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jueves, 9 de junio de 2016

La Teoría de la Conspiración

Existen docenas de grupos que afirman que todo es parte de alguna conspiración. El conspiracionismo, trata de una serie de teorías propagadas a través de documentales o blogs por la red cuyo contenido abarca, principalmente, desde “sociedades secretas que dominan el mundo” hasta la “existencia de OVNIs y aliens”. El mensaje consta de una serie de afirmaciones con bases argumentales poco rigurosos que nos presentan dichos fenómenos como verdades indiscutibles. Su discurso consta de la simplificación de la realidad entre un grupo minoritario y apoderado que tiene prácticamente todo el control del mundo y la mayoría de subordinados insignificantes condenados a ser meros objetos. 

La propagación de estas teorías se realiza a través de la red de manera anónima o citando fuentes cuya procedencia resulta dudosa. En ocasiones se utilizan verdades a medias y parten de discursos tomados desde la izquierda. Podemos destacar por ejemplo, las conspiraciones sobre el Club Bilderberg, en donde se juntan los personajes más influyentes (grandes empresarios, inversores, banqueros, financieros y personajes políticos) en reuniones secretas en las cuales toman decisiones sobre la trayectoria de la economía mundial. 

No es nada nuevo, aquellos que tienen gran poder económico tienden a reunirse para conocerse mejor, saber cómo han llegado hasta esas posiciones y qué estrategias a seguir para perpetuar el dominio, mantener los beneficios o acceder a más cuotas de poder. 

Los conspiranoicos – una palabra ligada al concepto de conspiranoia que, a pesar de su uso habitual, no se encuentra en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española- son un número incuantificable de personas que se encuentran dispersos por los más recónditos lugares del planeta. Recuerde: en cualquier momento cualquiera, usted o yo mismo, puede caer en la tentación. El conspiranoico sospecha y está alerta constantemente. Cree caminar entre la lucidez y la locura. No suelen tener dudas sobre la existencia de una perversa mano oculta, detrás de cada suceso histórico, que maneja los hilos de un plan cubierto por el oscuro manto de la mentira.

Annunakis y reptilianos, la tierra hueca, la tierra plana, los Illuminati, el 11-S, la conspiración de las vacunas, el escape de Hitler, estructuras en Marte, las falsedad del Holocausto, Roswell y el Área 51, chemtrails … la lista es infinita.


Los hechos siempre les dan la razón. Cada idea preconcebida termina consiguiendo una teoría que se ajuste a sus planteamientos. Las cloacas del poder son turbias y la realidad en la que vivimos es mentira. ¿Acaso no sabían que los servicios secretos británicos fueron los auténticos ejecutores de Lady Di? ¿O que los judíos conocían de antemano el ataque sobre las Torres Gemelas? ¿Y que la Agencia Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos creó en uno de sus ultrasecretos laboratorios el virus del SIDA con la implicación del mismísimo Henry Kissinger? 

Las múltiples hipótesis sobre las que se asientan este tipo de teorías facilitan la conformación de la mitología. En el fondo, las historias de conspiraciones hacen la función del mito clásico, que hoy se alimenta de falaces versiones de la historia o manipulaciones sobre la ciencia. Los mitos tratan de explicar algún fenómeno, hecho o suceso. Se utilizan cuando no se tiene una explicación pausible sobre algo.

Los teóricos de la conspiración siempre juegan, a veces muy astutamente, entre lo probable y lo posible, buscando las conexiones anómalas y subrayándolas por encima de los aspectos más preponderantes de las pruebas. Por ello, como los propios mitos, las tesis de la conspiración pueden resultar muy convincentes

Los teóricos de la conspiración son tan crédulos que no pueden reconocer cuándo están siendo deliberadamente engañados, según un nuevo estudio. 

Un equipo de investigadores italianos y estadounidenses pusieron a prueba los sesgos presentes en los medios sociales que alimentan teorías de conspiración, como las estelas químicas (chemtrails), reptilianos o los Illuminati, informó el sitio Motherboard. 

Los investigadores encontraron que los adherentes a las teorías de conspiración son muy receptivos ante las afirmaciones que apoyan sus puntos de vista pero rara vez se involucran en medios sociales que cuestionan sus creencias. 

El brote de sarampión en curso (vinculado a niños no vacunados) ha expuesto el peligro que plantea la actitud hostil hacia la ciencia que es promovida en gran parte a través de los medios de comunicación social. 

El Foro Económico Mundial clasificó a la “desinformación digital” junto con el terrorismo, los ataques cibernéticos y el fracaso del gobierno a nivel global como “amenazas para la sociedad moderna”. 

Los medios sociales permiten que esta información errónea se transmita y expanda entre usuarios que se reúnen en torno a creencias compartidas e intereses similares. Los investigadores examinaron los patrones de medios sociales para los 1,2 millones de usuarios de Facebook y encontraron que casi el 92% de aquellos seguidores de páginas sobre teorías de la conspiración interactúan casi exclusivamente con dicho tipo de páginas.

El estudio también descubrió que las publicaciones referentes a conspiraciones son mucho más propensas a ser compartidas y ser del agrado de los usuarios de Facebook. 

Pero eso no es todo, los investigadores también probaron la fuerza de los sesgos de estos usuarios publicando información falsa en Facebook, con comentarios sarcásticos parodiando teorías de conspiración y puntos de vista anticientíficos. 

Señalan los investigadores:
“Estas publicaciones son claramente afirmaciones sin fundamento, como la noticia sobre la energía infinita que ha sido finalmente descubierta o que una nueva lámpara hecha de actínidos (plutonio y uranio, por ejemplo) podría resolver los problemas de recolección de energía con un menor impacto sobre el medio ambiente, o la del análisis químico que reveló que los chemtrails contienen citratum sildenafil (el ingrediente activo del Viagra)“,  
Descubrieron que el 78% de los usuarios que dieron “me gusta” a estas 4709 publicaciones falsas, interactúan principalmente con páginas dedicadas a las teorías de conspiración, al igual que el 81% de los usuarios que comentaron. 

Los investigadores también observaron que estos teóricos de la conspiración con frecuencia desperdician “recursos cognitivos” asimilando información anti-científica, incluso cuando están ante afirmaciones evidentemente satíricas y falsas.

En realidad, es imposible extinguir por completo la creencia en conspiraciones, ya que ésta no se basa en pruebas, sino en "errores y contradicciones en el relato oficial" por lo que "puede ser muy difícil o imposible probar su inexistencia". De hecho, para un conspiranoico la ausencia de pruebas tangibles es precisamente la mejor evidencia del esfuerzo por ocultarlas. 

La conspiración

Una de las teorías más sorprendentes en el panorama del Misterio y las Conspiraciones es la que ha defendido este investigador y escritor británico, que desde 1990 se dedicó a buscar a “quienes controlan el mundo”. David Icke ha publicado ya más de 20 libros y con un gran éxito.


En sus escritos, Icke advierte que el control mundial reside en unos cuantos magnates, personajes poderosos de las esferas económicas, políticas y de la Realeza mundial, los cuales son descendientes de una raza de reptiles humanoides que, desde siempre, controlan a toda la humanidad.

Estos “lagartos” dominantes son adoradores de Lucifer, y son los que ejercen el poder mundial a través de la sociedad oculta de élite “Illuminati”.

Que el control del poder económico y político del mundo se vertebra desde sociedades secretas ocultistas, seguidoras del Diablo, es algo que ya se sabía. La gran novedad que introduce David Icke es el elemento “lagarto”, es decir, afirmar que estos controladores del poder mundial son seres reptilianos y que transforman su forma física.

David afirma que la mayoría de los líderes mundiales, de cualquier estructura social, como George Bush, los Rockefeller, los Rothschild, y hasta la Familia Real de Inglaterra, son reptiles humanoides de 7 pies de altura, que se alimentan primordialmente de sangre. Los seres serpientes, así también llamados, pueden transformar su aspecto físico, de humano a reptil, dependiendo si en ese momento se encuentran en privado o en público.

De acuerdo con una entrevista con David Icke, Christine Fitzgerald, una confidente de la Princesa Diana, cuenta que Diana le dijo que la Familia Real eran alienígenas reptilianos, y que ellos podían mutar de forma.


David Icke afirma que el 11 de Septiembre es una conspiración de los Reptiles para esclavizar por medio del temor a la humanidad, siendo George Bush un siervo de los lagartos.

Por ejemplo, las familias de los presidentes de Estados Unidos, George Bush y Bill Clinton tienen parentesco con las 13 Familias de Reptiles. Bush es pariente de la 13ª Familia Reptilínea, conocida como la Familia Merovíngea, a través de su parentesco con la Reina de Inglaterra; Y Bill Clinton tiene parentesco familiar con la Familia Reptiliana de los Rothschilds.

El caso Annunaki

Según un mito sumerio y babilónico, los Anunnaki fueron los hijos de Anu, el cielo. Anu, a su vez, era hijo de los hermanos Anšar y Kišar, dioses del cielo y la tierra respectivamente. Por tanto, Anu era descendiente de los dioses fangosos Lahamu y Lahmu, guardianes del templo en Eridu, la ciudad más antigua de la Creación según el mito. Sin embargo estos dioses primigenios no parecieron ejercer una influencia muy significativa en la vida religiosa, siendo mucho más importantes Anu, Enlil y Enki. Con la elevación de Marduk en el panteón babilonio como resultado del poderío político de la Babilonia de Hammurabi, la cosmogonía divina fue reestructurada para identificar a Marduk como el más poderoso de los dioses.

Enlil, señor del aire e hijo de Anu, sustituyó a su padre al frente del consejo de los Anunnaki y esta decisión provocó una disputa entre él y Enki, el señor de la tierra, dios del agua dulce y de la sabiduría.

Los Igigi, los dioses menores, rehusaron continuar trabajando para mantener la armonía entre los dioses y Enki, en el Shabbat o Shappatu creó a la humanidad para que ésta asumiera la responsabilidad de realizar las tareas que los dioses menores habían abandonado. Los Anunnaki, dioses dependientes de Anu, fueron recolocados en el el mundo subterráneo. Algunos de ellos fueron Asaru, Asarualim, Asarualimnunna, Asaruludu, Namru, Namtillaku o Tutu.


Los Anunnaki en la actualidad

La reinvención del término los Anunnakis surgió en 1964, tras la publicación del libro Mesopotamia antigua: retrato de una civilización muerta, del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim, quién popularizó este concepto que fue tomado por distintos blogs y personajes del mundo esotérico y de pseudociencias de Internet. Por otra parte, el escritor y conferenciante británico David Icke sostiene que los Anunnaki son extraterrestres que continúan controlando a los humanos a través de los gobiernos y las grandes fortunas, siguiendo un paralelo a otros argumentos conspiracionistas.


Los escritos de Zecharia Sitchin

El azerbaiyano Zecharia Sitchin publicó una decena de libros conocidos cómo Crónicas de la Tierra a partir de los años 1970. En ellos, supuestamente quedaban traducidas tablas sumerias de escritura cuneiforme y textos bíblicos en su escritura original. El primero de ellos, El 12º planeta, da una versión inventada del Génesis.

El libro narra la llegada de los Anunnaki (Elohim o Nefilim bíblicos) a la Tierra procedentes de un supuesto planeta llamado Nibiru hace unos 450.000 años: seres altos de unos 3 metros de altura, de piel blanca, cabellos largos y barba, quienes se habrían asentado en Mesopotamia y que, por ingeniería genética, aceleraron la evolución del Neanderthal a Homo Sapiens aportando su propia genética, por la necesidad de tener trabajadores esclavos.

Según Sitchin, la tecnología y poder de los Anunnaki aún no habría sido superada, planteando que podían efectuar viajes espaciales y manejar la ingeniería genética hace 450.000 años, y que habrían dejado sus rastros en toda la Tierra con tecnología aún desconocida como por ejemplo con pirámides (egipcias, mayas, aztecas y chinas), Stonehenge, el "puerto espacial de Baalbeck", las líneas de Nazca y Machu Pichu. 

Las especulaciones e invenciones de Sitchin han sido descartadas por científicos, historiadores y arqueólogos, que están en desacuerdo tanto en su "traducción" de textos antiguos (se inventa muchas traducciones) como en su comprensión cierta de la física.


La "historia"

La religión ha sido utilizada como medio de dominación de masas a través del tiempo, desde el inicio de la humanidad, ya que la FE es un poder que mueve montañas literalmente hablando, estudios realizados, en el interior de la mente humana, han demostrado que la fe, es una fuerza mental, que ejercida con el control de la Voluntad humana puede hacer que el hombre realice acciones que se asemejen a los milagros bíblicos ancestrales, ¿será ese el mensaje que nos trajo Jesucristo?. Entonces es evidente que a ningún imperio le interesa que eso ocurra. Recordemos que el que tiene el conocimiento tiene el poder. Estudiemos lo sucedido antes de que naciera el imperio Sumerio y el papel que han tenido estos dos dioses en la historia universal. ¿Que es lo que realmente paso en el “mito” del diluvio universal? Después de algún tiempo la tierra se encontraba en una edad del hielo y las placas de hielo ártico habían crecido de forma masiva. Los anunnakis sabían esto y sabían que Nibiru se acercaba a la tierra, que este evento crearía una enorme inundación, ellos simplemente llegarían a sus naves y volarían de vuelta a su planeta, pero ¿Qué pasaría con los humanos? Se hizo una reunión entre todos los dioses anunnakis, donde se realizó una votación, al final decidieron que ellos no harían nada cuando vinieran las inundaciones y dejarían que el hombre se ahogara. Esto entristeció y enfureció a Enki, por lo que advierte a su hijo Ziusudra (el Noé Bíblico) de la inminente inundación y le dio instrucciones para construir un Arca, y poner a su familia y amigos a salvo. En este cataclismo fue destruida la Atlántida. Continente del cual se obtuvo todo el conocimiento tecnológico sumerio y Babilónico, los sumerios la llamaban la nación de los dioses. Después del diluvio los dioses Serpiente crearon y reconstruyeron Sumeria, esta surgió desde un principio como una gran civilización.
Estaba situada en Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Eufrates, en la región que hoy conocemos como Irak. Veamos la asociación de Enki como ¿Satanás? Satanás en hebreo significa "adversario". Si Enki era nuestro benefactor era el enemigo (Satanás) del sistema anunnaki, ¿no es cierto?, la historia Sumeria es una verdad de la que todas las demás historias se basaron. Una vez que Enki había creado al “primer” humano, la noticia fue buena en lo que respecta a las preocupaciones de los otros anunnaki, pero Enki no estaba de acuerdo con la forma en que trataban a su creación, los humanos era obligados a trabajar día y noche en la extracción de oro, entre otras cosas. Enki entro al jardín “Jardín del Edén” Sumerio (laboratorio de biogenética) y le dio el conocimiento a “Adán” y a “Eva”, diciéndoles exactamente lo que eran sus dioses y para que los habían creado. Enlil se enfureció con su hermano porque nos revelo la verdad (de aquí viene el mito bíblico del Génesis). Los humanos querían a Enki, ya que les daba comida y techo, y les enseño a leer y a escribir, y gracias a ello su cerebro iba despertando. Enki también fundo las escuelas del misterio de Egipto y Babilonia, después del diluvio esta raza reptiliana creó Sumeria (tierra de naves espaciales), ahí fueron bautizados como los anunnaki (Los que del cielo bajaron a la tierra). Ya aprendimos la base, ahora vamos con la historia (la real), como se fue forjando lo que nosotros hoy llamamos la “Historia”. Y como la elite mundial del momento, ha manipulado la verdad desinformando sistemáticamente a las masas con mil Religiones.
La biblia también les hace paralelismo entre estos dos dioses anunnakis (Enlil y Enki), al referirse a ellos como “hermanos enfrentados” (Caín y Abel), mas adelante estudiaremos esto con más profundidad. La secta bohemia Grove adora a Mollock que en realidad es el dios Baal, quien realmente era el dios Sumerio “Enlil”. Este dios maligno para la humanidad, era representado por ellos como un búho. La elite hoy en día adora a la representación de lo que en verdad hoy es Enlil.
Las religiones son desinformativas: nos obligan a adorar a Jehová (Enlil) y a odiar a Satanás (Enki), se dice Satanás porque a lo largo de la historia siempre hay un enemigo (Satanás) de los dioses. Muy curiosamente uno de los animales de Enki era la cabra, su signo capricornio y también se le representaba como un dragón. Justo el ser que la religión judeocristiana nos enseña a odiar ¿no? Conocido como el diablo. Enki el ingeniero real de la raza humana. Era el dios Sumerio de la ciencia, la ingeniería, la magia, la música, la estrategia, el amor. Él ha sido el adversario del dios cristiano, simplemente porque le dio a los cristianos el conocimiento. Enki era la serpiente del Génesis. Nos enseñaron que esa serpiente era el diablo ¿no? Los llamados anunnaki pedían sacrificios, lo que desencadenó sacrificios humanos en casi todas las culturas del mundo. Entonces se introdujo este elemento del sacrificio como una modificación de ajuste en la creación de la religión judeocristiana protagonizada por el propio Jesús quien se sacrificó por los pecados de la humanidad, y ejecutada por Roma con el terror del método de la crucifixión, Este matiz en la estructura de la religión globalizada, afianza el carácter dominador de este método de dominación de masas. Observamos como a través de la historia a Enki y a Enlil se les ha cambiado su nombre pero en esencia es exactamente la misma historia: En Sumeria a Enki lo castigo Enlil, en Egipto a Osiris la asesino Seth, Em Grecia a Prometeo lo castigo Zeus, en El Cristianismo a la serpiente (Enki) la castigo dios Jehová (Enlil).
Analicemos la simbólica historia de Jesús: para muchos “El intocable”. Jesús ayuda a los humanos y ante ese hecho Roma lo crucifica. Dios Jehová (simbólicamente hablando) tenía todo esto planeado, entonces Roma (Enlil) castiga a Jesús (Enki). La historia se repite: Jesús es Enki también, el dios que amaba a los humanos y se sacrificó por ellos.
Analicemos el factor evolución en la historia, si bien al principio cuando llegaron los dioses, desde el cielo (los anunnaki), la tierra estaba poblada, por grandes saurios y primates homínidos que no representaban peligro alguno, para estos seres extraterrestres, y por tal condición, los dominaron con su gran tecnología y poderes extrasensoriales, a tal punto que jugaron a ser dioses, siendo evidentemente, una raza alienígena, dominantemente, cruel y colonizadora, que durante aproximadamente 400 años después de su llegada, habitaron juntos, la Tierra, mientras los dioses adaptaban el planeta con su gran tecnología, para ser una colonia minera, donde se adueñarían, de los minerales, principalmente del oro (metal de los dioses) y de los recursos hídricos del planeta. 
Estos “dioses” se vieron en la necesidad, debido a la gran cantidad de trabajo físico requerido, para tan colosal empresa, de acelerar la evolución del homínido, mediante la intervención genética de su ADN, con el fin de obtener, la mano de obra que les permitiera el confort durante su permanencia en la tierra. Aquí está el primer factor manipulado en la historia, no hay actualmente una explicación científica y lógica de como ocurrió en menos de 3.000 años la evolución de la especie más avanzada de la tierra, la especie humana, si haber dejado pruebas arqueológicas u osamentas del eslabón perdido en la cadena evolutiva del hombre, El sistema nos obligó a creer que si ocurrió, rápidamente la evolución, pero sin prueba alguna, y su vez contradiciendo todo argumento científico de la teoría evolutiva, algo así como que somos un excepción inexplicable.

viernes, 27 de mayo de 2016

27 de mayo de 1905 - La armada japonesa derrota completamente a la flota rusa en la batalla de Tsushima

El 27 de mayo de 1905 se libró en aguas del estrecho de Tsushima una de las batallas navales más trascendentes de la historia universal (también conocida como "La Trafalgar del Pacífico"), cuya importancia radica no sólo en la cuantía de las fuerzas enfrentadas, sino en la contundencia de su resultado: la aniquilación total de la flota rusa y las consecuencias decisivas derivadas de tal desenlace


Antecedentes

Recordemos que Japón se había abierto a Occidente recién en 1853, conminado a ello por una modesta fuerza naval de los Estados Unidos, potencia emergente que buscaba expandir su influencia al Asia Pacífico. Los japoneses, hábiles y pragmáticos, supieron sacar provecho de esta coyuntura y emprendieron la modernización del país, que en menos de cincuenta años pasó desde la Edad Media a la era industrial mediante la formación de ingenieros y técnicos en universidades, institutos y grandes empresas norteamericanas y europeas.

A fines de siglo, Japón ya era una mediana potencia industrial, militar y naval en el Asia Oriental, y aspiraba a consolidar su hegemonía en Corea en contra de los intereses del Imperio Chino, lo que provocó la guerra de 1894-1895 entre ambos imperios. La victoria japonesa chocó entonces con las ambiciones de Rusia, que aprovechando la debilidad china ya extendía su presencia en Manchuria. Gracias a un hábil manejo diplomático, explotando la comunidad de intereses con Francia y Alemania que apetecían enclaves en las costas del Mar Amarillo, Rusia privó a Japón de posesionarse de la península de Liaodong, que separa los golfos de Corea y de Bo Hai (entonces conocido como Petchili), y mediante otro manejo, en 1901 se apoderó de dicha península, en cuyo extremo sur oriental se ubica el puerto de Lüshun conocido por las potencias europeas como Port Arthur.

Dicho puerto, convertido en base naval, podía satisfacer el imperativo ruso de mejorar la posición estratégica de su flota de Oriente, hasta entonces encerrada en los mares de Japón y de Ojotsk, muy lejos del área de proyección internacional anhelada por el gobierno del zar y estorbada por los hielos invernales.

Ahora en el Mar Amarillo, podría gravitar hacia el Mar de la China. Indudablemente Japón se sintió amenazado, y vitalmente.

Mientras los europeos se festinaban a costa del antiguo Celeste Imperio, los verdaderos vencedores de aquel veían bloqueadas sus pretensiones hacia Manchuria. Vemos aquí la contraposición de objetivos políticos de Rusia y Japón materializados en la disputa de un área geográfica en el continente asiático. En 1903, en circunstancias que Rusia desplegaba en Manchuria un cuerpo de ejército, so pretexto de proteger la línea férrea del Transiberiano contra el bandidaje chino, se fue agudizando la tensión entre los gobiernos de Tokio y San Petersburgo. Las gestiones diplomáticas japonesas se estrellaron contra la insensatez rusa, convencida de su mayor poder nacional, que descansaba en una pretendida supremacía militar y específicamente en la de su poder naval. 

Viendo el fracaso de la vía diplomática para conseguir el retiro de la fuerza militar rusa en Manchuria, Japón consideró que el conflicto debía resolverse por las armas. En el campo diplomático Japón contaba con la garantía del Reino Unido, al cual lo ligaba un tratado de amistad desde 1902. Alemania y especialmente Francia se configuraban como más proclives a Rusia, sin que esto llegara a atentar al delicado equilibrio europeo de la reinante Paz Armada.

A comienzos de febrero de 1904 las relaciones entre Rusia y Japón estaban en extremo tirantes. Sin embargo el gobierno del Zar no percibía peligro alguno; dilatando una definición ante la exigencia nipona de retirar sus tropas de Manchuria, ignoró una poco velada amenaza de ataque armado. Ni siquiera se alertó a Port Arthur y allí el Virrey desoyó todos los consejos de adoptar medidas de precaución ante una agresión que se respiraba en el aire.

Para apoderarse de la península de Liaodong y emprender la conquista de Manchuria, Japón debía transportar fuerzas de ejército desde el archipiélago nipón hacia el continente, y esto forzosamente por mar; recordemos que Corea estaba bajo el influjo de Japón, pero el resguardo de esa península le amarraba fuerzas, las que dependían también de la vía marítima para su apoyo logístico.

Por lo tanto, el imperio del Sol Naciente necesitaba contar con libertad de uso del océano, fundamentalmente del Mar Amarillo. Su posición geográfica se lo propiciaba, al tener acceso directo a él desde la costa occidental y sur de Corea y, principalmente, desde la isla de Kiushu –la más austral del grupo insular principal- con su base naval de Sasebo y otros puertos importantes. La herramienta esencial era su fuerza naval, a la cual debería oponerse la flota rusa de Oriente, basada en Port Arthur y con una fracción de ésta en Vladivostok, en el Mar de Japón.

Por su parte, para defender el enclave asiático como también para apoyar su presencia en Manchuria, al imperio ruso le era esencial controlar el Mar Amarillo, por donde transcurría la línea de comunicaciones japonesa. Port Arthu, aunque bien ubicado como posición estratégica, reunía numerosas deficiencias como base naval; la escasa profundidad de la bahía obligaba a esperar marea para el zarpe de los buques; a la fecha no contaba con diques con capacidad de levante para los acorazados y por último, la población china, adversa a los extranjeros, era un grave riesgo para la seguridad.

Por lo visto, el logro de resultados decisivos a breve plazo dependía fundamentalmente de las operaciones en el Asia – Pacífico y ellas, vitalmente del control del Mar Amarillo. La campaña naval debía ser pues, decisiva.

JAPÓN 

Togo
La Armada Imperial japonesa (“Teikoku Kaigun”) contaba con seis acorazados (Mikasa, Shikishima, Asahi, Fuji, Hatsuse, Yasuma) y seis cruceros protegidos (Itzumi, Iwate, Adzumo, Asama, Tokiwa, Yakumo). Varias flotillas de torpederos y de minadores completaban el elenco de buques combatientes. 

Su Comandante en Jefe era el Almirante Heihachiro Togo, experimentado marino formado en Gran Bretaña, veterano de la guerra contra China, quien ejercía el mando de la flota desde hacía dos años, habiéndola adiestrado en largos períodos de ejercicios en la mar. Le secundaban como jefes de Escuadras y Divisiones otros fogueados oficiales generales, como los Vicealmirantes Kamimura y Kataoka. Sus oficiales y tripulantes se encontraban en un óptimo nivel de eficiencia operativa.

RUSIA

Su Marina de Guerra estaba –como hasta hoy en día- fatalmente dividida en cuatro flotas geográficamente separadas: la del Báltico, la del Mar Negro, la del Ártico y la del Pacífico. 

Stark
Esta última era la fuerza naval en presencia en el teatro de operaciones y contaba con las siguientes unidades principales basadas en Port Arthur: siete acorazados (Petropávlovsk, Poltava, Peresviet, Pobieda, Retvisan, Sebastópol, Tsarévich), seis cruceros protegidos (Askold, Bayan, Boyarin, Diana, Novik, Pallada), dos ligeros, y dos grandes minadores. Además disponía de tres Cruceros Acorazados (Gromoboi, Rossiia, Rurik) y uno ligero (Bogatyr). En Vladivostok. Tenía además no menos de una docena de torpederos.

El Comandante en Jefe de la Escuadra desplegada en el Mar Amarillo era el Vicealmirante Oskar Victorovich Stark, subordinado al comandante supremo de las fuerzas armadas en el Oriente, Almirante Alexéiev, quien gobernaba el territorio con el título de Virrey. Este personaje carecía de prestigio, habiendo llegado a ese sitial merced a influencias palaciegas, que en la marina rusa eran por entonces el principal requisito para hacer carrera. 

Para evitar riesgos y economizar combustible, los buques navegaban raramente y la escuadra no había efectuado ejercicios en conjunto en los últimos dos años. El nivel de entrenamiento de las dotaciones, salvo el de las unidades ligeras, era bajísimo y la moral combativa, peor.

Podemos ver que la superioridad numérica rusa era bastante marginal y que los factores geográficos y morales favorecían a Japón para emprender una típica guerra de objetivo limitado, siéndole preciso al efecto ganar de partida el control del mar. Para ello ideó una audaz operación ofensiva destinada a mermar significativamente la fuerza naval contraria. 

Comienzo de las hostilidades

En la helada noche invernal del 8 al 9 de febrero de 1904 la oficialidad en Port Arthur celebraba el cumpleaños de la esposa del Almirante Stark. Hacia medianoche, ruidos de cañonazos arruinaron la fiesta: tres divisiones de destructores japoneses habían irrumpido en la bahía, eludiendo una ronda casual de destructores rusos y descargado sus torpedos sobre los buques mayores. Éstos y las baterías costeras rompieron fuego, pero ya era tarde: dos acorazados y un crucero estaban fuera de acción, además de otros buques averiados. En una operación paralela, los japoneses dieron cuenta de otro crucero y un cañonero en el puerto coreano de Chemulpo (actual Inchon). El golpe inicial inclinaba la balanza favorablemente a los japoneses.

Togo había anticipado el éxito rotundo de este ataque sorpresivo. Treinta y siete años después sus herederos habrían de repetir la receta, con medios más avanzados, sobre la flota norteamericana en Pearl Harbor. Conocedor de la mentalidad de su adversario y de su deplorable estado de alistamiento, el almirante japonés contaba con la pasividad rusa.

Por esos días fructificó en San Petersburgo el plan de destacar otra fuerza naval para salvar a Puerto Arturo. Tal fuerza debía ser conformada por unidades de las flotas del Mar Negro o del Báltico, ambas a un hemisferio de distancia y situadas en mares interiores cuyos accesos oceánicos estaban controlados por terceras potencias. Fácilmente se descartó la del Mar Negro, destinada a mantener a raya a Turquía, e impedida de salir de ese mar conforme a un tratado internacional. Quedaba así retenida la opción del Báltico, donde las implicancias internacionales eran menores y donde se podría contar con cuatro acorazados de reciente construcción.

El alistamiento de dicha Flota se produjo en medio de discusiones públicas, presiones y manejos irregulares de diversos personajes, incluidos ciertos oficiales navales con influencias. Durante el verano de 1904 se trabajó intensamente en la base naval de Kronstadt y en los astilleros del Neva para completar los nuevos acorazados y acondicionar las otras naves. 

Rozhestvensky
Para comandar esta flota se designó al Vicealmirante Zinovei P. Rozhestvensky. Este era un distinguido oficial, veterano de la guerra ruso – turca, había desempeñado importantes puestos en su carrera y había mandado la flota del Pacífico durante la guerra chino – japonesa; era posiblemente el almirante profesionalmente más idóneo.

Rozhestvensky tendría el enorme desafío de conducir a toda una flota de guerra desde el Báltico al lejano Mar Amarillo, lo que implicaba surcar tres océanos. La ruta más expedita para pasar del Atlántico al Índico, aunque mucho más larga que la del Mediterráneo y el canal de Suez, era la circunnavegación. del África. El problema más grave para esta larga travesía sería la carencia de posiciones para el apoyo logístico de la fuerza, lo que fue paliado organizando un enorme convoy de barcos auxiliares que la acompañaría

Para el reabastecimiento de combustible se recurriría a los carboneros de la flota y se firmó además un contrato con la “Hamburg Amerika Linie”, que proveería carbón en puntos convenidos en la ruta.

El cuerpo principal de la fuerza quedó compuesto de siete acorazados: cuatro nuevos (Kniaz Suvarov –insignia- Aleksandr III, Orel, Borodino) y tres más antiguos (Ossliabia, Navarin, Sissoi Veliki), más dos cruceros acorazados (Admiral Najímov, Dmitri Donskoi). Completaban la lista de combatientes cuatro cruceros y siete destructores.

Después de múltiples dificultades, el apresto de la Segunda Flota se dio por completado a comienzos de octubre, aunque sin las pruebas finales de los acorazados y con escasa ejercitación de las dotaciones. Por fin, previa despedida por el propio Zar, la flota zarpó de Libau (actual Liepaja, en Letonia) el 15 de octubre de 1904.


La batalla

Al amanecer del 27 de mayo de 905 el tiempo estaba brumoso en las proximidades del estrecho en la retaguardia de la formación; a las 7 A.M., un crucero avistó al ala derecha de la disposición rusa, donde formaban los acorazados. La alerta estaba dada.
Acorazado Mikasa, buque insignia del Almirante Togo

Desde las 8 A.M. cruceros japoneses mantuvieron contacto con los buques de combate rusos, que navegaban en dos columnas con rumbo general norte; a las 10 pasaron a una sola columna y cañonearon a los cruceros, sin lograr impactos. Sólo a la 1.45 P.M. entraron en contacto visual las fuerzas principales.

La línea de batalla japonesa acortó distancia, y cayendo hacia el este trató de “cruzar la T” a la columna rusa, pero Rozhestvensky hizo una conversión a estribor y abrió fuego con regular puntería, aunque fallando sus granadas. Togo, en cambio, contestó con salvas demoledoras de granadas explosivas cargadas con “chimose”; veinte minutos después salían de formación, incendiándose, los tres acorazados de la cabecera rusa, entre ellos el buque insignia.

Desde las 2.30 los buques capitales rusos fueron quedando rápidamente fuera de combate. A las 5 P.M. la flota rusa era un conglomerado confuso, atacado desde el este por los acorazados de Togo y desde el sur por los cruceros. El Kniaz Suvarov yacía inutilizado e incendiándose; su comandante había muerto y el almirante herido e inconsciente. Un destructor atracó a su costado y rescató a Rozhestvensky y a su Estado Mayor.

Los buques sobrevivientes trataron de escapar hacia el norte, pero fueron perseguidos y alcanzados por los nipones, que concentraron sus fuegos sobre ellos.

A las 7.15 ya habían desaparecido tres de los acorazados anteriormente heridos.

Al obscurecer entraron en acción los destructores japoneses para rematar a los averiados. Al día siguiente, cerca de las 10.30, se rindió Nebogatov con cuatro buques que quedaban. El destructor que llevaba a Rozhestvensky fue interceptado, quedando el almirante prisionero.

El Almirante Togo, vencedor de Tsushima, visita a su adversario derrotado,
el Almirante ruso Rozhestvensky, herido y prisionero.
Así, de la gran flota rusa, sólo llegaron a su destino el crucero ligero Almaz y dos destructores. Tres cruceros escaparon a Filipinas, mientras otros veintidós buques sucumbieron y el resto fue capturado.

Los rusos tuvieron más de 6000 muertos. En cambio, Togo sólo perdió seis buques ligeros y todos los averiados pudieron ser reparados

Consecuencias

Poco después sería derrotado también el ejército zarista en Manchuria quedando abortadas las ansias expansionistas rusas en el Extremo Oriente. El tratado de paz consagró las pérdidas territoriales de Rusia, incluida desde luego Liaodong, y erigió a Japón como la gran potencia asiática, abonando de paso el impulso imperialista de éste.

La derrota provocó una gran amargura y frustración en Rusia. Ese año hubo graves convulsiones internas que prepararían el camino al colapso del imperio de los Romanov, que se consumó en 1917.

En 1958, el Almirante de la Flota Chester Nimitz, admirador del Marqués Almirante Togo, ayudó a financiar la restauración del Mikasa, el buque insignia del Almirante Togo durante la guerra ruso-japonesa. A cambio, los artesanos japoneses reunieron un "Jardín de la Paz", una réplica japonesa del jardín de Mariscal-Almirante Togo, en el Museo Nacional de la Guerra del Pacífico (anteriormente conocido como el Museo Nimitz) en Fredericksburg , Texas.


lunes, 18 de abril de 2016

18 de abril de 1942 - Primer bombardeo sobre Japón

Cuando el general H. H. Amold presentó al presidente de los Estados Unidos el plan de una incursión aérea contra Tokio, Roosevelt la aprobó incondicionalmente: una represalia contra los japoneses contribuiría a levantar la moral no sólo de los americanos, sino también de todos los Aliados en el Pacífico, aun sabiendo de antemano que los daños materiales que se causarían al enemigo no serían probablemente importantes, dado el número limitado de aparatos que participarían en la acción. Como no existían aeródromos aliados lo bastante próximos a la capital japonesa para llevar a cabo un ataque contra la misma, la Aviación americana proyectó hacer despegar bombarderos terrestres de un portaaviones. efectuando un movimiento táctico que desconcertaría doblemente a las japoneses; en efecto, éstos no podían temer un ataque por parte de unidades aéreas chinas y tampoco imaginarían que la Marina americana se atreviera a acercarse con sus portaaviones hasta donde era posible lanzar aparatos embarcados de corto radio de acción. Se trataba de un plan ingeniosísimo; tan sólo requería la utilización de aviones adecuados y disponer de hábiles pilotos. Para llevarlo a la práctica se eligió al teniente coronel James H. Doolittle, experto piloto de bombarderos, quien seleccionó 24 tripulaciones de la 17ª División aérea de bombardeo; sus componentes fueron enviados a Eglin Field (Florida) para que se adiestraran en la difícil técnica de despegar con un gran aparato cargado de bombas en la corta cubierta de un portaaviones. 

El avión más indicado para este cometido era el bimotor B.25 Mitchell. Con el fin de proporcionarle una autonomía de vuelo suficiente para el ataque y la retirada, se añadieron a la carga normal de carburante tres depósitos auxiliares, diez latas de unos 23 litros y un recipiente plegable de goma con 1600 litros de capacidad. La dotación de bombas era reducida; pero tres bombas de 225 kg y algunas otras incendiarias podían causar serios daños si se lanzaban sobre un buen objetivo. Por motivos de seguridad se sustituyó el visor Norden por otro llamado «Mark Twain», tan eficaz como el anterior y especialmente estudiado para los bombardeos a baja altura. Por último, dos falsas ametralladoras de madera de 12,7 mm se colocaron como «protección» en la cola, desprovista de armas verdaderas.


Tras atacar los diferentes objetivos, los bombarderos recorrían más de 1900 km, sobrevolando el mar de China Oriental para aterrizar en varios puntos de China, donde permanecerían para proporcionar una valiosa ayuda a los Ejércitos de Chiang Kai-Chek. Desgraciadamente, el secreto absoluto que rodeó la operación desde un principio, no permitió proporcionar detalles al generalísimo chino, quien, quizá por ello, se mostró reacio a conceder a los norteamericanos la posibilidad de utilizar bases aéreas en su territorio: y en el último momento les negó incluso la utilización del aeródromo de Chochota, porque deseaba que se aplazara la llegada de las fuerzas estadounidenses con el fin de prevenir la consiguiente ocupación japonesa de la zona.

James H. Doolittle 14-XII-1896 / 27-IX-1993

El día 1 de abril se embarcaron en el portaaviones Hornet 16 aparatos B25, que fueron alineados en la cubierta de vuelo. Al Hornet y a su escolta se agregaron, al norte de las Midway, el portaaviones Enterprise, del vicealmirante Halsey, y la Task force (grupo táctico de combate), apoyada por cuatro cruceros y ocho destructores y seguida por dos buques cisterna, dirigiéndose todos hacia el Japón. El teniente coronel Doolittle esperaba poder llegar, para el despegue, a un punto situado a poco más de 700 km del objetivo, a fin de cerciorarse de que los aviones tendrían la suficiente autonomía de vuelo para llegar a China. Sin embargo, al ser avistado un buque ligero de vigilancia enemigo, la mañana del 18 de abril, fue preciso cambiar radicalmente los planes. Para no poner en peligro a los valiosos portaaviones, los bombarderos recibieron órdenes de despegar unas diez horas antes de lo previsto para el ataque nocturno; cuando todavía les separaban de Tokio 1300 km. 

Yamamoto fue informado casi al momento y ordenó a la flota de Kondo y a la V Flota de portaviones dirigirse a la zona, además de dar indicaciones para el despeque de aviones de exploración de largo alcance. En esos momentos, del lado estadounidense, se planteaba un dilema, continuar hacia el objetivo (todavía faltaban nueve horas de navegación hasta el punto de lanzamiento) o abortar la misión. Duncan y Doolittle decidieron lanzar en ese momento los aviones.

Cuarenta minutos más tarde un avión de exploración japonés detectó a la formación de B-25 y radió un mensaje a Tokio informado de la presencia de los bombarderos que llevaban dirección Tokio. Pero la inteligencia japonesa no consideró verosímil la información y la desechó. Al acercarse a la costa Doolittle distribuyó sus aviones: nueve fueron destinados a Tokio, tres a Kanagawa, Yokohama y los últimos tres a Nagoya, Osaka y Yokosuka.

Mientras se preparaban para el despegue, el Hornet fue sorprendido por una borrasca, con vientos de 65 km por hora y con grandes olas que cubrían la proa. Se destacó a un marinero para que indicase a cada avión el comienzo de la carrera de despegue, de tal forma que ésta coincidiese con el momento en que el extremo anterior de la cubierta de vuelo se levantaba. El aparato que iba a cabeza tan sólo disponía de 140 metros, los cuales, sin embargo, fueron suficientes: poco después le alcanzaron en el aire todos los demás.



Entonces, la formación naval invirtió el rumbo y se alejó sin ser hostigada, mientras los bombarderos se dirigían hacia el Japón, donde la defensa, puesta en guardia por el buque de vigilancia, estaba apercibida para la espera de la incursión. Cuando sobre la capital nipona aparecieron los B.25, a una altura de 300 metros, sin encontrar a los aviones de caza de la defensa y escasamente hostigados por el débil tiro de la artillería antiaérea, en Tokio se estaba realizando un ejercicio de protección antiaérea. Se consiguió una sorpresa total: los aparatos americanos bombardearon depósitos de carburante, zonas industriales e instalaciones militares en Tokio, Kobe, Yokohama y Nagoya; y una bomba arrojada por el aparato del teniente McElroy alcanzó al portaaviones Ryuho que se encontraba en el dique seco de la base naval de Yokosuka. El teniente coronel Dootitile pudo afirmar en su informe: “Los daños causados han superado ampliamente las previsiones más optimistas”. 

Tan sólo un aparato fue ligeramente averiado por el fuego antiaéreo y todos los demás lograron alejarse de las islas japonesas; Pero las tripulaciones sabían que no podrían alcanzar los aeródromos chinos, pues no tenían la necesaria autonomía de vuelo. Un viento fuerte de cola les ayudó a sobrevolar el mar de la China oriental, volando en la oscuridad y en medio de chubascos y de nubes; pero acabaron su vuelo con aterrizajes forzosos o lanzándose en paracaídas cuando los depósitos quedaron vacíos. 


De los cincuenta hombres que se lanzaron en paracaídas sobre territorio chino sólo uno resultó muerto; los otros cuarenta y nueve fueron salvados por las gentes del lugar, lo mismo que los otros diez que realizaron aterrizajes forzosos en la costa. Pero los japoneses apresaron a ocho aviadores estadounidenses, tres de los cuales fueron fusilados bajo acusación de haber bombardeado deliberadamente a la población civil. Prescindiendo de los relativos daños materiales producidos por el bombardeo, la incursión consiguió otros resultados: volvió a levantar la moral de los Aliados y provocó un trauma psicológico en los japoneses. Los norteamericanos perdieron 16 bombarderos y China perdió, en consecuencia, la provincia de Che Chiang, que los japoneses se apresuraron a ocupar para impedir que el enemigo se sirviese en el futuro de sus aeródromos. Pero esta operación acabó beneficiando grandemente a los Aliados, pues se enviaron a China nuevos contingentes de tropas japonesas y en el Japón permanecieron cuatro divisiones aéreas de caza, en 1942-43, cuando su empleo era mucho más necesario en otras partes.

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jueves, 7 de abril de 2016

Shaka Zulu, el "Napoleón africano"

Mientras que las metrópolis europeas transitaban las rutas del comercio esclavo en el África central, bien al sur del continente ocurría un avanzado proceso de construcción social, la creación del imperio zulú.

Corría el siglo XVIII, cuando ya aparecen las bases de esa comunidad bantú que llegó a imponer su influencia por convencimiento o por la fuerza en la región nororiental de la actual Sudáfrica.

Al principio los zulúes eran tan solo un pequeño clan que habitaba al norte del río Tugela, pero llegaron a ser más de cinco millones en la parte de la República Sudafricana conocida como Zululandia, donde está la provincia de Natal.

Originariamente los zulúes se dedicaban al pastoreo, pero en la actualidad son sobre todo agricultores, pero poseen un largo historial guerrero, que muchos estudiosos centran en Shaka, nacido en 1787 y jefe del clan.

La formación del imperio zulú es un proceso de centralización y fortalecimiento, y de un constante perfeccionamiento en su adaptación al medio y de expansión territorial, en cuyo análisis se debe incluir a Shaka Zulu, el jefe que inició la transformación de la tribu zulú en la nación guerrera más poderosa de África, que luego enfrentó exitosamente el avance del imperio británico.


Shaka Zulu

Este líder africano nació en 1787, y para la edad de 38 años ya había logrado construir un imperio, y había unido a todas las facciones tribales de la región de Sudáfrica.

Su pueblo eran los zulúes, que gracias a Shaka se unieron por primera vez en un estado poderoso y tuvieron un sentimiento de unidad que dura hoy en día. Sus acciones militares que lo llevaron por todo el sur de África perturbaron para siempre el balance de fuerzas de la región.

Para la época en que Shaka apareció en escena, el sur de África estaba habitado por una amplia variedad de grupos, desde los nativos xhosa y zulúes hasta los boers y los británicos. Cada grupo con sus intereses, que resultaron en diferentes batallas por territorios y recursos.

Era el hijo bastardo de Senzangakona, jefe de la tribu zulú. Su madre Nandi cayó en desgracia y junto al recién nacido fueron objeto de vejaciones, como ejemplo Shaka significa “escarabajo” en idioma zulú, por lo que Nandi decidió abandonar la tribu ante el peligro que Senzangakona acabara con la vida de su hijo para evitar problemas relacionados con el trono en un futuro.

Durante su exilio Shaka fue aceptado por la tribu Mthethwa en la cual sirvió durante varios años como guerrero, adquiriendo una experiencia que luego le serviría para analizar y perfeccionar las técnicas de combate. Asimismo desarrolló un físico imponente y una ambición despiadada e implacable. Cuando murió el príncipe heredero de la tribu para la que luchaba, Shaka Zulú fue nombrado sucesor, bajo el cobijo de Dingiswayo.

Con el tiempo Dingiswayo, pidió conocer al padre de Shaka Zulú y aunque al principio no le reconoció, acabó en reconciliación, lo que se tradujo en que cuando murió su padre y el jefe tribal Dingiswayo, fue nombrado su sucesor (aunque las malas lenguas dicen que Shaka se las apañó para asesinar a los otros herederos directos al trono). El se encargó de las dos tribus, comenzando así su ejército.

Rastrear los detalles del rey zulú, lo dificultan todas las distorsiones acumuladas sobre el acervo sociocultural de la comunidad que lideró, porque la mayor parte de los textos se remiten al perfil del guerrero.

Hay argumentos suficientes para reconocer la existencia de su talento natural y su condición de estratega militar, una categoría que debieron admitir los colonizadores europeos cuando igualaban al joven zulu con Napoleón.

El reinado de Shaka fue de 12 años (1816-1828), pero forjó una nación que originó un imperio en el sureste africano en el siglo XIX, el zulú, al que aportó valores y tradiciones que perduran hasta hoy, cuando aún existen como comunidades en Lesotho y Swazilandia.

El centro de la estructura social y de las tradiciones zulúes era la aldea, y su estructura correspondía a las necesidades de reproducción de la población. Todas las labores necesitadas para la subsistencia se encontraban en el círculo de chozas que formaban el caserío.

"La choza del marido siempre se erguía en el lado opuesto a la entrada del cerco. Y la choza de sus esposas estaba dispuesta a los lados, según su importancia", añaden recuentos históricos.

Era una sociedad rígidamente reglamentada y asignaba a hombres y mujeres cargos muy bien definidos. Ellas aceptaban su papel desde la infancia y se les instruía en los que se considerabas deberes femeninos: trabajar en los campos y en lo domestico.

No obstante, ellas disfrutaban derechos definidos. "Los padres estaban obligados a mantener a las hijas solteras, los esposos debían cuidar de sus esposas y los hijos eran responsables del bienestar de las madres cuando enviudaban".

Una reforma importante fue integrar a clanes derrotados en el zulú, en condiciones de igualdad. Se destaca que las promociones entre los guerreros y la administración pública eran por méritos y no propiamente por linaje.

También el rey debió vencer a la dirección espiritual, brujos, de la comunidad para garantizar la sumisión de la iglesia zulú al poder, lo cual da un sentido de unidad a la nación, ya convertida en imperio.

Lo primero que hizo fue trasladar su cuartel general y establecer el Amabutho, cuadros militares de jóvenes de la misma edad que fueron inculcados en disciplina, lealtad, coraje y determinación. Se cree que hacía ir a sus soldados descalzos sobre un terreno cubierto de espinos para endurecer las plantas de sus pies y así luchar descalzos para poder hacer maniobras más rápidas. 

También creó un nuevo arma, una especie de lanza corta (assegai) más manejable que podía ser utilizada también como arma corta proporcionando una nueva superioridad táctica ante las largas lanzas utilizadas en el resto de tribus. Organizó un sistema de milicias con hombres asignados a una unidad militar durante tres años consiguiendo que sus tareas militares fueran tan importantes como las de pastoreo, por lo que consiguió un ejército semi-profesional por decirlo de alguna manera. El rol de las mujeres también cambió, siendo asignadas para las tareas de suministro de víveres y logística del ejército durante sus campañas.

Shaka Zulu armado con una assegai
Una vez preparado su ejército atacó a un clan rival, los Bhutelezi, que fueron derrotados fácilmente, siendo ésta la primera campaña en una época denominada Mfecane, una parte de la historia africana en la que destacaba la violencia y el terror de algunos líderes para someter a sus adversarios. Por supuesto, Shaka fue uno de ellos.

Un poco más tarde, al conocer que Zwide, jefe de los Ndwandwe había derrotado y asesinado al jefe de los Mthethwa, Shaka buscó alianzas con otras tribus. Una de ellas lo despreció por lo que envió a sus Impi (ejército zulú) sometiendo y matando al jefe de la tribu, su sucesor se alió con él ayudándole a controlar la zona. Este hecho hizo que su fama en la zona aumentara considerablemente.


En 1818 libró su primera batalla contra Zwide en la que sufrió un gran número de bajas teniendo que reemplazarlas con guerreros aliados y endureciendo la disciplina. Un año más tarde sus exploradores descubrieron que Zwide preparaba una gran ofensiva, Shaka decidió levantar los asentamientos zulúes al norte de KwaBulawayo (literalmente "El Matadero". A medida que el enemigo avanzaba y alistando a todos los hombres disponibles. Esta táctica hizo que a los pocos días Zwide se quedara sin provisiones. Para intensificar el terror entre sus enemigos, guerreros zulúes se infiltraban en el campamento enemigo minando la moral de sus combatientes. Esta vez los Ndwandwe no fueron rival y Zwide fue ejecutado, los supervivientes perseguidos, la capital arrasada y sus habitantes ejecutados sin piedad.

Gracias a esta victoria sus dominios abarcaban desde el macizo de Drakensberg, en Lesotho, hasta el mar, con un área costera que abarcaba desde Puerto Natal hasta la bahía de Delagoa (actualmente Bahía de Maputo, en el sur de Mozambique).



Aunque lo más reiterado sobre este jefe tribal es su personalidad temible, se reconoce su genialidad al transformar "una tribu pequeña, en una nación" defensora de su territorio en guerras por ganado o para conquistar áreas.

Luego comenzó una reorganización de los guerreros zulúes, implementando un rígido programa de entrenamiento, nuevas armas estilo espadas que reemplazaban a las tradicionales lanzas. Y nuevas formaciones de ataque, bajo un estricto código de obediencia. Luego la sociedad zulú se reorganizó por completo en derredor del ejército.

En tan sólo unos pocos años ese ejército conquistó los territorios vecinos con lo que consiguió 200.000 nuevos súbditos. Su método era violento, pero de esa forma unificó a todos esos pueblos en una única y poderosa nación.

A partir de 1820, tanto holandeses como portugueses empezaron a penetrar en territorio africano y en 1824 un grupo de holandeses y británicos tuvieron contacto por primera vez con Shaka, éste les agasajó con marfil, una ceremonia ritual y varias demostraciones de la riqueza de la nación zulú. Durante esta visita Shaka sufrió un intento de asesinato del que resultó gravemente herido, siendo tratado y curado por un joven médico británico, Henry Finn. Este hecho hizo que Shaka se empezara a interesar por la cultura europea, en especial por la medicina.

Shaka empezó a formar una alianza con los británicos aunque fue estafado, los africanos no conocían el concepto de propiedad y se aprovecharon para hacerles “firmar” (usaban impresiones de sus huellas dactilares) los traspasos de tierras a la corona. Muchas veces para convencerles les regalaban armas y ginebra.

Se planteó trasladar la capital de la nación para establecer mejores relaciones con los británicos, especialmente en la compra de armas pero sucedió un hecho que le afectó gravemente, la muerte de su madre.

Cuando su madre murió, declaró un periodo de luto de más de un año. Durante este tiempo prohibió beber leche, los cultivos no fueron plantados y cualquier mujer que quedó embarazada resultó muerta, junto con su marido. Dio muerte a todas las vacas que dieron a luz, para que sus crías pudieran saber cómo se siente perder a la madre y unas 7000 personas fueron ejecutadas por no demostrar una tristeza suficiente que demostrara su inocencia en lo que parecía ser una especie de complot para asesinar a Nandi. 

Antes de 1824 Shaka tenía un ejército de 20.000 hombres y había destruido una superficie de terreno de 100 millas de ancho al sur de Tugela. En el momento de su muerte en 1828 gobernaba 250.000 personas y podría poner 40.000 guerreros en el campo después de haber matado a un estimado de 2.000.000 de personas durante su reinado. Su crueldad y las ejecuciones masivas lo mantuvieron en el poder hasta que empezó a sobreesforzar a su ejército y el malestar causado por el celibato forzado ya fue demasiado. Shaka había prohibido a sus tropas contraer matrimonio o que tuvieran propiedades. Creía que el matrimonio de algún modo degradaba su preparación militar. Esto fue claramente algo que molestaba a las tropas en silencio.

El 23 de septiembre 1828, sus hermanastros lo asesinaron. Su cuerpo fue enterrado rápidamente, pero la ubicación es desconocida, aunque se cree que es en algún lugar bajo el pueblo Stanger. Un líder de la guerra atormentado por los demonios de su infancia, Shaka sigue siendo uno de los grandes villanos de la historia militar, aunque a menudo se pasa por alto por los historiadores eurocéntricos.

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viernes, 18 de marzo de 2016

La tragedia de la bahía de Lübeck

Ha pasado más de un siglo desde el hundimiento del Titanic, cuya historia es sobradamente conocida. Cada vez que se produce el naufragio de un buque de pasajeros, las víctimas suelen contarse por centenares y es casi normal que así ocurra, porque en esos momentos de enorme tensión, muchas personas quedan atrapadas, son incapaces de ponerse a salvo y además, los sistemas se salvamento suelen ser insuficientes y normalmente mal gestionados.

Estas tragedias, aunque medie la ineptitud, la inexperiencia o la estupidez humana, suelen ser accidentales y nunca buscadas de propósito, pero ¿qué ocurre cuando se provoca un naufragio con la finalidad de acabar con la vida de miles de personas?

Entonces la tragedia se vuelve atroz y para la mente humana, difícil de creer.

El 30 de enero de 1945, en aguas del mar Báltico, un submarino ruso hundió al buque hospital Wilhelm Gustloff, provocando el peor desastre marítimo de la historia con más de 9000 vidas de hombres mujeres y niños perdidas. (ver más).

Sin embargo, no fue la única tragedia ocurrida en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial: En la bahía de Lubeck, en el Mar Báltico, se produjo el hundimiento del trasatlántico Cap Arcona y otros tres buques, bajo unas circunstancias que causan pavor a la vez que rubor y que, por mucho que los implicados en esa tragedia hayan querido ocultarla, la realidad ha llegado a saberse.

El "Cap Arcona"

Considerado el "Rey del Atlántico Sur", el Cap Arcona, un vapor rápido de 27.571 toneladas de carga construido en 1927, era la nave insignia de la flota de transatlánticos de la HSDG (Hamburg-Südamerikanische Dampfschifffahrts-Gesellschaft) de Hamburgo.


Era un barco muy lujoso, esbelto, de propulsión acoplada a tres chimeneas rojas y blancas. Se destinaba al transporte de personas de alto nivel económico, desde Alemania a África y América del Sur y contaba con piscina cubierta, cancha de tenis, lujosos camarotes y salones y comedores espléndidos.


En su interior, ningún detalle estaba librado al azar: mobiliario de excelente factura, suite real, camarotes victorianos, jardín de invierno, gimnasio… El barco era de tal envergadura que incluso sirvió de escenario para el rodaje, en 1942, de una película alemana sobre el hundimiento del Titánic. 

Durante doce años, el Cap Arcona había realizado ininterrumpidamente los fabulosos cruceros a los que debía su reputación. En 1933 era el orgullo del III Reich y navegaba con bandera nazi por todos los océanos. El 25 de agosto de 1939 fue afectado al servicio de guerra. Tras la invasión a Polonia, el vapor fue amarrado al muelle en el puerto de Danzig (Gdañsk), y utilizado como vivienda flotante de la Kriegsmarine (la marina de guerra alemana).

En 1944, ante el avance de las tropas soviéticas, el barco recibió la misión de transportar civiles y soldados entre Danzig y Copenhague, pero sus turbinas se averiaron durante la travesía. Fue remolcado a un astillero escandinavo, donde repararon sus motores y así pudo regresar a Alemania. Cuando ancló en la bahía de Lübeck (puerto alemán del mar Báltico), el 14 de abril de 1945, el Cap Arcona era casi imposible de maniobrar. La Kriegsmarine decidió pues restituirlo a la compañía marítima Hamburg-Süd.


Un plan siniestro

Sin embargo, ese mismo día, Heinrich Himmler, jefe de las SS, dio la orden de no dejar ningún deportado vivo en manos de los aliados, de modo que las atrocidades de los campos de exterminio quedaran ocultas para siempre. Pero la eliminación de los cuerpos se tornaba demasiado lenta. Decidieron entonces vaciar los campos de concentración y sacar a los deportados por las carreteras. Así, el 4 de mayo de 1945, las tropas aliadas encontraron el campo de concentración de Neuengamme (el más grande de Alemania, a 25 kilómetros de Hamburgo) completamente vacío, a pesar de que desde 1938 había recibido aproximadamente a 106.000 deportados de todas las nacionalidades.

Las "caminatas de la muerte" adquirieron dimensiones trágicas y constituyeron para las SS, en esos últimos días de la guerra, un medio terriblemente eficaz de exterminar a los últimos sobrevivientes de los campos de concentración. Muchos detenidos fueron asesinados de un disparo en la nuca a un costado de las carreteras. Pero algunos lograron resistir a los golpes, la sed y el hambre, apostando al fin de la guerra para salir del infierno.

En su afán por encontrar una fórmula para borrar toda huella del horror que habían producido, alguien propuso la idea de embarcar a los deportados en barcos, encerrarlos allí bajo vigilancia de las SS y posteriormente hundir los barcos con toda su carga humana. A los "pasajeros" se les dijo que iban a ser entregados a los suecos, pero es más probable que el plan previsto fuera llevarlos al Báltico y hundirlos.

Karl Kaufmann, Jefe de las SS en el distrito de Hamburgo, ordenó llevar a los deportados que había en toda la zona norte, a bordo del Cap Arcona y los otros tres buques fondeados en la bahía: los cargueros Athen, Thielbeck y el trasatlántico Deutschland, acondicionado como buque-hospital.

Menos los deportados políticos, todos los demás fueron embarcados en el Thielbek y desde allí fueron transferidos al Cap Arcona, el más capacitado para albergar un gran número de personas y así, a finales del mes de abril de 1945, a bordo había seis mil quinientos prisioneros y seiscientos soldados de las SS.

Comandados por el oficial de las SS Kirstein, los militares quitaron todos los chalecos salvavidas, así como los bancos o las banquetas que podían utilizarse como balsas, y los guardaron bajo llave en el pañol.

En vista del hundimiento del Reich, el número de oficiales de las SS se redujo gradualmente y fueron reemplazados por miembros del ejército territorial, de entre 55 y 60 años de edad, y de la infantería de marina. El Athen realizó su último viaje al Cap Arcona el 30 de abril, esta vez para sacar prisioneros del buque, a la sazón tan superpoblado que incluso los SS no podían soportar más los muertos amontonados y el mal olor. Además, se habían llevado a cabo negociaciones con la Cruz Roja sueca y se había llegado a un acuerdo para facilitar el rescate de los detenidos franceses. A los ojos de los nazis, la derrota era un hecho. Con esta medida de clemencia respecto de algunos detenidos, esperaban una reducción de las sanciones que sin duda les impondrían los países vencedores.

Algunos prisioneros aprendieron rápidamente algunas palabras en francés para tratar de engañar a los guardias y abandonar el barco. Muchos fueron fusilados cuando un último interrogatorio en francés reveló su verdadera nacionalidad. En total, 2.000 deportados franceses y residentes del imperio colonial francés lograron abandonar el Cap Arcona y el Thielbek, el 30 de abril. Fueron llevados a Suecia y hospitalizados. Algunos detenidos franceses se negaron a abandonar los camarotes del Cap Arcona y del Thielbek, considerando que las condiciones de supervivencia en los demás barcos eran aún más azarosas. Sin saberlo, firmaban así su sentencia de muerte.

El 30 de abril de 1945, los deportados se enteraron de que Adolf Hitler se había suicidado, que Berlín había sido ocupada por las tropas rusas y que la guerra prácticamente había terminado.


La tragedia

No obstante, desde hacía cinco días varios pontones y barcazas de desembarco trasladaban a Lübeck a medio millar de deportados famélicos más (hombres, mujeres, niños) provenientes del campo de concentración de Stutthof, cerca de Danzig, en Polonia. Debían abordar el Cap Arcona.

En este punto, los acontecimientos se precipitaron. El 3 de mayo, mientras dos submarinos alemanes maniobraban en la bahía de Lübeck aparentemente preparándose para disparar los mortales torpedos con el fin de hundir el Cap Arcona, irrumpieron los tanques británicos. Los alemanes se pusieron a cubierto para combatir. En la mañana de ese mismo día, un avión inglés había efectuado un vuelo de reconocimiento sobre la bahía de Lübeck y había observado al Cap Arcona. Presintiendo su inminente liberación, los deportados le habían hecho señales con sus manos. Todavía presentes en el carguero Athens, los soldados nazis abrieron fuego contra el avión. Para escapar a los disparos de las baterías antiaéreas, el aparato volaba entonces a 10.000 pies, lo que hacía imposible identificar a las personas a bordo.


Al mediodía, dos oficiales británicos se presentaron en la oficina de la Cruz Roja sueca, en Lübeck, para informarse sobre todos los detalles de los barcos-prisiones. Tras escuchar un informe, prometieron actuar en consecuencia. Lamentablemente, era demasiado tarde para desviar la operación lanzada contra los nazis. Varios aviones de la Royal Air Force (RAF) se presentaron en la bahía de Lübeck. Cuatro escuadras de caza bombarderos Typhoon de la Second Tactical Air Force se ubicaron en posición de ataque. Los nazis colocaron en sus barcos militares banderas blancas, pero mantuvieron la bandera hitleriana en el Cap Arcona, el Athen, el Thielbek y el Deutschland.

Hawker Typhoon
El primero en recibir el impacto de las bombas fue el Deutschland, que en ese momento solamente tenía a bordo a unos cien hombres, entre tripulación y equipo médico. Cuatro bombas cayeron sobre el buque produciendo graves daños e incendios, pero fueron rápidamente sofocados, mientras, el capitán extendía sábanas blancas en señal de rendición. Nadie murió en ese bombardeo y tuvieron tiempo de evacuar el barco en botes salvavidas.

SS Deutschland
De inmediato la acción se concentró en el Cap Arcona y el Thielbeck que sufrieron entre treinta y cuarenta impactos de bombas. A bordo del Cap Arcona había miles de prisioneros hacinados en las bodegas, los camarotes, los enormes salones y cualquier lugar en el que los pudieran hacinar como si de animales se tratara. Cuando empezaron a oírse las detonaciones de las bombas, los prisioneros, horrorizados, trataron de escapar de sus lugares de confinamiento, lo que no era difícil para algunos, pues el barco no era una prisión y una vez en cubierta o a través de las escotillas se dispusieron a saltar al agua, pero eran ametrallados por los fanáticos soldados de las SS que, implacables, abatían a quien lo intentara o si ya lo había conseguido, lo acribillaban en el agua. Bertram, el capitán, dejó el puente cubierto de humo abriéndose camino a golpes de machete a través de la masa de prisioneros y abandonó el barco. Los SS aterrorizaban a los detenidos disparando sus ametralladoras. Muchos de los botes de salvamento fueron perforados. Sólo uno fue lanzado al mar por los SS para escapar.

Presas de un pánico indescriptible, los deportados que no fueron asesinados durante el ataque, ni se habían quemado o ahogado en su prisión, se abalanzaron hacia el puente y se arrojaron al agua, donde intentaron aferrarse a tablones que flotaban. La mayoría se ahogó. El resto nadó en aguas glaciales. Muchos murieron ametrallados por los cañones de 20 mm de los caza ingleses, que iban y venían volando al ras del mar. Algunos detenidos fueron rescatados por pescadores alemanes que socorrían a las víctimas. En tierra, los primeros sobrevivientes solicitaron a las tropas británicas que enviaran urgentemente botes de salvamento.

La bandera blanca del carguero Thielbek no bastó para detener la furia inglesa. El ataque perpetrado contra éste se produjo minutos después. Sólo unos pocos detenidos escaparon de las bodegas. El barco escoró a 50 grados y comenzó a hundirse. De los 2.800 deportados a bordo, sólo 50 sobrevivieron. Todos los guardias de las SS y los de la infantería de marina fueron asesinados, al igual que el capitán Jacobsen.

SS Thielbek

Había 4.500 detenidos a bordo del Cap Arcona, 2.800 en el Thielbek y 1.998 en el Athen, que fue el único que consiguió salvar su carga humana. Su capitán tuvo tiempo de izar una bandera blanca y luego embarrancó el barco. Sus prisioneros fueron posteriormente liberados por las tropas aliadas. En los otros barcos no hubo tanta suerte: Solo lograron salvarse 316 prisioneros del Cap Arcona y 50 del Thielbek. En total, 7.500 prisioneros, de 28 nacionalidades, fueron asesinados en menos de treinta minutos.

En la euforia del triunfo, los diarios ingleses e internacionales sólo mencionaron el "brillante ataque" de la aviación británica. Al día siguiente, las tropas británicas ingresaron en el campo de concentración de Neuengamme completamente vacío y el mariscal Montgomery recibió la rendición de las tropas de Alemania del Norte. Cuatro días más tarde, el 8 de mayo de 1945, la guerra terminaba en Europa.

Ningún gobierno británico se refirió nunca a la muerte de los 7.500 deportados de la bahía de Lübeck asesinados por su aviación. Nunca se ofrendaron coronas de flores ni se pronunció ningún discurso en su memoria. Se cavaron fosas comunes a lo largo de la playa entre Lübeck y Pelzerhaken. Los sobrevivientes hicieron construir un cenotafio de piedra en el que se lee en grandes letras negras: "A la memoria eterna de los deportados del campo de concentración de Neuengamme. Murieron durante el naufragio del Cap Arcona el 3 de mayo de 1945".

Las autoridades británicas explicaron más tarde que la presencia de una flotilla militar alemana junto al Cap Arcona los había inducido al error, pensando que el barco estaba ocupado por militares alemanes. En 2000, el historiador alemán Wilhelm Lange afirmó que los británicos sabían de la existencia de estos barcos prisiones un día antes de sus bombardeos, pero que esta información no se dio a conocer. La tragedia de la bahía de Lübeck es considerada un verdadero crimen de guerra. El drama permaneció impune e ignorado por los libros de historia. La tragedia de Lübeck sigue siendo un tabú. Ningún historiador trabajó sobre esta página de la Segunda Guerra Mundial; los libros no mencionan esta tragedia. Los archivos de la Royal Air Force sobre esta catástrofe recién se abrirán en 2045.


Algunos sobrevivientes que consiguieron llegar a la costa fueron detenidos y llevados por la policía y miembros de la SS a la escuela de submarinistas. Una vez allí, los sobrevivientes fueron alineados en grupos pequeños contra una pared y baleados. Sólo el hecho de que los británicos estaban en las afueras de Neustadt salvó a un puñado de personas. Algunos ciudadanos de Neustadt hicieron esfuerzos furtivos de rescate (como Fritz Hallerstede y su cuñado Hans Frolich, quienes rescataron a 18 con su barquito de pesca), pero miles de prisioneros del Cap Arcona encontraron la muerte, ya sea por el incendio del barco, ahogamiento, la exposición al frío o la ejecución. Por desgracia, parece cierto también que un gran número de ellos murieron a manos de los hombres de la RAF que ametrallaron a los supervivientes en el agua alrededor de la nave durante y después de la zozobra. 

Eventualmente 40 fosas comunes serían el lugar de descanso final para la gran mayoría de aquellos para los que la liberación podría haber llegado apenas a unas pocas horas de distancia.

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