo" de la Cheka: "el escudo para defender la revolución, la espada para herir a sus enemigos". La evolución de la KGB se origina con el establecimiento de la Cheka seis semanas después de la Revolución Bolchevique, con el fin de defender la naciente bolchevique estado de sus poderosos enemigos, "burgueses", el principal de ellos el Ejército Blanco. La Cheka se propuso suprimir brutalmente el disenso e interrogar y torturar a presuntos contrarrevolucionarios. Se acreditará con Lenin por haber jugado un papel clave en la supervivencia del nuevo régimen.


Con la aprobación de Lenin, un nuevo departamento de inteligencia extranjera de la Cheka, el INO (Innostranyi Otdel) se estableció el 20 de diciembre de 1920, el precursor de la Dirección Principal Primera (FCD) de la KGB. La Cheka sí pasó a llamarse la Dirección Política del Estado (Объединённое государственное политическое управление o ОГПУ / OGPU), un nombre que conservaría durante gran parte del reinado temprano de Stalin.

La OGPU siguió ampliando sus operaciones en el país y en el extranjero; Sin embargo, la creciente paranoia de Stalin, en el período después de las purgas, influyó fuertemente en el rendimiento y la dirección de la agencia de inteligencia. Bajo Stalin, la persecución por motivos políticos de las conspiraciones contra el Estado, como los trotskistas y más tarde los "desviacionistas de derecha", se convirtió en un foco central de inteligencia. Como Stalin actuaba como su propio analista de inteligencia, el papel de procesamiento de inteligencia estaba subordinada a la de la simple recolección de información, y con frecuencia los informes presentados a Stalin fueron diseñados sólo para reflejar lo que él quería oír. Este período en la historia de la KGB culminó con la eventual liquidación de muchos oficiales de inteligencia y el caos dentro de las operaciones internas y externas de la organización durante las grandes purgas, como la condena de los ex presidentes de la KGB Genrikh Yagoda y Nikolái Yezhov por traición. Yezhov fue irónicamente el que denunció Yagoda y llevó a cabo el terror bajo las órdenes de Stalin en el período 1936-1938.

La agencia, rebautizado como parte NKGB y más tarde de la NKVD, trató de reconstruirse después de la catástrofe de las purgas de Stalin. Bajo Lavrenti Beria continuó su papel servil de producir inteligencia para corroborar propias teorías de la conspiración de Stalin. El próximo evento organizacional importante que estaba por venir en 1947 en la forma de la KI (Komitet Informatsii), una idea original de ministro de Relaciones Exteriores Vyacheslav Molotov, lo que centralizar el sistema de inteligencia mediante la combinación de los servicios de inteligencia extranjeros de la agencia ahora el Ministerio para la Seguridad Estatal (MGB)

En marzo de 1953, Lavrenti Beria consolidó el Ministerio Ruso de Asuntos Internos (MVD) y el Ministerio para la Seguridad Estatal (MGB) en una sola organización, el MVD; Beria, jefe de la MVD, había estado consolidando su poder. Tras la muerte de Stalin en 1953, ante el temor de un intento de golpe de Estado, los colegas de Beria en el Presidium se unieron contra él, acusándolo de "actividades contra el Estado" y lo ejecutaron por traición.

El MVD fue nuevamente dividido. El reformulado MVD retuvo el poder policíaco y legislativo, mientras que el segundo, la nueva agencia KGB, asumió funciones de seguridad interna y externa, y estaba subordinada al Consejo de Ministros. El 5 de junio de 1978 el KGB fue rebautizada como el "KGB de la Unión Soviética", tomando su máximo responsable un asiento en el Consejo Ministerial.

En 1967, Yuri Andropov, el más influyente presidente de la KGB en su historia, comenzó su mandato al frente de la KGB. Andropov pasaría a hacerse heredero aparente a Brezhnev, ayudado por la creciente debilidad del secretario general, y le sucedió en 1982. El legado de Andropov en el KGB era un mayor enfoque en la lucha contra la subversión ideológica en todas sus formas, no importa lo aparentemente menor o trivial que pudiera parecer.

Vladimir Putin, con uniforme de capitán de la KGB, en Dresden, Alemania Oriental, en la década de 1980
Vladimir Kriuchkov, el último de los jefes de la KGB, creció consternado por los esfuerzos de Gorbachov para abrir la sociedad soviética (''glasnost'') y fue uno de los principales organizadores del golpe de 1991. Sin embargo, la disminución de respeto por la KGB y otros factores había debilitado fatalmente el régimen soviético, y tras el fracaso del golpe de Estado, fue disuelta oficialmente el 6 de noviembre de 1991. Fue reemplazada por una nueva agencia, el FSB, que ahora lleva a cabo la mayor parte de las funciones de la antigua KGB.

Emblema de la FSB
Sus servicios fueron divididos en dos organizaciones separadas; el FSB para la Seguridad Interna y el Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) de Recopilación de Inteligencia Extranjera. El Federalnaya Sluzhba Bezopasnosti (FSB) es funcionalmente muy parecida a la antigua KGB soviética.


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jueves, 5 de noviembre de 2015

Eras geólogicas (II): Mesozoioco

Ø Ir a la parte I    (Período Precámbrico - Paleozoico)

La era Mesozoica, Mesozoico o era Secundaria fue un periodo de la historia de la Tierra que duró aproximadamente 190 millones de años, pero es más conocida como la era de los dinosaurios. Ésta era geológica pertenece al eón Fanerozoico, y se encuentra entre la era Paleozoica, anterior al Mesozoico y la era Cenozoica, posterior al Mesozoico. El Mesozoico se divide en tres grandes periodos: el Triásico comienza hace 250 millones de años, el Jurásico comienza hace 200 millones de años y el Cretácico se extiende desde hace 145 millones de años hasta hace 65 millones de años.

La era Mesozoica se caracteriza porque, en general, no se produjeron grandes movimientos orogénicos bruscos, sino que los cambios se produjeron de forma lenta y gradual, a diferencia de la era Paleozoica, caracterizada por una fuerte actividad tectónica que acabó con la formación de un gran super continente que concentraba toda la tierra, denominado Pangea. Durante el Mesozoico tiene lugar la fragmentación del continente Pangea, dividiéndose en dos continentes: Laurasia, localizado en el norte, y Gondwana, en el sur. Al final de la era Mesozoica los continentes se habían fragmentado a casi su forma actual: Laurasia se convirtió en América del norte y Eurasia, y Gondwana formó América del sur, África, Australia, Antártida y el subcontinente Indio.

El clima fue extraordinariamente cálido durante la mayor parte del Mesozoico y las temperaturas eran extremas, sin embargo el clima presentó diversas variaciones durante los distintos periodos de la era Mesozoica: durante el Triásico y gran parte del Jurásico, el clima era más húmedo, siendo así más exhuberante la vegetación, pero debido en gran parte al calentamiento global que se produjo por la expulsión de enormes cantidades de dióxido de carbono por parte de los volcanes en continua erupción, durante el periodo Cretácico, las temperaturas eran mucho más altas y era probable que destacaran los paisajes desérticos.

El comienzo de la era Mesozoica viene fijado por la extinción masiva del Pérmico - Triásico, durante la cual se extinguieron cerca del 96% de las especies marinas y más del 70% de las especies terrestres. Esta gran extinción provocó que se dejaran vacíos una gran cantidad de nichos ecológicos, permitiendo la proliferación y aparición de nuevas especies de dinosaurios. También se debe al clima extremo del periodo Mesozoico, que los dinosaurios tuvieran que adaptarse continuamente a las nuevas condiciones ambientales, cambiando sus características y originando una amplia variedad de especies.

El final del Mesozoico tiene lugar en la extinción masiva del Cretácico - Terciario, en la cual se extinguieron el 50%de las especies, es decir, se extinguieron todos los dinosaurios, mientras que las aves y algunos mamíferos de menor tamaño consiguieron adaptarse a las nuevas condiciones



El Período Triásico

El periodo Triásico es el primero de los tres periodo geológicos de los que se compone la Era Mesozoica, y se extiende desde hace aproximadamente 251 millones de años, hasta hace 199 millones de años. Tanto el principio como el final del periodo Triásico están marcados por importantes eventos de extinción: la extinción masiva del Pérmico-Triásico y la del Triásico-Jurásico, en la cual, desaparecen el 20% de los animales marinos, la mayoría de los géneros de reptiles mamiferoides y los grandes anfibios, mientras tanto, los dinosaurios se vieron beneficiados de esta extinción y siguieron con su expansión del dominio sobre la Tierra. Dentro del periodo Triásico también podemos distinguir distintas subdivisiones:

Durante el Triásico, casi todas las tierras emergidas de la Tierra se concentraban en un supercontinente llamado Pangea, el cual se encontraba de forma más o menos centrada en el ecuador. Fue durante el Triásico superior cuando el supercontinente Pangea comienza a separarse y empieza a mostrar los primeros signos de su fraccionamiento.

El clima del Triásico fue generalmente caluroso y seco, lo que dio lugar a la formación de grandes desiertos. Debido al gran tamaño de Pangea, las zonas del interior del continente estaban demasiado alejadas de la costa como para que el océano pudiera actuar como regulador de las temperaturas, lo que hizo que el clima continental fuera altamente estacional, con veranos muy calurosos e inviernos muy fríos. Es muy probable que en la zona ecuatorial los monzones fueran frecuentes y abundantes, y en los polos, sin embargo, es probable que el clima fuese húmedo y templado.

Podemos dividir las formas de vida existentes en el Triásico en tres grandes grupos: los que superaron la gran extinción de finales del Pérmico, los nuevos grupos surgido durante el Triásico pero que no superaron la extinción con la que terminó este periodo, y aquellos otros que sobrevivieron durante todo el Mesozoico..

Las plantas del Triásico no mostraron muchos cambios desde el Paleozoico, ya que las condiciones ambientales eran prácticamente las mismas, pero sin embargo, hubo algunas diferencias entre cada una de las zonas en las que Pangea se iría fragmentando progresivamente: las plantas que florecieron en la zona que daría lugar a Laurasia, estaban adaptadas a un clima seco y cálido, y las plantas que florecieron en la zona de Gondwana, estaban adaptadas a un clima mucho más húmedo.

Los dinosaurios dominaron la superficie terrestre durante este periodo debido principalmente a la repentina desaparición de la mayoría de los géneros de reptiles mamiferoides. Sin embargo, quedaron algunos de éstos géneros de reptiles mamiferoides, que a lo largo del Triásico volvieron a diversificarse, jugando así un importante papel en la aparición de los mamíferos verdaderos, los cuales evolucionaron a partir de éstos reptiles mamiferoides a finales del Triásico.

pterosaurios
El medio aéreo del Triásico surgieron los antecesores de los pterosaurios, varios pequeños reptiles con alas que hacían breves vuelos de árbol en árbol. Las alas de estos pequeños reptiles alados carecían de plumas y estaban formadas por un tejido membranoso que fue desarrollándose hasta la aparición a finales del Triásico de los verdaderos pterosaurios, un gran grupo de reptiles voladores que ya eran capaces de realizar vuelos de cierta duración.

En el mar, nuevos tipos de coral aparecieron a principios del Triásico, formando arrecifes de tamaño moderado comparados con los del Devónico, o incluso con los actuales. Los ammonites se recuperaron y diversificaron a partir de unas pocas líneas que sobrevivieron a la extinción de finales del Pérmico. Existían varios tipos de reptiles marinos, incluyendo los primeros Plesiosaurios e Ictiosaurios.


Período Jurásico

Como ya se ha mencionado, la era geológica mesozoica consta de tres períodos geológicos, Triásico, Jurásico y Cretácico. El período Triásico allanó el camino para el reinado de los dinosaurios en la tierra y la formación del continente gigante llamado Pangea. Tras el triásico, vino el período Jurásico hace algo más de 200 millones años, donde se evidenció el dominio total de los dinosaurios. Los peces óseos eran las criaturas superiores en el mar y los historiadores plantean que esta era vio la evolución de los primeros mamíferos. Las plantas dominantes fueron las gimnospermas, así como lo fue un grupo de dinosaurios llamados terópodos que desarrollaron plumas para defenderse del frío.

La tierra experimentó cambios drásticos durante la era jurásica, en medio de un clima caliente y seco. Durante este período se inició la evolución de la floración en las plantas y comenzaron a aparecer diferentes tipos de dinosaurios incluyendo a los saurópodos, Diplodocus, Apatosaurus, Allosaurus y Compsognathus. En la primera parte del período jurásico hubo una extinción masiva, provocando la desaparición de una gran cantidad de especies marinas. A mediados del período el continente Pangea empezó a separarse y en la última fase ya la división había llegado a su fase final. El continente Pangea se dividió en tres continentes distintos, Norteamérica, Eurasia y Gondwana.
Diplodocus
El período Jurásico experimentó el derretimiento del hielo polar y esa fue la razón por la que los niveles del mar eran mucho más altos de lo que son hoy.

La formación del supercontinente durante el período Triásico hizo que el clima del período Jurásico fuera seco y desértico. Durante la etapa media, llegaron a existir bosques subtropicales y arrecifes de coral debido al derrame de las vastas zonas inundadas de Pangea. Como factor resultante los cambios estacionales eran más moderados de lo que son ahora. La ruptura continental también provocó el surgimiento de un pequeño océano Atlántico entre América del Norte y Eurasia.

Las condiciones resultantes eran favorables para el crecimiento rápido de los bosques a través de los continentes, con las coníferas como árboles predominantes. Los ecosistemas del Jurásico fueron realmente agradables para la supervivencia de los dinosaurios. El aire se llenó con más y más reptiles voladores y fue la etapa en que comenzó la evolución de las aves. La diversificación de la naturaleza fue el principal factor responsable para que las especies evolucionadas recientemente encontraran sus diferentes nichos ecológicos. La evolución de los dinoflagelados y nanoplancton, organismos dominantes de la micro vida en el océano, allanó el camino para que el fitoplancton hallara un entorno más agradable para sobrevivir. El fitoplancton es un organismo vegetal microscópico y un elemento indispensable en la mayoría de las cadenas alimenticias, incluso en la actualidad. Los grandes arrecifes también fueron reintegrados en el mar poco profundo. Todos estos factores contribuyeron enormemente a la rápida evolución de los peces y otros animales marinos que vemos hoy.

Durante el comienzo de la era jurásica las condiciones climáticas fueron sometidas a cambios bruscos y la presencia de dióxido de carbono alcanzó su máximo histórico. Habían bosques húmedos no sólo en los ecuadores, también estaban extendidos hasta los polos. Ya en las últimas etapas del período jurásico el clima estaba más inclinado hacia una naturaleza subtropical y húmeda, más favorable para la vida. Los paisajes del Jurásico fueron más ricos en vegetación que los del Triásico, especialmente en latitudes altas. El calor y el clima húmedo permitieron que las junglas, selvas y bosques formaran parte de gran cantidad de paisajes jurásicos. Los bosques se empiezan a extender por toda la superficie terrestre y destacan familias como las coníferas similares a los pinos y las araucarias acompañadas de diferentes tipos de helechos y palmeras. Además se hacían presente los ginkgos y los equisetos. Las colas de caballo eran el alimento favorito de los dinosaurios herbívoros y dado que esta planta tenía tallos subterráneos, podía volver a crecer sin experimentar la extinción. Aún no aparecen en este periodo las plantas con inflorescencias. 

La distribución diferencial de la flora constituye un fiel reflejo de la separación de las zonas ecuatorial y septentrional. El desarrollo de reinos diferenciados obedecía a la existencia de barreras marinas entre el norte y el sur, y a la presencia de un mayor gradiente de temperaturas desde los polos hasta el ecuador. Los gradientes térmicos no eran tan pronunciados como lo son actualmente, no existen pruebas de hielo polar durante el Jurásico, y la flora alejada del ecuador correspondía a plantas de zonas templadas. Los paisajes jurásicos estaban dominados por Cycadophyta, y por sus parientes las Bennettitales (cicadeoideas), con aspecto de piñas gigantes cubiertas, en la estación propicia, por llamativas «flores» que no eran auténticas flores. Los bosques de ginkgos, y especialmente de coníferas, daban al paisaje cierto toque de modernidad, pero las plantas con verdaderas flores, los árboles de madera dura y especialmente las hierbas, todavía estaban ausentes. Los animales terrestres predominantes fueron los dinosaurios y la vida en el océano estaba dominada por los plesiosaurios de cuello largo, tiburones, cocodrilos marinos y rayas, aunque abundaban otras criaturas como los cefalópodos, los ictiosaurios, esponjas y moluscos.

plesiosaurios
El período Jurásico es nombrado por las montañas Jura, entre Francia y Suiza, donde se estudiaron por primera vez las rocas de esta era.  ¿Qué hace que la era jurásica sea absolutamente relevante hasta nuestros días? La riqueza de fósiles y la importancia económica, como los campos petrolíferos del Mar del Norte, lo convierten en el mejor período de la historia.


El Período Cretácico

El periodo Cretácico es una de las tres partes en las que se divide la era Mesozoica. Abarca desde el final del periodo Jurásico (hace 145,5 ± 4,0 millones de años) hasta el principio del Paleoceno (hace 65,5 ± 0,3 millones de años). Es el más largo de los periodos geológicos y constituye casi la mitad del Mesozoico. El final del Cretácico define el límite entre las eras Mesozoica y Cenozoica. Los continentes se encontraban en movimiento en el Cretácico, ocupados en remodelar la forma y el tono de vida de la Tierra. Al principio del período, los dinosaurios dominaban los restos que se soltaban del supercontinente Pangea, mientras los roedores huían apresuradamente a sus pies por bosques de helechos, cicas y coníferas. Al final del período, unos 80 millones de años más tarde, los océanos rellenaron los abismos que separaban los aislados continentes con una forma muy parecida a la actual. Las plantas con flor se extendieron por todo el paisaje y los mamíferos se asentaron dispuestos a ocupar el vacío que pronto dejarían los extinguidos dinosaurios. Se formó un cráter gigante en lo que ahora conocemos como la Península de Yucatán.

Que el asteroide o cometa que generó el cráter Chicxulub causara o no la extinción de más de la mitad de las especies del planeta al final del Cretácico sigue siendo un tema de debate científico. Pero los continentes desplazados, las costas ampliadas y los océanos ensanchados habían enfriado y humedecido el clima del planeta y provocado grandes cambios en la fauna y flora. Un impacto extraterrestre o un período de actividad volcánica interna quizás era más de lo que podían soportar muchas de las especies de la Tierra.

Mucho antes de que comenzara la masacre, el Cretácico continuó lo que había iniciado el Jurásico: gigantescos saurópodos guiaban filas de dinosaurios a través de los bosques, por las llanuras y a lo largo de las costas; reptiles marinos con grandes dientes y largo cuello aterrorizaban a los peces, ammonites y moluscos en los mares; pterosaurios y aves con pelo y plumas surcaban los cielos. Pero conforme se desplegaban los continentes, las corrientes oceánicas se agitaban con más vigor aún. Tras un aumento de temperatura a mitad del Cretácico, el clima comenzó a enfriarse y cambió su curso.

Aunque los dinosaurios gobernaron la Tierra a lo largo del Cretácico, cambiaron los grupos dominantes y evolucionaron muchos nuevos tipos. Los saurópodos dominaban los continentes meridionales, pero eran escasos en el norte. Ornitisquios que iban en manada como el Iguanodon se extendieron por todas partes menos por la Antártida. Hacia el final del Cretácico, grandes manadas de bestias con cuernos como el Triceratops masticaban cicadas y otras plantas bajas en los continentes nórdicos. El carnívoro Tyrannosaurio rex dominó el Cretácico tardío en el norte, mientras que monstruosos comedores de carne como el Spinosaurio, que tenía una enorme aleta en forma de vela en su espalda, abundaban en el sur. Los carnívoros más pequeños probablemente peleaban por las sobras.
Tyrannosaurio rex
Otras criaturas, como las ranas, salamandras, tortugas, cocodrilos y serpientes, proliferaban en las ampliadas costas. Mamíferos de la familia de las musarañas correteaban por los bosques. El pterosaurio más grande conocido planeaba en lo alto aunque la especie en su conjunto afrontaba la competencia cada vez más estresante de otras aves que se diversificaban rápidamente: los antepasados de los modernos somormujos, cormoranes, pelícanos y escolopácidos aparecieron todos en el Cretácico.

En los mares templados y poco profundos que se derramaron por los continentes, los cuellilargos plesiosaurios dieron paso a los gigantescos mosasaurios con forma de serpiente. Las rayas y los modernos tiburones se hicieron muy comunes. Abundaban los erizos y estrellas de mar, mientras los arrecifes de coral seguían creciendo. Las diatomeas, un tipo de plancton con concha, realizaron su primera radiación en el océano.

Pero fue la rápida dispersión de las plantas con flor la que se llevó la palma -un despliegue optimizado con la ayuda de los insectos, desde abejas y avispas hasta hormigas y escarabajos. Las magnolias, ficus y sasafrases rápidamente superaron en número a los helechos, coníferas, ginkgos y cicadas.

Mucha de toda esta exuberante vida -incluidos todos los dinosaurios, pterosaurios, pliosaurios y ammonites- pereció con la extinción que ocurrió al final del período hace 65 millones de años. De hecho, la tierra, los mares y los cielos ya nunca serían los mismos en la nueva era que amanecía tras el fin de la era Mesozoica.

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martes, 3 de noviembre de 2015

3 de noviembre de 1957 - La perra Laika se convierte en el primer ser vivo en el espacio.

Casi 60 años después del lanzamiento del satélite soviético, todavía quedan datos por conocer de la historia de Laika: el primer ser vivo en órbita en el espacio. Lamentablemente, la tecnología de la época también la convirtió en el primer animal de la historia que murió en órbita.

El 3 de noviembre de 1957 la Unión Soviética mandó a la perra Laika a bordo del Sputnik 2 en un viaje del que se sabía no volvería viva. Ella fue el primer ser vivo en órbita y su viaje marcó un antes y un después en la carrera espacial entre la URSS y Estados Unidos, la gran protagonista de la Guerra Fría.

Quién pensaría que el primer ser vivo terrestre en viajar al espacio exterior, fue originalmente una pequeña perra abandonada en las calles de Moscú, capital por aquel entonces del imperio soviético.

La historia de Laika es quizás la más conocida porque se convirtió en una de las grandes victorias soviéticas en la carrera espacial. Su viaje supuso un increíble avance para el envío de humanos al espacio.

Apenas una semana antes de que el cohete estuviese listo para ser lanzado, Laika fue recogida mientras vagaba por las calles de Moscú y llevada a un centro de entrenamiento junto con otros perros callejeros.

Los perros astronautas

La perra “Laika” (“ladradora” en ruso), fue capturada junto a otros canes por científicos, quienes suponían que su forma de vida callejera les había acostumbrado a condiciones extremas, y por tanto, tendrían mayores opciones de enfrentar el rigor de este particular viaje espacial experimental.

Finalmente, escogieron a esta perra mestiza como único tripulante del Sputnik 2 por su tamaño mediano y su tranquilo y calmado carácter. 

Fue el primer animal en órbita, pero antes que Laika, tanto los norteamericanos como los soviéticos, habían enviado animales vivos en vuelos suborbitales.

En total, se calcula que entre 1951 y 1958 la URSS envío al espacio a 36 perros callejeros. Se decantaban por ellos porque “se asumía que estos animales ya habían aprendido a soportar condiciones extremas de frío y de hambre” (Animals as Cold Warriors: Missiles, Medicine and Man's Best Friend. National Library of Medicine).

Antes de enviar a los perros al espacio, les sometían a pruebas durante días para asegurarse de que podrían soportar las condiciones de los viajes espaciales. 

El inocente animal de unos 6 kilogramos de peso, fue sometido inmediatamente a un duro proceso de entrenamiento y adaptación. Encerrada en pequeñas jaulas que progresivamente eran reemplazadas por otra más pequeña, acostumbrándola al reducido compartimento en el que viajaría al espacio, en una rudimentaria capsula denominada Sputnik-2.

La cabina del Sputnik 2 era reducida (de ahí que se determinase que la pequeña Laika fuese la idónea) y para acostumbrarles, fueron metiendo a los perros en compartimentos cada vez más pequeños durante 20 días.

Al estar encerrados durante horas en espacios tan pequeños, los animales dejaban de orinarse y defecarse y se quedaban quietos. Su estado de salud se deterioró y comenzaron a darles laxantes para mejorarles pero sólo las largas horas de entrenamiento ayudaban a acostumbrarles.

Los laxantes no mejoraban su condición, y los investigadores encontraron que lo único que resultaba eficaz eran los largos periodos de entrenamiento.

Los perros fueron colocados en centrifugadoras que simulaban la aceleración del lanzamiento de un cohete y se colocaron en máquinas que simulan los ruidos de la nave espacial. Esto hizo que sus pulsaciones se duplicasen y su presión arterial aumentara.

Además, durante los días de entrenamiento, la alimentación de los perros se basó en un “gel especial de alta nutrición que sería su comida en el espacio”.

Durante años se ha creído que Laika falleció sin dolor tras pasar una semana en órbita cuando se agotó el oxígeno de la nave. Pero en el 2002 se reveló la verdad: “murió a las pocas horas del despegue presa del pánico y el sobrecaliento de la nave”, según informaron desde la BBC.

El Sputnik 2 continuó orbitando durante cinco meses más con los restos de Laika en su interior. En su regreso a la Tierra, el satélite se quemó al entrar en la atmósfera en abril de 1958. 

El doctor Vladimir Yazdovsky, encargado de dirigir el programa de entrenamiento espacial para los perros, decidió llevarse a Laika a su casa para que jugase con sus hijos durante los días previos al lanzamiento. “Quería hacer algo bueno por ella: le quedaba tan poco tiempo de vida”, declaró Yazdovsky años después en una emotiva entrevista en la que también comentó que “Laika era tranquila y encantadora”. 

Tras su viaje, la URSS no dejó de poner en marcha estas misiones y al menos fueron enviados 12 perros más al espacio. Cinco de ellos regresaron con vida.

A sólo un mes del lanzamiento del primer satélite artificial el Sputnik 1, el máximo dirigente soviético, Nikita Kruschev, expresó su deseo de conmemorar el 40.° aniversario de la Revolución con la puesta en órbita del primer cohete tripulado por un ser vivo, un arriesgado golpe propagandístico.

Improvisando sobre la marcha y con gran esfuerzo, los ingenieros desarrollaron una cápsula (el Sputnik-2). Esta disponía un arnés especial para combatir los efectos de la ingravidez, evitando que el animal empezara a flotar chocando descontroladamente contra las paredes, incorporaba dispensadores de agua y alimentos en forma de gelatina. Poseía instrumentos de medición de la radiación solar y rayos cósmicos, un sistema de generación de oxígeno y de absorción del dióxido de carbono, junto a un ventilador para mantener una óptima temperatura ambiente. Para Laika se diseñó un primitivo traje espacial.



La verdad sobre el trágico final

Nunca hubo posibilidad real de que Laika sobreviviera a la misión y menos de traer al pobre animal a la Tierra, ya fuera vivo o muerto, puesto que no se había desarrollado aun tecnología adecuada para estos fines. Sin embargo, originalmente la agencia oficial de noticias TASS informó que Laika se comportaba bien y que se encontraba en calma realizando su vuelo espacial, y que en pocos días volvería al planeta descendiendo a bordo de la cápsula, con apoyo de un paracaídas.

Lo cierto es que al iniciar el viaje, la telemetría mostró que durante el lanzamiento el pulso de Laika se triplicó y estando en órbita ésta se hallaba inquieta y nerviosa, aunque ladraba y se alimentaba normalmente.

Durante muchos años existieron controversias alrededor de su muerte. En un principio se dijo que Laika recibió eutanasia conforme a lo planeado, que había muerto por escasez de oxigeno o incluso por falta de comida. En 1999 aseguraron que pudo sobrevivir durante cuatro días y que luego falleció por el calor extremo dentro la capsula. En fin... la verdad se supo en Octubre de 2002. Durante el Congreso Mundial del Espacio llevado a cabo en Houston (Texas), cuando el científico Dimitri Malashenkov, quien fue participe del lanzamiento del Sputnik 2, reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue a causa del estrés y sobrecalentamiento. 

Laika sólo sobrevivió durante cuatro órbitas a la Tierra, como resultado de problemas térmicos en la cápsula. Problemas en el diseño, impidieron que la nave se separara de la última etapa del cohete y el animal tuvo que soportar una humedad y temperaturas muy altas (sobre 40 grados centígrados).

El Sputnik-2 reingresó en la atmósfera terrestre el 14 de abril de 1958, con Laika fallecida en su interior, desintegrándose totalmente.

Previo al viaje espacial de Laika, muchos científicos sostenían que los humanos no sobrevivirían a la extraordinaria aceleración del cohete o a las hostiles condiciones del espacio exterior, por ello, los animales de laboratorio, perros en el caso soviético, primates en el caso norteamericano, fueron los pioneros que cimentaron el camino a las misiones tripuladas por humanos.


El efecto

Su muerte provocó una tormenta de críticas sin precedentes en países occidentales y más aún en defensores de los animales. Al palacio de gobierno llegaban un montón de cartas de protesta contra la crueldad hacia los animales e incluso. No faltó quien sarcásticamente proponía enviar a Nikita Krushchev al espacio en lugar de un perro. 

Por primera vez se abrió un debate mundial sobre el maltrato a los animales y la experimentación con ellos. Muchas veces innecesaria como fue este caso en particular y que más tarde lo reconocería el mismo entrenador de Laika. Oleg Gazenko, quien dijo textualmente: 
Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho... ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión como para justificar la pérdida del animal. 
En el Reino Unido, la National Canine Defence League (Liga Nacional de Defensa Canina) hoy llamada Dogs Trust, organizo multitudinarias marchas conjuntamente a cientos de perros donde también se les pidió a los dueños que guardaran un minuto de silencio en memoria de LAIKA 

La Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA) es la organización más antigua del mundo en asistencia social y defensa de los animales. Fundada en Londres en 1824 y con miembros en varios países, recibió innumerables protestas incluso antes de que la Unión Soviética anunciara que la puesta en órbita de Laika se había llevado a cabo con éxito. Ante esta situación, se llamó a organizar protestas frente a embajadas soviéticas en distintos países. Otros se manifestaron en afueras de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. 

En el Monumento a los Conquistadores del Espacio (1964) están representados los personajes más influyentes de la carrera espacial soviética. En un extremo se encuentra Laika, sentada en su cápsula
Dentro de la Unión Soviética hubo menos polémica por este caso. Incluso los medios de comunicación estaban más preocupados en informar del impacto causado desde el punto de vista político, y la pérdida de Laika era un tema muy pocas veces mencionado. 

Ya lo dijo sabiamente Mahatma Gandhi: "Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales." Definitivamente, en un régimen totalitario y despiadado como lo fue este, donde inclusive se vulneraban los derechos humanos, mucho menos iban a respetar los de una inofensiva perrita callejera. 

En todo caso. Laika fue una víctima más de la Guerra Fría, de la batalla propagandística que duro varios años entre Estados Unidos y la U.R.S.S. 
Placa conmemorativa 
A pesar del rechazo internacional, la Unión Soviética siguió lanzando a perros en viajes espaciales hasta 1966; con la única diferencia de que esta vez las naves contarían con un sistema de retomo para que sus pasajeros regresaran sanos y salvos a la Tierra sin embargo, algunos murieron trágicamente.



lunes, 2 de noviembre de 2015

La Declaración Balfour

El 2 de noviembre de 1917, el Ministro de Asuntos Exteriores británico, Arthur James Balfour, transformó el futuro de Oriente Medio en unas pocas palabras: 
"El Gobierno de Su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío"
Antes de esa fecha, el sionismo era un movimiento marginal que dividía a los judíos y era rechazado por los gentiles. Tras la Declaración Balfour, el proyecto nacional judío contó con el apoyo de la primera potencia imperial de la época. Aunque no lo sabía entonces, el Ministro de Asuntos Exteriores sentó las bases del Estado de Israel y del conflicto entre árabes y sionistas que, casi un siglo después, sigue sin resolverse.

A menudo se considera que la Declaración Balfour comienza el proceso jurídico que llevaría al establecimiento del estado de Israel con aprobación de la ley internacional.

Sir Arthur James Balfour
Se conoce como Declaración Balfour a la manifestación formal del Gobierno británico, publicada el 2 de noviembre de 1917, en la que el Reino Unido se declaraba favorable a la creación de “un hogar nacional judío” en el Mandato Británico de Palestina. El formato del documento es una carta firmada por el secretario de Relaciones Exteriores británico, Sir Arthur James Balfour (1874-1952), Primer Lord del Almirantazgo, dirigida al barón Lionel Walter Rothschild, un líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, para su transmisión a la Federación Sionista de Gran Bretaña e Irlanda. La declaración, considerada como el primer reconocimiento de una potencia mundial de los derechos del pueblo judío sobre la “Tierra de Israel”, fue incorporada en el Tratado de paz de Sèvres entre Turquía y el Mandato Británico de Palestina. El documento original se conserva en la Biblioteca Británica.

2 de noviembre de 1917
Estimado Lord Rotschild:

Tengo gran placer en comunicarle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía con las aspiraciones Sionistas Judías que ha sido sometida a, y aprobada por, el Consejo de Ministros.

"El Gobierno de Su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío, y usará sus mejores esfuerzos para facilitar el logro de tal objetivo, en el bien entendido de que nada se hará que pueda prejuzgar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina o los derechos y el status político que los judíos disfrutan en otros países."

Le agradecería que pusiera esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista.

Sinceramente suyo,
Arthur James Balfour


Pese a que el texto era impreciso, medios de prensa y la Federación Sionista no sólo la difundieron de inmediato sino que la interpretaron como un real reconocimiento a los derechos del pueblo judío. La imprecisión debe entenderse como una forma de no violar las promesas que se habían efectuado a la dirigencia árabe, la aceptación de un único Estado árabe en Medio Oriente, como consecuencia de los acuerdos Sykes – Picot, firmados entre Francia y el Reino Unido, en 1916, establecieran como se dividirían los diversos territorios de Medio Oriente cuando culminara la conflagración bélica y Turquía junto con Alemania fueran vencidas.

La Declaración Balfour fue el resultado de las gestiones efectuadas por la dirigencia del Movimiento Sionista Mundial, liderada en Gran Bretaña por Jaim Weizmann, pues dicho Movimiento, que era aún minoritario en el seno del pueblo judío, tenía su sede en Berlín, y si bien al iniciarse la Primera Guerra Mundial se declaró neutral, la realidad es que se dividió en dos sectores que tenían un mismo fin: lograr el reconocimiento de los derechos del pueblo judío en la tierra de Israel.

Jaim Weizmann
Un sector apoyaba el triunfo de Alemania, especialmente debido a que estaban enfrentados con los padecimientos de las poblaciones judías en el territorio de la Rusia zarista, que era aliado de Gran Bretaña y Francia; mientras que el sector restante consideraba que serían los aliados, como ocurrió, los vencedores, y que por lo tanto se los debía apoyar.

La Declaración se hace tras meses de negociaciones (que comenzaron casi dos años antes, en el otoño de 1915) del ministro británico con, entre otros, Jaim Weizmann en representación de la Organización Sionista Mundial. El Dr. Weizmann era un químico judío nacido en Rusia que en 1904 se había trasladado a Inglaterra y que una década después había desarrollado un método para producir acetona a partir del maíz, producto vital para la munición de artillería y que escaseaba entre británicos y aliados. Durante esa época conoce a Balfour y a David Lloyd George (ministro británico de municiones), que le tenían en alta consideración. En 1916 Lloyd George se convirtió en Primer Ministro británico y Arthur Balfour en Ministro de Asuntos Exteriores. Así concurren los propios designios británicos para Palestina y la ambición sionista, que Weizmann aprovecha bien.

La Declaración Balfour respondía tanto a los intereses británicos como a su simpatía hacia la causa palestina. En los albores de la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña necesitaba el apoyo de los judíos (y de los árabes) frente a los otomanos, aliados de los alemanes, así como proteger la ruta marítima a través del Canal de Suez, esencial para su economía, y la ruta terrestre hacia la India, joya de la corona de su imperio. Y apoyar a los sionistas parece que podía contribuir a ello, al justificar su pretensión de dominar (los británicos) Palestina.

Más adelante, la Declaración Balfour se incluyó en la Resolución de San Remo en 1920 y, desde el 24 de julio de 1922, en el Mandato (Administración fiduciaria) por el que los británicos administraron temporalmente Palestina. El preámbulo del Mandato dice:
"La Administración Fiduciaria debería responsabilizarse de llevar a cabo la declaración originalmente hecha el 2 de noviembre de 1917 por el Gobierno de Su Majestad Británica [la Declaración Balfour]... a favor del establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío…"
Los árabes se tomaron la declaración como un acto de deshonestidad británica y una traición a la promesa de establecer un país árabe unido desde el Mar Rojo hasta el Golfo Pérsico, que los británicos les habían hecho por su colaboración durante la Primera Guerra Mundial en la región del Hijaz contra los otomanos.

El periódico londinense The Times dice el 19 de septiembre de 1919: 
"Nuestra obligación, como Administración Fiduciaria será hacer de la Palestina judía no un estado en dificultades sino un estado capaz de desarrollar una vida nacional vigorosa e independiente." 
La actitud británica favorable al sionismo sufriría un cambio, primero en 1931 y, definitivamente, con el Libro Blanco de 1939. En todo caso, desde el principio, los militares británicos trataron de subvertir la declaración de su gobierno, al punto de incitar la revuelta árabe de 1920 en Jerusalén.

La declaración Balfour encuentra, pues, su lugar entre una multitud de infructuosos proyectos y fantasías indulgentes, excepto, por supuesto, que en este caso y sorprendentemente los británicos cumplieron en general con su palabra. Durante al menos dos décadas permitieron que el movimiento sionista llevara cientos de miles de inmigrantes judíos a Palestina, y los recién llegados crearon cientos de asentamientos, incluyendo varias ciudades, así como la infraestructura política, económica, militar y cultural del futuro Estado de Israel. Pero si la existencia de Israel se originó con los británicos, también lo hizo la tragedia de los palestinos. La declaración Balfour fue sólo el primer capítulo de una historia aún sin terminar


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