jueves, 30 de abril de 2015

30 de abril de 1975 - Termina la guerra de Vietnam con la caída de Saigón

La Guerra de Vietnam: Fue un conflicto entre los años 1959 y 1975, en el marco de La Guerra Fría, que enfrentó a la República de Vietnam Sur y su aliado Estados Unidos contra la República Democrática de Vietnam del Norte apoyada por la Unión Soviética y China principalmente.

Vietnam, una ex colonia francesa, enclavada en la península de Indochina en el Sudeste asiático, compartía esa suerte con Laos y Camboya. En ella, habitaban unos 32 millones de vietnamitas, la mayor parte pertenecientes a pueblos tribales y cultivadores de arroz.

Difícilmente se pueda entender la guerra que este país sostuvo con Estados Unidos sino se comprende, tanto su pasado más inmediato a ella como el contexto en el que se libró tan cruenta contienda.

Ho Chi Minh
El antecedente de este conflicto es la Guerra de Indochina. Que enfrentó a los franceses, dueños de lo que ahora era Vietnam, contra los nacionalistas vietnamitas comunistas y no comunistas que finalmente vencieron en 1954 a sus dueños colonizadores. La derrota francesa no pudo evitarla ni siquiera el apoyo económico y militar del Gobierno de Estados Unidos, ayuda que había optado el país del norte como política para atajar la avanzada comunista en la región. 

Vietnam del Norte quedó bajo el control del líder Ho Chi Minh, creador del partido comunista y baluarte de la lucha por la autonomía. Vietnam del Sur, desde 1954 en adelante fue progresivamente ayudado por Estados Unidos, adiestrando su ejército, otorgando soporte económico y enviando contingentes militares que, en 1962 eran de cuatro mil hombres, y en 1967 llegaron a quinientos mil. 

La reunificación no llegó, pues en la República de Vietnam Sur, tras un golpe de estado en 1956, el general Ngo Dinh Diem -apoyado por la CIA, por supuesto- no lo deseaba y no hubo referéndum. Esto produjo que los comunistas vietnamitas de los distintos partidos crearan el “Vietcong” y que Vietnam Norte apoyara con armamento a estos. 

En 1959, el comunismo del norte, junto con el Viet Cong (guerrilla campesina) y el Viet Minh (movimiento creado en 1941 para acabar con el mandato francés) decidió comenzar la insurrección en el Sur para unificar la nación bajo la égida comunista, con el firme propósito de "librarlo del yugo opresor de los imperialistas estadounidenses y de sus secuaces", proclamaba un informe vietnamita de la época.

El Vietcong comenzó actuar en 1959,  eran superiores al ARVN (ejército de Vietnam sur) pues en este último gobernaba la corrupción y unos mandos nefastos salidos de las familias de clase alta del país.

USS "Maddox"
En 1960, llegó la intervención estadounidense en manera de asesores militares que entrenaban al ejército y les enseñaban nuevas tácticas, además de proporcionar armamento.  Mientras el Sur cedía territorio poco a poco, el 4 de agosto de 1964, en el Mar de la China, el destructor “Maddox”, un buque de vigilancia electrónica, se encuentra cerca de las aguas territoriales de Vietnam del norte. Aquel día, la Casablanca y el Pentágono ofrecen una rueda de prensa en la que anuncian el incidente: Lanchas torpederas norvietnamitas atacan sin previo aviso al destructor, el cual responde a los ataques y consigue hundir a varias sino a todas.
El 7 de agosto, el Congreso estadounidense adoptaba la “Resolución del Golfo de Tonkin” autorizando al Presidente a tomar “todas las medidas necesarias para prevenir más agresiones“.

Albert Gore (ex vicepresidente de EEUU) el 16 de enero de 2006 en la reunión de la American Constitution Society y de la Liberty Coalition, Gore llamó la atención sobre el clima de miedo y mentiras que venía sembrando la Administración Bush, diciendo: “Por ejemplo, hace poco supimos, a través de documentos recientemente desclasificados, luego de cerca de 40 años, que la resolución del Golfo de Tonkín que autorizó la trágica guerra de Vietnam se basaba de hecho en informaciones falsas.”

Vietnam Sur también recibió soldados, material bélico y personal sanitario de Tailandia, Corea del Sur, Australia y España (pero en menor medida). Tras esto el Sur recupera territorio  y palia un poco la situación. El objetivo estadounidense es crear el mayor número de bajas posible, para desgastar al enemigo y bombardear su territorio para obligarlo a rendirse.

Fue una guerra cruel y atroz, pues se lanzaron más kilos de bombas que Alemania, Japón y Italia juntas durante La Segunda Guerra Mundial. Además se utilizaron agentes químicos como “El Agente Naranja” que exfoliaba la selva y producir mutaciones en las personas, El Napalm que quemaba todo lo que tocaba.

El "Agente Naranja" y sus efectos
Las conversaciones para lograr la paz comenzaron en París en 1968 y sólo la proximidad de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y la presión de la población, persuadieron al presidente Johnson, quien ese mismo año, anunció el cese de los bombardeos al norte de la península.

Sin embargo, esto no convenció a los delegados de Vietnam del Norte que insistían en la retirada completa de Estados Unidos como condición indispensable para firmar la paz. El intento de paz quedo truncado, y las hostilidades de ambos bandos continuaron haciendo estragos. El Vietcong, con sus métodos de guerrilla era imposible de derrotar por los ejércitos aliados, y los abusos de los militares occidentales se acrecentaba día a día.

Tras una compleja fase de negociaciones y enfrentamientos militares, se firmó en París, en enero de 1973, un acuerdo de paz. En agosto de 1973, el Congreso estadounidense prohibió cualquier reanudación de la intervención. La retirada de las tropas estadounidenses hizo que el régimen de Vietnam del Sur cayera inexorablemente, y la ofensiva final comunista tuvo lugar en la primavera de 1975.

En la mañana del 30 de abril de 1975, el general Duong Van Minh, quien había sido presidente de Vietnam del Sur durante sólo tres días después de la renuncia de Tran Van Huong, hizo una declaración por radio, señalando "estamos aquí para entregarles a ustedes el poder a fin de evitar el derramamiento de sangre." El Frente Nacional de Liberación (FLN) y el ejército norvietnamita entraron a la ciudad poco tiempo después, en su mayoría de forma pacífica, a pesar de las predicciones previas de que la caída de Saigón sería larga y sangrienta. Las puertas del Palacio de la Independencia fueron destruidas por tanques del FLN y la bandera del Frente Nacional de Liberación "Vietcong" fue izada sobre el Palacio a las 12:15.


En la mañana del 29 de abril, la Radio de las Fuerzas Armadas tocó la canción "White Christmas" como una señal para comenzar una operación de evacuación de los no combatientes. Civiles vietnamitas se reunieron afuera de la embajada estadounidense y escalaban las paredes esperando reclamar estatus de refugiados.


24 horas después de la caída, la ciudad fue rebautizada como "Ciudad Ho Chi Minh", en honor al líder revolucionario vietnamita Ho Chi Minh (fallecido en 1969). El orden se restableció rápidamente en la ciudad, aunque la embajada estadounidense, antes del sitio de evacuación por helicóptero, fue saqueada.

A las 15:30, el general Duong Van Minh lanzó otro comunicado por radio, declarando "Yo declaro que el gobierno de Saigón está completamente disuelto en todos sus niveles." Después de veintinueve años, el país se unió bajo el dominio comunista.

Vietnam Sur despareció y la unificación llegó bajo un gobierno comunista. La imagen de personal de los portaaviones estadounidenses lanzando los aparatos por la borda es la imagen de la derrota de este país en el conflicto. Las bajas fueron 60.000 norteamericanos muertos, 250.000 survietnamitas,  1.000.000 norvietnamitas y Vietcong,  2.500.000 millones de civiles muertos entre Vietnam, Laos y Camboya. 

martes, 28 de abril de 2015

28 de abril de 1947 - Del puerto de El Callao (Perú) parte Thor Heyerdahl en la balsa "Kon Tiki" buscando demostrar que los sudamericanos podrían haber llegado a la Polinesia

Thor Heyerdahl (1914-2002) fue un aventurero noruego y etnólogo que cruzó las fronteras de las disciplinas académicas y revolvió un montón de plumas en el proceso. Él teorizó que los sudamericanos habían visitado la Polinesia, no que fueran la fuente primaria de la población. Los estudiosos se burlaban de él y sostuvo que las embarcaciones de madera de balsa sudamericano no serían capaces de cruzar el Pacífico.



La expedición de la Kon-Tiki (1947):

Para demostrar la posibilidad de viajes prehistóricos desde Sudamérica con técnicas navales poco desarrolladas, el etnólogo noruego Thor Heyerdahl decidió recrear la posible travesía. Heyerdahl dijo que el propósito del viaje era sólo para poner a prueba la balsa: "No lo hicimos para probar que una vez  los indios lo hubieran hecho antes que nosotros mismos". Durante sus trabajos en la Polinesia había encontrado muchas similitudes en distintos aspectos de culturas separadas por el Pacífico. Llamó a la embarcación Kon-Tiki mezclando dos tradiciones: la de Con-Ticci-Viracocha, representante del Sol en la Tierra según la leyenda de los indígenas del lago Titicaca, y la historia de Tiki, nombre que la mitología polinesia daba al hijo del Sol. La vela llevaba pintada la cabeza del rey-sol según el modelo que se conserva en las ruinas de la ciudad de Tiahuanaco. Su teoría de la migración no quedó demostrada pero si probó las sorprendentes cualidades de las embarcaciones prehistóricas. El curso estable del viento y las corrientes fue el factor determinante para las grandes travesías. Debido a la rotación del planeta, los vientos alisios y la corriente ecuatorial han mantenido su comportamiento constante desde que el hombre existe. Las teorías de Heyerdahl ganaron adeptos tras las expediciones de las Galápagos (1953) y la isla de Pascua (1955-1956). Son muchas las coincidencias entre la cultura de las islas polinesias y la precolombina. Tanto en Polinesia como en Egipto como en la isla de Pascua, el Sol se llama "Ra". En la isla de Pascua se ha encontrado caña de totora. En 1970 la embarcación Ra II completó en 57 días los 5700 km entre Safi, Marruecos y las Barbados en el Mar Caribe.

La Balsa:

La rudimentaria embarcación estaba formada por nueve troncos de la selva de Quevedo en Ecuador. Se internaron en la selva y escogieron in situ 12 árboles cuyos troncos descendieron por el río Palenque. La balsa fue construida en dependencias de la Marina Peruana siguiendo la descripción de textos españoles. Tenía una vela cuadrada con la figura de una escultura polinesia dibujada. Si la balsa viraba demasiado de costado al viento la vela se volvía y la embarcación giraba completamente avanzando con la popa por delante. La espadilla medía 6 metros de largo. La madera de balsa resultó una excelente elección. No absorbió agua en exceso debido a las resinas que guardaba en su interior. No se utilizó ningún alambre para la sujeción de los maderos sino cuerdas que acabaron penetrando en la madera de balsa, con lo que no se produjeron roturas por rozamiento. El agua que entraba por la borda desaparecía con gran rapidez entre las uniones de los troncos.


Acompañaban a Heyerdahl Knut Haugland, Torstein Raaby, Herman Watzing, Erik y Berg Danielsson. El 28 de abril de 1947, tras el remolcador Guardián Ríos salieron de la bahía de Callao entrando en la corriente de Humboldt que trae masas de agua fría del Antártico y se desvía al Oeste al sur de la línea ecuatorial. Además de los 6 tripulantes a bordo viajaba un loro verde buen marinero cuya lengua nativa era el español y el sociable cangrejo "Joannes" que hacía compañía al hombre de guardia en la espadilla. Comieron muchos peces voladores fritos recogidos en cubierta y pescaron multitud de dorados y tiburones.

Atravesando cuatro mil millas marinas (6.437 km) del Pacífico desde Perú a la Polinesia, llegó a una isla deshabitada tras 101 días de navegación. La noche del 30 de julio vieron y oyeron muchas aves marinas. Tres días después de divisar tierra por primera vez, se dieron cuenta de que se dirigían hacia los arrecifes de Takume y Raroia. La corriente arrastró a la balsa hasta la penúltima de un grupo de islas de difícil acceso por causa de los arrecifes. Cuando el transmisor accionado por un generador manual fue perdiendo humedad, un radioaficionado de Colorado captó su mensaje que inicialmente tomó como una broma. Los 127 habitantes de la vecina isla de Raroia acogieron entrañablemente a la tripulación con quienes intercambiaron antiguas historias y leyendas de la Polinesia. La tripulación y la balsa fueron trasladadas a Tahití a bordo de la goleta Tamara.


Naufragio: 

Thor Heyerdahl, con un estilo claro y vivaz relata el naufragio en el arrecife de Fenua Kon-Tiki que consiguió atravesar sin bajas personales:
Aquellas horas fueron de terrible ansiedad, durante las cuales íbamos avanzando paso a paso, de costado, contra los arrecifes... Levantamos la cubierta de bambú y cortamos con nuestros machetes los cabos que sostenían las orzas de deriva. Fue faena difícil extraer los tablones, pues estaban cubiertos de una espesa capa de lapas. Con las orzas retiradas, la balsa no tenía más calado que el ancho de los troncos sumergidos y, por consiguiente, seríamos más fácilmente levantados sobre los arrecifes. Sin las orzas y con la vela arriada, quedó la balsa de costado y a merced completa de las olas y el viento... Las olas reventaban atronadoramente, lanzando espuma en el aire, y el mar se levantaba y bajaba con gran furia... Nadie estaba a popa, pues era allí donde se iba a recibir el primer choque. Tampoco eran seguros los dos estays que venían desde la parte alta del mástil hasta la popa, porque si el palo caía, podrían quedarse colgando fuera de la balsa sobre el arrecife.
Cuando nos dimos cuenta de que las olas ya habían hecho presa de la balsa, cortamos el cabo del ancla y nos quedamos libres. Una ola se levantó debajo de nosotros y sentimos que la Kon-Tiki era lanzada al aire. Había llegado el momento supremo; corríamos sobre el lomo de la ola a una velocidad tremenda; nuestra desvencijada balsa crujía y gemía, retemblando bajo nuestros pies.
Una nueva ola creció altísima detrás de nosotros, como una centelleante pared de vidrio verdoso; en el momento en que nos hundíamos, vino enroscándose como una garra gigantesca y en el mismo segundo en que la vi, inmensamente alta sobre mí, sentí un choque violento y quedé sumergido entre torrentes de agua. Sentí la succión en todo mi ser con una fuerza tan inmensa, que tuve que poner todos mis músculos a su máxima tensión y decirme a mí mismo: "¡Agárrate! ¡Agárrate!" Yo creo que en semejantes situaciones de desesperación, cuando el resultado es tan evidente, pueden ser arrancados los brazos antes que el cerebro consienta en desasirse. Entonces sentí que toda la montaña de agua iba pasando y aflojando de mi cuerpo su garra endemoniada... En un segundo todo el infierno estaba otra vez sobre nosotros y la Kon-Tiki desaparecía completamente bajo las masas de agua... La embarcación que habíamos conocido durante semanas y meses en el mar, ya no era la misma. En unos cuantos segundos, aquel agradable mundo nuestro se había convertido en los despojos de un naufragio.
La balsa chocó y fue succionada una y otra vez hasta que consiguió colocarse sobre el arrecife que encerraba la laguna interior de la isla. Procedieron rápidamente al salvamento de la carga antes de aparecieran las inciertas corrientes de la marea. El mástil con toda su jarcia quedó inclinado sobre el arrecife y la espadilla hecha astillas.
El arrecife se extendía como la muralla de una fortaleza sumergida ... La Kon-Tiki quedaba allá lejos sobre el arrecife, rodeada de la espuma del mar. Era un despojo, pero un despojo honorable.

Sobre viajes precedentes:

Hans Disselhoff (Presidente del Museo Etnológico de Berlín)
Una de las objeciones principales contra la comunicación entre América y la Polinesia y Asia es el poco desarrollo marinero de los indios (perfectamente demostrable). Este hecho sigue siendo absolutamente cierto, a pesar de la audaz travesía en balsa de Heyerdhal y sus compañeros. Su embarcación fue construida imitando a las balsas conocidas desde los días de la conquista, pero estaba equipada con aparatos de radio y otros elementos de comfort moderno. Alexander von Humboldt todavía vio en las costas del ecuador esta clase de balsas de madera ligera con vela sencilla y toldilla de caña de bambú. No cabe duda de que son embarcaciones muy marineras, pero se empleaban únicamente para el cabotaje, y sólo en un pasaje de las tradiciones de los incas se habla de un viaje en balsa algo importante realizado por el inca Tupac Yupanqui. Las islas que se dice que visitó no han sido identificadas nunca con seguridad. Heyerdhal y sus valientes compañeros de viaje tuvieron la suerte de llegar a una lejana isla del mar del Sur, gracias a una corriente marina favorable. El viaje de regreso en aquella misma embarcación jamás hubiera sido posible, ni siquiera suponiendo que la balsa no se hubiera estrellado antes, como, en efecto, sucedió. Si se quiere investigar las referencias que Heyerdhal hace a antiguas fuentes, se buscará en vano.[...] En realidad los grandes marineros eran los polinesios y no los indios y todas las corrientes de cultura se desplazaron de Occidente a Oriente. El parecido entre las esculturas de Tiahuanaco y las de la isla de Pascua, que Heyerdhal esgrime como armas de combate, sólo consiste en que en ambos casos se trata de monumentos monolíticos colosales. Toda comparación medianamente rigurosa en cuanto al estilo fracasa. Además, el mundo especializado no duda hoy ni un momento de que la isla de Pascua fue colonizada por polinesios procedentes de Occidente.

Heyerdahl escribió un best-seller que fue traducido a 65 idiomas. La versión cinematográfica de Kon-Tiki ganó un Oscar al mejor documental de 1951.

Heyerdahl tal vez demostró que los antiguos marineros pudieron haber navegado hacia el oeste a través del Pacífico, pero no demostrar que lo hubieran hecho. La mayoría de los estudiosos concluyen que las islas de la Polinesia fueron abordadas por el oeste, con base en la evidencia de la lingüística, la genética y la antropología cultural.

Aun así, la Kon-Tiki de Heyerdahl y aventuras posteriores en el Atlántico abren la imaginación académica y popular a la posibilidad de que algunos de nuestros antepasados pueden haber hecho viajes de aventura en muchos lugares mucho antes de que se sospechaba.

lunes, 27 de abril de 2015

27 de abril de 1945 - en Italia, partisanos italianos capturan al ex dictador Benito Mussolini.

Benito Mussolini (1883-1945)
A finales del mes de abril de 1945, Mussolini tenía ya conciencia de la inminencia del fin, pero seguía pensando que era un deber moral plantear alguna forma de resistencia. Tras haber afirmado que, si fuese necesario convertiría a Milán en una segunda Stalingrado, centró su atención en la comarca de la Valtellina. Zona montañosa, podría convertirse en un efectivo reducto de resistencia definido por las milicias fascistas y respaldado por las fronteras suiza y alemana. La detención invernal de la ofensiva lanzada sobre la Línea Gótica había contribuido a levantar su ánimo, e incluso había llegado a pensar que los aliados pretendían hacer de él un interlocutor válido para tratar con Hitler. 

Sin embargo, la idea de establecer esta resistencia iría esfumándose con el paso de los días al comprobar la imposibilidad material de llevarla a cabo. Mientras, el Duce sigue ignorando las conversaciones secretas que se llevan a cabo entre todas las partes interesadas, para las cuales él es solamente el último escollo a anular. Personalmente, da muestras de una gran volubilidad, y si un día pretende ofrecer el poder a los socialistas, al siguiente manifiesta su deseo de tratar con la resistencia. En la tarde del 25 de abril, en la residencia del cardenal de Milán, tiene lugar una entrevista entre Mussolini y varios representantes del Comité de Liberación Nacional. 

No se obtiene en ella acuerdo alguno y poco más tarde, enterado el Duce de la voluntad de los partisanos de entregarlo a la decisión de un tribunal popular, abandona precipitadamente la ciudad y marcha hacia el lago de Como. Atravesando una región ya situada prácticamente en manos de la guerrilla, la caravana alcanza en la mañana del 26 la localidad de Menaggio. Le acompaña un destacamento de las SS que, más que como protector, se comporta como vigilante de un grupo de prisioneros. 

Las poblaciones de la zona se encuentran llenas de responsables del régimen, que buscan la protección de la inmediata frontera suiza. Trasladado en la tarde del mismo 26 al vecino pueblo de Grandola, Mussolini, en medio de un clima de temor e inseguridad, sigue negándose a tomar el camino del exilio. A las cinco de la mañana del 27, el grupo reemprende la marcha hacia el norte, por la carretera que bordea el lago. Poco después deben detenerse ante los obstáculos colocados por los guerrilleros. Entonces, el comandante del contingente alemán trata de convencer a Mussolini de la necesidad de pactar el transito con aquellos. A partir de ese momento, enterado el comité local de liberación de la presencia del dictador en la zona, decide realizar una serie de demostraciones que hagan pensar en una fuerza que realmente no posee. Pero esta estratagema da resultados, y sirve para incrementar todavía más el miedo de los huidos. 

Dentro del grupo, las dudas y los recelos mutuos se apoderan de todos. Mientras, en la noche del 26, una delegación italiana -de la que forma parte un hijo del mismo Mussolini- acordó con los responsables de la resistencia en Como que las personalidades fascistas serían entregadas con vida a los aliados. Para entonces, ya se había unido voluntaria e inesperadamente a la caravana Claretta Petacci, amante del Duce, que quiere compartir con él su destino. Los alemanes trataban entonces de convencerle para que huyese con ellos vestido de soldado de la Wehrmacht, pero él se negaba reiteradamente a soportar lo que consideraba una humillación. 

Finalmente, las presiones de todos consiguieron que aceptase esta salida y, cubierto por un capote y un casco alemán fue introducido en uno de los camiones entre los demás soldados. Había afirmado: "Confío más en los alemanes que en los italianos". Algunos de los altos jerarcas decidieron entonces volverse atrás, pero fueron inmediatamente apresados por los partisanos. 

Según la versión oficial, Urbano Lazzaro, miembro de la Brigate Garibaldi vigilaba la retirada de las tropas alemanas en la carretera de Dongo. Los soldados Partisanos detenían cada convoy para inspeccionarlo y capturar a todo fascista que estuviera intentando huir. En uno de los camiones, Lazzaro halló a Benito Mussolini disfrazado como soldado nazi e inmediatamente procedió a su arresto.

Encerrado primero en el ayuntamiento de Dongo, Mussolini es trasladado en la misma tarde del 27 al cuartelillo de Germasino. A las 3 de la madrugada del 28, los responsables locales de la resistencia -que quieren verse libres de tamaña responsabilidad- lo envían a Bonzanigo. De hecho no tenían intención alguna de suprimir al prisionero, pero tampoco la de entregarlo a las autoridades aliadas. Desde el día 19 de abril existía contra Mussolini una sentencia de muerte dictada por el Comité de Liberación de la Alta Italia, que contaba con delegación de poderes de actuación por parte del Gobierno de Roma. Esta sentencia era, pues, legalmente válida, pero todavía hoy están confusas las circunstancias concretas que impulsaron su inmediato cumplimiento. En esta decisión intervino de forma muy destacada el dirigente comunista Luigi Longo, antiguo combatiente en la guerra civil española. 

Así, desde Milán fueron enviados en busca del Duce dos miembros del partido dignos de toda confianza: Walter Audisio -alias Coronel Valerio- y Aldo Lampredi -alias Guido-, este último mano derecha de Longo, acompañados de doce hombres armados. Llegados a las 8 de la mañana del 28 a Como, se encontraron con dificultades y resistencias de toda clase al exigir la entrega de los prisioneros. Para entonces ya se movía gran cantidad de intereses de variada índole en torno a los mismos. Finalmente obtienen la información del paradero de éstos tras ejercer una serie de presiones sobre los responsables locales de la resistencia. Y, a las 2 de la tarde, Valerio y Guido hallan a Mussolini y a Claretta Petacci en su encierro. 

Tras haberles asegurado que vienen a liberarles, les introdujeron en un vehículo que inmediatamente tomó la carretera que bordea el lago de Como. Allí, después de recorrer poco más de cuatrocientos metros, fueron obligados a descender del mismo y situados contra el muro de una finca particular. La pareja tomó entonces clara conciencia de su destino, pero no hizo nada por defenderse, vista la situación planteada. El mismo Coronel Valerio les ametralló de cerca y, tras dejar los cuerpos en el mismo lugar, marchó a Dongo con parte de sus fuerzas. La comuna de de Dongo está ubicada en Como, a unos 70 kilómetros de Milano y muy cerca de la frontera con Suiza.

Llegado allí comprobó la presencia e identidad de los jerarcas fascistas detenidos, que sumaban un total de quince, y ordenó su inmediata ejecución. A pesar de los ruegos de las autoridades locales que trataban de evitar en la población todo acto de violencia, Valerio ordenó que fuesen trasladados a la plaza del ayuntamiento. A continuación, situados contra un muro, fueron ametrallados de espaldas como traidores. Sus cuerpos, cargados en camiones, fueron trasladados a Milán junto con los de Mussolini y Petacci. 

En esta ciudad tuvo inmediatamente lugar una sucesión de hechos especialmente horribles. Los diecisiete cadáveres fueron amontonados sobre el pavimento de la Piazzale Loreto y entregados a la ira de la masa. Esta, comportándose de la forma más despiadada, se enseñó con ellos hasta dejarlos irreconocibles. Luego fueron colgados de la marquesina de una gasolinera próxima  para exhibirlos públicamente junto a los cadáveres de otros altos mandos fascistas, como ellos mismos hicieron antes con los partisanos, en ese mismo lugar. Allí permanecieron por algún tiempo hasta que fueron retirados por las fuerzas aliadas que habían entrado en la ciudad. 


Este episodio, que lanzó sobre el pueblo italiano extensas críticas en la opinión internacional, venía a sellar de la forma más dramática veintitrés años de dominio fascista sobre el país. Las iras contenidas durante tanto tiempo por muchos se habían venido a unir a las penalidades soportadas durante la guerra para crear un estado de ánimo capaz de impulsar a la comisión de un acto de esta naturaleza, algo que no puede hallar explicación racional posible.

La urgencia de ejecutar a Mussolini -cuando había un pacto firmado para entregarlo vivo a las autoridades militares de los Estados Unidos- ha generado mucha polémica. 

Una explicación era que el Comité de Liberación Nacional Italiano había decidido la pena de muerte para no entregarlo y dar la posibilidad de que un tribunal internacional lo absolviera o le diera una pena menor.

Massimo Caprara, diputado comunista y partisano en aquella época, le atribuyó el asesinato a un tal Aldo Lampredi, quien habría estado bajo las órdenes directas de Moscú.

La versión de Urbano Lazzaro, nos dice que Clara Petacci habría intentado tomar un arma de los guardias y al intentar detenerla, los soldados habrían disparado accidentalmente al dictador, dejándolo agonizante. A raíz de esto, los soldados le habrían dado el tiro de gracia y asesinado a Petacci por provocar el incidente, lo que echaría por tierra la versión del fusilamiento.

Desgraciadamente, tanto Lazzaro como muchos de los partisanos que estuvieron presentes en aquel momento ya han fallecido y a pesar de que uno de los nietos de Mussolini trató de investigar por vía legal, queda poca evidencia para demostrar alguna de las versiones, por lo que sería muy difícil conocer las verdaderas circunstancias de la ejecución del dictador, quien se llevó a la tumba el misterio de su muerte.

Otras personas afirman que su ejecución habría sido llevada a cabo con la cooperación de agentes británicos, quienes además se habrían apoderado de los documentos que tenía en su poder y que podían comprometer a Winston Churchill. 

Si no había nada para ocultar, por qué no se le brindó a Mussolini la posibilidad de asistir a un juicio como el de Nuremberg? Durante sus últimos días Mussolini no se desprendió nunca de una cartera de cuero que, a su juicio, contenía documentos de tal magnitud que harían cambiar en forma radical la visión de los hechos ocurridos durante la guerra. Bien pudo tratarse de alguna artimaña del Duce, pero lo cierto es que esa cartera desapareció tras la ejecución de Mussolini en Dongo. Curiosamente días después de la culminación de la guerra, Churchill decidió tomarse unas "vacaciones" en Italia, más precisamente en el lago de Como, justo donde Mussolini vivió sus últimos días.  

Ese mismo día nacía una leyenda. La relación  Churchill-Mussolini   y la intrigante cartera de cuero repleta de documentos comprometedores le daban vida a uno de los hechos más misteriosos de la historia contemporánea. El contenido de la cartera de cuero de Mussolini, antes de ser depositada en un banco de Dongo, fue inventariado y al parecer consistía en cartas secretas con Hitler y con Churchill además de apuntes militares entre los que no faltaban algunos comentarios despectivos en referencia a Umberto de Saboya. El informe con el inventario, que estaba siendo custodiado por la 52ma Brigada Clerici, durante la noche del 29 de abril sufrió el "robo" de algunas de sus hojas, curiosamente la correspondencia original con Winston Churchill. A partir de ese momento las versiones sobre el robo de los documentos dio lugar a las más variadas hipótesis .La versión más firme sostiene que Churchill se hallaba en esos días en la cercana ciudad de Moltrasio en Villa Donegani y que partió hacia Inglaterra el día después del supuesto robo. Poco tiempo después Churchill  fue informado de que se habían hecho tres copias fotográficas del contenido de la cartera del Duce y en consecuencia movilizó a sus servicios secretos con el fin de encontrar y quemar las dos copias fotográficas. 

Para 1949 Churchill había logrado recuperar dos copias de esos comprometedores documentos. Una tercera copia (si es que la hubo) nunca apareció y  los ingleses desistieron de su búsqueda recién a mediados de los años cincuenta. La pregunta que surge de toda esta situación es porqué motivo Churchill puso tanto empeño (y dinero) en la búsqueda de sus cartas con Mussolini si supuestamente no contenían nada comprometedor. Sobre el verdadero contenido de estas cartas solo contamos con la palabra del propio Mussolini quién ocho días antes de ser fusilado concedió una sugestiva y reveladora entrevista a un diario local llamado "Il Popolo di Alessandria". Vale la pena transcribir textualmente algunos de los párrafos más salientes de dicha entrevista. Dice Mussolini: 
"Tengo una documentación en mi poder que la historia deberá evaluar como decisiva. Solo quiero decir que en 1940 las críticas hacia mi gobierno consistían en atacarme a través de los grandes diarios por mantener una neutralidad escandalosa y para la mayoría vergonzosa. Alemania se estaba adueñando de Europa y nadie entendía mi postura de no subirme al carro ganador. Los altos exponentes de la vida italiana, que ahora se llenan la boca hablando de mi megalomanía y ambición de poder, hicieron lo imposible para torcerme el brazo en esos momento cruciales. Es verdad, mi culpa es haber cedido a las presiones de mi pueblo pero para que está un gobernante si no es para servir a los intereses de su gente? Tras el asesinato del canciller austriaco Dollfuss, mi gran amigo, por obra de los nazis, fui el único gobernante que se enfrentó al expansionismo alemán enviando mis tropas a la frontera austriaca. Pero en esa oportunidad como en tantas otras los grandes líderes occidentales me dejaron solo. Una política enérgica de los hombres que hoy se sientan en Yalta hablando de paz, democracia y libertad hubiese servido para frenar los impulsos de Hitler. En 1940 ya era demasiado tarde para intentar cualquier tipo de negociación tendiente a salvaguardar la paz europea. De mi parte me siento con la conciencia tranquila de haber hecho todo lo que estuvo a mi alcance en esos años. No sé si Churchill estará igualmente tranquilo y sereno".
Es realmente sugestiva la referencia que hace de Churchill  aunque lamentablemente no brinda mayores detalles. Es que Mussolini pensaba usar sus cartas con Churchill de un modo extorsivo para negociar la integridad de su persona y lograr mejores condiciones para Italia a la hora de firmar una rendición con los aliados. El destino, sin embargo, no le brindaría esa posibilidad. Mussolini fue fusilado inmediatamente después de ser capturado.


domingo, 26 de abril de 2015

26 de abril de 1986 - Accidente nuclear en Chernobyl (Ucrania)

El 26 de abril de 1986, a la una de la madrugada, los ingenieros iniciaron la entrada de las barras de regulación en el núcleo del reactor, refrigerado por agua y moderado por grafito (que pertenece al tipo que los soviéticos llaman RMBK-1000), para llevar a cabo una prueba planeada con anterioridad, bajo la dirección de las oficinas centrales de Moscú. La potencia térmica en este caso desciende normalmente de 3.200 a 1.600 MW.


Habían ajustado los monitores a los niveles más bajos de potencia. Pero el operador se olvidó de reprogramar el ordenador para que se mantuviera la potencia entre 700 MW y 1.000 MW térmicos. Por este motivo, la potencia descendió al nivel, muy peligroso, de 30 MW.

La mayoría de las barras de control fueron extraídas con el fin de aumentar de nuevo la potencia. Sin embargo, en las barras ya se había formado un producto de desintegración, el xenón, que “envenenó” la reacción. En contra de lo que prescriben las normas de seguridad, en una medida irreflexiva, se extrajeron todas las barras de control.

El día 26 de abril, a la una y tres minutos, esta combinación poco usual de baja potencia y flujo de neutrones intenso, provocó la intervención manual del operador, desconectando las señales de alarma. A la una y 22 minutos, el ordenador indicó un exceso de radioactividad, pero los operadores decidieron finalizar el experimento, desconectando la última señal de alarma en el instante en el que el dispositivo de seguridad se disponía a desconectar el reactor.

Dado que los sistemas de seguridad de la planta quedaron inutilizados y se habían extraído todas las barras de control, el reactor de la central quedó en condiciones de operación inestable y extremadamente insegura. En ese momento, hubo un brusco incremento de potencia. El combustible nuclear se desintegró y salió de las vainas, entrando en contacto con el agua empleada para refrigerar el núcleo del reactor. A la una y 23 minutos, se produjo una gran explosión, y unos segundos más tarde, una segunda explosión hizo volar por los aires la losa del reactor y las paredes de hormigón de la sala del reactor, lanzando fragmentos de grafito y combustible nuclear fuera de la central, ascendiendo el polvo radiactivo por la atmósfera.


Se estima que la cantidad de material radiactivo liberado fue 200 veces superior al de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki.

El accidente nuclear fue clasificado como nivel 7 (“accidente nuclear grave”) en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (Escala INES) del OIEA, es decir, el accidente de peores consecuencias ambientales, y que sirve como referencia para proyectar y controlar los dispositivos y sistemas de protección de las instalaciones nucleares.

Aunque el accidente tuvo lugar por un claro error humano, hay que tener en cuenta los factores sociales y políticos de la Unión Soviética en aquel momento. La falta de una estructura social democrática implicaba una ausencia de control de la sociedad sobre la operación de las centrales nucleares y de una “cultura de seguridad”. Posiblemente, el temor de los operadores a no cumplir las instrucciones recibidas desde Moscú, les llevó a desmontar los sistemas de seguridad esenciales para el control del reactor.

Tampoco existía ningún Órgano Regulador de la Seguridad Nuclear que llevase a cabo con autoridad propia e independencia la inspección y evaluación de la seguridad de las instalaciones nucleares.

En cuanto a los aspectos técnicos de seguridad del reactor, hay que tener en cuenta que en los reactores RMBK no existe ningún sistema de confinamiento que cubra el circuito primario y tampoco hay edificio de contención capaz de retener los productos de fisión en caso de accidente, como ocurre en los reactores occidentales.

Consecuencias del accidente nuclear de Chernobyl
El comienzo de un incendio, que no se consiguió apagar hasta el 9 de mayo, aumentó los efectos de dispersión de los productos radiactivos, y la energía calorífica acumulada por el grafito dio mayor magnitud al incendio y a la dispersión atmosférica.

De los productos radiactivos liberados eran especialmente peligrosos el yodo-131 (cuyo período de semidesintegración es de 8,04 días) y el cesio-137 (con un período de semidesintegración de unos 30 años), de los cuales, aproximadamente la mitad, salieron de la cantidad contenida en el reactor. Además, se estimó que todo el gas xenón fue expulsado al exterior del reactor. Estos productos se depositaron de forma desigual, dependiendo de su volatilidad y de las lluvias durante esos días.


Los más pesados se encontraron en un radio de 110 km, y los más volátiles alcanzaron grandes distancias. Así, además del impacto inmediato en Ucrania y Bielorrusia, la contaminación radiactiva alcanzó zonas de la parte europea de la antigua Unión Soviética, y de Estados Unidos y Japón. En España, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) detectó pequeñas cantidades de yodo-131 y cesio-137, por debajo de los límites aceptables de dosis de radiación, en las regiones mediterráneas y en Baleares.

Para determinar los efectos de la radiación sobre la salud de las personas, la Organización Mundial de la Salud desarrolló el IPHECA (Programa Internacional sobre los Efectos en la Salud del Accidente de Chernobyl), de modo que pudieran investigarse las posibles consecuencias sanitarias del accidente. Estas consecuencias incluían efectos relacionados con la ansiedad producida en los habitantes de las zonas más contaminadas como resultado de la evacuación de sus casas, y del miedo a posibles daños futuros en la salud por los efectos biológicos de la radiación. Además, el programa proporcionaba asistencia técnica al sistema sanitario nacional de Bielorrusia, a la Federación Rusa y a Ucrania, para aliviar las consecuencias sanitarias del accidente de Chernobyl.

Los resultados obtenidos con los proyectos piloto IPHECA han mejorado considerablemente el conocimiento científico de los efectos de un accidente radiactivo en la salud humana, para que puedan sentarse las bases de las guías de planificación y del desarrollo de futuras investigaciones.

Las consecuencias inmediatas del accidente sobre la salud de las personas fueron las siguientes:

237 personas mostraron síntomas del Síndrome de Irradiación Aguda (SIA), confirmándose el diagnóstico en 134 casos. 31 personas fallecieron durante el accidente, de las cuales, 28 (bomberos y operarios) fueron víctimas de la elevada dosis de radioactividad, y 3 por otras causas. Después de esta fase aguda, 14 personas más han fallecido en los diez años posteriores al accidente.

Entre 600.000 y 800.000 personas (trabajadores especializados, voluntarios, bomberos, militares y otros) llamadas liquidadores, encargadas de las tareas de control y limpieza, fallecidas en distintos períodos.
Monumento a los liquidadores
Dieciseis mil habitantes de la zona fueron evacuados varios días después del accidente, como medida de protección frente a los altos niveles de radiación, estableciéndose una zona de exclusión en los territorios más contaminados, en un radio de 30 km alrededor de la instalación.

565 casos de cáncer de tiroides en niños fundamentalmente (de edades comprendidas entre 0 y 14 años) y en algunos adultos, que vivían en las zonas más contaminadas (208 en Ucrania, 333 en Bielorrusia y 24 en la Federación Rusa), de los cuales, 10 casos han resultado mortales debido a la radiación.

Otros tipos de cáncer, en particular leucemia, no han registrado desviaciones estadísticamente significativas respecto a la incidencia esperada en condiciones normales.

Efectos psicosociales producidos por causas no relacionadas con la radiación, debidos a la falta de información, a la evacuación de los afectados y al miedo de los efectos biológicos de la radiación a largo plazo. Estos efectos fueron consecuencia de la reacción de sorpresa de las autoridades nacionales ante el accidente, en cuanto a la extensión, duración y contaminación a largas distancias. Como los procedimientos de emergencia eran inexistentes, había poca información disponible, haciéndose notar la desconfianza y la presión pública para que se tomaran medidas, pero las decisiones oficiales no tuvieron en cuenta los efectos psicológicos de la población, llevándose a cabo interpretaciones erróneas de las recomendaciones de la International Commission On Radiological Protection (ICRP) para los niveles de intervención de los alimentos.Todo esto se vio traducido en un importante número de alteraciones para la salud, como ansiedad, depresiones y varios efectos psicosomáticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) compró equipos y suministros médicos para los 3 países (Bielorrusia, Federación Rusa y Ucrania) por valor de cerca de 16 millones de dólares. El resto de los gastos de los proyectos piloto se dedicó a ayudas a los programas, reuniones científicas, cursos de entrenamiento en instituciones extranjeras de investigación y en instituciones clínicas para 200 especialistas, y a proporcionar capital para continuar con las actividades del programa IPHECA. 

Según la Agencia de Energía Atómica (NEA) de la OECD, los rangos de dosis de radiación, recibidos por los distintos grupos, fueron los siguientes:

Liquidadores: del total de los liquidadores, unos 200.000 recibieron dosis variables desde 15 a 170 milisievert (mSv)3.

Evacuados: las 116.000 personas evacuadas, la mayor parte de un radio de acción de la central de 30 km, recibieron dosis altas (el 10% más de 50 mSv y el 5% más de 100 mSv), especialmente en el tiroides por incorporación de yodo-131. La zona más evacuada fue Prypiat, a 2 km escasos de la central, convirtiéndose en una “ciudad fantasma” al abandonar la ciudad las 60.000 personas que vivían allí.



Habitantes de las áreas contaminadas: alrededor de 270.000 personas continuaron viviendo en áreas contaminadas, de modo que los niños recibieron altas dosis en tiroides, debido a la ingestión de leche contaminada con yodo-131 durante las primeras semanas después del accidente. Tras el control de los alimentos, durante el período 1986-1989, el rango de dosis de cesio-137 en el suelo fue de 5 a 250 mSv/año, con una media de 40 mSv/año.

Resto de la población: los materiales radiactivos volátiles se extendieron por todo el Hemisferio Norte, aunque las dosis recibidas por la población fueron muy bajas y carecen de importancia desde el punto de vista de la protección radiológica. Las dosis de radiación, durante el primer año, oscilaron en Europa entre 0,005 y 0,5 mSv, en Asia entre 0,005 y 0,1 mSv, y en el Norte de América fueron del orden de 0,001 mSv.

Durante los siete meses siguientes al accidente, los restos del reactor nuclear 4 accidentado fueron enterrados por los liquidadores, mediante la construcción de un “sarcófago” de 300.000 toneladas de hormigón y estructuras metálicas de plomo para evitar la dispersión de los productos de fisión. En principio, este sarcófago fue una solución provisional y debía estar bajo estricto control dada su inestabilidad a largo plazo, ya que podía producirse un hundimiento.

La recuperación de la zona del accidente y de los productos de limpieza han dado lugar a una gran cantidad de residuos radiactivos y equipos contaminados, almacenados en cerca de 800 sitios distintos dentro y fuera de la zona de exclusión de 30 km alrededor del reactor.

Estos residuos se encuentran parcialmente almacenados en contenedores o enterrados en trincheras, pudiendo provocar riesgo de contaminación de las aguas subterráneas.

Se ha evaluado que el sarcófago y la proliferación de los sitios de almacenamiento de residuos representan una fuente de radioactividad peligrosa en las áreas cercanas, y algunos expertos de la NEA temían que el hundimiento del reactor accidentado ocasionara graves daños en el único reactor en funcionamiento hasta el 15 de diciembre de 2000, el reactor 3.

En la Conferencia Internacional de Viena, celebrada en abril de 1996, se concluyó que la rehabilitación total de la zona no era posible debido a la existencia de “puntos calientes” de contaminación, de riesgos de contaminación de aguas subterráneas, de restricciones en los alimentos y de riesgos asociados al posible colapso del sarcófago, dado su deterioro en los años siguientes al accidente. Se apuntó que era necesario llevar a cabo un completo programa de investigación para desarrollar un diseño adecuado que constituyera un sistema de confinamiento seguro desde el punto de vista ecológico, evitando las filtraciones de agua de lluvia en su interior y evitando el hundimiento del sarcófago existente, lo que provocaría el escape de polvo radiactivo y de los restos de combustible al medio ambiente.

Ante esta situación, las autoridades y la industria nuclear de los países occidentales están realizando esfuerzos notables para ayudar a los países del Este a mejorar la seguridad de sus reactores, incluyendo los RMBK, y se puede decir que en la actualidad, la situación de estos países es mucho mejor que en el año 1986.

Entre los programas de ayuda de la Unión Europea destacan los programas TACIS (1989) y PHARE (1990). Todas las contribuciones económicas se transfieren a un fondo gestionado por el BERD (Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo) conocido como “Chernobyl Shelter Fund (CSF)” o “Fondo de Protección de Chernobyl”. El BERD administrará el fondo en nombre de los países contribuyentes y donantes, siendo responsable ante la Asamblea que se reúne 3 ó 4 veces al año. En la actualidad, cuenta con 22 miembros, entre ellos la Unión Europea y Ucrania.

El Programa TACIS financió, en 1996, un primer estudio con el objetivo de analizar, en una primera fase, las posibles medidas a corto y largo plazo, para remediar la deplorable situación del sarcófago, y transformarlo finalmente en un emplazamiento seguro.

En un principio, había dos alternativas: enterrar el sarcófago en un bloque de hormigón y construir un nuevo recinto que cubriera completamente el reactor 4 accidentado y el reactor 3.

En mayo de 1997, un grupo de expertos europeos, americanos y japoneses, financiados por el programa, prepararon el SIP (Shelter Implementation Plan-Plan de Ejecución del Sistema de Protección). Los objetivos del plan para convertir el sarcófago en un emplazamiento seguro fueron los siguientes:
  • Reducir el riesgo de hundimiento del sarcófago.
  • En caso de hundimiento, limitar las consecuencias.
  • Mejorar la seguridad nuclear del sarcófago.
  • Mejorar la seguridad de los trabajadores y la protección ambiental en el sarcófago.
  • Convertir el emplazamiento del sarcófago en una zona segura desde el punto de vista medioambiental.

En cuanto al tipo de recinto de protección, se decidió finalmente construir un amplio arco de bóveda metálico en cuyo interior quedaría la unidad 4 dañada, ya que ofrecía muchas ventajas en cuanto a la reducción de las dosis de irradiación, la seguridad durante la construcción, la liberación de las actuales estructuras inestables, un mayor espacio para el desmantelamiento y la flexibilidad necesaria para hacer frente a las incertidumbres de retirada del combustible dañado y disperso.

Este arco abovedado metálico, con un coste de 700 millones de dólares, alberga las unidades 3 y 4 de la central de Chernobyl, bajo su muro impermeable de doble pared presurizada internamente y con una cimentación de 27 metros de profundidad.

La unidad 3 de la central de Chernobyl, se paró definitivamente el 15 de diciembre de 2000. Tanto los expertos ucranianos como los extranjeros, fijaron el coste del cierre entre 2.000 y 5.000 millones de dólares, hasta retirar el combustible radiactivo que quedara en la central con fecha límite en 2008. Esta decisión completó el cierre total de la instalación nuclear que había dado lugar, el 26 de abril de 1986, a la mayor catástrofe nuclear de la Historia.

Anteriormente, el reactor 1 se había cerrado el 31 de noviembre de 1996, tras graves deficiencias de la refrigeración que dieron lugar a un nivel 3 en la Escala INES, y el reactor 2, que se había cerrado en octubre de 1991 tras un incendio. El reactor 3 cerrado el 15 de diciembre de 2000, había tenido ya varios incendios y la estructura estaba afectada por la corrosión.

El futuro de la energía nuclear

El desarrollo de la tecnología, la demanda de un mayor consumo energético, la preocupación por la seguridad de suministro y por la conservación del medio ambiente, ha permitido cambiar la percepción que se tenía de la energía nuclear y ha fomentado la necesidad de alcanzar un desarrollo energético más sostenible, evitando el consumo de combustibles fósiles e impulsando las energías renovables, el ahorro energético y la eficiencia.

Varios países, en su mayoría europeos, se plantearon el abandono del uso de la energía nuclear a partir de 1987. Austria (1978), Suecia (1980) e Italia (1987) votaron en referéndum la oposición o el abandono de la energía nuclear. Entre los países que no tienen plantas nucleares y han prohibido la construcción de nuevas plantas se incluyen Australia, Austria, Dinamarca, Grecia, Irlanda y Noruega (este último tiene dos reactores de investigación). Polonia detuvo la construcción de un reactor. Bélgica, Alemania, Holanda,España y Suecia decidieron no construir nuevos reactores o tienen intenciones de abandonar la energía nuclear, aunque en su mayoría todavía dependen en mayor o menor medida de ella. Suiza tuvo una moratoria para el cese de construcción de plantas nucleares durante 10 años, pero en referéndum en 2003 se decidió no renovarla.

El parlamento de Finlandia aprobó en 2002 la construcción de una quinta central nuclear. Esta fue la primera decisión tomada en este sentido en una década en Europa Occidental.

Si los países abandonan la energía nuclear, deberán encontrar alternativas para la generación de energía, si no desean depender de la importación de combustibles fósiles (en su mayoría procedentes de países inestables políticamente). Por esta razón, las discusiones de un futuro abandono suelen estar ligadas a discusiones sobre el desarrollo de las energías renovables. Entre las alternativas a la energía nuclear más discutidas se encuentran la hidroeléctrica, la energía eólica, la energía solar y la biomasa. También los combustibles fósiles podrían ser considerados si la tecnología existente fuera mejorada para no producir efectos contaminantes.

En 2009, el Parlamento Europeo se pronunció a favor de la energía nuclear. 

sábado, 25 de abril de 2015

25 de abril de 1982 - Las fuerzas británicas desalojan a las tropas argentinas de las Islas Georgias

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 27

"Se comunica al pueblo de la Nación Argentina que en la madrugada de hoy, 2 helicópteros británicos ametrallaron el puerto Gritvyken, en las islas Georgias del Sur, siendo rechazados por los efectivos argentinos asentados en la misma.
Se destaca que la actitud asumida por las unidades navales británicas configura una flagrante violación a la Resolución 502 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, colocando al Reino Unido en la situación de país agr
esor".

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 28

"La Junta Militar comunica al pueblo de la Nación que un submarino argentino fue atacado en la madrugada de hoy por helicópteros británicos mientras se encontraba en superficie, desembarcando víveres, medicinas y correspondencia destinados a la dotación que se encuentra en las islas Georgias del Sur, y a la treintena de operarios civiles que continúan en las tareas de desmantelamiento de la ex factoría pesquera adquirida por una firma comercial argentina".

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 29

"La Junta Militar comunica al pueblo de la Nación Argentina que continúan las acciones militares iniciadas esta mañana con el ataque al destacamento argentino en Georgias y al submarino que se encontraba fondeado en la zona, abasteciendo la isla.
Los efectivos argentinos resisten el intenso cañoneo de las unidades navales británicas y el fuego de ametralladoras que le infringen desde el aire los atacantes, observando la más elevada moral y capacidad combativa, lo que torna muy dificultosa la operación desplegada por las fuerzas de ataque.
La agresión británica ya juzgada internacionalmente como una flagrante violación a la resolución 502 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no logrará quebrar la alta moral de combate de los efectivos que defienden las islas, duramente reconquistadas por nuestras fuerzas, por lo cual la ciudadanía puede confiar que tanto en la faz militar, como en la diplomática, la situación continúa siendo favorable para nuestro país".

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 30

"La Junta militar informa que se ha recibido un despacho de Grytviken dando cuenta de los detalles de la acción ofensiva desarrollada en el curso de la mañana en las Georgias del Sur por unidades británicas.
El mismo señala que durante más de 4 horas la dotación defensiva soportó un cañoneo constante del Destructor «Exeter», además de las incursiones de Helicópteros, fuertemente artillados, que ametrallaron las posiciones defensivas.
Luego de un repliegue táctico de corta duración el «Exeter» se apostó en proximidades de Puerto Leith con el apoyo del resto de las unidades integrantes de la Grupo de Tareas (un buque tanque, un buque de transporte de tropas y un buque logístico), presumiblemente a la espera de condiciones propicias para un nuevo asalto a la posición argentina".

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 31

"La Junta Militar comunica que una última información sobre los sucesos de Puerto Leith al Noreste de Grytviken, consigna que la reducida dotación naval allí acantonada ha resuelto resistir en la posición hasta agotar su capacidad defensiva.
El comandante del grupo, en su último mensaje comunicó que ha destruido sus claves y que hará lo propio con sus equipos de radio, antes de enfrentar el combate final".

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 32

"La Junta Militar comunica al pueblo de la Nación Argentina, que por razones tácticas se han cortado las comunicaciones con las fuerzas navales que defienden las Islas Georgias.
Que el aparente triunfo inicial de las fuerzas británicas se debió a la notable superioridad numérica de sus tropas, pero que no significa que ejerzan el control irrestricto de las Islas.
Que nuestras fuerzas se replegaron de sus posiciones iniciales, y continúan combatiendo en zonas interiores, con un inquebrantable espíritu de combate, basado en la superioridad moral de quien defiende el territorio de la patria.
Que independientemente del resultado final de esta dura lucha, se mantendrán vigentes los objetivos básicos fijados por la Junta Militar en relación con la recuperación de las Islas, quedando expresamente sentado que la soberanía no será negociada ni vulnerada la dignidad nacional bajo ningún concepto".

COMUNICADO DE LA JUNTA MILITAR N° 33

"La Junta Militar comunica al pueblo de la Nación, que los detalles de las versiones difundidas desde Londres sobre la presunta rendición de la totalidad de los efectivos a cargo de la defensa de la Isla de San Pedro, son inexactas. Informes posteriores a esas versiones indican que Fuerzas Especiales de la Armada han continuado sosteniendo sus posiciones en el área de Puerto Leith, pese a los esfuerzos desplegados por los atacantes, superiores en número".

La realidad de los hechos, fue ligeramente diferente a lo señalado por los comunicados.

El 20 de abril, un bombardero Handley Page Victor de la Royal AIr Force (RAF) sobrevoló la región para registrar los detalles de la línea de costa y un día más tarde el submarino nuclear "HMS Conqueror 'navegaba frente a la costa de Georgias del Sur. El mismo día, 21 de abril, un equipo del SAS (Special Air Service) aterrizó en la Bahía de Fortuna en Georgia del Sur transportado por un helicóptero Wessex. Sin embargo, el clima empeoró mientras ellos estaban allí y tuvieron que soportar tormentas de nieve con todo lo que ello implicaba físicamente. Un día después, el 22, fueron retirados de la Bahía de Fortuna. Un helicóptero Wessex se perdió en esta extracción, pero todos los hombres fueron llevados fuera de peligro. Mientras tanto, un puesto de observación se estableció en Grytviken.

Handley Page "Victor"
El 23 de abril, el submarino argentino, ARA  'Santa Fe, fue visto por los buques del grupo de trabajo ubicados alrededor de Georgias del Sur. Las naves de transporte inglesas se alejaron de lo que percibieron como una amenaza, mientras que los buques de guerra "Brilliant", "Plymouth" y "Antrim" fueron enviados a destruir al submarino.

El 25 de abril, el submarino trató de salir del puerto, pero fue visto y atacado. Como consecuencia de los daños sufridos en este ataque, el "Santa Fe" volvió a Grytviken.  En el puerto, el submarino fue atacado por helicópteros de la “Task Force”. Estos dañaron el submarino aún más y fue abandonado por la tripulación.

Comandos ingleses en el lugar, al fondo se ve el Santa Fe
Sin embargo, esto presentaba para los británicos un nuevo problema: La tripulación del submarino aumentó el número de hombres defendiendo Georgias del Sur a 140, todos los cuales estaban armados hasta cierto punto. El 25 de abril, protegidos por los disparos de los cañones 4.5” del "Plymouth" y  del "Antrim", 75 hombres de los Royal Marines, SAS y SBS aterrizaron en helicóptero en Grytviken. Los defensores se rindieron sin disparar un tiro. Una historia relata cómo los defensores argentinos se sorprendieron cuando los militares británicos atravesaron corriendo un campo minado -del que no tenían conocimiento- y llegaron indemnes hasta las posiciones argentinas.

Una pequeña fuerza argentina compuesta por 14 hombres en Leith al mando del teniente Alfredo Astiz se negó a rendirse el 25 de abril y afirmó que iban a luchar hasta la muerte. El 26 se rindió y las Georgias del Sur volvieron a dominio británico, aunque a todos los efectos esto había sucedido el día anterior. 
Rendición de Astiz a bordo del HMS Plymouth

Astiz, prisionero de los británicos

Los prisioneros argentinos fueron embarcados en el transporte RFA Tidespring y llevados hasta la isla de Ascensión donde el 13 de Mayo se hizo entrega de los mismos a la Cruz Roja Internacional. Desde allí fueron enviados vía aérea a Montevideo, sin embargo en el caso de Astiz y ante la existencia de pedidos de extradición por delitos de secuestro y tortura de los gobiernos de Francia y Suecia, es retenido y trasladado al Reino Unido. Allí fue alojado en los cuarteles de la Real Policia Militar en Chichester, Sussex; en calidad de prisionero de guerra.

La noticia golpeó muy duro en la Armada. Con el conflicto ya desatado y la firme actitud de Gran Bretaña, cualquier intento de negociación sería en vano dado que para entonces las relaciones diplomáticas entre ambos países estaban cortadas. Tras el arribo de Astiz al Reino Unido la justifica francesa solicitó a Londres de inmediato su extradición. 

Para 1982, presidía Brasil el general Joa Batista de Oliveira Figueiredo y los contactos con el gobierno argentino eran muy fluídos aunque ante el escenario mundial Brasil se había declarado neutral en relación al conflicto. Sin embargo varios hechos demostraron que tal neutralidad no existió. La entrega de dos aeronaves Embraer Emb-111 de vigilancia marítima a la Aviación Naval Argentina como el permiso de aterrizar en Recife a los Boeing 707 de la Fuerza Aérea Argentina que provenían de Libia e Israel transportando armamento fueron claros indicios de la posición que adoptó Brasil durante el conflicto. El por entonces embajador brasilero en el Reino Unido, Roberto Campos, recibió expresas instrucciones de interceder para evitar la extradición de Astiz a Francia. 

Lo postura inglesa era firme y muchos consideran que tenía un claro propósito político ya que Astiz fue el único prisionero argentino que fue retenido en territorio inglés. Lo cierto es que las acciones de Brasil no resultaron muy exitosas y las posibilidades de liberar a Astiz cada vez eran menores, aunque de modo alguno Londres se tomó su tiempo para responder al pedido de extradición de Francia, al cual se acababa de sumar similar pedido de Suecia. 

El intercambio

La situación estaba en un punto muerto, sin avances ni nada para negociar por parte de Argentina y Brasil. 

La oportunidad se presentó en la mañana del 3 de Junio. El Centro de Control de Área de Brasilia, componente del centro integrado de defensa aérea y control de tráfico aéreo (CINDACTA) de Brasil recibió una llamada en la frecuencia internacional de emergencia. El “Mayday” sonó fuerte y claro proveniente de una aeronave que se identificó simplemente como Ascot 2357. La llamada fue repetida en tres oportunidades hasta que fue respondida por un controlador de tránsito aéreo de Río de Janeiro. La aeronave solicitaba aterrizar allí debido a su escasez de combustible, aunque en varias oportunidades negó identificar el modelo de aeronave ni su procedencia, recibiendo el controlador aéreo brasileño solamente la frase “This is Ascot 2357, a fourjets” (este es Ascot dos tres cinco siete, cuatro reactores). Ante ésta negativa, el Centro de Operaciones Militares ordenó el inmediato despegue de dos cazas Northrop F-5E pertenecientes al Grupo 1 de Caza de la fuerza aérea brasilera.

Bombardero Vulcan de la RAF
En la Base Aérea de Santa Cruz, situada al Oeste de Río de Janeiro, los capitanes Raul José Ferreira Dias y Marco Aurélio dos Santos Coelho se disponían a realizar un vuelo de entrenamiento en sus F-5E Tiger II cuando recibieron la orden de interceptar un blanco no identificado que se aproximaba a las costas brasileñas. Para entonces el radar de vigilancia detectó tres ecos volando en formación, estimándose que el bombardero Vulcan estaba siendo acompañado por un cisterna Victor y un Nimrod. Los pilotos brasileros no tardaron en localizar visualmente a los blancos, ya que estos volaban a unos 20.000 pies y estaban dejando estelas de condensación. Minutos después los otros dos aviones británicos modificaron su rumbo y altitud dirigiéndose hacia la Isla Ascensión.

El Vulcan provenía de una misión de combate sobre las Islas Malvinas .Sobre lo sucedido luego aún no se sabe realmente qué sucedió. Por un lado se indica que al realizar el vital reabastecimiento, la sonda de repostaje se rompió impidiendo así el trasvase de combustible y obligando al Vulcan a dirigirse a Rïo de Janeiro. Otros relatos indican que debido a la falta de combustible no podían alcanzar la posición del cisterna y que por ello deciden dirigirse a Brasil. Esta última versión no sería del todo cierta a cuenta que existen varios relatos de los operadores de radar brasileros que observaron tres ecos.

Los pilotos de la FAB tomaron contacto con el enorme Vulcan de la RAF, observando rápidamente que un misil -de un modelo que no alcanzaron a distinguir- permanecía en uno de los soportes del bombardero. La aeronave provenía de una misión de combate sobre las Islas Malvinas, en donde uno de esos misiles había destruído un director de tiro Skyguard. El enorme avión fue escoltado por los F-5 hasta Rio de Janeiro. El Vulcan quedaría en el aeropuerto del Galeao y la tripulación sería alojada en el casino de oficiales de la fuerza aérea brasilera sita en el aeropuerto. 

Tras la revisión de la aeronave y la inexistencia de impedimentos legales que le permitieran a Brasil retener el Vulcan y sus tripulantes, se dispuso en un primer momento la liberación de los mismos, sin embargo el gobierno argentino solicitó a Brasil retener la aeronave en base a que la misma podía ser empleada en su contra y como ello estaba previsto dentro de las cláusulas del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), Brasil aceptó, aunque en realidad la maniobra era otra. Ahora Argentina como Brasil tenían un elemento para negociar la liberación de Astiz: el bombardero Vulcan y su tripulación. 

La sede de la diplomacia brasilera, el palacio de Itamaraty, recibió expresas instrucciones para transmitir directamente a Londes las pautas de la negociación que eran muy claras: Astiz por el Vulcan y sus tripulantes. Londres no tardó en aceptar la propuesta. Recuperaría sus tripulantes, el bombardero y literalmente se liberaría de un problema del cual no era parte, ya que en el Reino Unido Astiz no tenía ninguna causa abierta. 

Se fijó que el intercambio se realizaría el 11 de Junio en el aeropuerto Galeao. La tripulación inglesa fue autorizada a regresar al aeropuerto y realizar todos los preparativos para el vuelo hasta la Isla Ascensión. Simultáneamente en Londres, Astiz junto con un policía militar inglés y al menos dos diplomáticos brasileros abordó un Douglas DC-10 de British Caledonian que lo trasladaría hasta Río de Janeiro. Con escasa diferencia de horas del Galeao despegó el Vulcan rumbo a Ascensión y aterrizó el vuelo de Astiz, quien luego en un avión particular fue trasladado hacia Argentina.

Así concluyó el único intercambio de prisioneros y material militar realizado entre Argentina y el Reino Unido durante el conflicto por las Islas Malvinas. El hecho sería confirmado años más tarde con la publicación de varios documentos de la diplomacia brasileña que mostraron el rol que jugó Brasil durante la guerra, aunque en éste caso en puntual la cancillería brasilera lo desmintió en su momento.

Cuando en 1982 estalló el conflicto de las Malvinas, los crímenes de este individuo eran ya sobradamente conocidos en Europa y Estados Unidos. Su fotografía incluso había aparecido en la prensa internacional como responsable directo del secuestro y asesinato de la joven sueca de 17 años Dagmar Hagelin en enero de 1977 y los testimonios que le involucraban en otros crímenes eran abundantes. También era responsable del secuestro de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor y de dos monjas francesas en diciembre de ese año. El día 17 o 18 de diciembre de 1977, las dos hermanas fueron subidas sedadas a un avión de la Marina y arrojadas vivas al mar frente a la costa de Santa Teresita, muriendo al chocar contra el agua. En un ejemplo de humor atroz los marinos vinculados a la represión durante el Terrorismo de Estado solían en aquellos tiempos hacer referencia a «las monjas voladoras». En 1990 Alfredo Astiz fue condenado en ausencia a cadena perpetua por la Corte de Apelaciones de París como culpable de la muerte de las hermanas Léonie Duquet y Alice Domon.

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viernes, 24 de abril de 2015

24 de abril de 1915 - 100 años del Genocidio Armenio

Se cumplen hoy 100 años del genocidio armenio, un evento poco conocido de la historia del siglo XX, en el que murieron cientos de miles de personas a manos del Imperio Otomano. Sin embargo, el calvario del pueblo armenio comenzó mucho antes.

Ya en la edad media, entre fines del siglo XVI y comienzos del XVII, la región este de Armenia se convirtió en área de conflicto entre turcos otomanos, persas y rusos, quienes a partir de entonces empezaron a tener presencia en la geopolítica de la región.

El Imperio Otomano estaba integrado por poblaciones cristianas -armenios y griegos- y musulmanas -turcos, kurdos y árabes- y su sustento ideológico, basado en el otomanismo, reconocía la diversidad de minorías.

En julio de 1908, una revolución de apariencia liberal, encabezada por el partido laico “Comité de Unión y Progreso” (Ittihad), más conocido como el partido de los Jóvenes Turcos, desplazó al sultán Abdul Hamid (el sultán Rojo), que había ordenado entre 1894 y 1896 la matanza de miles de armenios en diferentes puntos del imperio

Abdul Hamid II, conocido como el Sanguinario (Estambul, 21 de septiembre 1842 - Estambul, 10 de febrero 1918) fue el sultán n° 34 del Imperio Otomano, desde el 31 de agosto 1876 hasta el 27 abril de 1909, cuando, a causa de la sublevación militar de los jóvenes Turcos, fue reemplazado por su hermano Mehmet V. Fue el último sultán otomano con poder absoluto y la que retrasó varias décadas la modernización de Turquía, con sus métodos autoritarios y a veces crueles en el trato con los separatistas, y sus maniobras diplomáticas que trataron de sacar provecho de los conflictos entre las potencias europeas. Era conocido con el nombre de Ulu Hakan (Divino Khan) entre sus partidarios y como el Sultán Rouge (Sultán Rojo) por sus opositores como los Jóvenes Turcos y sus simpatizantes extranjeros. Fue el responsable de la llamada masacre hamidiani, que actualmente se considera la primera fase del genocidio armenio.

Entre 1894 y 1896, la sangrienta represión en Armenia ordenada por Abdul Hamid le valió el apodo de "Sultán Rojo" y la condena formal de toda Europa, con la excepción de Guillermo II de Alemania, un país con el que ya desde hacía algún tiempo, tenía relaciones económicas especiales y de consultoría (incluyendo militares) con el Imperio Otomano.

Estas matanzas, producidas poco después de que el sultán debiera aceptar, luego de la guerra con Rusia de 1877-1878, en el Tratado de San Stefano la independencia de Rumania, Serbia y Montenegro, y la semi-independencia de Bulgaria, buscaban sembrar el terror y evitar a toda costa la creación de un Estado armenio, previsiblemente favorable a Rusia, al este de su territorio, en la frontera turco-rusa.

La llegada de los Jóvenes Turcos produjo algo de esperanza entre los armenios, pero ésta duró hasta que en abril de 1909 estalló una segunda matanza organizada, primero en la ciudad de Adaná y luego en el resto de la provincia, donde en total fueron muertas alrededor de 30.000 personas.

El punto de inflexión fue la derrota del Ejército otomano ante las tropas rusas en el Cáucaso en diciembre de 1914, cuando las autoridades otomanas acusaron directamente a los armenios de combatir en el bando enemigo.

Los armenios establecieron la fecha del comienzo del exterminio en 24 de abril de 1915, el día en que las autoridades otomanas detuvieron a 235 miembros de esta comunidad en Estambul (entonces Constantinopla), cifra que en los días siguientes ascendió a 600. Luego, una orden del gobierno central determinó la deportación de toda la población armenia, sin posibilidad de cargar los medios para la subsistencia.

La marcha forzada por cientos de kilómetros, atravesando zonas desérticas, desató la muerte de la mayor parte de los deportados, víctimas del hambre, la sed y las privaciones, mientras los pocos sobrevivientes eran robados y violados por bandas de asesinos y bandoleros. Seguidamente, con la ayuda del Ejército y formaciones irregulares integradas por kurdos y otras minorías, cientos de miles de armenios fueron asesinados y deportados por suponer “una amenaza para la seguridad nacional”.

Los que no fueron fusilados o quemados vivos en establos en los disturbios escenificados por las propias autoridades, murieron en las largas travesías en caravana hacia los desiertos de Irak y Siria, en las que perecieron cientos de miles de ancianos, mujeres y niños.

 



Las autoridades otomanas crearon una red de 25 campos de concentración, donde los armenios perecieron de inanición, según la historiografía armenia, que también denuncia la muerte de decenas de miles de personas al ser tiradas por la borda en el mar Negro y tras ser inoculadas con diferentes virus.

La comunidad internacional condenó el Genocidio Armenio. En Mayo de 1915, el Reino Unido, Francia y Rusia advirtieron a los líderes de los Jóvenes Turcos que serían responsables de un crimen contra la humanidad. Al final de la guerra, los aliados victoriosos demandaron al Gobierno Otomano que citara ante la justicia a los Jóvenes Turcos acusados por crímenes de guerra. También se realizaron esfuerzos para socorrer a los armenios que morían por inanición. Los gobiernos de los Estados Unidos de América, Reino Unido y Alemania patrocinaron la preparación de reportes sobre las atrocidades cometidas y muchos de estos fueron dados a publicidad. Sin embargo, ninguna medida se tomó contra el Estado de Turquía, sea para sancionarlo o para rescatar al pueblo armenio del exterminio. Además, tampoco se tomó ninguna medida contra el Gobierno Turco para la restitución de la inmensa pérdida material y humana que sufrió el pueblo Armenio.

Si bien los historiadores armenios y occidentales coinciden al calificar de ingeniería étnica la política otomana en relación con los armenios, discrepan en cuanto al número de víctimas de la masacre. El saldo mortal oscila entre el medio millón y el millón y medio de armenios masacrados entre 1915 y 1923, mientras lo que es seguro es que sólo habría sobrevivido una pequeña parte.

La Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio de las Naciones Unidas, describe al genocidio como “el acto cometido con el propósito de destruir, en parte o en su totalidad, a una nación, etnia, raza o grupo religioso”. Claramente esta definición se aplica a las atrocidades cometidas contra el pueblo armenio por parte del Gobierno Turco, aunque la Convención de las Naciones Unidas fue adoptada en 1948, varios  años después de perpetrarse el Genocidio. Los ciudadanos de origen armenio procuran lograr el reconocimiento oficial por parte de los gobiernos donde ellos se han afincado luego de esos atroces episodios. A pesar de que varios países han reconocido oficialmente el Genocidio Armenio, la República de Turquía como política de estado niega sistemáticamente el mismo. El fundador de la actual Turquía, Kemal Ataturk, reconoció la matanza de millones de cristianos otomanos, pero la palabra genocidio es tabú desde entonces entre los historiadores turcos, que acusan a los armenios de aliarse con Rusia y rebelarse contra el imperio que les acogía. Hasta ahora, Turquía admite oficialmente que cientos de miles de armenios murieron como consecuencia de las luchas en Anatolia oriental y de la política de deportaciones de las autoridades otomanas, pero se niega rotundamente a que esas masacres se describan como “genocidio”.

Más aún, Turquía minimiza las evidencias de las atrocidades llevadas a cabo, como meras alegaciones y obstruye regularmente los esfuerzos aplicados al reconocimiento de tal episodio. Por lo tanto, afirmar la verdad sobre el Genocidio Armenio se tornado en un asunto de importancia internacional. La recurrencia de genocidios en el siglos XX y  comienzos del XXI, hace que el reconocimiento de los crímenes y atrocidades cometidas contra los armenios por parte del Estado Turco, sea una obligación apremiante de la comunidad internacional.

Ayer, en clara alusión a esta postura de Turquía, el presidente armenio, Serge Sargsian, advirtió que la negación de los genocidios y la impunidad para sus responsables se acompañan de "una nueva ola de odio nacional" y echan las bases para su repetición.

Serge Sargsian en el monumento conmemorativo del Genocidio
Vista aérea y del interior del monumento
"El genocidio es un fracaso de la comunidad internacional y su impunidad es la premisa para su repetición", dijo Sargsian en su discurso de apertura de un foro internacional sobre el genocidio en la capital armenia, de cara al centenario del Genocidio, cuyos actos presidirá hoy. "La negación del genocidio contiene elementos de una nueva ola de odio nacional y está acompañado en muchas ocasiones de intolerancia y justificación de los genocidios cometidos", 
destacó. Al aludir al genocidio armenio, pero también al de Ruanda, Camboya y la región sudanesa de Darfur, aseguró que estos crímenes deben ser recordados no sólo por los descendientes de las víctimas, sino por los de aquellos que protagonizaron esos genocidios.

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