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martes, 22 de septiembre de 2015

22 de septiembre de 1980 - Comienza la guerra entre Irak e Irán

El 22 de septiembre de 1980 se inició la guerra entre Irak e Irán. Un costoso conflicto que amenaza por primera vez el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico

Esta guerra tuvo su origen en un antiguo litigio fronterizo entre ambas naciones disputándose la posesión de varias pequeñas islas en el Golfo Pérsico y una franja de tierra, de 120 millas de extensión, limítrofe a ambas naciones en la frontera sureste y noroeste de Irak e Irán respectivamente. Los antecedentes inmediatos de esta disputa se remontan a 1971 cuando Irán, entonces bajo el gobierno del Sha Muhammad Reza Pahlevi ocupó dos de estas islas militarmente. En 1975 un acuerdo de demarcación de límites firmado por ambas naciones en los acuerdos de Argel pareció poner fin al conflicto, con ventajas territoriales para Irán. Irán, aliado privilegiado de Occidente para aquel entonces, contaba con un poderoso ejército, cuyo poder disuasivo influyó seguramente para que Irak se aviniese a un arreglo político para desactivar en esa instancia el conflicto.

Saddam Hussein de visita en el frente

un F-14 de la Fuerza Aérea Iraní

Los fundamentos históricos de fondo que asistían a Irán e Irak en sus reclamos territoriales datan de varios siglos atras. Los antecedentes sobre la demarcación del área de Shatt al Arab se remontan al Tratado de paz de 1639 entre el Imperio Otomano y Persia, las disímiles interpretaciones de turcos y árabes acerca del límite efectivo entendiendo los primeros que la totalidad del curso de agua les pertenecía hasta la orilla opuesta en contra de la interpretación de dividir la soberanía mediante una linea intermedia divisoria de aguas resultó ya claramente conflictiva dos siglos mas tarde. La disputa continuó irresuelta y no pudo dirimirse como estaba previsto mediante el Tratado de Constantinopla en 1913 debido al estallido de la 1ra.Guerra Mundial.

En 1938 una comisión binacional tampoco pudo concretar una delimitación definitiva y más tarde la inestabilidad política en Iraq especialmente a partir de 1958 con el derrocamiento de la monarquía impidió resolver el problema.

La causa principal que reactualizó el conflicto para dar paso a la guerra en 1980 fue la caída del régimen del Sha en febrero de 1979, a manos de los revolucionarios fundamentalistas islámicos, liderados por el ayatola Ruhollah Jomeini quien poco mas tarde funda la República Islámica de Irán. Los convulsionantes sucesos llevaron a la pérdida de todo respaldo militar por parte de los EE.UU. debido a la crisis diplomática desatada con la toma de rehenes estadounidenses en la embajada de EE.UU. en noviembre de 1979 por parte de grupos radicalizados iraníes. Esta situación y los inevitables relevos producidos en los mandos de las fuerzas armadas luego de la caída del Sha, de formación occidental, sugirieron al régimen de Saddam Hussein la oportunidad de reivindicar militarmente la disputa territorial.

No fue esta la única causa, hubo otras de tipo religiosos. Irán poseía y posee una mayoría de musulmanes chiitas en su población la revolución fundamentalista promovida por Khomeini alentó la propagación de esta particular interpretación del islamismo. En el sur de Irak existían importantes minorías chiitas. El régimen baatista laico de Hussein visualizo con cierto temor la posibilidad de que esta oleada de fervor religioso desatada en Irán a partir de la revolución tuviese efectos desestabilizadores para su régimen.

El conflicto se inició con la irrupción el 22 de setiembre de 1980 a través de su frontera sur de seis divisiones armadas iraquíes precedidas por un sorpresivo ataque aéreo, las que lograron inicialmente algunos moderados avances en territorio iraní. Dos años después una contraofensiva iraní llevo la línea del frente nuevamente a las posiciones iniciales.


Desde 1982 hasta 1986 ambos bandos no lograron ventajas posicionales significativas incurriendo en una costosa guerra de desgaste en hombres y equipos que llevó finalmente a ataques directos contra blancos civiles en lo que se dio en llamar la 'Guerra de las Ciudades', tan solo Teherán llevó a recibir el impacto de 140 misiles iraquíes. Los ataques realizados con misiles de mediano alcance procuraron sin éxito lograr socavar el apoyo de las respectivas poblaciones. La situación escaló simultáneamente en una nueva etapa de destrucción de estratégicas instalaciones petroleras para quebrar las fuentes de recursos que respaldaban el esfuerzo bélico. A partir de 1984 el conflicto amenazo internacionalizarse en lo que se llamó la 'Guerra de los petroleros'.

En 1987 Irán acordó aceptar la resolución 598 del 20 de julio del Consejo de Seguridad de la ONU exhortando al fin de las hostilidades. Pocos meses más tarde las partes pusieron fin definitivamente al conflicto en julio de 1988.



lunes, 15 de diciembre de 2014

Primer imperio de Mesopotamia: Los Acadios (2340 - 2190 a.C.)

Acadia es el nombre dado a una ciudad o región localizada en la zona superior de Mesopotamia, cerca del centro de la actual Badgad. Acadia logró su apogeo de poder entre los siglos XX y XVIII a.C., antes de la ascensión de Babilonia, además de representar el núcleo del reino de Nimrod en la tierra de Sinar

Los acadios eran Nómadas de raza semita, pueblos originarios de la Península Arábiga que empezaron a penetrar en los territorios al norte de las regiones sumerias, terminando por dominar las ciudades-Estado de la región alrededor del 2500 a.C. Antes de la conquista hubo una síntesis entre la cultura sumeria y acadia, que se acentuó por la unificación de ambos pueblos.

Los ocupantes asimilaron la cultura de los vencidos, aunque, en muchos aspectos, las dos culturas mantuvieran diferencias entre sí, sobre todo, en el ámbito religioso. La mayoría de ciudades-templo fueron unificadas por primera vez en el 2375 a.C. por Lugalzagesi, soberano de la ciudad-Estado mesopotámica Umma. Fue la primera manifestación de una idea imperial en la historia conocida

Fue uno de los pueblos más importantes de Mesopotamia, presentes en el área del norte de la región, en la que se incluía la ciudad de Kish. Hacia el 2340 a. C. Sargón fundó la ciudad de Akkad, Acad o Agadé en las proximidades de Kish, posiblemente al norte mesopotamico, aunque se especula que podría haber estado hacia la confluencia de los ríos Tigris y Diyala, en las afueras del actual Bagdad.

Sargon - Museo de Bagdad
Con el reinado del semita Sargón de Akkad termina el dinástico temprano. Este gobernante es la primera gran personalidad de Mesopotamia, siendo el fundador de la dinastía acadia. Conseguirá no sólo unificar todas las ciudades-estado de Mesopotamia sino también dominar parte de Siria, Asia Menor y el Elam iraní, es decir, será el arquitecto del primer gran imperio de la región.

Sargon se lanzó a la conquista de las ciudades sumerias del sur. Las conquistas anteriores de Lugalzagesi de Umma pudieron facilitar el camino del conquistador acadio, al encontrarse ya vencida la independencia de las distintas ciudades sumerias. El primero de los objetivos de Sargon fue Uruk, ciudad célebre por sus grandes murallas.

Sargón I deberá su triunfo, entre otros factores, a una nueva técnica militar. Sus tropas se arman con jabalinas, arcos y flechas, más eficaces que las pesadas lanzas de las falanges sumerias. Obra de Sargón es también la construcción de una nueva capital para su imperio, Akkad, y la instauración de un sistema imperial para dominar los territorios conquistados, según el cual gobernadores acadios dirigen la vida de las ciudades sometidas. También el acadio desplaza al sumerio como lengua oficial. Sin embargo, fueron constantes las revueltas y sublevaciones de los pueblos sometidos, una característica que se repetirá a lo largo de todo el periodo imperial acadio. 

La Dinastía de Sargón de Acad fue la primera a lo largo de la historia que consiguió el dominio sobre pueblos diversos culturalmente, con lo que se puede decir que constituyó el primer imperio de la historia. Sus conquistas dejaron una impronta imborrable sobre las generaciones posteriores, cuyas tradiciones le considerarían el mejor Monarca de la historia, el arquetipo de rey longevo y de gobierno eficaz. Se elaboraron leyendas que le otorgaban un linaje divino y las historias de sus conquistas circularon mucho más allá de las fronteras de sus dominios.

Poco después, el imperio acadio se elevó conquistando numerosas regiones vecinas y terminando por crear una fuerte civilización cuya extensión cubría todo Oriente Medio hasta el Mar Mediterráneo y Anatolia. Sargón, guerrero y conquistador, se aplicó a este título, siendo reconocido como ‘soberano de los cuatro rincones de la tierra’, en referencia a las ‘cuatro ciudades’ bíblicas (Babel, Erec, Acab y Calne) y en reconocimiento al éxito de la unificación de Mesopotamia. El imperio creado por Sargón se derrumbó después de un siglo de existencia, como consecuencia de las revueltas internas y ataques de los guti, nómadas originarios de las montañas de Zagros, en el Tigris superior, que atacaron a las poblaciones mesopotámicas dificultando la caza y el pastoreo. Alrededor del 2150 a.C.,

La unificación bajo un mando único de tan vastas regiones se tradujo en un gran desarrollo económico y artístico, abriéndose al comercio nuevos mercados y llegando a la región nuevas materias primas. La glíptica y la metalurgia alcanzaron gran desarrollo. Durante el Imperio Acadio se siguió la costumbre sumeria de levantar grandes Estelas, monumentos conmemorativos, en lugares especiales de las ciudades. Con estas obras se demostraba el poder el imperio y se publicitaban sus éxitos militares. 

Los Guti, gutis o gutu fueron un pueblo del este del Tigris, que habitaba los Montes Zagros a finales del tercer milenio a.C.; posibles ancestros de los kurdos, que desde el 2000 a. C. participaron en las luchas por dominar Akkad, reino una parte del cual llegaron a ocupar primero brevemente (2180 a. C.-2175 a. C.) y más tarde por más tiempo (2159 a. C.-2116 a. C.).

Imperio acadio
Dentro de 100 años que duro el imperio de Acad o acadio se derrumbo, casi tan rápido como se había desarrollado, anunciando así una era oscura. Al final del reinado de hijo del Naram-Sin, Shar-kali-sharri , el imperio se derrumbó abiertamente desde la invasión de bárbaros procedentes de los montes Zagros conocidos como "Los Guti". Recientemente se ha sugerido que la edad oscura al final de la período acadio (y primer período intermedio del antiguo egipto) se asoció con la aridez, que aumentan rápidamente y al no haber lluvias en la región del Cercano oriente antiguo, causo una global y centenario sequía. La caída del imperio acadio establecido por Sargón I parece haber sido tan repentino como su ascenso, y se sabe poco sobre el período Guti desde la caída de Akkad (2083 A.C) hasta el renacimiento sumerio (2050 a. C.)

Con todo, el respeto y veneración por el legado acadio y, en especial, la referencia a Sargón, serán una constante en Mesopotamia durante muchos siglos después de su caída. En el sur, las antiguas ciudades sumerias continúan su desarrollo, ya sin la dominación acadia, aunque se desconoce cuál fue la naturaleza de sus relaciones con los guti. Lagash parece ser la dominante en primera instancia, aunque será Utu-hegal de Uruk quien consiga expulsar a los guti. Un hermano de éste, Urnammu, rey de Ur, conseguirá dominar a las demás ciudades-estado y restaurar, en menor medida, el imperio acadio, aunque esta vez con capital en Ur. Este periodo es conocido como el de la III dinastía de Ur, abarcando entre 2047 y 1939 a.C. 



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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mesopotamia: En el camino hacia la civilización (7000 - 4000 a.C.)

Después del descubrimiento y de la amplia difusión de la agricultura y de la cría de animales domésticos, surgieron diferentes tipos de asentamientos en el Oriente medio. En algunos casos se trataban de pequeñas comunidades agrícolas, que se distinguían de sus predecesores por el empleo creciente de la cerámica, si bien las formas de vida cotidiana permanecían prácticamente inmutables, algunos grupos se mostraron más sofisticados en los objetos que fabricaban y usaba, así como en su organización social. Este desarrollo culminó con la importante transformación urbana que tuvo lugar en la Mesopotamia en el cuarto milenio a.C., evolución que sentó las bases de las sociedades modernas.

Los hallazgos arqueológicos de cerámica se hicieron tan frecuentes que los arqueólogos se acostumbraron a definir las culturas locales según el tipo de cerámica hallado, antes que por los útiles de piedra usados, que sirven para determinar períodos anteriores, La cerámica decorada es mucho más sensible a los cambios de la moda que la piedra tallada y es un indicador mucho más preciso sobre las características culturales y la datación cronológica.

Çatalhöyük 

Así, por ejemplo, se ha establecido un número de asentamientos en la meseta de Anatolia en la actual Turquía. Hacilar, Suberde y Can Hasan III son similares por su grado de civilización, pero ninguno de ellos es comparable al de Çatalhöyük, mucho más grande y mejor conservado. Ocupa doce hectáreas. Por desgracia, como en otros yacimientos arqueológicos, los estratos más recientes están muy erosionados, pero los estudios basados en el radiocarbono de los estratos anteriores cubren el período que va desde el 6850 al 6300 a.C.

Hassuna

Uno de los primeros focos de expansión fue el norte de Mesopotamia y se corresponde con en espacio que denominamos históricamente Asiria. Una región de piedemonte fragmentada por ríos y torrentes estacionales. El primer gran yacimiento estudiado se encontraba al norte de Mesopotamia y se llamaba Hassuna. La población de esta zona, hacia el 6.000 a.C. Se trasladó a esta región, descartando los focos originales, se trataba de espacios, con buenos pastos y tierra cultivable. Buscando una tierra que produjera agricultura, y con un cierto nivel de lluvias.

Este lugar, donde se identificó el primer gran tipo de cerámica mesopotámica, está situado a unos 14 km. de la actual Mosul (Irak), a orillas del Tigris, fue excavado a comienzos de los años cuarenta del siglo XX, por Seton Lloyd y Fuad Safar entre 1943 y 1944.

Hassuna se localiza en un tell (término que significa "colina" o "montículo", que sirve para designar un yacimiento arqueológico con forma de montículo de tierra que es el resultado de la acumulación y la subsecuente erosión de materiales depositados por la ocupación humana de un lugar durante largos períodos. Un tell consiste fundamentalmente en la acumulación de ladrillos de adobe y otros elementos constructivos, con una alta proporción de piedra o margas, así como una menor cantidad de restos domésticos. hasta el sudeste de Europa hacia el oeste. La palabra turca correspondiente es höyük, como en Çatalhöyük. La palabra se usa habitualmente como un término general arqueológico, particularmente en la arqueología del Próximo Oriente. En ocasiones se utiliza también como topónimo, esto es, como parte del nombre de una ciudad o localidad. El ejemplo mejor conocido de ello es el de la ciudad de Tel Aviv (en hebreo, "La colina de la primavera"), si bien Tel Aviv no se encuentra realmente sobre un tel. En el Próximo Oriente, a menudo una ciudad moderna se encuentra localizada en las cercanías de un antiguo montículo, muchas veces con un nombre de tell similar; por ejemplo, la ciudad de Arad (Israel) se halla a unos pocos kilómetros de una antigua colina denominada Tel Arad. La ciudad de Mosul, en Irak, está cercana a Tell Hassuna, uno de los yacimientos arqueológicos con evidencias más antiguas de cerámica en Mesopotamia. Un empleo más adecuado del término es el caso del tell de Akka, una loma sobre la cual se sitúa la actual ciudad israelí de Acre. En ocasiones la palabra tell se aplica erróneamente a un yacimiento arqueológico cuya forma no garantiza tal designación. El de Amarna, en el Egipto central, frecuentemente mal llamado Tell el-Amarna, es el mejor ejemplo de ello.)

Los niveles que se conrreponden con el periodo Hassuna son tres.

Nivel inferior:
Presenta características de neolítico pleno, con una incipiente cerámica, contenedores para granos, que evidencian una agricultura avanzada con excedentes. Los contenedores debieron ser utilizados como silos de almacenamiento. Son producciones muy toscas, de tacto rugoso, con degrasantes vegetales y grano grueso. Obviamente están fabricados a mano. Asociados a estos materiales aparece una pujante industria lítica de láminas y micriolitos, algunos podrían ser utilizados como dientes de hoz. Los hallazgos incluyen proyectiles de arcilla para hondas, azadas de piedra talladas, espiras de arcilla bicónicos para hilar fibras de lino o lana y cuentas de piedra grabadas que se han identificado como sellos de estampar.

Pese a ser agricultores y ganaderos, la economía se siguió completando con caza, pesca y recolección de vegetales salvajes.

Nivel Medio
Tras este primer nivel de ocupación, inmediatamente superpuesto, se aprecia un aumento de la población, que se materializa en la ampliación del espacio de habitación, los módulos de hábitats siguen siendo rectangulares, con divisiones interiores, habitaciones funcionando como almacén, y hogares en el exterior. Las estructuras continuaron siendo de tapial, pero mucho más consistente. Las habitaciones comienzan a estructurarse en torno a un gran espacio central multiuso, es posible que adosados tuvieran alguna especie de cercado para los animales domesticados, básicamente, ovicápridos. Las diferentes viviendas se articularon en un urbanismo desorganizado, compartiendo muros medianeros en muchas ocasiones.

La economía sigue siendo agrícola y ganadera, completándose con aportes de caza y recolección. Se mantienen los grandes contenedores de almacenamiento y la cerámica es más depurada, aunque los degrasantes siguen siendo vegetales y el grano grueso.

Niveles tardíos
El nivel de ocupación del periodo Hassuna, ya tiene una fuerte influencia Samarra, muy cernana en el espacio, que fue aumentando, paulatinamente, su espacio de expansión. Ya fuera por comercio directo o por aportes de población Samarra, esta gente ya convivió con la cultura mencioanda. Samarra va poco a poco diluyendo los elementos característicos del horizonte Hassuna, sin embargo no renuncian a su cerámica tradicional.

En estos niveles tardíos se produce un desplazamiento de la población, se asientan en niveles inferiores en altura, cerca del río, lo que hace pensar que no se debió practicar un sistema de regadío, o no se ha localizado vestigios de esta práctica. 

Samarra

La cerámica de las comunidades Samarra se identificó en  aldeas o pequeños poblados que estaban bien construidos, distribuyéndose desde el pie de monte de los Zagros hasta el Éufrates medio, en la actual Siria, marcando su límite septentrional en la zona de Mosul en las orillas del Tigris.

En los asentamientos de esta cultura fueron  identificados los primeros indicios de irrigación conocidos, a mediados del Sexto Milenio. Según se ampliaron los cocimientos de estas aldeas, poco a poco se pudo establecer un patrón de asentamiento partiendo de la zona de Mandali, al pie de los Zagros. 

Los restos de plantas de los asentamientos de Samarra incluyen  el trigo, cebada y lino. El tamaño de las semillas hace suponer que se empleaba un sistema de irrigación. El regadío incrementó continuamente las cosechas en las áreas de cultivo, y pudieron entonces mantener a una población más numerosa. La irrigación posibilitó por primera vez la agricultura en zonas que no recibían suficientes precipitaciones

Halaf

La cultura Halaf es un período arqueológico de la historia de Mesopotamia. Gran parte de sus características se han observado en el yacimiento de Tell Halaf, al que debe su nombre.

En el período 6500-5500 a.C., una sociedad agrícola surgió en el norte de Mesopotamia y Siria, que comparte una cultura común y produce cerámica que se encuentra entre las mejores jamás realizadas en el Oriente Medio. Esta cultura se conoce como Halaf, pues fue en el sitio de Tell Halaf en el noreste de Siria, donde fue identificada por primera vez. Los alfareros Halaf utilizaron diferentes fuentes de arcilla a las de sus vecinos y lograron una elaboración excepcional y elegancia del diseño con sus mercancías de calidad superior. Algunas de las cerámica policroma más bellamente pintadas se produjeron hacia el final del período de Halaf. Esta cerámica distintiva se ha encontrado desde el sureste de Turquía a Irán, pero puede tener sus orígenes en la región del río Khabur (Siria moderna). Cómo y por qué se extendió tan ampliamente es un tema de debate permanente, aunque el análisis de la arcilla indica la existencia de centros de producción y copiado regional. Es posible que tal cerámica de alta calidad se intercambiara como un elemento de prestigio entre las élites locales. La cultura Halaf también produjo una gran variedad de amuletos y sellos de diseño geométrico, así como una serie de figuras de terracota en su mayoría mujeres, que a menudo hacen hincapié en las características sexuales. Entre los sitios Halaf más conocidos destacan  Arpachiyah, Sabi Abyad, y Yarim Tepe, pequeñas aldeas agrícolas con edificios distintivos conocidos como “tholoi” Estas estructuras abovedadas redondeadas, con o sin antecámaras, estaban hechos de materiales diferentes en función de lo que estaba disponible localmente: Caliza piedras o barro y paja. La cultura Halaf fue finalmente absorbida por la llamada cultura Ubaid , con cambios en estilos de la cerámica y de la construcción.

Ubaid

En el período 5500-4000 antes de Cristo, gran parte de Mesopotamia compartía una cultura común, llamado Ubaid, tomando el nombre del primer sitio donde se encontró evidencia de ella.Esta cultura se originó en las llanuras aluviales planas del sur de Mesopotamia (Irak) en torno a la antigua 6200 aC De hecho, fue durante este período que los primeros pueblos identificables se desarrollaron en la región, donde se asentaron pueblos que cultivaban la tierra de riego y aprovechaban el pescado de los ríos y el mar (Golfo Pérsico). Las capas gruesas de sedimentos aluviales depositados cada primavera por las avenidas de los ríos cubren muchos de estos sitios. Algunas aldeas comenzaron a convertirse en ciudades y se centraron en los edificios monumentales, como en Eridu y Uruk. La cultura Ubaid se extendió además hacia el norte a través de la Mesopotamia, sustituyendo gradualmente a la cultura Halaf . Cerámica de Ubaid también se encuentra al sur, a lo largo de la costa oeste del Golfo Pérsico, tal vez transportado allí por expediciones de pesca. Figurillas de barro cocido, principalmente mujeres, decorados con ornamentos pintadas o apliques y cabezas de lagarto, se han encontrado en varios sitios Ubaid. Fichas de arcilla simples pueden haber sido utilizadas para la representación simbólica de los productos básicos, y los colgantes y los sellos de estampar pueden haber tenido un simbolismo similar,. Durante este período, el repertorio de diseños de sellos se expande para incluir serpientes, pájaros y animales con los seres humanos.


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Sumeria, la primer civilización

Entre los ríos Tigris y Éufrates se extiende un amplio y fértil valle que reúne más prerrogativas que ningún otro lugar del orbe para ser considerado cuna de la civilización. Al sur de esta alargada cuenca, los sumerios, decididos y emprendedores comenzaron a levantar las primeras ciudades del mundo hace más de 5.000 años. Asimismo idearon un sistema de escritura, descubrieron el bronce y fueron quienes primeramente utilizaron la rueda en sus vehículos. Conscientes de la fuerza de su magna organización y del valor de las aguas que habían de defender, los primeros pobladores del valle sostuvieron las guerras más antiguas de la historia, completamente diferentes de las simples escaramuzas tribales.


El territorio colonizado por los sumerios era conocido por los griegos, como Mesopotamia, "país entre dos ríos". Posteriormente el nombre se aplicó a toda la longitud del valle que siglos más tarde acogería también a los acadios, babilonios y asirios. Estos pueblos llegaron como conquistadores, pero absorbieron paulatinamente gran parte de la civilización de sus predecesores y la añadieron a sus propios conocimientos de arquitectura, escultura, astronomía, matemáticas y medicina. Estos pueblos sobrevivieron durante más de 3.000 años, hasta que la conquista de Babilonia por los persas en el 539 a.C. convirtió a Mesopotamia en parte de un vasto imperio. Actualmente los árabes de los pantanos, en el delta del Éufrates, viven en chozas de paja poco diferentes de las construidas en la antigüedad.

El Tigris y el Éufrates siguen un curso tortuoso del noroeste al sudoeste, atravesando el moderno Irak en su camino hacia el Golfo Pérsico. A amplios lados del amplio valle se extienden enormes desiertos. Pero hace unos 10.000 años, antes de que los glaciares se retiraran al final de la última Edad del Hielo, el valle estaba bordeado por pastizales que sustentaban al ganado y a los cazadores nómadas.

A medida que se fundían los casquetes helados, el clima se iba haciendo más seco y las praderas se convertían en desiertos. Sin embargo, los dos ríos se desbordaban anualmente y depositaban sus lodos a lo largo de las dos orillas, formando una verde y fértil franja en medio de la aridez. Los hombres se trasladaron con sus animales a estas vegas que suponían las únicas reservas de agua, junto con algunos oasis. Los nómadas aprendieron a sembrar cereales (trigo y cebada derivados de gramíneas silvestres) en las zonas próximas al río. La población unió sus esfuerzos para construir presas y canales de regadío que almacenaban y distribuían el agua. Hacia el año 5.800 a.C., los nómadas comenzaron a constituirse en colonias a lo largo de los cursos inferiores del Tigris y el Éufrates, donde levantaron chozas de barro para protegerse en invierno de las tormentas. 

Domesticaron algunos animales salvajes de los alrededores, y de ellos obtuvieron leche y carne para alimentarse y pieles para vestirse. Aunque el hombre seguía cazando, su sustento ya no dependía exclusivamente de los animales salvajes y podía instalarse en una zona durante largos periodos. En consecuencia, hacia el año 4.000 a.C. un pueblo probablemente originario de Asia Central, se había convertido en el colonizador absoluto de toda Mesopotamia. Esos sumerios primitivos, además de ser expertos agricultores, utilizaban instrumentos de piedra y pedernal, construían grandes templos y ejecutaban piezas de alfarería con decoraciones en negro. Hacia el 3.500 a.C. ya se habían colocado los cimientos de la civilización, a lo largo de los valles entre los ríos de Mesopotamia.

Las primeras guerras

Los asentamientos aislados, creados inicialmente, supusieron la base de la civilización sumeria durante los mil años de su historia. Sumer no fue nunca un estado sólidamente unificado, dirigido como Egipto por un rey y su gobierno. Por el contrario, estaba constituido por numerosas ciudades independientes y soberanas. Unas veces se unían formando federaciones poco definidas; otras, luchaban entre sí por el dominio de alguna zona regada por las valiosas aguas de los dos ríos o grandes canales. Después de una de estas guerras, un rey o gobernador se erigió temporalmente en señor de los dirigentes que había sometido. Los cautivos tomados en las batallas dieron origen a los primeros esclavos.

Durante un largo periodo los sumerios prosperaron y se multiplicaron. La agricultura y la ganadería seguían siendo las principales fuentes de riqueza, pero con el tiempo los granjeros sumerios produjeron un excedente de bienes, muy superior a sus necesidades inmediatas. Así apareció un sector social que ni cuidaba la tierra ni cuidaba del ganado; se trataba de los nuevos constructores, artesanos, sacerdotes y escribas, que convirtieron gradualmente las ciudades sumerias en los primeros centros de la sociedad civilizada.

Mesopotamia carecía de canteras adecuadas, pero los constructores sumerios, mediante ladrillos de barro secados al sol, levantaron grandes ciudades en las llanuras cercanas a los ríos. Las nuevas construcciones se erigían sobre los escombros nivelados de las antiguas, por lo cual el suelo de las urbes ascendía gradualmente y formaba montículos artificiales llamados tellos. En los siglos XIX y XX se han descubierto vestigios importantes de muchas de estas ciudades primitivas. Entre ellas se encuentra Ur, al oeste del Éufrates, a 320 kilómetros del Golfo Pérsico, Uruk, a 64 kilómetros más al norte, señalada en la Biblia como Erech y en el emplazamiento de la moderna Warka, y Nippur, a 160 kilómetros de Bagdad. Los sumerios creían que los dioses gobernaban la tierra y que los hombres fueron creados para servicio de aquellos. Se consideraba que cada ciudad pertenecía a un dios o diosa determinados: así Aun, dios de los cielos, Enlil, dios de la atmósfera, Enki, dios del agua. En esta civilización primitiva, cuando la sequía agostaba los cultivos o los destruía cualquier otra calamidad natural, como las inundaciones o la langosta, los hombres temían la ira de los dioses. Para aplacar su enojo, una jerarquía de sacerdotes celebraban complicadas ceremonias dentro del templo de cada ciudad, hogar terreno de las deidades locales. A veces se construía junto al templo una elevada torre llamada zigurat.

La estela de Naramsin. Celebra la victoria de Naramsin sobre sus enemigos en el campo de batalla. El propio rey ocupa la figura central pisoteando a sus contrincantes con una lanza en su mano derecha


Inventores de la rueda y la escritura

Dentro del recinto del templo había talleres para los artesanos, cuyos productos contribuían a la prosperidad de Sumer. Eran consumados metalistas, que uniendo cobre y estaño aprendieron a obtener el bronce, fabricaban lanzas, hachas, herramientas y figuras ornamentales de cobre, bronce, oro y plata. Aunque la rueda de alfarería había sido inventada en tiempos prehistóricos, los sumerios idearon los primeros vehículos de ruedas, y así disponían de carromatos agrícolas y militares. Las ruedas de vehículo más antiguas que se conocen aparecen representadas en tablillas sumerias, y datan aproximadamente del año 3.250 a.C. Se construían con tres placas de madera maciza, unidas por listones del mismo material y forradas por llanta de cuero.

En la sociedad sumeria la escritura fue la base del progreso, y precisamente a Sumer se debe estas invención hacia el año 3.000 a.C. Surgió con el desarrollo del comercio, cuando los sumerios necesitaron un sistema para registrar sus transacciones comerciales. Al principio grababan en tablas de arcilla, con un punzón de caña, sencillas representaciones de objetos, denominadas pictografías. Los datos importantes se conservaban en tablas cocidas al horno.

A lo largo de 500 años esas pictografías primitivas evolucionaron hacia signos abstractos que representaban palabras o sílabas. La impresión hecha en las tablillas con punzones de punta cuadrada daba como resultado signos en forma de cuña, y la combinación de esos signos daba lo que se llama escritura cuneiforme (del latín cuneus, que significa "cuña"). Este tipo de escritura se extendió por el Oriente Medio y se utilizó para escribir en gran número de idiomas, entre ellos el babilonio y el persa.

Los sumerios eran asimismo expertos matemáticos, contaban por decenas como en el mundo moderno, pero también tomando sesenta como base. Así pues dividieron el círculo en 360 grados, las horas en sesenta minutos, y los minutos en sesenta segundos.


Acerca de los escritos sumerios


Los escritos sumerios conservados en tablillas de barro cocido comprenden desde las inscripciones comerciales y legales hasta la llamada literatura sapiencial, consistente en reflexiones filosóficas semejantes a los salmos.

Tablilla de barro cocido
Esta literatura sapiencial, es uno de los legados más importantes de la antigua Mesopotamia, no solo por los detalles sobre la vida en ciudades sumerias tales como Ur, Nippur y Uruk, sino por su excelente calidad. Muchas de sus observaciones sencillas y agudas conservan hoy plena vigencia:
  • "En casa, la mujer caprichosa añade pesar al dolor".
  • "Gastemos si estamos condenados a morir, ahorremos si esperamos larga vida".
La literatura Sumeria contiene también relatos épicos protagonizados por sus primeros caudillos. El Poema de Gilgamesh figura entre los más importantes de la literatura universal. Gilgamesh aparece como rey de Uruk, aunque no se sabe con certeza si su existencia fue mítica o real. La epopeya le describe como aventurero y hombre de acción, decidido a encontrar y vencer a Humbaba, guardián de los bosques. Para ello se internó en sus dominios, poblados de Cedros, con su compañero Enkidu que representaba al nómada civilizado. Esta historia puede simbolizar la invasión de los distantes bosques de Cedros por los hombres de la llanura, que necesitaban madera para sus construcciones. El poema relata el viaje de Gilgamesh en busca de la inmortalidad, hasta que encuentra al inmortal Ziusudra sobreviviente de una gran inundación. La baja Mesopotamia era azotada por riadas devastadoras en las crecidas de los ríos, y este episodio puede aludir a un diluvio de gran magnitud. Con ayuda de Ziusudra, Gilgamesh descubre la "planta de la juventud", pero la pierde en el regreso a su morada.

tablillas originales de la Epopeya de Gilgamesh expuestas en el Museo Británico de Londres.


La revolución urbana


Uruk fue el centro de irradiación del fenómeno del urbanismo, conocido en la baja Mesopotamia y en la región de Acad (Mesopotamia Central). Su cultura se extendió a otras zonas próximas del curso medio y superior del Éufrates e incluso a Anatolia Sudoriental, Irán sudoccidental y Siria.

La revolución urbana trajo consigo la aparición del Estado y una determinada estratificación económica y social, así como el uso de la escritura. Con ella se asiste a una separación entre la producción primaria de alimentos y a las técnicas especializadas.

Las aldeas, encargadas de la producción de alimentos, no tardaron en quedar subordinadas a los grandes centros urbanos.

Los excedentes de alimentos permitieron a los especialistas de las ciudades vivir sin preocupación de esta labor. Los productores de alimentos, a su vez, recibían productos especializados de los artesanos, cuyo control de las técnicas les permitió gozar de un cierto prestigio social y cultural sobre el resto de la población.

Sin embargo, el estrato superior de la población lo ocupaban en la ciudad, los sacerdotes y quienes desarrollaban funciones administrativas, como los escribas.

Aparecen ahora las grandes organizaciones de los templos y los palacios, que diferenciarán substancialmente la ciudad de las aldeas. Los templos se dedicaban al culto y eran casas de los dioses, mientras que los palacios eran habitados por los reyes, en compañía de su corte y eran centros administrativos.

Los excedentes se acumulaban en los almacenes de los palacios, y en estos se realizaban también tareas artesanales mediante la escritura y los archivos.

Templos y palacios disponían de edificios donde vivían los empleados dedicados a ellos. El personal especializado trabajaba para el estado; vivía del directamente o recibía tierras para cultivar. Eran auténticos siervos y formaban una élite social, política y económica. Los trabajadores del palacio eran muy variados, como se desprende de las listas de profesiones conocidas. Los objetos se producían en serie, formándose una jerarquía entre maestros artesanos, obreros y aprendices. El pago del trabajo dependía de la capacidad del obrero y del puesto que desempeñaba, lo que llevo a una verdadera estratificación laboral.

El centro de irradiación de la llamada Revolución Urbana fue la ciudad de Uruk en la que pueden distinguirse dos periodos bien diferenciados: Uruk antiguo (3500-3200) y Uruk reciente (3200-3000).

Uruk es una ciudad bien conocida gracias a las excavaciones. Era el más importante de los centros urbanos sumerios, como lo indica su superficie, sus templos y sus edificios administrativos. Contaba con un gigantesco santuario en uno de los recintos sagrados en el que más tarde se construiría el Zigurat.



Este plano muestra las principales características de la primitiva ciudad de Uruk: las murallas de la ciudad, una amplia área de asentamiento, y dos puntos altos centrales que sostenían templos. Los templos fueron dedicados a la deidad patrona de la ciudad, Inanna, que era la diosa sumeria del amor y de la guerra. Por 3100 a.C. la población de Uruk puede haber llegado a 50.000 personas(click en la imagen para ampliar)
Otra área sagrada, la de Eanna, albergaba palacios, templos y columnas y como la anterior, sufrió numerosas ampliaciones y reconstrucciones. Controlaba el territorio circundante, lo que demuestra que era una verdadera capital, en detrimento de aldeas próximas a ella, que desaparecieron. Otros centros urbanos de menor importancia estaban sometidos también a Uruk. Estos se caracterizaban por ofrecer idéntica estructura en los templos, así los de Eridú o Tell Oiugair, ambos parecidos a los de Uruk. Se trata, por una parte, de pequeños enclaves comerciales de Uruk en territorio indígena, o de centros autóctonos con una organización urbana procedente de la de Uruk. Al primer grupo pertenecen Godin Tepe, en los montes Zagros y Hassek Hüyük, en el alto Éufrates.

Esta época se caracterizó por una gran riqueza, como lo prueban las excavaciones efectuadas en Nippur, ciudad que también formaba parte de la cultura de Uruk, al igual que los centros de Susa y Habuba Kebira. Susa tiene templos, muralla y un urbanismo procedente de Uruk. Otros centros importantes, en torno a 2900 a.C., fueron Nínive y Tell Brak, en la región de Jabur.

La existencia de estas colonias de Uruk obedece a razones comerciales y concretamente, a la necesidad de obtener metales, piedras duras y maderas. En la zona de Anatolia, rica en cobre se desarrolló una metalurgia más avanzada que la de Mesopotamia. Contaba esta tierra también con abundantes pastos, bosques y tenía una buena agricultura y además mantenía relaciones comerciales con el sur.

En ellas vivían gentes procedentes de Uruk y es posible que contasen con una cierta organización política. Sus habitantes no conocieron una escritura desarrollada, aunque si usaban contramarcas. El periodo de máximo esplendor de estas ciudades se fecha en Eanna IV. La Crisis de la cultura de Uruk no parece que obedeciera a una crisis de la metropoli, sino a un rechazo de ella por parte de las culturas indígenas.

Habuba Kebira desapareció y una nueva población que carecía de organización política y administrativa, se asentó en Malatya. Esta primera fase del urbanismo dejo su impacto en la tecnología y en varios aspectos de carácter político-social. Su hundimiento dio paso de nuevo a una cultura basada en la aldea.



Religión y creencias

Tratar un asunto tal como la "Religión sumeria" puede ser complicado, dado que las prácticas y creencias adoptadas por aquellos pueblos variaron mucho a través del tiempo y la distancia, cada ciudad poseía su propia visión mitológica y/o teológica. Los sumerios fueron posiblemente los primeros en escribir sobre sus creencias, que luego fueron la inspiración para gran parte de la mitología, religión y astrología mesopotámica, aunque ello no implica que su religión fuera la primera y que no hubieran tomado costumbres y ritos de otros pueblos.

Los sumerios veían los movimientos a su alrededor como la magia de los espíritus, magia que era la única explicación que tenían de cómo funcionaban las cosas. Esos espíritus eran sus dioses. Y con muchos espíritus alrededor, creían en varios dioses, que tenían emociones humanas. Creían que el sol, la luna y las estrellas eran dioses, al igual que los juncos que crecían a su alrededor y la cerveza que destilaban.

Creían que los dioses controlaban el pasado y el futuro, que les revelaban las habilidades que poseían, incluyendo la escritura, y que los dioses les proporcionaban todo lo que necesitaban saber. No tenían la visión de que su civilización se hubiera desarrollado por sus propios esfuerzos. Y tampoco tenían visión de progreso tecnológico o social.

Cada uno de los dioses sumerios (en su propia lengua, dingir y en plural, dingir-dingir o dingira-ne-ne) era asociado a ciudades diferentes, y la importancia religiosa a ellos atribuida se intensificaba o declinaba dependiendo del poder político de la ciudad asociada. Según la tradición sumeria, los dioses crearon el ser humano a partir del barro con el propósito que fueran servidos por sus nuevas criaturas. Cuando estaban enojados o frustrados, los dioses expresaban sus sentimientos a través de terremotos o catástrofes naturales: la esencia primordial de la religión sumerio se basaba, por lo tanto, en la creencia de que toda la humanidad estaba a merced de los dioses. Nótese la similitud de la creación del hombre a partir del barro con el relato del Génesis.

Entre las principales figuras mitológicas adoradas por los sumerios, es posible citar:
  • An (o Anu): dios del cielo
  • Nammu: la diosa-madre
  • Inanna: la diosa del amor y de la guerra (equivalente a la diosa Ištar de los acadios)
  • Enki: en el templo de Eridu, dios de la beneficencia, controlador del agua dulce de las profundidades debajo de la tierra (quien más tarde sería conocido como Satanás)
  • Utu: en Sippar, el dios sol
  • Nanna: el dios luna en Ur
  • Enlil: el dios del viento. (modelo del dios El, que más tarde pasaría a ser el dios bíblico)
Los sumerios probablemente hayan cavado en la tierra unos metros y encontrado agua. Los sumerios creían que la tierra era un gran disco flotando en el mar. Llamaron a ese mar Nammu y pensaban que había estado desde siempre en el tiempo. Creían que Nammu había creado los peces, los pájaros, cerdos salvajes y otras criaturas que aparecieron en las tierras pantanosas y húmedas.

Según ellos, Nammu había creado el cielo y la tierra. El cielo se había separado de la tierra, dando nacimiento al dios masculino An y la tierra, una diosa llamada Ki. Creían que Ki y An habían procreado un hijo llamado Enlil, que era la atmósfera, el viento y la tormenta. Creían que él separó el día de la noche y que había abierto una concha invisible dejando caer agua desde el cielo. Creían que junto con su madre y Ki, Enlil sentó las bases de la creación de las plantas, los humanos y otras criaturas, que hacía germinar las semillas y que había dado forma a la humanidad a partir de la arcilla, impregnándola.

El universo consistía en un disco plano cerrado por una cúpula de latón. La vida después de la muerte implicaba un descenso al vil submundo, donde se pasaba la eternidad en una existencia deplorable, en una especie de infierno.

Creían que los cultivos crecían porque un dios masculino se estaba apareando con su esposa diosa. Ellos veían los meses húmedos y calurosos del verano, cuando los campos y praderas se teñían de marrón, como el momento de la muerte de los dioses. Cuando los campos florecían de nuevo en primavera, creían que sus dioses resucitaban. Marcaron a éste, como el comienzo del año, que era celebrado en sus templos con música y cantos.

No creían en el cambio social, aunque los sacerdotes sumerios alteraban las historias que contaban, creando nuevos giros en los cuentos antiguos; sin reconocer esto como un cambio inducido por los humanos o preguntándose por qué habían fallado en hacerlo bien la primera vez. Las nuevas ideas eran simplemente revelaciones de sus dioses.

Había diferentes tipos de sacerdotes. Algunos de los más comunes eran:
  • āšipu, exorcista y médico.
  • bārû, astrólogo y adivino.
  • qadištu, sacerdotisa.
Los templos sumerios consistían en una nave central con corredores en ambos lados, flanqueados por aposentos para los sacerdotes. En una de las puntas del corredor se encontraba un púlpito y una plataforma construida con ladrillos de barro, usada para sacrificios animales y vegetales.

Los graneros y depósitos generalmente se localizaban en la proximidad de los templos. Más tarde, los sumerios comenzaron a construir sus templos en la cima de las colinas artificiales, terraplenadas y multifacetadas: esos templos especiales se llamaban zigurats.

Construcción piramidal sumeria denominada Zigurat
Los sumerios fueron precursores de muchas conceptos religiosos , sagas cosmogónicas y relatos que luego aparecieron recogidas por otros pueblos mesopotámicos y regiones vecinas . Entre ellas podemos citar:
  • La creación del mundo
  • La separación de las aguas primordiales
  • La formación del hombre con arcilla
  • Las ideas del paraíso
  • El mito del Diluvio Universal (que aparece en la Epopeya de Gilgamesh).
Escritos de V. Scheil y S.N. Kramer, consideran la creación de Eva a partir de la costilla de Adán como un mito sumerio, ya que en sumerio, las palabras "hacer vivir" y "costilla" se escribían igual: ti. También la idea de la resurrección de los muertos, atribuida a innumerables religiones, aparece en Sumer por primera vez.

Cilindro-sello mesopotámico dedicado al dios An sumerio, Anu acadio
Los sumerios tal vez sean más recordados debido a sus muchas invenciones (algunas ya expuestas anteriormente). Algunos especialistas les dan el crédito por la invención de la rueda y el torno alfarero. Su sistema de escritura cuneiforme fue el primer sistema de escritura del que se tenga evidencia, adelantándose a los jeroglíficos egipcios. Los sumerios estaban entre los primeros astrónomos, poseyendo la primera visión heliocéntrica de la que se tenga conocimiento (la próxima aparecería de vuelta en el 1500 a. C. por parte de los Vedas en la India). Afirmaban también que el sistema solar se constituía de cinco planetas (ya que únicamente sólo se podían ver cinco planetas a simple vista).

Desarrollaron también conceptos matemáticos usando sistemas numéricos basados en 6 y 10. A través de ese sistema, inventaron el reloj con 60 segundos, 60 minutos y 12 horas, además del calendario de 12 meses que usamos actualmente. También construyeron sistemas legales y administrativos con cortes judiciales, prisiones y las primeras ciudades estado. La invención de la escritura posibilitó a los sumerios el almacenamiento del conocimiento y la posibilidad de transferirlo a otros. Eso llevó a la creación de las escuelas, a la educación y oficialización de la matemática, religión, burocracia, división de trabajo y sistemas de clases sociales.

Los sumerios también inventaron la carroza y, posiblemente, las formaciones militares. Inventaron la cerveza.15 Lo más importante de todo, tal vez, sea el hecho que de acuerdo con muchos académicos, los sumerios fueron los primeros en tratar tanto plantas como animales. En el caso de lo primero, a través de plantaciones sistémicas y de la cosecha de una descendencia de grama mutante, conocida actualmente como einkorn, y de simientes de mijo y trigo. Con relación a lo segundo, los sumerios domesticaron a través del confinamiento y de la procreación de carneros ancestrales (similares a la cabra montés y al ganado salvaje (búfalos). Fue la primera vez que esas especies fueron domesticadas y criadas a gran escala.

Y citando la obra que quizá más nos transfiere sobre esta antigua civilización La historia empieza en Sumer, Samuel Noah Kramer, Orbis, 1985. “Puede decirse, pues, sin que se pueda tildar la frase de despropósito histórico, que la Historia comenzó en Sumer, que aquí encontramos los textos humanos más antiguos que nos dan la imagen de gentes preocupadas por problemas de todo género. Sólo en algunos aspectos, Palestina y Egipto podrían competir con el país de Sumer”

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viernes, 5 de diciembre de 2014

Mesopotamia: Los primeros agricultores (12000 – 7000 a.C.)

Las pruebas del pasado son fragmentarias. Los registros arqueológicos sólo conservan algunas características de la actividad humana. Grandes áreas siguen siendo desconocidas e incognoscibles. No obstante, los indicios que han sobrevivido indican que, en algunos aspectos, el hombre apenas ha variado en miles de años.
El éxito de la cultura como medio de supervivencia se pone de manifiesto en la amplia distribución de colonias humanas existentes a principios del Paleolítico Superior, hace más de 35.000 años. La popular imagen del hombre de la edad de piedra vestido con pieles y viviendo en cavernas y empuñando porras es bastante parcial. Efectivamente, nuestros antepasados vivían en pequeños grupos y sobrevivían recolectando raíces, hojas, frutos y complementaban su dieta cazando. Esta forma de vida, que se ha observado en todo el mundo, ha demostrado su eficacia durante cientos de miles de años y existe todavía en algunas regiones. No obstante, hace unos 12.000 años, cuando el nivel del mar comenzó a elevarse a finales del período glacial, los pueblos de Oriente Medio descubrieron una forma novedosa de obtener alimentos. Consistía en el cultivo de plantas y en la domesticación de animales. El desarrollo de la agricultura en Oriente Medio vino seguido de una rápida expansión en Europa, África y Asia. En unos miles de años, los grupos de cazadores-recolectores, cuya forma de vida se había desarrollado a lo largo de varios cientos de miles de años, fueron sustituidos por los poblados.
La aparición de la agricultura originó importantes cambios. Las viviendas se convirtieron en una característica permanente de la vida de los pueblos, mientras los colonizadores descubrían nuevos materiales y tecnologías, tales como el trabajo del metal, la alfarería o la talla de la piedra. Gradualmente se desarrollaron formas de organización social que condujeron, hace más de 5000 años, a la creación de ciudades, surgiendo las clases dirigentes, las religiones y la escritura, los ingredientes de la civilización moderna.
Desde el Oriente Medio, la agricultura y las formas de vida civilizada se transmitieron a Europa, donde gracias a los griegos y los romanos, formaron parte de la civilización moderna. En otras regiones del Viejo Mundo donde se desarrolló la agricultura, la conexión con el Oriente Medio es menos clara, aunque es muy probable que el concepto de agricultura procediese de allí.
Este mapa muestra las zonas donde se inició la agricultura hacia el 8000 a.C. y la extensión del territorio donde la cebada y el trigo, que los primeros agricultores cultivaron, crecen todavía en estado silvestre (zona amarilla). Las montañas comprenden las faldas de los montes Zagros y Tauro y las tierras altas de Israel. La zona recibe el nombre de Media Luna Fértil porque traza una curva desde Irán, bordeando Irak y Siria, hasta el valle del Nilo. Los triángulos indican las localizaciones de algunos de los poblados asociados con los antiguos agricultores.
Puede resultar interesante preguntarse sobre las causas del desarrollo de la agricultura en esa época. La posibilidad de esa evolución podría haber surgido en los períodos fríos y cálidos que alternaron con las glaciaciones. Sin embargo, hasta después de la última glaciación, los grupos humanos no habían conseguido crear infraestructuras sociales y técnicas lo suficientemente desarrolladas como para aprovechar las oportunidades que ofrecían el clima y la geografía. El uso del lenguaje, que se desarrolló entre el 100.000 y el 20.000 a. C. desempeñó un papel crucial, pues permitió la comunicación de la información y su transmisión de generación en generación.Sin embargo, las razones fundamentales que llevaron a las poblaciones de la Edad de Piedra al cultivo de plantas y a la cría de ganado fueron quizás diferentes de las que perpetuaron ese modo de vida. El trabajo de los campesinos era mucho más duro que el de los cazadores y recolectores a la hora de obtener suficiente cantidad de alimentos para sobrevivir y la agricultura no proporcionaba provisiones ni más abundantes ni más fáciles de conseguir. Desde otro punto de vista, un modo de vida más sedentario, con la posibilidad de agrupaciones sociales más amplias, permitió reducir la mortalidad infantil, ya que las madres no se veían obligadas a desplazarse con la tribu y, por medio de la agricultura, se aseguraban un control más directo sobre el suministro de alimentos



Algunos miles de años después, la agricultura y las formas complejas de organización social surgieron de forma independiente en América, pero el desarrollo de Oriente Medio, por ser el más temprano y ancestral de la civilización moderna, tiene un particular significado.