miércoles, 14 de diciembre de 2016

Yakuza

La reunificación del Japón fue posible después de la batalla de Sekigahara, en la que venció Ieyasu Tokugawa en 1600 imponiendo al país una paz duradera que después de incontables guerras civiles dio un duro golpe a la casta de los guerreros. Medio millón de Samurai expertos en el arte de la guerra se vieron privados de empleo.


Los que tuvieron más suerte se convirtieron en comerciantes en los centros urbanos en ciudades como Osaka, Nagoya y Edo, la antigua Tokio. Otros se transformaron en funcionarios, filósofos, literatos, jugadores o actores ambulantes. Pero hubo otros, una gran mayoría, que iban por libre rumbo, frecuentando desafíos y vendiendo su espada al mejor postor. Estos hombres se conocían con el nombre de "kabuki-mono" (los locos), nombre que se hizo conocido por las autoridades locales. Su estilo de vestir raro, los cortes de pelo distintivos y el mal comportamiento, al mismo tiempo llevar la espada, hizo que rápidamente llamaran la atención de todos. Muchos se transformaron en bandidos, los “Hatamoto-yakko” saqueando ciudades y aldeas mientras que erraban por todo el Japón. Unidos por la necesidad, se convirtieron en clanes que controlaban territorios convirtiéndose en mafias que cuidaban de negocios poco originales como la prostitución y el juego, ampliando luego sus miras en el pasado cercano a las drogas y la “protección” a restaurantes, bares y pequeñas empresas no muy santas. 

Los Kabuki-mono tenían la mala costumbre de acosar y aterrorizar a todos en sus alrededores. Podían hasta apuñalar a la gente por placer. Kabuki-mono eran samurais distintivos, que le daban nombre a sus bandas de miedo y hablaban en jerga vigorosa. Algo que fue notable fue, su lealtad entre sí. Se protegían entre sí independientemente de la amenaza, también si eso significaba ir en contra de sus propias familias.

Los Kabuki-mono eran de los samurais con principio (caballeros) que durante el tiempo de paz entre reinos se han visto obligados por el desempleo. 

Eran conocidos como “Ronin” (samuráis sin señor), y varios de ellos comenzaron a pasear por el Japón como bandas de ladrones, saqueando aldeas y pequeñas ciudades. Los Yakuza, sin embargo, no quieren ver a los kabuki-mono como sus "antepasados". En su lugar los Yakuza ven a los Machi-yakko (servidores de la ciudad) como sus antepasados, como su origen. Estos servidores se levantaron en armas defendiendo las aldeas y las ciudades del abuso y el dominio de los "Hatamoto-yakko". Naturalmente, estas milicias populares, no tardaron en transformarse en pequeños feudos organizados jerárquicamente, tomando a su vez el control del juego, la prostitución y extorsión. 

El origen de los Yakuzas se remonta muy atrás, rondando al año 1612. La palabra Yakuza significa 8-9-3. Ya significa "8", ku "9", za "3". No se trata de Black Jack, sino de su equivalente japonés  "Oicho-Kabu". La diferencia general entre los dos juegos de cartas es que en Oicho-Kabu el objetivo de las tarjetas debe ser 19 en lugar de 21 como en el Black Jack. Como se ve, la suma de 8, 9 y 3, es 20, que no tiene ningún valor en el Oicho-Kabu. Es a partir de allí el nombre Yakuza, personas que de alguna manera no encajan en la sociedad "los inadaptados de la sociedad".

Casi todos los miembros de la yakuza tienen el mismo tipo de pasado: los delincuentes pobres y marginales. La Yakuza se convierte en una familia para ellos. Reciben ayuda con sus problemas, llaman la atención y pueden sentir una cierta seguridad. 

La costumbre de cortarse un dedo fue utilizado como acto de compensación ante el "Oyabun" por un error cometido. También fueron los que comenzaron la tradición de los tatuajes.

Los Yakuza entonces comenzaron a organizarse en familias o clanes, adoptando un lazo de obediencia conocido como "Oyabun-Kobun" (rol/padre-rol/hijo) ,así como el estricto respeto por el secreto y el reconocimiento de una jerarquía, copiado todo ello de las cofradías de los Bakuto. El Oyabun es el ”padre“, proporcionando consejo, protección y ayuda; el Kobun actuaba como el ”hijo“, jurando lealtad absoluta y sirviendo siempre que el Oyabun lo necesitara. Este sistema feudal otorga el control total e incuestionable al Oyabun. Las promociones dependen de la conducta de los miembros del clan especialmente en las luchas entre familias. La habilidad y la lealtad hacia el Oyabun cuentan enormemente, siendo entonces la promoción interna del Kobun algo muy difícil de lograr. El Kobun comienza corrientemente por prestar servicio al Oyabun, haciéndole de recadero, haciendo sus compras y cuidando de sus hijos. Como puede verse una relación muy parecida a la de un joven "Bushi" con su "Sensei".

A finales del siglo XIX, la Yakuza comenzó a salpicar a la política, introduciéndose a través de ciertos políticos y funcionarios. Cooperaron con el gobierno para conseguir cierto reconocimiento oficial, o por lo menos una cierta libertad del hostigamiento al que se les sometía. Las cosas cambiaron, cuando el puerto de Pearl Harbor fue bombardeado en las islas Hawaii. Los miembros del Yakuza trabajaron a favor del gobierno, vistiendo como enfervorecidos patriotas el uniforme. Otros, los menos comprometidos con la causa, ingresaron en cárcel.

Tuvieron que caer las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki para que apareciera el verdadero mentor de la Yakuza moderna, el Oyabun Yoshio Kodama (1911-1984). Este verdadero primer "padrino" japones se hizo fuerte en 1950, después de haber tenido un misterioso pasado como agente de su país en el sudeste asiático, y de haber sellado un pacto de cooperación entre algunas bandas mafiosas y las autoridades que surgieron en Tokio una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial. Durante los años de la ocupación las cuadrillas podían actuar con total impunidad puesto que la policía civil estaba desarmada. A partir de Kodama todo fue diferente, la Yakuza no olvidaría sus métodos criminales pero su objetivo estaría en la mimetización de sus intereses con el mundo legal de los grandes negocios. La Yakuza comenzó a tomar otra forma durante este período, "el gurentai", que se aprovechó del vacío de poder en el gobierno, pues la ocupación americana barrió lejos a las capas sociales altas de control del gobierno y los negocios. Durante este período, la Yakuza llegó a ser muy violenta, tanto a escala individual como colectiva. A principios de los 60 la Yakuza tenía 184.000 miembros -más que el ejército japonés- Entonces comenzaron a salir fuera de sus territorios habituales, teniendo como resultado guerras sangrientas y violentas.

Un verdadero especialista en estos temas, el periodista Takano Hajime, de la revista Business Week, considera que la verdadera infiltración de la Yakuza en las actividades corporativas y financieras del sistema se registra a partir de la década del 80, cuando en Japón se pusieron de moda las grandes especulaciones en los mercados inmobiliarios y de valores. Primero crearon fondos de inversión y luego se dedicaron directamente a la construcción y comercialización de propiedades de lujo. Las autoridades japonesas y las agencias de seguridad norteamericanas y europeas estiman que la Yakuza está involucrada en por lo menos sesenta grandes conglomerados empresarios y bancarios, y que maneja miles de millones de dólares provenientes de actividades desplegadas en Japón, los Estados Unidos y otros países. 

En los años 50 y 60, el cine japonés los convirtió en héroes con aire legendario, bellos gansters que sacrificaban sus vidas por los valores tradicionales del Japón. Sin embargo se dice que si esto fue así, se debió a que fueron ellos mismos quienes financiaron dichos filmes.

La Yakuza y las artes marciales

La practica de las artes marciales tradicionales es inherente en muchos de los miembros Yakuza. Especialmente la instrucción en el manejo del sable japonés (Katana) es parte de la base formativa de un miembro de relevancia. El Kendo/Kenjutsu, Iai-Do/Iai-Jutsu y el Batto Do/Batto Jutsu así como Ju-Jutsu, Karate (especialmente este último en estilos de “contacto pleno”) Otras, han sido practicadas para conseguir una eficacia real de combate.

En sus luchas internas era bastante normal el uso de la Katana para resolver sus deudas, aunque actualmente se tiende cada vez más al uso de armas de fuego, menos “caballerescas” pero más efectivas.

Por supuesto la práctica que realizan estos miembros no se efectúa en un Dojo tradicional. Se buscan lugares afines donde el instructor y afiliados compartan una misma ideología. El objetivo primordial de estas prácticas incide en demostrar el Valor y la Fortaleza además de obtener un elevado nivel de eficacia. El desprecio por la debilidad, el miedo o el dolor es patente en todo entrenamiento kendo.

Algunos Maestros de Artes Marciales Tradicionales actuales con renombre, pero especialmente de los años 50 y 60, han mantenido y mantienen contactos con la Yakuza, especialmente dentro de su carácter nacionalista. Asimismo, la Yakuza tiene a su vez instructores propios y Maestros de alto nivel, alguno de los cuales no se quedan tan solo en conocimientos “teóricos” en su sistema de combate.

Existen también numerosas historias de Maestros de Artes Marciales que se enfrentaron en algún momento a la Yakuza, como el desaparecido Maestro de Karate Seikichi Toguchi, el cual se negó a pagar “protección” a la Yakuza local, por abrir un negocio y que fue atacado una noche por varios integrantes de la mafia japonesa. Dieciocho resultaron heridos 


La Yakuza hoy

Antes Bushi errantes caídos en desgracia, luego mercenarios y hoy día gansters ligados a sus tradiciones, los Yakuza se dividen en unos 24 clanes con un total de 90.000 miembros. El "Yamaguchi-gumi" es hoy en Japón el mayor sindicato y con mayor poder. Los otros dos sindicatos importantes son "Ichiwa-kai" y "Sumiyoshi-kai" en el área de Tokio. 

Kamon de Yamaguchi-gumi
Al principio de los años 80, el Yamaguchi-gumi controlaba cerca de 2500 negocios, los casinos de juego, las inmobiliarias, e invirtió económicamente en los deportes y en sociedades y empresas privadas. En la actualidad también se dedican al narcotráfico, el contrabando y la pornografía. En 1983 un alto cargo de la jerarquía se separó del clan Yakuza del Yamaguchi-gumi y creó su propio sindicato, el Ichiwa-kai. En 1985 asesinaron al jefe fundador del Yamaguchi-gumi, originando una sangrienta guerra por el poder del clan. Durante este conflicto el Yamaguchi-gumi saltó a los EE.UU. para financiar su guerra. Es por aquella época que la mayoría del mundo occidental conoció el nombre de la Yakuza, ya que Hollywood comenzó a explotar el miedo por la Yakuza.

Es en Hawaii, al final de los años 70, que los Yakuza fueron detenidos por vez primera fuera de Japón. Desde esa fecha, no han cesado de tener contactos con los traficantes de droga americanos. Pero el fenómeno Yakuza no se limita tan solo a la actividad criminal, sino que su aspecto más inquietante es su militancia política. Admiradores incondicionales del Emperador, nostálgicos de los valores guerreros del Japón feudal, los Yakuza mantienen lazos con los medios extremistas ultra-nacionalistas. En algún sentido y tal como ellos lo entienden, se consideran los últimos herederos de los Samurai.

A la Yakuza se le acusa hoy de desempeñar un papel importante en crear la ”economía de la burbuja ” de finales de los años 80. Aprovechándose de la fiebre de la especulación de la época, especialmente en el negocio de las propiedades inmobiliarias, los clanes encontraron mucho campo de acción. Los implicados en el negocio de la "jiegeya", por ejemplo, visitaban una pequeña comunidad antigua de propietarios cuyas casas y apartamentos estaban concentrados a la sombra de los rascacielos del centro de la ciudad y "persuadían" a sus propietarios para que vendieran sus casas y terrenos. 

Estos clanes contactaban entonces con las compañías importantes de las empresas inmobiliarias, a quienes ellos vendían las propiedades a un precio muy superior al que las habían adquirido. Estas compañías inmobiliarias conseguían los terrenos para construir sin el trabajo de echar a los inquilinos y a un precio que les permitía un buen negocio, así que comenzaron a comprar inmuebles a cualquier persona o entidad fuera o no Yakuza o tuvieran relación con ella. Una vez que las conexiones fueran establecidas con las instituciones financieras, la Yakuza, conociendo perfectamente el negocio de la jiegeya comenzó a introducirse en el negocio de las propiedades inmobiliarias, edificando y construyendo campos de golf que explotaban ellos mismos. Esto les permitió blanquear el dinero conseguido por otros medios ilegales, a la vez que les daba cierto aspecto de legalidad mediados los años 80.

En la actualidad la Ley japonesa los ha convertido poco más que en invisibles ya que en 1992 el Gobierno declaró una Ley antibandas que los sitúa fuera de la legalidad. Se le prohibió exhibir la insignia y el nombre de su clan así como cualquier otro símbolo. Sin embargo no se les ha erradicado, ni hecho desaparecer del todo.

Siguen controlando el juego, la droga y la prostitución, además pujan en la bolsa, son los secuaces de la extrema derecha japonesa y se han especializado en infiltrase en las estructuras legales del mundo empresarial y financiero. 

Antes pactaban con la Ley, ahora están fuera de ella, aun así sólo en Tokio controlan unos 2.500 negocios y cientos de millones de dólares al año. Utilizan como tapaderas organizaciones religiosas, políticas y de negocios. 

En la actualidad está dividida en 3.000 clanes con un total de 100.000 miembros, el más importante es el denominado Yamaguchi-gumi, el cual se estima en unos 40.000 miembros activos, considerándose el hampa más grande del mundo, no sólo por el número de miembros sino también por su poder económico. Les siguen los clanes Sumiyoshi Rengo-Kai y Inagawa-kai, que en conjunto con el clan Yamaguchi-gumi mueven alrededor de 15.000 millones de dólares anuales.

Costumbres Yakuza

Las costumbres de la Yakuza se deben a un exigente y riguroso código de conducta típico de la antigua sociedad del Japón denominado "Giri" (Obligación).

El grado máximo en la Yakuza es el "Oyabun" o "Oyaji" que quiere decir “buen padre”.

Las clases de Yakuza son, Oyaji ("buen padre"). "Anego", ("hermana mayor" que es la mujer del Oyaji). "Nidaime" (que significa "el heredero del Oyaji"). "Kumiin" (que significa “miembro”). "Chinpira" (significa "el matón de barrio"). "Teppoudama" (que significa "pistolero").

Es muy conocido el hecho de cortarse la última falange del dedo meñique de la mano izquierda cuando cometen un error. Esto junto con los tatuajes son los símbolos más espectaculares y conocidos concernientes al universo de los Yakuza, pero no especialmente los más importantes. Lo que cuenta ante todo en el interior de los clanes, es la Disciplina, el Coraje y la Lealtad, ese pensamiento lleva a sus miembros hasta la muerte si es necesario. 

El robo, la violación, la traición, la desobediencia o la cobardía no son solo graves delitos, sino que afectan directamente la reputación y el honor del clan. Las penas por estos crímenes son en orden decreciente; la muerte, la expulsión (los expulsados no pueden encontrar trabajo en ningún otro clan) y por fin, el ceremonial "Yubitsume", el culpable debe de cortarse la última falange del dedo meñique y ofrecérsela al Oyabun, envuelta en una tela de seda. Esta es una herencia proveniente del barrio Yoshiwara en Tokio, costumbre que indicaba la devoción de una prostituta hacia su proxeneta. Esta auto mutilación tenía también una consecuencia práctica. El individuo que la llevaba a cabo veía sus capacidades para combatir extremadamente reducidas: la presión del dedo en cuestión, es en efecto indispensable para coger adecuadamente con las manos el sable. Según datos de la policía japonesa, en 1971, el 42% de los Bakuto presentaban esta mutilación, y el 10% de entre ellos la habían cumplido en al menos dos ocasiones.


La Yakuza es una sociedad de hombres que no confía en las mujeres. La única mujer visible del grupo es la esposa del Jefe, llamada "Anego". A elle se le guarda el mismo respeto que al Jefe, pero no interviene en el "negocio", su posición dentro del grupo se limita a ser la esposa del Jefe. La desconfianza hacia la mujer, es debida a la creencia de que esta es un ser débil que no han nacido para luchar. Este es un concepto totalmente machista, por el que opinan que para un miembro de la Yakuza, lo más importante es el coraje y en una batalla se debe estar dispuesto a morir por su Clan y su Oyabun. El hecho de que piensen que las mujeres han nacido para ser madres y cuidar e sus hijos y maridos hace que su inclusión en los negocios del grupo sea imposible. En caso de ser torturadas, piensan que podrían delatar las actividades y a sus miembros.

En defensa de su imagen alegan que no matan a "katagis" (personas no Yakuzas) y que sólo actúan por su código de honor. Tiene prohibido matar a un civil, el robo es vergonzoso, son especialmente orgullosos y odian el ser insultados o que no se les dé el trato adecuado a su estatus. Una venganza común entre ellos es violar a la hija o a la hermana del enemigo.

Sus símbolos

A los miembros de la Yakuza se les puede reconocer por sus trajes a la moda, gafas negras, pelo corto y los brazos tatuados. Los jóvenes se visten ahora en plan hip-hop y son más violentos y descontrolados.

Los famosos tatuajes, son el símbolo por excelencia de los diferentes clanes Yakuza. El número de tatuajes no crea la diferencia entre los diferentes miembros de un clan, es decir no es más importante el que más lleva. Los motivos que se tatúan van desde dragones y carpas a paisajes de guerreros Samurai con sus armas en la mano. Los diferentes clanes no tienen símbolos propios, ya que los tatuajes Yakuza están basados en antiguas leyendas japonesas. Se trata de que el cuerpo sirva como expositor para expresar una épica historia tradicional japonesa con la que se identifican. No obstante no son de uso exclusivo de los gansters japoneses. Sus cuerpos están tatuados de manera estratégica, para que al poner el traje queden totalmente ocultos.


Un gran número de artesanos cuyo trabajo les obligaba a trabajar medio desnudos, también escogían esta práctica del tatuaje, dando nacimiento a verdaderas obras de arte. 

Irezumi: 
Para los japoneses, los tatuajes son el arte del "Irezumi", o más clásico y elegante "Hori-mono"que significa: "que es tallada", "esculpida" o "grabada". La palabra más utilizada es Irezumi, y puede ser utilizada como un adjetivo o un sustantivo, aplicado tanto a los tatuajes, el portador de un tatuaje o el diseño de tinta en sí, de hecho, puede referirse a ese grupo de personas que están involucradas en el arte del tatuaje. 

En el Japón de hoy, hay tal vez un centenar de profesionales reconocidos de Irezumi y tal vez 75,000 a 100,000 usuarios de los tatuajes. En un país densamente poblado de 127 millones de personas, es una pequeña proporción de personas de hecho. Sin embargo, el misterio asociado con la Irezumi sigue y sigue impresionando. Tanto es así, que la práctica de Irezumi es tanto un arte legítimo como la marca de la Yakuza, un elemento criminal de la sociedad japonesa. 

Todos los tatuajes significan algo. Por lo general los símbolos que representan las cualidades (buena o mala), ya sea poseído o deseado. En Occidente, por ejemplo, una de las imágenes más populares ha sido el águila, habida cuenta de las cualidades de la valentía y la nobleza. Otro es el corazón, un símbolo de la fidelidad, la honestidad, y así sucesivamente. En Japón también el diseño del tatuaje simboliza este tipo de cualidades. El tatuaje japonés clásico se limita a la variada flora y fauna, a los motivos religiosos, y a la representación de los héroes y figuras populares (todos los cuales tienen cualidades simbólicas particulares) 
  • La peonía: simboliza la riqueza y la buena fortuna. 
  • El crisantemo: simboliza la firmeza y la determinación. 
  • La flor del cerezo: es el símbolo de todo lo que es transitorio y efímero en la vida - el samurai adoptó la flor de cerezo como una insignia personal, lo que indica que podrían morir en la batalla del día siguiente.
  • León: también conocido como "el perro del templo chino", simboliza la protección.
  • La carpa (por lo general una está nadando contra corriente y otra aguas abajo) 
El Departamento de Medicina de la Universidad de Tokio tiene una gran colección de tatuajes famosos. Colección de las pieles Irezumi (en su mayoría de yakuzas o jefes de familias Yakuzas), arrancada del cuerpo después de la muerte de las personas, por supuesto, con su consentimiento mientras estaban vivos. Pero aún existen algunas dificultades. Por ejemplo, algunas personas en el familia están en contra, incluso si existe un consentimiento del jefe de la Yakuza.

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