jueves, 12 de marzo de 2015

12 de marzo de 1945 - en Auschwitz muere Anna Frank

Ana Frank era una de cientos de miles de niños judíos que murieron en el Holocausto. Nació en Frankfurt, Alemania el 12 de junio de 1929, y huyó con su familia a Holanda después de la toma del poder por los nazis en 1933.

Los alemanes ocuparon Ámsterdam en mayo de 1940. En julio de 1942, cuando Alemania empezó la deportación de los judíos de Holanda a los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau y Sobibor en la Polonia ocupada, Ana y su familia se escondieron con cuatro personas más, todos judíos. Por dos años, vivieron en un desván secreto atrás de la oficina de un negocio en la calle Prinsengracht No. 263. Amigos de la familia contrabandeaban comida y ropa para ellos, con gran riesgo a sus propias vidas.

El 4 de agosto de 1944, Karl Silberbauer y sus oficiales llegaron para arrestar a los Frank. Llegaron allí por la información de alguien que sabía dónde se escondían, probablemente alguien cercano, pero hasta el día de hoy es un misterio quien fue.

De allí, en septiembre de 1944, los nazis deportaron a los Frank y a los otros cuatro arrestados, a Auschwitz-Birkenau. En diciembre de 1944, Ana y su hermana Margot fueron transferidas al campo de concentración de Bergen-Belsen cerca de Celle, en el norte de Alemania. Murieron de tifus en marzo de 1945, un mes antes de la liberación del campo. La madre de Ana fue asesinada en Auschwitz. Solo el padre de Ana, Otto, sobrevivió la guerra. Las fuerzas soviéticas liberaron a Otto en Auschwitz en enero de 1945.


El diario:

Mientras estuvo escondida, Ana mantuvo un diario en el cual anotaba sus miedos, esperanzas, y experiencias. A los 13 años de edad, Ana Frank recibió su diario como obsequio, comenzando a escribir sus pensamientos más íntimos y modo de vida. Lo que podría haber sido un diario común, igual de cualquier otra niña, pasó a ser el testimonio de uno de los períodos más oscuros de la historia. Ana Frank se ha convertido en un símbolo de la promesa perdida con los niños que murieron en el Holocausto. 

Encontrado en el desván secreto después que la familia fue arrestada, el diario fue guardado para Ana por una de las personas que ayudó a esconder a los Frank. Fue publicado por Otto después de la guerra en varios idiomas. Llegó a sus manos a través de Miep Gies, una alemana que escondía a los Frank. Cuando los soldados se llevaron a la familia, ella guardó los papeles con la intención de devolverlos a Ana. Solo pudo dárselos a Otto, quien los publicó sabiendo que el sueño de Ana era ser escritora. La mujer nunca leyó los escritos mientras estuvieron en sus manos, pero dijo que si hubiera sabido su contenido los habría destruido porque tenían demasiada información como para incriminar a algunas personas, incluida ella misma por ocultarlos. Sin embargo Ana usó seudónimos. Cuando Ana se dio cuenta de que era una situación complicada y decidió publicar sus diarios, eligió seudónimos para todos los que aparecían en ellos. Luego, Otto Frank prefirió cambiar el nombre de su familia y publicar el real, aunque mantuvo el resto. A Pfeffer, Ana lo llamó Dussel y a los Van Pels, Van Daan, mientras que a su propia familia le dio el apellido Robin.


Quienes niegan el holocausto dicen que es falso, pero el papel y la tinta fueron analizados varias veces, así como el tipo de escritura. Nada parece indicar que sea un diario falso, y Ana Frank efectivamente fue una niña atrapada en ese período. Quizás la madurez expresada solo sea un reflejo de los duros tiempos que le tocaron vivir.

Extracto del diario de Ana Frank, el 10 de octubre de 1942: "Esta es una foto de mi como me gustaría verme todo el tiempo. Así quizás tendría todavía una chance de ir a Hollywood. Pero me temo que normalmente me veo muy diferente." Ámsterdam, Holanda.
Ana Frank se ha convertido en un símbolo de la promesa perdida con los niños que murieron en el Holocausto. 


La casa:

En la actualidad, la casa es visitada anualmente por alrededor de un millón de personas. En ella se mantiene vivo el recuerdo de aquella guerra, de los judíos que allí se escondieron de los nazis durante dos años, de Ana Frank y del diario mundialmente famoso que escribió estando allí.

El inmueble de Prinsengracht 263, que se abrió al público en 1960, es en la actualidad un museo conocido en todo el mundo. Se trata de la casa más visitada del centro histórico de Ámsterdam: un gran contraste con la situación de hace algo más de 50 años, cuando estaba condenada al derribo. Gracias a la iniciativa de un grupo de conocidos de Otto Frank ―y a la presión de la opinión pública―, Prinsengracht 263 pudo salvarse del derribo. El diario de Ana Frank era ya conocido en todo el mundo, se había representado una obra de teatro basada en él e iba a rodarse una película.

Un comité de destacados amsterdameses del ámbito de la ciencia y la cultura se empeñó en evitar el derribo del edificio en que Ana había escrito su diario. En 1957 se erigió la Fundación Ana Frank, en primer lugar con el fin de abrir al público el edificio de Prinsengracht 263, aunque también, según se menciona entre sus objetivos, para difundir los ideales de Ana Frank.


Cine y teatro:

Después de la primera versión teatral de diario, escrita por Meyer Levin y censurada por Otto, el matrimonio Hackett-Goodrich trabaja, a partir de 1953, en una pieza teatral. No obstante, Otto Frank opina que la esencia del diario se mantiene en medida suficiente y da su conformidad. El 5 de octubre de 1955 la obra se estrena en el Cort Theatre de Nueva York. Otto Frank no asiste al estreno de la obra de teatro en Nueva York:
"La obra teatral es en realidad parte de mi vida, y la idea de ver a mi mujer, a mis hijas y a mí mismo representados en escena me resulta muy dolorosa. Por eso, no puedo ni quiero ver la obra."

El público y los críticos que sí acuden al estreno reciben la obra con entusiasmo. «El Diario de Ana Frank» se hace acreedora de importantes premios, como el Pullitzer, el Tony y el premio a la mejor obra teatral otorgado por el círculo de críticos neoyorquinos. El enorme éxito alcanzado hace que la pieza se represente también en otros países. El estreno holandés se lleva a cabo el 27 de noviembre de 1956 en presencia de la reina Juliana y el príncipe Bernardo. En Alemania causa una profunda impresión, la ven más de dos millones de personas. El público guarda a menudo silencio durante varios minutos al terminar la función.

El periodista Max Tak escribe sobre la obra de teatro:
"No hay nada mejor que el teatro perfecto, y en muy pocas ocasiones nos es dado ser testigo de ello. Con su presentación de El Diario de Ana Frank, un grupo de artistas estadounidenses nos ha brindado esa oportunidad excepcional. Nunca como en este estreno había sentido tan claramente en qué medida el arte depende de la realidad."



En 1958, la obra de teatro es llevada al cine por el director George Stevens. La película «El Diario de Ana Frank» se estrena el 18 de marzo de 1959. Aunque no será un gran éxito de público, recibirá tres premios Oscar, uno de ellos para Shelley Winters en la categoría de mejor actriz de reparto. En abril de 1959 se lleva a cabo el estreno holandés. Al igual que en el estreno de la obra de teatro, está representada la casa real holandesa: asisten la reina Juliana y Beatriz, princesa heredera. Al terminar la función tocan el himno nacional.