sábado, 10 de junio de 2017

Cine e Historia - "Fuga de Alcatraz"


Título original: Fuga de Alcatraz
Año: 1979
Duración: 112 min.
País: EE.UU.
Director: Dom Siegel
Guión: Richard Tuggle (Novela: J. Campbell Bruce)
Productora: Universal / Malpaso
Reparto: Clint Eastwood,  Patrick McGoohan,  Roberts Blossom,  Jack Thibeau,  Fred Ward, Larry Hankin 
Música: Jerry Fielding. 
Fotografía: Bruce Surtees. 
Sinopsis: Drama basado en la historia real de tres presos que consiguieron escapar de la cárcel de alta seguridad de la isla de Alcatraz

San Francisco, 18 de enero de 1960. Frank Lee Morris (Eastwood), un preso muy inteligente especializado en fugas, es trasladado a Alcatraz, cárcel de máxima seguridad situada en una isla rocosa en medio de la Bahía de San Francisco. El Alcalde del lugar le asegura con su vida, que dicha prisión es una cárcel de la que no podrá escapar. Frank, en toda su trayectoria, nunca vio un reto tan fascinante, por ello, junto con otros presos, ideará un plan para escapar de Alcatraz. El y otros reclusos empiezan a preparar minuciosamente un plan de fuga que concretarían la noche del 11 de junio de 1962. Este hecho se ha convertido en un mito, y -según sugiere la película- provocó el cierre de la prisión. El protagonista es Frank Morris, un experto en fugas, que tras una charla con el alcaide de la prisión, ve su final predestinado fugándose de la prisión. Para ello se alía con otros tres presos más, y en la película, podemos ver como se llevó a cabo el plan de fuga minuciosamente.

La prisión

Emplazada en una isla descubierta por el español Juan Manuel de Ayala, en 1775, la cárcel estuvo en uso durante 29 años, desde 1934 hasta el 21 de marzo de 1963, albergando un total de 1545 reclusos.

Al encontrarse en una isla, todo el que quisiera fugarse tendría que atravesar a nado las frías aguas de la bahía, exponiéndose a sufrir una hipotermia o un ataque por parte de los supuestos tiburones que había en la bahía. Las duchas se llevaban a cabo con agua muy caliente para evitar que su cuerpo se acostumbrara al agua fría.


Para evitar los motines y las fugas, cada día se efectuaban trece recuentos individuales, seis de conjunto así como aquellos que se ordenasen de modo imprevisto.

La prisión contaba con 336 celdas, que nunca se ocuparon por completo. El número más alto jamás registrado fue de 302, y el número más bajo 222. El número medio de reclusos durante los 29 años de servicio fue de alrededor de 260. Había aproximadamente 1.545 hombres en total encarcelados allí, si bien se emitieron 1.576 números, más de treinta convictos fueron devueltos a Alcatraz con diferentes números emitidos.

En 1934, estando en Alcatraz, Alphonse Gabriel Capone, más conocido como Al Capone, se convirtió en uno de los reclusos más famosos de la cárcel. Capone, ya maduro, comenzó a mostrar signos de demencia, probablemente a causa de una sífilis sin tratar, que le contagió una prostituta siendo joven. Pasó gran parte de sus últimos años de reclusión en el hospital de la prisión y finalmente fue liberado el 16 de noviembre de 1939.

La fuga

Muchos meses, grandes dosis de paciencia, cucharas y cuchillos robados de la cocina de la prisión, unas cabezas de muñecos e impermeables de varios internos para construir una especie de balsa. Estos son los elementos que necesitaron Frank Morris y John y Clarence Anglin para protagonizar la fuga más famosa de la cárcel de Alcatraz, la prisión de máxima seguridad considerada hasta entonces un lugar infranqueable.

Cincuenta años después de este episodio, que ha inspirado novelas y películas, el paradero de los tres hombres que se escaparon sigue siendo un misterio. Algunas teorías apuntan a que fallecieron en las aguas de la bahía de San Francisco. Pero otros, incluido el agente Michael Dyke, el único oficial que sigue destinado a investigar el caso, consideran que "lograron la hazaña".

Ninguno de los tres era un delincuente de los considerados peligrosos. No eran asesinos ni violadores. Estaban en la cárcel por robar bancos, pero les trasladaron a la prisión de máxima seguridad entre 1960 y 1961 porque se habían fugado con facilidad de otros centros. De estar vivos, hoy serían octogenarios. Sus delitos prescribirán cuando cumplan 100 años.

Morris empezó a planear su fuga en cuanto llegó a Alcatraz. Tras observar la rejilla que servía de ventilación para las celdas, comprobó que tanto ésta, como la pared donde se encontraba empotrada no eran muy sólidas. Advirtió enseguida que arrancando el cemento de alrededor podría quitarla, y agrandar el agujero lo suficiente como para poder pasar a través de él y llegar al pasillo de mantenimiento, situado detrás y paralelamente a las celdas. Para lograr su propósito, fue ayudado por otros tres prisioneros y amigos: John Anglin, su hermano Clarence Anglin y Allen West. 

Los cuatro internos comenzaron la formulación de una estrategia de escape, bajo la dirección de Morris, el más inteligente de los cuatro, después de que se asignaron las celdas adyacentes en diciembre de 1961. Trabajaron por la noche durante los siguientes seis meses, ampliando gradualmente las aberturas de los conductos de ventilación en las paredes de sus celdas, utilizando hojas de sierra que encontraron desechados en los terrenos de la prisión, cucharas robadas del comisario, y una taladro improvisado a partir del motor de una aspiradora rota. Ocultaron los agujeros con cartón y pintura, y su ruido de trabajo con el acordeón de Morris.

El pasillo de mantenimiento no tenía vigilancia, desde ese lugar se subieron a la azotea de su bloque de celdas, en el interior del edificio, donde instalaron un pequeño taller. Allí, construyeron chalecos salvavidas y una balsa inflable a partir de más de 50 impermeables con las costuras cuidadosamente cosidas juntas y selladas con calor de las tuberías de vapor cercanas. Se robaron un pequeño acordeón de otro preso para utilizarlo como un fuelle para inflar la balsa, y construyeron improvisados remos con maderas de desecho. Por último, subieron un conducto de ventilación que conduce a un gran ventilador y la rejilla en el techo y cortaron los remaches que sostienen el conjunto en su lugar. 

Los hombres ocultaron su ausencia mientras se trabaja fuera de su celda y después de la fuga en sí, al esculpir cabezas de maniquí hechas con papel higiénico y jabón y pintadas con la pintura del taller de mantenimiento y cabello obtenido en el piso de la barbería. Con toallas y ropa apilados debajo de las mantas en sus literas y las cabezas de maniquí colocados en las almohadas, parecían estar durmiendo tranquilamente.


En la noche del 11 de junio de 1962, con todas las preparaciones completas, los hombres iniciaron su huida. West había utilizado cemento para apuntalar el desmoronamiento de hormigón alrededor de la abertura de ventilación, y se había endurecido, estrechando el agujero y fijación de la rejilla en su lugar. En el momento en que fue capaz de eliminar la parrilla y volver a ensanchar el agujero suficientemente, los otros se habían ido sin él; así que, simplemente, regresó a su celda y se fue a dormir. Posteriormente, West cooperó plenamente con los investigadores, dándoles una descripción detallada del plan de escape, y como resultado no fue castigado por su papel en ella. 

Según West, una vez en el continente, robarían un coche y ropa y continuarían su fuga por separado. El FBI los dio por muertos, ya que encontraron objetos personales de Morris flotando en la bahía. Además, no se registró ningún robo de vehículos ni en tiendas de ropa en los condados próximos a la isla de Alcatraz durante esos días. Sin embargo, nunca se encontraron los cadáveres de Morris y sus compinches, lo que impidió que el caso se archivase definitivamente. A día de hoy, continua siendo un misterio el desenlace de esta fascinante y audaz fuga. 


Frank Lee Morris

Según el historiador Michael Esslinger, quien compiló testimonios en su libro Alcatraz, a la cabeza del plan siempre estuvo Frank Lee Morris (Clint Eastwood), quien tras vivir en varios orfanatos, comenzó a delinquir a los 13 años. Luego de pagar condenas por robos a mano armada y arrestos por narcóticos se familiarizó con el sistema penitenciario y logró escapar varias veces. A tal punto llegó su fama, que las autoridades decidieron que solo Alcatraz podría contener a ese preso que se burlaba de ellos una y otra vez. Según su ficha, gozaba de una enorme inteligencia -un coeficiente de 133, propio de superdotados-, y gracias a su carisma personal conseguía hacer amigos allí donde recalaba. Allá llegó el 18 de enero de 1960, contaba entonces con 34 años de edad, dispuesto a cumplir una larga condena de 14 años como el prisionero AZ-1441

Por su parte los hermanos John (Fred Ward). y Clarence Anglin (Jack Thibeau), asaltantes de bancos, habían conocido a Morris antes en la penitenciaria de Atlanta y compartían su pasión por escapar. Por eso también estaban en ‘La roca’.

John Anglin

Nacido en 1930, en una familia de 14 hijos (7 varones y 7 mujeres) que tuvieron George Robert Anglin y Rachael Van Miller Anglin- Een la década de 1950 comenzó a robar bancos con sus hermanos y fue detenido en 1956. Fueron enviados a la prisión estatal de Florida, la Penitenciaria de Atlanta, donde se reunió con Allen West y Frank Morris. Luego fue trasladado a la penitenciaría de Leavenworth, antes de que se le trasladara a Alcatraz, donde recibiría el número AZ-1476 . John Anglin si le pillaran ahora estaría cumpliendo cadena perpetua por sus múltiples atracos de bancos y su condena acabaría cuando él muriera.



Clarence Anglin 

Nació en Donalsonville, Georgia, en 1931. La familia posteriormente se trasladó a Ruskin (Florida). Trabajó como agricultor y obrero, junto con sus demás hermanos. La primera vez que sorprendieron a Anglin fue cuando intentó robar en una estación de servicio, con apenas 14 años de edad. En la década de 1950 comenzó a robar bancos con sus hermanos y fue detenido en 1956 cuando intentó asaltar el Banco de Columbia, en Alabama. Fueron enviados a la prisión estatal de Florida y luego a la Penitenciaria de Atlanta, donde conoció a Allen West y Frank Morris. Más tarde fue trasladado a la penitenciaría de Leavenworth, para finalmente ser trasladado a Alcatraz, donde sería registrado como el recluso AZ-1485.

Allen West Clayton 

Nació el 25 de marzo de 1929. Condenado por el robo de vehículos en 1955, fue enviado a la Penitenciaría de Atlanta, y luego a la prisión estatal de Florida. Después de un intento de fuga fallido en Florida fue trasladado a Alcatraz en 1957 y se convirtió en el preso AZ-1335.

West fue el único conspirador que no participaron en la fuga real, porque era incapaz de terminar de quitar la rejilla de ventilación en su celda en el tiempo. Cooperó plenamente con la investigación de escape y no fue acusado por su papel en el intento. 

West fue transferido a McNeil Island, Washington, cuando Alcatraz fue desactivado en 1963, y más tarde, de vuelta a Atlanta Penitenciario. Tras cumplir su condena, seguido de dos frases adicionales en Georgia y Florida , que fue lanzado en 1967, sólo para ser detenido nuevamente en Florida el año siguiente por los cargos de robo a gran escala. FueEn la prisión del Estado de Florida que fatalmente apuñalado a otro preso en octubre de 1972, en lo que pudo haber sido un incidente por motivos raciales. Estaba cumpliendo penas múltiples, incluyendo la cadena perpetua en la convicción de asesinato, cuando murió de aguda peritonitis el 21 de diciembre de 1978, a los 49 años de edad. (El personaje toma el nombre de Charley Butts en la película, a cargo del actor Larry Hankin)

¿Por qué cerrar Alcatraz?

Principalmente debido al aumento de los costos y las instalaciones en deterioro. Operacionalmente, Alcatraz era la prisión más caro de cualquier institución estatal o federal. Se determinó que otras instituciones podrían servir al mismo propósito por menos costo.

A finales de agosto de 1962, los rumores de cierre de Alcatraz se confirmaron cuando las órdenes de transferencia de prisioneros comenzaron a fluir con la primera cadena oficial de seis internos fue establecido para la salida permanente a la prisión de Leavenworth, Kansas el 10 de septiembre de 1962. El 9 de agosto de 1962, el Director de la Oficina Federal de Prisiones, James Bennett escribió una declaración oficial a la prensa que anuncia su cierre y ofreció la penetración en su decisión. Tras un extenso estudio de ingeniería de las estructuras físicas para determinar la seguridad y la eficacia operativa, se determinó que Alcatraz deteriorado hasta el punto de que era potencialmente peligroso tanto para los internos y el personal. Las estructuras de soporte se encontraban en el punto en que pronto sería incapaz de apoyar a los bloques de celdas, o soportar un terremoto de magnitud significativa. Incluido en su informe eran referencias que las pasarelas para los oficiales ya no eran seguras, y el sistema eléctrico sufriría una falla una catastrófica “en cualquier momento.” Se concluyó que la inversión requerida sería superior  a cuatro millones de dólares y demandaría casi cinco años llevar a la cárcel de nuevo a un funcionamiento normal. Así, dejó en claro que los días de Alcatraz ahora estaban contados.
“La magnitud de la cantidad nos ha hecho volver a evaluar, con gran cuidado, la función que desempeña Alcatraz en nuestro sistema penitenciario. Seguimos creyendo que necesitamos una institución de este tipo para los artistas del escape, los internos hostiles, agresivos que no se ajustarán a otras instituciones, y para los , gángsters y matones. Creemos también que una institución de máxima seguridad de este tipo, teniendo régimen estricto con privilegios mínimos, es un elemento de disuasión del crimen de importancia. No obstante, no creemos que sería una política económica sólida para el Gobierno Federal invertir más de $ 4,000,000 en la reparación de Alcatraz ...”
Una vez que su cierre pendiente se anunció, la población se redujo gradualmente mediante la redistribución del preso de nuevo a otras prisiones federales. El 21 de marzo de 1963, se invitó a la prensa a ver la salida final de los últimos veintisiete presos.

Frank Weatherman (AZ-1576), que había sido recibido el último número de preso cuando llegó en diciembre de 1962, también sería el último preso en dejar la isla. Cuando miembros de la prensa le solicitaron a Weatherman sus pensamientos finales sobre Alcatraz, él simplemente dijo: "Alcatraz nunca fue nada bueno para nadie ..."


Alcatraz finalmente cerró debido al incremento de los costes de mantenimiento. Hoy en día recibe más de un millón de visitantes al año y alberga el faro en funcionamiento más antiguo de la costa oeste de los Estados Unidos.